Por Canuto  

Zest presentó un conserje gastronómico con IA que recomienda restaurantes por mensaje de texto, combina las preferencias de un chat grupal y puede gestionar reservas mediante servicios como OpenTable y Resy.
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  • El agente utiliza el historial gastronómico de cada usuario y de sus amigos para ofrecer recomendaciones personalizadas.
  • Puede comprobar disponibilidad y reservar, además de ayudar a grupos a elegir mediante una votación dentro del chat.
  • Zest conecta datos de tarjetas importados por Plaid y plantea las reservas y los pedidos como primeras vías de ingresos.


Zest lleva su conserje de restaurantes con IA a los mensajes de texto

Un agente que recomienda y reserva sin abrir la aplicación

Zest presentó un conserje de restaurantes impulsado por inteligencia artificial que funciona a través de mensajes de texto y puede avanzar desde la recomendación hasta la reserva. La propuesta busca resolver una pregunta cotidiana, dónde comer, sin obligar al usuario a abrir una aplicación y comparar opciones por separado. El nuevo agente puede consultar disponibilidad mediante servicios conectados como OpenTable, Resy y SevenRooms, y ofrecer horarios para apartar una mesa.

El servicio funciona al escribir al número de Zest, (212) 470-6067, y también puede sumarse a una conversación grupal. En ese formato, el agente combina los gustos de las personas participantes para encontrar alternativas que puedan agradar al conjunto, en lugar de limitarse a las preferencias de quien inicia la búsqueda. Si el grupo no logra ponerse de acuerdo, Zest incorpora una función de votación en el mismo hilo y puede gestionar la reserva sin sacar a los usuarios de la conversación.

Los usuarios pueden pedir recomendaciones según la cocina que prefieren, un antojo, la ocasión, sus restricciones alimentarias o el vecindario donde buscan comer. También pueden consultar detalles del restaurante, como si suele estar ocupado o si ofrece Wi-Fi, y solicitar el menú antes de decidir. La variedad de criterios presenta al agente como una herramienta conversacional para afinar la búsqueda, no solo como un directorio que devuelve nombres de locales.

La novedad refleja una apuesta por trasladar funciones que antes se hacían dentro de aplicaciones móviles a interfaces conversacionales más directas. Para Zest, el mensaje de texto no solo sirve para presentar opciones: también permite continuar la interacción, preguntar por alternativas y tomar una decisión de reserva dentro del mismo espacio. La compañía había comenzado a probar el conserje el mes anterior, pero pospuso su lanzamiento hasta integrar la capacidad de reservar.

Historial de consumo como base para las recomendaciones

La personalización de Zest parte de un registro de los restaurantes que sus usuarios visitan realmente, en vez de depender únicamente de preguntas que respondan al iniciar una conversación. La aplicación se vincula con tarjetas de crédito para identificar gastos relacionados con comidas y bebidas, y utiliza esa información para construir mapas y listas personalizadas. Según la empresa, los datos de transacciones se importan mediante Plaid, una plataforma de servicios financieros que también utilizan bancos y aplicaciones de finanzas personales.

Zest afirma que se concentra en transacciones de las categorías de comida y bebida al elaborar los perfiles gastronómicos. Con esa información, puede sugerir lugares que el usuario quizá quiera probar en su ciudad o durante un viaje, y el agente también toma en cuenta los antecedentes de sus amigos cuando participa en una conversación compartida. El mecanismo convierte las visitas anteriores en una señal de preferencias para orientar futuras recomendaciones, aunque la información publicada no detalla otros aspectos del tratamiento de esos datos.

El fundador y director ejecutivo de Zest, Mario Gomez-Hall, sostuvo que el agente responde a partir del historial propio del usuario y del de sus amigos. Según explicó, no necesita semanas de conversación para conocer a una persona, porque comienza con información sobre los lugares que realmente ha visitado. Esa diferencia, planteada por Gomez-Hall como una ventaja frente a un asistente general, sirve de argumento central para el producto: usar hábitos gastronómicos observados para reducir el tiempo dedicado a explicar gustos.

En las pruebas descritas por TechCrunch, el agente ofreció sugerencias de lugares nuevos que coincidían con los gustos de quien probaba la función y con condiciones concretas como hora, tamaño del grupo y ubicación. La publicación también destacó la conveniencia de intercambiar mensajes sobre distintas opciones y recibir horarios disponibles sin tener que cambiar de servicio durante la conversación. La evaluación corresponde a esas pruebas y no establece, por sí sola, cómo funcionará el sistema en todos los casos o para todos los usuarios.

Una startup que busca ampliar su modelo de negocio

Zest fue fundada en noviembre de 2024 y lanzó su aplicación de descubrimiento de restaurantes en 2026. La startup obtuvo USD $1,8 millones en financiamiento presemilla de Alexis Ohanian, a través de 776, y Steve Jang, de Kindred Ventures. Su aplicación inicial ya proponía descubrir restaurantes a partir de los hábitos reales de consumo; el agente por texto extiende esa idea a una interacción que puede terminar en una reserva.

Gomez-Hall señaló que las reservas y los pedidos representan las primeras líneas de ingresos que la empresa contempla. Actualmente, Zest puede reservar una mesa mediante OpenTable o Resy, mientras que los pedidos de comida están en camino, de acuerdo con el CEO. También afirmó que la compañía puede participar en transacciones, aunque la información publicada no especifica qué comisiones, tarifas o acuerdos comerciales aplicaría a esas operaciones.

El giro hacia los mensajes de texto responde además a la intención de alcanzar a más personas que los miles de usuarios iniciales de la aplicación y de generar ingresos mediante acciones concretas dentro del servicio. En vez de limitarse a recomendar un restaurante, el agente intenta acompañar al usuario hasta la reserva y, más adelante, hasta el pedido. Esa integración puede hacer más fluido el recorrido descrito por Zest, pero la empresa todavía presenta los pedidos como una capacidad futura y no como una función ya disponible.

La compañía también considera expandir el tipo de recomendaciones más allá de los restaurantes, con posibles sugerencias sobre negocios, compras y otras categorías. Gomez-Hall argumentó que el conocimiento de los gustos puede tener valor fuera de la cena porque Zest aprende de experiencias reales de consumo, en lugar de empezar desde cero con preguntas. Por ahora, la propuesta anunciada se concentra en la gastronomía, y su evolución dependerá de cómo el agente conecte esas preferencias con nuevas tareas y servicios.

Con este lanzamiento, Zest busca convertir el chat en el punto de entrada para descubrir lugares, coordinar una decisión grupal y reservar una mesa, mientras usa el historial gastronómico para personalizar las respuestas. La apuesta combina una interfaz conversacional con conexiones a plataformas de reservas y un modelo que contempla ingresos por transacciones. Sus próximos pasos mencionados por la empresa son incorporar pedidos y explorar recomendaciones en otras áreas, sin que todavía se hayan comunicado fechas para esas expansiones.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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