Por Canuto  

Cardano estudia una ambiciosa propuesta de inversión junto a Draper Dragon y la Fundación Cardano para crear un fondo objetivo de USD $80 millones. La iniciativa plantea desplegar capital por tramos, comenzar con hasta 50 millones de ADA en una primera fase y combinar apoyo directo a startups, aceleración de talento y métricas públicas para demostrar resultados antes de pedir nuevas aprobaciones.
***

  • La propuesta contempla un fondo objetivo de USD $80 millones, con USD $75 millones desde el tesoro de Cardano y cerca de USD $5 millones de socios estratégicos.
  • El primer tramo sería de USD $15 millones, con tope de 50 millones de ADA calculados a un precio de USD $0,30 por moneda.
  • Draper Dragon asegura que el esquema incluiría reportes trimestrales, panel público de métricas onchain y una estructura SPV en Islas Caimán para representar los intereses económicos del tesoro.

 


Cardano podría dar un giro importante en su estrategia de financiamiento al ecosistema si prospera una propuesta impulsada por Draper Dragon junto a la Fundación Cardano. La idea central es crear un fondo con tamaño objetivo de USD $80 millones para respaldar proyectos nativos, atraer empresas más maduras e intentar convertir al tesoro de la red en una fuente de capital más sostenible.

Según se explicó en “Boosting Cardano: The $80 Million Fund Explained”, del canal Learn Cardano, el plan no supone liberar todo el capital de una vez. Lo que se sometería a consideración en esta etapa es solo un primer tramo de USD $15 millones, estructurado con un máximo de 50 millones de ADA y calculado con una referencia de USD $0,30 por token.

El planteamiento responde a una discusión frecuente dentro de Cardano y otras redes: cómo pasar del financiamiento inicial a un modelo capaz de escalar compañías, atraer capital externo y devolver valor al propio tesoro. En otras palabras, no se trata solo de repartir recursos, sino de construir una maquinaria de inversión con metas de retorno y crecimiento medibles.

Samis, representante de Draper Dragon en la conversación con el presentador Pete, describió el objetivo como un esfuerzo de doble vía. Por un lado, se busca fortalecer la sostenibilidad del tesoro. Por el otro, se pretende acelerar la expansión del ecosistema con nuevas empresas, liquidez, desarrolladores e integración institucional.

Qué propone exactamente el fondo para Cardano

La estructura general apunta a un fondo objetivo de USD $80 millones. De ese total, USD $75 millones provendrían del tesoro de Cardano y se desplegarían a lo largo de un plazo base de seis años. Los USD $5 millones restantes, y potencialmente más, buscarían llegar desde socios estratégicos o inversionistas externos.

Ese punto es relevante porque la propuesta intenta atraer nuevo capital al ecosistema en lugar de depender solo de recursos internos. Draper Dragon también dejó abierta la posibilidad de coinversiones con sus fondos existentes o con su red de socios, aunque aclaró que, por la forma regulatoria actual de su vehículo, no puede invertir directamente en el fondo como un fondo de fondos.

La firma señaló que el mecanismo fue pensado por tramos de forma deliberada. Eso significa que una aprobación inicial no comprometería automáticamente las siguientes rondas de capital. Cada tramo futuro tendría que volver a ser evaluado y aprobado, usando como referencia la ejecución y los resultados visibles del primero.

En esa lógica, la primera etapa funcionaría también como una prueba de desempeño. Si los indicadores no convencen a la comunidad, los siguientes desembolsos simplemente no serían aprobados. Esa es una de las principales barreras de protección que el equipo destacó durante la explicación.

Cómo se repartiría el primer tramo

Draper Dragon ofreció un desglose preliminar de ese primer tramo de USD $15 millones. La mayor porción, unos USD $10,7 millones, estaría destinada a inversiones directas en empresas nativas de Cardano o startups integradas con la red, ya sea mediante equity o inversiones relacionadas con tokens.

Un segundo bloque, cercano a USD $1,9 millones, se reservaría para iniciativas de crecimiento. Allí entra una especie de venture studio interno operado por el propio equipo técnico de Draper Dragon, con desarrolladores e inversionistas que, según la firma, ya han fundado y vendido empresas en el pasado, incluyendo una salida hacia DraftKings.

También habría una partida para aceleración de startups y desarrollo de talento a través de programas vinculados con Draper University. La idea sería financiar residencias para fundadores y espacios tipo hacker house, pero no en formato de subvenciones puras. El diseño apunta a que esos aportes se hagan como inversiones de equity en las compañías participantes.

En cuanto a los costos operativos, el esquema incluye cerca de USD $1 millón en comisiones de gestión. Draper Dragon afirmó que esa cifra equivaldría a alrededor de 1,3%, por debajo de estructuras convencionales de capital de riesgo que suelen operar bajo el modelo 2% y 20%. Además, habría gastos habituales de auditoría, legales, fiscales, cumplimiento y administración del SPV.

Retornos esperados, riesgos y qué gana el tesoro

Uno de los aspectos más sensibles del debate son los retornos prometidos. El equipo mencionó como objetivo un retorno bruto de 3x y una tasa interna de retorno de 25%. Sin embargo, Samis insistió en que esas cifras son metas, no garantías, y dijo que se apoyan en referencias institucionales del sector blockchain y cripto.

El argumento de fondo es que el tesoro debería recuperar primero el capital desplegado en el componente de apoyo al ecosistema e inversiones. En el escenario completo de seis años, esa porción ascendería a USD $67,5 millones. Solo después de alcanzar ese umbral comenzaría a activarse el beneficio para el gestor del fondo.

De acuerdo con la explicación, una vez devuelto el capital correspondiente, 80% de la utilidad neta iría al tesoro y 20% quedaría como participación para Draper Dragon. La firma sostuvo que su incentivo económico real depende de generar retornos efectivos para Cardano, no simplemente de administrar recursos.

Como en cualquier fondo de venture capital, el riesgo no desaparece. El propio equipo reconoció que las condiciones macroeconómicas y geopolíticas pueden alterar el desempeño. Si el primer tramo no cumple las expectativas, la respuesta inmediata sería no aprobar nuevos tramos. En un escenario extremo, se planteó la posibilidad de coordinar con el SPV y los participantes el desmonte del vehículo y la devolución del capital remanente al tesoro.

El rol del SPV en Islas Caimán y la supervisión

Otro de los puntos que generó dudas en la comunidad fue la necesidad de crear un SPV, siglas de special purpose vehicle, en Islas Caimán. Draper Dragon explicó que no se trata del vehículo del fondo gestor, sino de una estructura creada para representar los intereses económicos del tesoro, que por sí mismo no puede firmar un acuerdo estándar de limited partner.

En la práctica, el SPV actuaría como los “ojos y oídos” del tesoro frente al fondo. Ese vehículo tendría acceso a información privada que no puede divulgarse públicamente, pero que sí suele compartirse con inversionistas institucionales. La intención es equilibrar la transparencia comunitaria con las restricciones normales de una estructura de inversión regulada.

La composición inicial prevista para ese SPV incluiría tres directores con igualdad de derechos y responsabilidades de supervisión. Habría un director independiente, un representante de la Fundación Cardano y un director comunitario elegido mediante un proceso público. Draper Dragon enfatizó que la Fundación Cardano no tendría control sobre las decisiones de inversión ni participación económica en las ganancias.

Este diseño también busca dejar una plantilla reutilizable. Es decir, si en el futuro otras instituciones quisieran presentar vehículos parecidos ante el ecosistema, podrían apoyarse en una arquitectura legal ya probada. En ese sentido, la propuesta intenta abrir un precedente para una relación más estructurada entre tesoros descentralizados y gestores profesionales de capital.

Métricas públicas y el debate frente a Catalyst

Para reforzar la rendición de cuentas, la propuesta incluye un tablero público con métricas onchain. La idea es mostrar desde el inicio indicadores como direcciones activas diarias y mensuales, liquidez nueva, TVL generado desde el arranque del fondo, crecimiento en comisiones de protocolos y actividad de desarrolladores dentro del ecosistema.

El equipo adelantó que ya existen maquetas de ese panel y que se complementarían con reportes escritos trimestrales, además de sesiones públicas de preguntas y respuestas. El objetivo es que la comunidad pueda comparar hoja de ruta, ejecución y resultados antes de decidir sobre siguientes tramos.

Este punto se conecta con una crítica recurrente a mecanismos como Catalyst. Pete, entrevistador de Learn Cardano, defendió la utilidad de contar con un equipo especializado que evalúe proyectos y haga seguimiento posterior, en lugar de depender únicamente de votos comunitarios sobre propuestas técnicas que buena parte del ecosistema no siempre comprende a profundidad.

Desde la visión expuesta por Draper Dragon, los grants siguen siendo útiles para experimentación y desarrollo temprano. El problema aparece en la etapa intermedia, cuando una startup ya construyó algo, pero aún no está lista para levantar capital institucional por su cuenta. Ese vacío, que suele requerir conexiones, soporte operativo, marketing y preparación para crecer, es precisamente el espacio que el fondo dice querer cubrir.

La experiencia previa con Draper University

Parte del respaldo que Draper Dragon usa para justificar la propuesta nace de su cercanía previa con emprendedores de Cardano que participaron en programas de Draper University en San Francisco. Samis aclaró que Draper University y Draper Dragon son entidades distintas, pero aseguró que esa experiencia fue un punto de inflexión para concebir esta iniciativa.

Según relató, el programa permitió ver de cerca a fundadores durante cinco semanas, ayudarlos con narrativa, pitch decks, levantamiento de capital y conexiones con inversionistas. También sostuvo que ese grupo generó una cantidad especialmente alta de alianzas entre proyectos, lo que reforzó la percepción de que Cardano ya cuenta con una base de constructores sólida que podría escalar con el apoyo adecuado.

El vocero añadió que varias de esas empresas continúan recibiendo orientación y siguen en contacto con la red Draper. Aunque reconoció que el impacto educativo suele tomar más tiempo en traducirse en resultados visibles, subrayó que la experiencia dejó una señal clara sobre el potencial de transformar a Silicon Valley y Draper U en un punto de apoyo permanente para fundadores del ecosistema Cardano.

Por ahora, la discusión sigue centrada en si el ecosistema considera más conveniente canalizar capital directamente a proyectos o delegar parte de esa selección y supervisión a gestores especializados. La propuesta de Draper Dragon intenta responder a esa tensión con un modelo gradual, auditable y condicionado a resultados. En un mercado donde la competencia entre redes por atraer talento y liquidez es cada vez más intensa, el desenlace de este debate podría marcar un precedente para Cardano.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.

Suscríbete a nuestro boletín