Por Canuto  

Burns & McDonnell y Gritt colaboraron durante el último año para evaluar tecnologías robóticas impulsadas por inteligencia artificial en entornos reales de construcción solar, con el objetivo de reducir tareas físicas repetitivas, elevar la seguridad y hacer más previsibles las obras.
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  • La alianza combina las capacidades de ingeniería, procura y construcción de Burns & McDonnell con la plataforma robótica de Gritt.
  • Los sistemas de Gritt pueden acoplarse a equipos estándar para automatizar la colocación de paneles y apoyar tareas de construcción.
  • Las empresas sostienen que la experiencia acumulada en terrenos y climas reales permitirá mejorar la llamada IA física.


Burns & McDonnell y Gritt establecieron una alianza estratégica para evaluar y desplegar robots impulsados por inteligencia artificial en proyectos solares a escala de servicios públicos. El acuerdo busca responder al crecimiento de la infraestructura energética mediante herramientas capaces de reducir la exposición de las cuadrillas a tareas repetitivas, mejorar la seguridad y aumentar la previsibilidad de las obras, sin plantear la sustitución completa del trabajo especializado.

Durante el último año, ambas compañías colaboraron en la evaluación de tecnologías de instalación robótica dentro de entornos de construcción reales. Según la información publicada por Solar Power World, los sistemas de Gritt fueron evaluados en obras reales de construcción solar, una fase que permite contrastar el desempeño de la tecnología frente a condiciones menos controladas que las de una fábrica.

Robótica para las tareas más repetitivas

Gritt combina software de inteligencia artificial y robótica para automatizar labores intensivas en mano de obra dentro de los sitios de construcción. Su propuesta consiste en acoplar sistemas inteligentes a equipos estándar que las cuadrillas ya conocen, de modo que las máquinas puedan ejecutar de forma autónoma actividades como la colocación y el ensamblaje de paneles solares.

La plataforma también está diseñada para apoyar otras tareas de construcción. Al trasladar parte de esas operaciones a equipos asistidos por IA, la alianza pretende que los trabajadores concentren más tiempo en supervisión, gestión del sitio, control de calidad y otras labores de mayor valor.

Adam Bernardi, director de la línea de negocio de energías renovables en Burns & McDonnell, señaló que la construcción solar exige levantar módulos de aproximadamente 80 libras día tras día. A su juicio, el aumento del tamaño de las instalaciones crea una oportunidad para usar tecnología que permita trabajar de forma más segura, rápida e inteligente, mientras las cuadrillas reciben apoyo en las tareas físicamente más exigentes.

Bernardi agregó que la solución de Gritt podría mejorar la seguridad y ayudar a entregar los proyectos de manera más predecible. La afirmación presenta la robótica como una herramienta operativa para reducir variaciones en el ritmo de montaje, aunque la información disponible no ofrece cifras de productividad, costos o reducción de accidentes que permitan medir todavía ese impacto.

Una tecnología pensada para obras al aire libre

Una diferencia central frente a muchos robots industriales está en el entorno para el que fue diseñada la tecnología de Gritt. En lugar de operar exclusivamente en fábricas con superficies uniformes, iluminación estable y procesos repetibles, sus sistemas deben funcionar en sitios donde cambian el terreno, el clima y la logística de la construcción.

Los robots impulsados por IA están concebidos para asistir a las cuadrillas durante actividades repetitivas de instalación y aprender de manera continua a partir de las operaciones de campo. Esa capacidad resulta especialmente relevante en proyectos solares, cuyos equipos pueden enfrentar variaciones de suelo, desplazamientos de maquinaria y condiciones meteorológicas cambiantes durante una misma etapa de trabajo.

Bernardi explicó que Burns & McDonnell buscaba soluciones capaces de funcionar en el mundo real, y sostuvo que lo que distinguió a Gritt no fue únicamente la robótica, sino la inteligencia incorporada en ella. Desde su perspectiva, aprovechar equipos familiares para los constructores, mientras el sistema aprende de las condiciones del campo, ofrece una alternativa práctica y escalable para proyectos solares a escala de servicios públicos.

La experiencia en los sitios de prueba también sirve para identificar los límites actuales de la automatización. Cada despliegue puede aportar información sobre clima, terreno, distribución de materiales y secuencias de montaje, elementos que deben integrarse antes de que una herramienta experimental se convierta en una solución habitual para grandes proyectos de infraestructura.

Causas de movimientos recientes

La información disponible no identifica un catalizador puntual para los movimientos de mercado vinculados a esta alianza. El anuncio debe entenderse como una noticia corporativa y tecnológica, no como una causa confirmada de variaciones en el precio de activos.

La IA como apoyo al trabajador

Burns & McDonnell y Gritt comparten una visión según la cual la inteligencia artificial y la robótica deben apoyar a los profesionales de la construcción, no eliminar el componente humano de la actividad. El enfoque busca reducir la exposición a esfuerzos repetitivos y físicamente demandantes, al tiempo que conserva la experiencia necesaria para tomar decisiones y resolver problemas en el sitio.

Jami Stone, gerente de proyectos de construcción en Burns & McDonnell, afirmó que la construcción seguirá dependiendo de la artesanía calificada. También sostuvo que siempre existirá un elemento humano en la robótica, porque aprender a operar, administrar y utilizar estas tecnologías amplía las herramientas disponibles para los profesionales del sector.

Ese planteamiento desplaza la discusión desde una sustitución total hacia una relación de colaboración entre personas y máquinas. Para que el modelo funcione, las cuadrillas deben familiarizarse con los controles, supervisar las operaciones autónomas y entender cómo intervenir cuando el terreno, el clima o el flujo de materiales se apartan de los patrones previstos.

Stone describió los sitios de construcción como aulas para la llamada IA física, expresión que alude a sistemas capaces de percibir y actuar en el mundo material. Cuanta más exposición tengan estas herramientas a condiciones reales de campo, argumentó, más eficientemente podrán apoyar a las personas responsables de construir los proyectos.

Qué puede significar para la infraestructura energética

Puneet Puri, CEO y cofundador de Gritt, afirmó que el futuro de la construcción no estará compuesto por humanos o robots, sino por humanos y robots trabajando juntos. La misión declarada de la empresa es ayudar a construir infraestructura con mayor rapidez, y la alianza con una firma EPC como Burns & McDonnell le permite desplegar su tecnología en proyectos reales, aprender de constructores experimentados y perfeccionar sus sistemas.

Vishal Dugar, cofundador y CTO de Gritt, explicó que la compañía busca integrar su inteligencia en flujos de trabajo que ya resultan familiares para las cuadrillas. Según su planteamiento, impulsar equipos estándar con IA de vanguardia facilita un despliegue más rápido y escalable, sin exigir cambios disruptivos en los procesos de construcción.

La colaboración reúne las capacidades integradas de ingeniería, procura y construcción de Burns & McDonnell con la plataforma de software y robótica de Gritt. Esa combinación puede abrir oportunidades para probar la automatización en distintas fases de una obra, aunque ambas empresas todavía presentan la iniciativa como un paso temprano y no como una transformación ya consolidada de toda la industria solar.

Chad Cotter, vicepresidente de construcción en Burns & McDonnell, señaló que el interés de la compañía está en aplicar IA y robótica a desafíos concretos de la construcción. Aunque el despliegue actual se concentra en la energía solar, afirmó que la oportunidad más amplia podría abarcar el espectro de la infraestructura crítica, con posibles beneficios en seguridad, productividad y certeza para los clientes.

La expansión de la infraestructura energética está aumentando la presión sobre los plazos, los costos y la disponibilidad de trabajadores especializados. En ese contexto, la alianza entre Burns & McDonnell y Gritt representa un intento por incorporar automatización sin abandonar la experiencia de las cuadrillas, mientras los proyectos solares de gran escala se convierten en escenarios de aprendizaje para la IA física.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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