Por Canuto  

AROS, la recreación libre de AmigaOS, ya puede arrancar de forma nativa en Raspberry Pi, con imágenes para arquitecturas Arm de 32 y 64 bits. El avance sigue siendo experimental y coincide con nuevos movimientos comerciales alrededor de la marca Amiga, incluido el anuncio de Retro Games Ltd sobre THEA1200.
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  • AROS incorporó imágenes para Raspberry Pi con soporte Arm de 32 y 64 bits, especialmente orientadas a la Raspberry Pi 3.
  • La versión experimental puede iniciar directamente sobre el hardware y, según la información publicada, llega al escritorio Workbench en unos cinco segundos, pero no incluye emulación para procesadores 680×0.
  • Retro Games Ltd anunció que THEA1200 es oficialmente un producto Amiga tras alcanzar un acuerdo con Amiga Corporation, vinculada en la información citada con Cloanto.


AROS, una reimplementación libre de AmigaOS, alcanzó un punto relevante tras incorporar soporte nativo para hardware Arm de Raspberry Pi. El proyecto publicó imágenes para equipos de 32 y 64 bits, con especial atención en la Raspberry Pi 3. El avance abre una vía económica para probar este sistema operativo fuera de la emulación tradicional.

La novedad no significa que AROS haya terminado su adaptación a Arm. La versión disponible continúa siendo experimental, puede presentar inestabilidad y mantiene varias funciones pendientes, pero ya logra iniciar y operar directamente sobre el hardware, sin depender de Linux u otro sistema operativo anfitrión.

AROS llega al hardware Arm

La información sobre las compilaciones nocturnas del proyecto menciona dos paquetes principales para Raspberry Pi: raspi-aarch64-system, asociado con sistemas Arm de 64 bits, y raspi-armhf-system, destinado a sistemas Arm de 32 bits. Las referencias disponibles sitúan estas compilaciones especialmente en la Raspberry Pi 3, aunque también señalan compatibilidad con otros modelos.

El soporte nativo para procesadores Arm llevaba años entre los objetivos de AROS. La diferencia actual consiste en que las nuevas imágenes pueden arrancar directamente en la Raspberry Pi, un cambio técnico importante para un proyecto que durante mucho tiempo tuvo al x86 de 32 bits como plataforma principal.

La evidencia disponible no identifica un cambio concreto dentro del repositorio de GitHub que explique por sí solo el avance más reciente. Tampoco permite establecer que el uso de herramientas de inteligencia artificial haya sido la causa del progreso. Por ello, no puede afirmarse que los 13 commits atribuidos a Claude Code desde mayo de 2026 hayan acelerado el desarrollo.

La compilación inicial funciona especialmente bien en la Raspberry Pi 3, según la información publicada por The Register. El soporte para la Pi 4 marcha más rezagado, porque todavía presenta problemas con el sonido y la conectividad de red, mientras una Pi 3 utilizada por el medio permanece dedicada a ejecutar Pi-hole.

Un sistema ligero para una plataforma limitada

Las imágenes de instalación de AROS ocupan poco más de 100 MB, una dimensión reducida frente a la de los sistemas operativos de escritorio actuales. Quienes quieran probar la experiencia completa también deben copiar los archivos adicionales de raspi-aarch64-contrib o raspi-armhf-contrib, que aportan aproximadamente un gigabyte de archivos comprimidos con aplicaciones, demostraciones, accesorios y herramientas.

La Raspberry Pi ofrece una ventaja decisiva para un sistema operativo pequeño: su variedad de hardware es mucho más limitada que la del universo de computadoras x86. Al concentrarse en unos pocos modelos de placa, AROS necesita cubrir un número menor de procesadores gráficos, interfaces de red y componentes periféricos, lo que vuelve más viable una experiencia relativamente coherente.

La restricción de memoria también puede jugar a favor del proyecto. Buena parte de las Raspberry Pi antiguas y económicas cuenta con 512 MB o 1 GB de RAM, una capacidad que resulta insuficiente para aprovechar plenamente escritorios modernos de Linux, Windows o BSD, pero que puede alcanzar para el entorno gráfico de AROS.

La compilación logra llegar al escritorio Workbench en unos cinco segundos, según la información citada. Esa velocidad refuerza el atractivo de la propuesta para quienes valoran sistemas pequeños y de respuesta inmediata. Además, el bajo costo de las placas permite experimentar con una plataforma Amiga nueva sin comprar hardware retro especializado.

Limitaciones frente al Amiga clásico

El avance tiene una limitación central: la versión para Raspberry Pi todavía no incluye emulación de la familia de procesadores 680×0. Por esa razón, AROS puede arrancar su propio entorno, pero no ejecutar directamente las aplicaciones clásicas creadas para los equipos Amiga originales.

Para los usuarios interesados únicamente en jugar títulos antiguos, existen alternativas más sencillas. Commodore OS 3 y PiMiga son distribuciones gratuitas de Linux que incorporan emuladores junto con colecciones de aplicaciones, juegos y demostraciones, mientras Amiga Forever ofrece otra opción para quienes utilizan Windows.

El valor de AROS en Raspberry Pi se encuentra en una experiencia distinta: no se limita a empaquetar un emulador dentro de Linux, sino que intenta ofrecer un sistema operativo libre que arranque sobre el hardware. Esa diferencia no elimina sus fallas actuales, aunque sí convierte al proyecto en una plataforma atractiva para desarrolladores y aficionados que quieran explorar una alternativa abierta.

Durante años, la manera más práctica de probar AROS en una computadora personal fue ejecutarlo bajo VMware mediante una distribución especializada llamada Icaros Desktop. El desembarco en Raspberry Pi reduce la complejidad del experimento y puede ayudar a que más usuarios evalúen el sistema en una máquina económica, incluso si la compatibilidad con software Amiga todavía está pendiente.

La marca Amiga busca nuevos productos

El movimiento de AROS coincide con una actividad renovada alrededor del ecosistema Amiga. Las computadoras A600 GS y A1200 NG, comercializadas por AmigaKit, utilizan hardware Arm, emulación y un sistema llamado AmiBench, que incorpora componentes de AROS, mientras un navegador web Amiga reciente también funciona dentro de ese entorno.

Retro Games Ltd desarrolla otra propuesta con THEA1200, una máquina Arm construida alrededor de un emulador ajustado, siguiendo un enfoque comparable al de The Spectrum, su recreación de la computadora Sinclair. La compañía anunció que THEA1200 es oficialmente un producto Amiga después de alcanzar un acuerdo con Amiga Corporation.

En la información citada, Amiga Corporation aparece vinculada con Cloanto, la empresa que comercializa Amiga Forever y que, según esas referencias, controla activos relacionados con las marcas y el software histórico de Amiga. El anuncio podría permitir a Retro Games Ltd incorporar elementos oficiales de la marca en THEA1200, pero no basta por sí solo para confirmar qué componentes de AmigaOS estarán incluidos.

La situación legal y comercial de Amiga sigue siendo compleja. Hyperion Entertainment informó el 4 de agosto de 2026 que alcanzó un acuerdo con Amiga Corporation y que terminaron las disputas legales en curso. La evidencia disponible no detalla aquí todas las consecuencias del acuerdo ni permite concluir cómo afectará a cada versión del sistema operativo.

Un ecosistema retro con intereses cruzados

Cloanto distribuye dentro de Amiga Forever distintas configuraciones retro orientadas a la compatibilidad con juegos, además de una máquina virtual con especificaciones superiores que ejecuta su actualización del AmigaOS clásico, denominada 3.X. La empresa también mantiene una página dedicada a describir las mejoras incorporadas en esa edición, que busca prolongar la utilidad del software histórico.

En paralelo, Christian Simpson, conocido en internet como Peri Fractic, reactivó Commodore International. Después de presentar la computadora Commodore 64 Ultimate basada en FPGA, la compañía lanzó un teléfono plegable inteligente con Sailfish, lo que volvió a colocar la marca Commodore en las conversaciones sobre hardware retro y tecnología alternativa.

Commodore, sin embargo, no posee el nombre Amiga, su propiedad intelectual ni el código asociado, de acuerdo con la información disponible. Esa separación ayuda a explicar por qué la exposición pública de nuevos dispositivos, sistemas y licencias puede tener consecuencias comerciales para las empresas que controlan activos centrales de la marca.

La hipótesis planteada es que una mayor visibilidad de Amiga podría elevar el valor de esa propiedad intelectual. Si en algún momento los titulares de esos derechos decidieran venderlos a la Commodore reactivada, una marca nuevamente visible y respaldada por varios productos podría negociar desde una posición más favorable, aunque no existe confirmación de que esa operación esté en marcha.

Por ahora, AROS ofrece una ruta abierta y experimental, mientras THEA1200 y las máquinas de AmigaKit compiten desde modelos comerciales basados en Arm, Linux y emulación. El resultado es un ecosistema fragmentado, pero activo, en el que el legado Amiga vuelve a crecer tanto mediante código libre como a través de acuerdos de propiedad intelectual.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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