Por Canuto  

AMD sostiene que sus procesadores EPYC Venice aventajan a Nvidia Vera en varias pruebas, aunque las diferencias de compilador y configuración obligan a interpretar los resultados con cautela.
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  • AMD afirma que su EPYC 9996 de 256 núcleos fue 2,24 veces más rápido que Nvidia Vera en una prueba de rendimiento total.
  • Un modelo Venice de 96 núcleos superó por alrededor de 20% por núcleo al Vera de 88 núcleos, según la empresa.
  • Las comparaciones utilizan distintas versiones de GCC y configuraciones de energía, un factor que limita las conclusiones directas.


AMD volvió a elevar la competencia por el rendimiento en servidores con nuevos datos sobre sus procesadores EPYC Venice. La empresa afirma que su modelo insignia de 256 núcleos supera ampliamente a Nvidia Vera en una prueba de rendimiento total, mientras que una configuración de 96 núcleos ofrece cerca de 20% más rendimiento por núcleo que el chip de Nvidia.

Los resultados llegan después de que AMD presentara la generación EPYC Venice en julio de 2026 y fueran ampliados en un nuevo documento técnico de la compañía. Aunque las cifras muestran una ventaja clara para AMD, las configuraciones no son idénticas en todos los casos y el uso de diferentes compiladores introduce una advertencia importante para cualquier comparación directa.

AMD compara Venice con Nvidia Vera

La principal afirmación de AMD permanece sin cambios: un EPYC Venice de 96 núcleos y alta frecuencia sería alrededor de 20% más rápido por núcleo que Nvidia Vera, un procesador de 88 núcleos, en la prueba Integer Rate de SPEC CPU 2026. Esa métrica busca medir el rendimiento de procesamiento entero, un indicador relevante para múltiples cargas de trabajo empresariales y de servidores.

El documento técnico también identifica a la CPU 9006 como el modelo insignia de 256 núcleos, que corresponde al EPYC 9996. En los resultados de SPEC CPU 2026 Integer Rate, AMD sostiene que ese chip fue 2,37 veces más rápido que el Intel Xeon 6980P y 2,24 veces más rápido que Nvidia Vera, de acuerdo con una diapositiva presentada por la empresa.

La comparación generacional resulta igualmente significativa para AMD. Según sus propios datos, el EPYC 9996 de 256 núcleos alcanza un rendimiento aproximadamente 78% superior al del EPYC 9965, un procesador de 192 núcleos perteneciente a la generación anterior de la compañía.

Tom’s Hardware señaló que esos primeros números fueron recopilados en julio con GCC 15.2 y corresponden a resultados más antiguos. La prueba ejecuta varias copias de una aplicación en el mismo procesador, normalmente una por hilo, aunque el documento de AMD no aclara de forma explícita si esa fue la configuración utilizada en todos los casos.

Compiladores y consumo complican la lectura

AMD también presentó una comparación en la que tomó el EPYC 9996 y redujo la cantidad activa de núcleos de 256 a 96. La empresa no detalló allí el presupuesto energético, pero cuando divulgó inicialmente los resultados de SPEC indicó que el modelo de 96 núcleos podía utilizar los mismos 600 W que el chip de 256 núcleos, mientras que el SKU Venice de alta frecuencia de 96 núcleos alcanza un máximo de 500 W.

La diferencia de compiladores constituye una dificultad adicional. Para esa comparación, AMD utilizó GCC 16.1, que incorpora soporte para Zen 6, mientras que los resultados de Nvidia Vera proceden de un documento técnico de Nvidia elaborado con GCC 15.2.

Michael Larabel, de Phoronix, analizó las diferencias entre GCC 15 y GCC 16, y sus conclusiones apuntan a que el cambio puede alterar el rendimiento dependiendo de las opciones de compilación, el software y las optimizaciones empleadas. GCC 16 puede tardar más en compilar debido a sus mejoras, pero esas optimizaciones también pueden generar binarios más rápidos en determinados escenarios.

Por esa razón, comparar resultados construidos con versiones distintas del compilador no representa una práctica ideal, incluso cuando cada fabricante utiliza una configuración técnicamente justificable. AMD tiene motivos para emplear GCC 16.1 con una arquitectura basada en Zen 6, pero una comparación más sólida exigiría medir también Nvidia Vera con la misma versión y bajo condiciones equivalentes.

Ventajas en memoria, nube y cargas de trabajo

El documento de AMD incorporó además resultados del benchmark Stream, una prueba utilizada para evaluar el ancho de banda de memoria. En este caso, la empresa volvió a emplear un EPYC 9996 con 96 núcleos activos y un presupuesto de energía de 600 W, configuración con la que aseguró una ventaja aproximada de 18% frente a Nvidia Vera.

La diferencia equivale a cerca de 8% más rendimiento por núcleo para la plataforma de AMD, según las cifras divulgadas. El resultado llamó la atención porque Vera había superado ampliamente a otros competidores en los resultados iniciales de Stream publicados por Phoronix, de modo que Venice aparece con una posición particularmente fuerte en este apartado.

AMD también mostró mediciones en cargas de trabajo asociadas con servicios de nube, incluidas bases de datos, Java y criptografía. En esos escenarios, la compañía destacó tanto su ventaja frente a las alternativas comparadas como la mejora entre generaciones, ya que sus procesadores anteriores ya habían presentado un desempeño superior en varias de esas tareas.

La empresa ejecutó por cuenta propia las pruebas de nube, aunque los resultados correspondientes a Graviton5 procedieron de una instancia alojada en la infraestructura de AWS. Esa diferencia de procedencia no invalida automáticamente los datos, pero sí refuerza la necesidad de revisar con cuidado la plataforma, la configuración del software y las condiciones de cada medición antes de trasladar los resultados a un despliegue real.

HPC e inteligencia artificial agéntica

En cargas de trabajo de computación de alto rendimiento, AMD amplió su ventaja frente al procesador insignia Granite Rapids-AP de Intel, de acuerdo con sus propios gráficos. La comparación adquiere relevancia competitiva porque Intel prepara Diamond Rapids, una familia de procesadores para centros de datos cuyo lanzamiento está previsto para el próximo año.

La presentación también incluyó una categoría denominada rendimiento en cargas de trabajo de inteligencia artificial agéntica. Aunque el nombre puede sugerir pruebas centradas exclusivamente en modelos de IA, AMD utilizó allí benchmarks y aplicaciones de infraestructura más amplias para construir sus comparaciones.

De izquierda a derecha, la compañía empleó NGINX, el kit TPCx-AI, FAISS, TPC-H, TPC-C y una repetición de un agente multi-persona. Para TPC-H y TPC-C, AMD aclaró que derivó cargas de trabajo a partir de esos benchmarks, por lo que los resultados no pueden compararse directamente con las puntuaciones publicadas oficialmente para las pruebas originales.

Las cifras máximas de rendimiento ofrecen una señal útil sobre el potencial de una arquitectura, pero no determinan por sí solas el resultado de una implementación empresarial. El costo, el consumo energético, la memoria, el software, la compilación y el patrón de uso pueden cambiar de forma considerable la ventaja observada en un laboratorio.

Qué significan los resultados para AMD

La lectura más favorable para AMD no necesariamente está en una cifra aislada frente a Nvidia, sino en la comparación con su propia generación anterior. Un salto cercano a 78% frente al EPYC 9965 sugeriría una mejora sustancial para operadores que buscan consolidar cargas de trabajo o elevar la capacidad de cómputo sin multiplicar el número de servidores.

La comparación con Nvidia Vera, sin embargo, debe interpretarse como una afirmación de AMD y no como una medición independiente entre plataformas idénticas. Las diferencias en GCC, el número de núcleos habilitados y el presupuesto de energía pueden modificar el resultado, especialmente en pruebas donde el rendimiento depende de la compilación o del ancho de banda de memoria.

En el mercado de centros de datos, la competencia ya no se limita a la cantidad de núcleos o a la puntuación máxima de un benchmark. Los compradores también evalúan eficiencia, disponibilidad, compatibilidad con sus aplicaciones y el costo total de operación, factores que no quedan completamente reflejados en las diapositivas publicadas por un fabricante.

Aun con esas reservas, Venice presenta señales favorables para AMD en computación empresarial, nube y HPC. La empresa todavía tendrá que divulgar más detalles y permitir comparaciones bajo condiciones uniformes antes de que el mercado pueda establecer con precisión cuánto de esta ventaja se mantendrá en despliegues reales.

Los resultados también podrían alimentar las expectativas sobre la futura llegada de Zen 6 a los computadores de consumo, aunque no permiten extrapolar automáticamente el comportamiento de los procesadores para servidores a las plataformas de escritorio. Por ahora, el mensaje de AMD es claro: EPYC Venice busca presionar simultáneamente a Intel y Nvidia con más núcleos, mayor rendimiento generacional y una posición agresiva en las cargas de trabajo que sostienen la infraestructura digital.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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