Por Canuto  

Satlyt probó un componente de su software para distribuir tareas de cómputo según los recursos y la conectividad disponibles. El ensayo, realizado como parte de una investigación financiada por la NASA, utilizó una sola computadora física en órbita y dejó pendientes las pruebas de coordinación entre varios equipos reales.
***

  • La prueba coordinó una red simulada de cuatro computadoras, cuatro usuarios y ocho servicios, pero solo un equipo físico ejecutó el software en el espacio.
  • Satlyt tiene su programa instalado en tres satélites y busca reducir la dependencia de los enlaces de descarga hacia la Tierra.
  • La empresa aún debe validar transferencias entre naves, seguridad, permisos operativos y recuperación ante fallas de conectividad.


Satlyt prueba cómo repartir tareas de cómputo entre satélites

Satlyt dio un nuevo paso hacia su objetivo de convertir satélites existentes en una red distribuida de procesamiento de datos. La startup probó un componente de su software que planifica cómo asignar tareas entre computadoras, según la capacidad de cómputo y las comunicaciones disponibles, una función que podría acercar el análisis a los lugares donde se recopila la información.

El ensayo se realizó a principios de octubre, después de 13 meses de trabajo, como parte de un proyecto de investigación con la Universidad de Houston financiado por la NASA. La agencia no ha seleccionado a Satlyt para una misión concreta ni ha decidido desplegar su tecnología, por lo que el resultado representa una validación técnica inicial y no una adopción institucional.

Una prueba en órbita con límites definidos

El experimento planteó una red compuesta por cuatro computadoras, cuatro usuarios y ocho servicios. El software de Satlyt evaluó cómo asignar y ejecutar tareas en esos equipos tomando en cuenta la disponibilidad de procesamiento y comunicación, dos variables que pueden cambiar durante una operación espacial y condicionar qué datos resulta posible analizar a bordo.

Sin embargo, solo una computadora física instalada en una nave espacial en órbita ejecutó el programa. Las otras tres computadoras de la red eran simulaciones, y los resultados generados regresaron finalmente a la Tierra; por eso, el ensayo no comprobó todavía cómo intercambian información entre sí varios equipos físicos separados en el espacio.

La prueba sí mostró que el software podía generar planes de distribución de tareas desde hardware en órbita, un primer componente de la arquitectura que Satlyt quiere construir. El fundador y director ejecutivo, Rama Afullo, describió el hallazgo como un compromiso entre alternativas: una estrategia funcionó mejor que las demás, aunque exigió más potencia de cómputo.

Para la startup, ese resultado constituye un bloque de construcción, no la demostración completa de una red espacial operativa. Afullo celebró el avance con entusiasmo y explicó que el ensayo puso a prueba una parte de una capacidad más amplia: planificar dónde ejecutar tareas cuando los recursos informáticos o los enlaces de comunicación no están disponibles de manera constante.

Qué busca resolver el software de Satlyt

En una operación espacial, los satélites no siempre cuentan con comunicación continua con estaciones en tierra, y su capacidad de procesamiento también es limitada. Satlyt propone que un programa coordine tareas entre varios equipos a bordo, de modo que los operadores definan permisos, prioridades y límites operativos, mientras el software decide cómo organizar el trabajo dentro de esas condiciones.

La idea es procesar ciertos datos cerca de donde se capturan y depender menos de los enlaces de descarga, que permiten enviar información desde los satélites hasta la Tierra. Si una nave detectara un incendio forestal, por ejemplo, el análisis a bordo podría ayudar a transmitir con mayor rapidez los datos relevantes, en lugar de esperar a que todo el material llegue para su revisión terrestre.

Afullo sostiene que el objetivo es entregar respuestas útiles más rápido y aprovechar mejor las ventanas limitadas de comunicación. Satlyt fue fundada en 2024 por Afullo, quien trabajó en Google y SpaceX, y su software ya está instalado en tres satélites en órbita, aunque la noticia no detalla qué tareas realizan actualmente esos equipos ni presenta esa instalación como una red de cómputo compartida.

La propuesta también se relaciona con el interés por ejecutar inteligencia artificial y otras aplicaciones directamente a bordo de naves espaciales. En vez de trasladar cada dato para que personas o sistemas terrestres lo analicen, el procesamiento local podría priorizar información y reducir parte de esa dependencia; aun así, la prueba descrita se concentró en la planificación de tareas y no acreditó por sí sola el funcionamiento integral de esas aplicaciones.

Los próximos pasos y los obstáculos pendientes

El ensayo reveló además un problema en la forma en que el programa referenciaba temporalmente los retrasos de comunicación. Según Afullo, el software los marcaba como hora de llegada, es decir, el momento en que un dato llegaba, en vez de medir el retraso transcurrido, que indica cuánto tardó en hacerlo; son métricas distintas y la startup tendrá que corregir esa referencia.

Afullo aclaró que ese hallazgo no significó que el experimento fracasara: el desarrollo del programa, su ejecución a bordo y el retorno de resultados se completaron con éxito. La distinción importa porque una prueba puede validar ciertos componentes y, al mismo tiempo, identificar errores que deben resolverse antes de ampliar el alcance técnico.

La compañía todavía necesita probar su software con distintas cargas de trabajo, configuraciones de hardware y condiciones de conectividad. También reconoce retos operativos que van más allá del código, como disponer de enlaces utilizables, obtener el permiso de los operadores participantes, asegurar las transferencias, programar recursos y recuperar el servicio cuando una conexión entre computadoras deja de estar disponible.

Los próximos pasos anunciados incluyen una validación e integración más amplias y demostraciones de trabajo compartido entre naves espaciales separadas, además de pruebas en entornos distintos de la órbita terrestre baja. La investigación financiada por la NASA no supone que la agencia haya elegido a Satlyt para una misión ni que haya decidido desplegar su tecnología.

La visión de largo plazo de Satlyt es que los desarrolladores puedan crear aplicaciones espaciales sin reconstruir la infraestructura para cada misión. La startup figuró entre los cinco primeros lugares del Battle de TechCrunch Disrupt de este año, pero su siguiente prueba técnica será más exigente: demostrar que varias naves pueden compartir tareas de cómputo y sostener ese intercambio bajo las limitaciones reales de comunicación y hardware.


ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.

Suscríbete a nuestro boletín