Por Canuto  

Series, una startup fundada por dos estudiantes de Yale, aseguró una ronda presemilla de USD $5,1 millones para desarrollar una red social basada en IA que funciona directamente dentro de iMessage, con foco en conexiones profesionales, amistades y citas.
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  • La empresa fue fundada por Nathaneo Johnson y Sean Hargrow, quienes aún cursan su último año en Yale.
  • Series opera a través de iMessage y usa IA para mostrar perfiles de personas con intereses de conexión similares.
  • La plataforma ya tiene presencia en más de 750 campus y reporta una retención de 82% al día 30 entre usuarios activados.

 


La startup Series anunció una ronda presemilla por USD $5,1 millones para impulsar una propuesta poco común dentro del ecosistema de inteligencia artificial y consumo digital. La empresa, creada por los estudiantes de Yale Nathaneo Johnson y Sean Hargrow, quiere construir una red social que funcione por completo dentro de iMessage.

La idea llega en un momento en que muchos emprendimientos de IA compiten por convertirse en la siguiente gran interfaz de internet. En vez de lanzar otra app tradicional, Series apuesta por una experiencia conversacional donde el usuario inicia todo enviando un mensaje de texto a un número telefónico identificado como Series AI.

Según reportó TechCrunch, entre los inversionistas de la ronda figuran el cofundador de Venmo Iqram Magdon-Ismail, Pear VC, el CEO de Reddit Steve Huffman y el fundador de GPTZero Edward Tian. El capital será destinado a contratar más ingenieros y ampliar las capacidades del producto.

La propuesta de Series se presenta como una plataforma social de nueva generación, más que como una simple aplicación de IA. Ese matiz no es menor, porque refleja una tesis de producto que intenta aprovechar el auge de las interfaces conversacionales para crear conexiones humanas con menos fricción.

Cómo funciona la red social dentro de iMessage

El mecanismo es directo. Los usuarios escriben a Series AI en iMessage y explican quiénes son, además de con quiénes quieren conectar. A partir de esa información, la plataforma responde con lo que la empresa llama “shares”, un carrusel de 10 imágenes por el que se puede deslizar fácilmente.

Cada tarjeta muestra la foto de otra persona y una breve solicitud o intención de conexión. El objetivo es que los usuarios descubran perfiles de otros participantes que buscan algo similar, ya sea por motivos profesionales, sociales o personales.

Si alguien despierta interés, el usuario puede mantener presionada la foto del carrusel para abrir una conversación privada dentro del chat de Series AI. De acuerdo con la explicación de la empresa, ese sistema permite iniciar contacto sin compartir el número telefónico personal.

Ese diseño intenta resolver un problema clásico de las redes sociales y del networking digital: reducir la exposición innecesaria de datos personales mientras se facilitan contactos más cálidos y contextuales. También busca aprovechar hábitos ya establecidos, en lugar de exigir que el público descargue y adopte una plataforma completamente nueva.

Johnson, quien estudia informática y economía, explicó que observa una transición tecnológica amplia desde las interfaces tradicionales de usuario hacia interfaces conversacionales. Su comparación fue concreta: pasar de buscar en Google y navegar bibliotecas de enlaces a conversar con IA para identificar más rápido lo que una persona necesita.

Los fundadores y la tesis detrás de Series

Johnson y Hargrow se conocieron durante su primer año en la Yale Entrepreneurial Society, mientras trabajaban en un pódcast. En ese espacio entrevistaban a fundadores y directores ejecutivos para entender mejor qué hacía exitoso a un negocio emergente.

De esas conversaciones extrajeron una idea central: el valor de las conexiones cálidas. Más tarde, durante el verano de su primer año universitario, decidieron fundar una empresa fuera del club y construir una compañía alrededor de esa tesis, usando IA como facilitador de relaciones relevantes.

Hargrow estudió neurociencia en Yale y, junto a Johnson, pasó por varias iteraciones del producto antes de encontrar el concepto actual. El proyecto no surgió como una versión terminada desde el inicio, sino como el resultado de un proceso de prueba y ajuste que tomó cerca de un año desde el primer prototipo.

Cuando finalmente dieron con una idea que les convencía, empezaron a recaudar capital en marzo de 2025. En paralelo, comenzaron a formar un equipo que hoy suma ocho personas, una cifra relevante para una startup universitaria en etapa tan temprana.

La empresa también logró visibilidad a partir de un video de lanzamiento en LinkedIn que se volvió viral. Johnson relató que la idea del tráiler surgió a la 1 a.m. de la noche anterior, que pasaron la madrugada grabándolo y que lo publicaron a las 3 p.m. de ese mismo día. Dos días más tarde conocieron a su primer inversionista.

Crecimiento, audiencia y métricas iniciales

Series abrió recientemente su plataforma más allá de su base original de estudiantes universitarios, aunque sigue enfocándose en la Generación Z y en profesionales jóvenes. La mayoría de los usuarios la utiliza con fines de negocio, según Johnson, pero la startup también ha visto usos para citas y para hacer amistades.

Uno de los datos más llamativos que compartió el CEO es el alcance universitario. Johnson aseguró que los estudiantes usan Series en más de 750 campus, lo que sugiere una expansión veloz dentro de nichos académicos y de networking estudiantil.

La empresa también destacó una métrica de retención que busca reforzar su narrativa de tracción. Según Johnson, los usuarios activados de Series retienen en 82% hasta el día 30, una cifra que describió como superior al benchmark del Facebook temprano.

Ese tipo de comparación suele llamar la atención de inversionistas en el segmento de consumo, especialmente cuando se trata de plataformas sociales. Sin embargo, el verdadero reto para Series será sostener esa retención a medida que la base de usuarios crezca, se diversifique y salga del entorno universitario donde hoy parece tener una ventaja clara.

En este mercado ya hay otras propuestas, como Boardy AI, que también usan inteligencia artificial para fomentar presentaciones dentro de redes de contacto. Eso indica que la oportunidad alrededor del networking asistido por IA comienza a poblarse, aunque aún no tiene un ganador obvio.

Una startup AI-first en un momento favorable para el capital

La historia de Series también encaja con una tendencia más amplia del mercado tecnológico. Johnson forma parte de una nueva generación de fundadores jóvenes cuyas empresas nacen con una mentalidad AI-first, en un contexto donde la inteligencia artificial atrae más atención y financiamiento que casi cualquier otra categoría de software.

Muchos inversionistas sostienen que los fundadores más jóvenes parten con ventaja porque diseñan productos directamente para esta nueva era, en vez de adaptar empresas previas a la carrera por la IA. En ese sentido, Series representa una apuesta por una interfaz nativa de mensajería, no por una red social tradicional reempaquetada con funciones inteligentes.

Tras graduarse, la empresa permanecerá en la Costa Este. Ya opera desde una oficina en Chelsea, Nueva York, aunque sus fundadores hacen con frecuencia el trayecto de dos horas desde New Haven, Connecticut, donde se ubica Yale.

Johnson explicó que Series construyó una red inicial entre la Ivy League y, de forma más amplia, en escuelas de la Costa Este. También afirmó que creen firmemente en Silicon Alley, en línea con una tendencia reciente de fundadores de consumo que prefieren Nueva York sobre Silicon Valley.

Otro elemento llamativo es que ni Johnson ni Hargrow han abandonado la universidad. Johnson dijo que no dejó sus estudios porque sentía que tenía tiempo para cumplir con la carga académica y dirigir una empresa al mismo tiempo, aunque reconoció que hay días complejos, especialmente cuando debe equilibrar exámenes, ensayos y liderazgo de equipo.

Su reflexión final resume la filosofía con la que han llevado el proyecto hasta ahora. Johnson sostuvo que el tiempo extra fuera de las obligaciones supuestas puede usarse para catapultar aquello que una persona realmente está destinada a hacer, y añadió que mucha gente teme aprovechar ese tiempo adicional.

Para el mercado, el caso de Series ofrece una señal interesante. Más allá del monto recaudado, muestra cómo la IA empieza a integrarse no solo en productividad o búsqueda, sino también en la arquitectura de nuevas redes sociales. Si la compañía logra convertir esa promesa en escala sostenible, podría abrir una ruta distinta para la próxima generación de plataformas sociales.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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