Por Canuto  

Niteshift, una nueva startup fundada por dos exingenieros de Datadog, salió a competir en el mercado de codificación con IA con una tesis clara: muchas empresas no querrán entregar su código más sensible a proveedores de modelos que también podrían convertirse en rivales. Con una ronda semilla de USD $7 millones y respaldo de Greylock y varios ángeles conocidos, la compañía quiere ofrecer una capa de infraestructura que permita cambiar entre modelos como GPT, Claude y alternativas de código abierto sin quedar atado a un solo actor.
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  • Niteshift recaudó USD $7 millones en una ronda semilla liderada por Jerry Chen de Greylock.
  • La startup fue fundada por Sajid Mehmood y Conor Branagan, exingenieros de Datadog.
  • Su propuesta es desacoplar los agentes de codificación IA de un único proveedor de modelo y cobrar por infraestructura, no por tokens.

 


La startup de agentes de codificación con inteligencia artificial Niteshift anunció una ronda semilla de USD $7 millones para impulsar una propuesta que busca diferenciarse en uno de los segmentos más competidos del sector tecnológico. La empresa fue fundada por Sajid Mehmood y Conor Branagan, dos exingenieros de Datadog, y parte de una idea que gana tracción entre compañías grandes: reducir la dependencia de los gigantes que crean los modelos de IA.

De acuerdo con TechCrunch, la ronda fue liderada por Jerry Chen, socio de Greylock. También participaron varios inversionistas ángeles de alto perfil, entre ellos Reid Hoffman, Olivier Pomel de Datadog, Alexis Lê-Quôc, Ankur Goyal de Braintrust y Misha Laskin de Reflection AI.

Aunque el monto luce modesto frente a otras operaciones recientes del mercado de IA, Niteshift intenta posicionarse con una narrativa distinta. En vez de prometer que reemplazará por completo a los desarrolladores o a los agentes ya populares, la empresa plantea que su valor está en construir la infraestructura que permita operar con varios modelos sin quedar atrapado en uno solo.

Ese punto toca una preocupación sensible para empresas que manejan activos críticos. El código fuente, sobre todo en entornos corporativos, no solo representa propiedad intelectual, también concentra procesos internos, ventajas competitivas y controles operativos que muchas firmas prefieren no colocar bajo una relación de dependencia con proveedores que avanzan rápidamente hacia mercados adyacentes.

Una apuesta contra el bloqueo de los gigantes de IA

Mehmood, actual CEO de Niteshift, argumenta que existe un paralelo con la etapa temprana de Datadog. Según explicó, una porción importante del crecimiento multicloud de esa empresa provino de clientes de comercio electrónico que no querían construir sus operaciones sobre Amazon Web Services, en un momento en que Amazon también expandía agresivamente su propio negocio minorista.

Para el ejecutivo, la misma dinámica podría repetirse ahora con la inteligencia artificial. Su tesis es que empresas como OpenAI y Anthropic no solo suministran modelos, sino que también están entrando con rapidez en verticales de software como legal, salud y finanzas. Algunos actores del ecosistema ya llaman a ese fenómeno el “SaaSpocalypse”, en alusión al temor de que los laboratorios de frontera terminen compitiendo con sus propios clientes.

“En Datadog lo vimos claramente”, dijo Mehmood, citado por la publicación. “Una gran parte de nuestro negocio multicloud provino de negocios de comercio electrónico que no querían operar en Amazon, ¿verdad? … Absolutamente vamos a ver la misma dinámica a medida que Anthropic compita en legal, salud, finanzas y cualquier otra cosa”.

Desde esa perspectiva, Niteshift quiere ubicarse como una capa neutral. La idea no es reemplazar a Claude Code ni a Codex, dos de los agentes de codificación más conocidos del momento, sino reducir la dependencia operacional de cualquiera de ellos. En la práctica, su nube de codificación buscará enrutar tareas entre distintos modelos, incluidas opciones de código abierto y otros proveedores, según lo que necesite cada proyecto.

Para lectores menos familiarizados con esta discusión, el “lock-in” o bloqueo del proveedor describe una situación en la que cambiar de plataforma resulta costoso, complejo o riesgoso. En el contexto de IA, eso puede significar reconfigurar flujos de trabajo, pruebas, permisos, herramientas internas y procesos de despliegue cada vez que una empresa decide migrar de un modelo a otro.

La propuesta de infraestructura y el modelo de negocio

Niteshift sostiene que su producto apunta a separar el modelo de codificación de toda la orquestación adicional que hace falta para usar código generado por IA en entornos reales. Eso incluye ejecutar, probar, verificar y mantener software de forma autónoma, con controles suficientes para operar en producción sin depender de un solo proveedor de agentes.

Mehmood resumió esa necesidad con una frase directa: “Poder cambiar entre GPT y modelos en la nube es importante”. Añadió que muchas empresas están preocupadas por “ser pisoteadas por estos gigantes”, una referencia al temor de construir demasiado sobre plataformas que luego puedan modificar reglas, precios o alcance competitivo.

Jerry Chen explicó que esa fue una de las razones por las que Greylock decidió respaldar la empresa. En su opinión, a medida que los laboratorios de frontera avanzan hacia capas más altas de la pila tecnológica, se abre una oportunidad para ofrecer un camino alternativo a los clientes. Ese camino consiste en desacoplar a los agentes de la infraestructura en la que operan.

Según Chen, Niteshift está construyendo una plataforma para agentes de codificación que permite a los clientes invertir en profundidad en sus herramientas de desarrollo sin quedar encerrados en un único modelo o proveedor. Esa formulación coloca a la startup más cerca de una empresa de infraestructura que de una firma enfocada en vender “inteligencia” como sustituto directo del trabajo humano.

En línea con esa visión, la compañía no comercializa tokens. Su esquema es más parecido al de un proveedor de nube, con tarifas de uso cobradas por minuto. “Todo el mundo está vendiendo inteligencia para reemplazo de mano de obra”, dijo Mehmood. “Nosotros estamos vendiendo software para agentes, en lugar de humanos, pero todavía estamos aquí vendiendo software”.

Ese detalle es relevante porque buena parte del mercado de IA ha priorizado métricas vinculadas al consumo de modelos o al número de tareas automatizadas. Niteshift intenta diferenciarse al presentarse como una capa operativa que administra complejidad técnica, una lógica más cercana a observabilidad, infraestructura y plataformas de desarrollo empresarial.

Un mercado abarrotado y rivales con gran ventaja

La oportunidad de negocio no elimina el problema principal: Niteshift entra en un mercado ya saturado. Las herramientas de codificación con IA se multiplicaron con rapidez y varias firmas competidoras cuentan con mayor reconocimiento de marca, más financiamiento o una base de usuarios muy superior.

Entre los nombres mencionados en la nota original aparecen Cursor, que según el reporte podría ser absorbida por SpaceX; Cognition, que acaba de recaudar USD $1.000 millones con una valoración de USD $26.000 millones; Amazon Bedrock; y OpenRouter, plataforma de puerta de enlace de IA que recientemente obtuvo USD $113 millones a una valoración de USD $1.300 millones.

La existencia de tantos rivales muestra que la independencia de modelos no es una idea completamente nueva. Varias compañías ya ofrecen capas de abstracción, enrutamiento o acceso multimodelo. Por eso, la pregunta para Niteshift no es solo si la tesis del mercado es correcta, sino si puede ejecutar mejor y con suficiente velocidad frente a adversarios mucho más capitalizados.

La respuesta de Mehmood se centra en la experiencia del equipo fundador. Tanto él como Branagan no solo observaron estos retos desde fuera, sino que participaron en el crecimiento de Datadog desde sus primeros días hasta convertirla en una empresa con valoración multimillonaria. Su argumento es que esa experiencia práctica resulta valiosa para diseñar infraestructura pensada para organizaciones de ingeniería complejas.

En particular, sostienen que los equipos necesitan herramientas capaces de ejecutar, probar y verificar software de forma autónoma dentro de entornos de producción reales. Ese punto intenta mover la conversación más allá del entusiasmo por generar código y hacia un problema más difícil: cómo operar ese código con seguridad, trazabilidad y mantenimiento continuo a escala empresarial.

En ese sentido, la apuesta de Niteshift se parece menos a una carrera por tener el modelo más llamativo y más a una competencia por convertirse en la capa de control. Si la industria termina premiando la neutralidad, la portabilidad y la gobernanza sobre el brillo de una sola IA, la joven startup podría encontrar un nicho relevante. Si no ocurre, tendrá que abrirse camino en un mercado donde el tamaño y la distribución ya pesan mucho.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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