La británica Skyfly obtuvo USD $10 millones para avanzar la certificación y producción de su aeronave eléctrica biplaza Axe, mientras acelera el desarrollo de una aeronave no tripulada híbrida para usos gubernamentales y de defensa.
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- La ronda semilla fue liderada por HICO Investment Group y contó con la participación de Archangel, un fondo especializado en defensa.
- Skyfly apunta a certificar el Axe bajo las reglas MOSAIC de la FAA, vigentes desde el 24 de julio de 2026, y prevé las primeras entregas para 2027.
- La compañía también desarrolla Longbow, una aeronave no tripulada híbrida-eléctrica con más de 400 millas de alcance.
⚡ Skyfly recauda USD 10 millones para su avión eléctrico Axe
La firma británica busca certificar su modelo biplaza y prevé iniciar entregas en 2027. Reporta 61 pedidos privados.
También desarrolla Longbow, un dron híbrido con más de 400 millas de alcance para usos… pic.twitter.com/GjrfUcqjqq
— Diario฿itcoin (@DiarioBitcoin) October 27, 2026
Financiamiento para pasar del prototipo a la producción
Skyfly Technologies, desarrolladora británica de aeronaves eléctricas e híbridas-eléctricas con capacidad de despegue y aterrizaje vertical, recaudó USD $10 millones en una ronda semilla. HICO Investment Group lideró la inversión, en la que también participó Archangel, un fondo especializado en defensa. Según la información publicada sobre la ronda, el capital busca llevar el Axe desde la etapa de prototipo volador hasta la certificación y las entregas a clientes.
La empresa destinará los recursos a avanzar la certificación del Axe bajo las normas actualizadas de la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA), además de ampliar su equipo y su capacidad de producción a ambos lados del Atlántico. Otro frente será el desarrollo y la demostración de Longbow, una aeronave no tripulada híbrida-eléctrica dirigida a clientes gubernamentales y de defensa. La ronda respalda así tanto una apuesta de aviación personal como una línea de uso institucional, detallan reportes.
Skyfly llega a la financiación con un prototipo que, según la compañía, ha completado más de 100 vuelos. También afirma que realizó en 2025 el primer vuelo eVTOL de aeródromo a aeródromo en Europa, entre Turweston y Bicester, en Reino Unido. La empresa cuenta con permisos experimentales en Reino Unido y Estados Unidos y señala que un equipo dedicado de pruebas de vuelo opera en este último país desde 2025.
El interés comercial todavía se expresa en pedidos y no en entregas realizadas: Skyfly afirma que tiene 61 pedidos privados para el Axe. La compañía prevé comenzar las primeras entregas en 2027, aunque alcanzar esa meta dependerá de completar el proceso regulatorio y organizar la producción. También exhibió la aeronave en EAA AirVenture Oshkosh en 2025 y 2026.
Un avión personal con despegue vertical
El Axe es una aeronave eléctrica biplaza concebida para despegar como un helicóptero y volar como un avión. Skyfly le atribuye un alcance superior a 100 millas, entre 60 y 90 minutos de vuelo, una velocidad de crucero de 100 millas por hora y una carga útil de 200 kilogramos. La propuesta combina capacidad vertical con alas para el desplazamiento hacia adelante, en lugar de depender exclusivamente de rotores durante todo el trayecto.
La arquitectura utiliza ocho motores eléctricos de ángulo fijo y no incorpora motores basculantes ni alas giratorias. Durante el vuelo de avance, las alas generan sustentación aerodinámica, mientras que los rotores permiten el despegue y el aterrizaje verticales; si hay una pista disponible, la aeronave también puede operar como un avión convencional. Skyfly sostiene que esta configuración reduce la complejidad mecánica frente a diseños que deben mover sus motores o alas para cambiar de modo de vuelo.
La empresa afirma que muchos eVTOL personales pequeños dependen solo de rotores y pueden consumir hasta cuatro veces más energía durante el vuelo de crucero, porque no cuentan con alas que generen sustentación aerodinámica. Esa comparación forma parte del argumento de Skyfly a favor de su diseño alado, no de una medición independiente presentada aquí. La compañía agrega que, ante una pérdida de energía, el Axe puede planear, una característica vinculada a la sustentación que aportan sus alas.
Skyfly proyecta un costo operativo cercano a GBP £70 (USD $90) por hora de vuelo para el Axe. Como referencia, compara esa cifra con unos GBP £300 (USD $400) por hora para el Robinson R22 y el Cessna 152, dos entrenadores biplaza diseñados en la década de 1970 que todavía vuelan con actualizaciones mínimas, según la empresa. La diferencia que plantea busca presentar la electrificación como una forma de reducir el gasto de operación, aunque el costo citado es una proyección de Skyfly.
Certificación y reglas para aeronaves deportivas ligeras
La estrategia comercial de Skyfly está ligada a las reformas MOSAIC de la FAA. La fase de las reglas relacionada con la certificación de aeronaves deportivas ligeras entró en vigor el 24 de julio de 2026. Skyfly busca certificar el Axe bajo ese marco actualizado y sostiene que diseñó la aeronave teniendo en cuenta la posibilidad de operar dentro de esa categoría.
De acuerdo con la descripción de Skyfly, el Axe puede encajar como una aeronave eléctrica con capacidad vertical (eVCA) biplaza de clase deportiva ligera. La categoría está orientada a la propiedad y operación privadas, en vez de limitarse a modelos de servicio de aerolínea. La empresa también señala que las reglas contemplan requisitos simplificados de calificación de pilotos, lo que, según su planteamiento, reduciría las barreras para poseer y pilotar una aeronave de este tipo.
El cambio regulatorio importa para el plan de negocio porque ofrece un marco actualizado para la certificación de aeronaves deportivas ligeras. Sin embargo, la vigencia de esas reglas no equivale a una aprobación final del Axe: Skyfly aún debe completar su propio proceso de certificación y transformar sus pruebas en un producto autorizado para clientes. La inversión recién anunciada está destinada, en parte, a financiar ese trabajo y a preparar la fabricación en serie.
La comparación con los aviones y helicópteros ligeros tradicionales ayuda a explicar el mercado que Skyfly quiere disputar. La empresa describe a los entrenadores más comunes como ruidosos, mecánicamente complejos, exigentes de pilotar e incómodos, además de señalar que fueron construidos bajo estándares de seguridad de otra época. Son valoraciones de Skyfly sobre una flota que, según su planteamiento, ha cambiado poco en medio siglo; el Axe busca diferenciarse con propulsión eléctrica y operación vertical.
Diseño, costos y posibilidad de evolución
La estructura del Axe, explica Skyfly, no depende de una tecnología única de baterías o motores, de modo que podría incorporar nuevos componentes a medida que estén disponibles. La compañía también afirma que redujo agresivamente el peso mediante estructuras compuestas avanzadas. En conjunto, estas decisiones forman parte de su objetivo de mejorar la eficiencia energética por milla y pasajero, una métrica que la empresa describe como líder en la industria.
El avión no necesita una pista para despegar o aterrizar, pero esa capacidad no elimina todas las necesidades operativas o regulatorias. La ventaja concreta es que puede prescindir de la pista para esas maniobras y combinar el vuelo vertical con un diseño alado para el desplazamiento de avance. Skyfly presenta así el Axe como una aeronave privada más accesible de operar, aunque sus prestaciones y costos deberán contrastarse con el desempeño del aparato certificado.
La empresa resume la propuesta como una combinación de operación sencilla, menor mantenimiento y menores costos por hora. En una declaración sobre la ronda, Michael Thompson afirmó que la inversión permitiría pasar del prototipo volador a una aeronave certificada en manos de los clientes. También vinculó la oportunidad de mercado con MOSAIC y señaló que el financiamiento permitirá avanzar la certificación y establecer la producción en serie.
Thompson agregó que la financiación acelerará la demostración de la tecnología de propulsión híbrida para los productos de defensa de la compañía. A su juicio, el alcance y la carga útil del Axe podrían ofrecer una capacidad diferenciada con una operación simple, mientras que las aeronaves no tripuladas han ganado relevancia en los cálculos de seguridad nacional. Se trata de la evaluación del ejecutivo sobre el potencial de la tecnología, no de una confirmación de contratos o capacidades ya desplegadas.
Longbow abre una segunda línea para defensa y logística
Junto con el Axe, Skyfly desarrolla Longbow, una aeronave no tripulada híbrida-eléctrica con más de 400 millas de alcance y una carga útil de 200 kilogramos. La empresa la plantea para transporte de carga, inteligencia, vigilancia y reconocimiento (ISTAR), evacuación médica y logística entre barcos y tierra. Su propulsión híbrida apunta a extender el alcance respecto de la línea eléctrica personal, aunque la información disponible no detalla una fecha de entrada en servicio.
Skyfly participa en el desafío de carga pesada del Ministerio de Defensa del Reino Unido y anticipa que habrá más anuncios relacionados con defensa. La participación sitúa a Longbow dentro de una iniciativa de evaluación, pero no implica por sí misma que exista una adjudicación o un pedido confirmado. El respaldo de Archangel refleja el interés de un inversor especializado en defensa por el potencial de la aeronave.
Nicholas Nelson, identificado en la información de la ronda como socio general de Archangel Ventures, describió Longbow como una respuesta a la necesidad de sistemas no tripulados capaces de transportar cargas significativas a distancias considerables sin depender de una pista. Nelson dijo que su firma invierte exclusivamente en empresas de defensa y que ve en la tecnología de Skyfly una posible capacidad útil para misiones en el campo de batalla moderno. La declaración expresa la tesis del fondo y su motivo para participar en la ronda.
La compañía planea fabricar tanto el Axe como Longbow en su instalación británica de fabricación y ensamblaje, que ocupa 10.000 pies cuadrados. Ese sitio forma parte del objetivo de ampliar la producción, mientras Skyfly también busca reforzar su capacidad a ambos lados del Atlántico. Chris Hartnoll, identificado en la información de la ronda como director general de HICO Investment Group, presentó la electrificación como una transformación para las industrias de transporte y afirmó que los sistemas eléctricos con menos piezas móviles pueden reducir el mantenimiento.
Hartnoll sostuvo que el Axe podría hacer práctica la aviación personal para nuevos propietarios y que Longbow tendría potencial para cambiar la logística entre dominios. También elogió al equipo por diseñar y construir una aeronave desde cero, ponerla en vuelo y avanzar por una nueva vía de certificación. Por ahora, la compañía debe convertir ese progreso en autorizaciones, producción estable y entregas; sus próximos hitos dependerán de esos pasos y de la evolución de sus programas civil y de defensa.
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