Acti, una startup con sede en Singapur, presentó un teclado para iOS y Android que integra agentes de IA capaces de ejecutar acciones dentro de las aplicaciones que ya usa el usuario. La propuesta busca reducir el salto entre apps, apoyarse en modelos Gemini de Google y diferenciarse con un enfoque local-first para la privacidad.
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- Acti lanzó un teclado con agentes de IA para iOS y Android que puede traducir, compartir enlaces y ofrecer datos en tiempo real sin salir de la app.
- La empresa afirma que su enfoque local-first mantiene el contexto personal en el dispositivo por defecto y solo recurre a procesamiento externo cuando el usuario lo solicita.
- La startup también reveló una ronda semilla por USD $5,3 millones liderada por BITKRAFT Ventures.
🖥️🚀 Acti lanza un teclado con IA para iPhone y Android
Integra agentes de IA que realizan acciones dentro de las aplicaciones.
El enfoque local-first protege la privacidad del usuario y mantiene el contexto personal en el dispositivo.
La startup recibió USD $5,3 millones en… pic.twitter.com/SkJsMe9xDQ
— Diario฿itcoin (@DiarioBitcoin) June 30, 2026
La startup Acti presentó un teclado para smartphones que busca llevar los agentes de IA a una de las superficies digitales más usadas por los consumidores. Su propuesta apunta a iOS y Android, y plantea que la asistencia inteligente sea parte del flujo cotidiano de escritura dentro de correo, mensajería, redes sociales y otras aplicaciones.
En vez de limitarse a sugerir la siguiente palabra, el teclado puede ejecutar acciones en nombre del usuario. Esa idea intenta resolver un problema frecuente en la experiencia actual de la IA: la necesidad de abrir varias aplicaciones o chatbots para obtener ayuda contextual durante una conversación.
Según explicó TechCrunch, la empresa tiene sede en Singapur y fue fundada por Young Wang, quien actúa como fundador y CEO. Wang sostuvo que los agentes actuales están limitados porque el contexto del usuario permanece fragmentado entre aplicaciones separadas.
De acuerdo con sus declaraciones, Acti se ubica por encima de esas apps y por eso puede construir una capa de contexto que pertenezca al usuario en vez de a la plataforma. Para Wang, esa base será clave en la siguiente etapa de la interacción entre personas y sistemas de IA.
El lanzamiento también refleja una tesis más amplia sobre la adopción de la inteligencia artificial en consumo masivo. En lugar de obligar a la gente a acudir a múltiples asistentes, Acti apuesta por incrustar la IA en una interfaz que ya forma parte del comportamiento diario de millones de usuarios.
Un teclado que intenta convertir texto en acción
La empresa resume su enfoque en una idea simple: el texto no solo comunica, también expresa intención. Si esa intención puede interpretarse correctamente, entonces un teclado puede convertirse en la puerta de entrada para disparar tareas concretas sin interrumpir la conversación.
Entre los ejemplos citados, si un amigo pregunta dónde comer cerca, Acti podría ofrecer una recomendación local dentro del mismo chat. Si en la conversación aparece una acción bursátil, el sistema también podría compartir el precio en vivo sin que el usuario abandone la aplicación.
Hoy, para lograr algo parecido, la mayoría de las personas tendría que saltar a un buscador o a otra app de IA y luego regresar al chat. Ese ida y vuelta consume tiempo y, según la tesis de Acti, rompe la continuidad del contexto.
La propuesta resulta relevante para observadores de IA y software porque traslada la batalla competitiva desde el chatbot independiente hacia la interfaz cotidiana. En términos de producto, el teclado se convierte en una capa operativa que intenta capturar intención, contexto y acción en un mismo lugar.
Ese reposicionamiento no es menor dentro del mercado tecnológico actual. Varias compañías compiten por ser la puerta principal de la IA de consumo, y Acti sostiene que esa puerta podría no ser una app nueva, sino una herramienta tan básica y universal como el teclado móvil.
Gemini, Skills y una experiencia pensada para personalización
Bajo el capó, Acti funciona con los modelos Gemini de Google. Wang dijo que eligieron esa familia de modelos por su equilibrio entre inteligencia, velocidad, fiabilidad, rendimiento multilingüe y costo-efectividad.
La elección del modelo es importante porque uno de los componentes centrales del producto son las llamadas Skills. Estas funcionan como accesos directos personalizados capaces de automatizar tareas de varios pasos desde una sola tecla del teclado.
Entre las Skills integradas aparece la función “T”, que permite traducir un mensaje a otro idioma al mantener pulsada esa letra. Otra Skill, identificada con la letra “C”, sirve para enviar un enlace de reunión de forma rápida.
La compañía subraya que el usuario no necesita saber programar para crear una Skill. En su lugar, puede describir con lenguaje sencillo lo que desea hacer y el sistema construye la automatización correspondiente.
Antes del lanzamiento público, los testers de acceso anticipado crearon más de 1.000 Skills en menos de dos semanas. Ese dato sugiere una recepción favorable a la idea de personalizar tareas repetitivas dentro del propio teclado.
Las Skills pueden quedar como herramientas privadas para uso individual o compartirse públicamente en un mercado específico. Allí, según la empresa, ya es posible encontrar creaciones orientadas a datos en tiempo real de la Copa Mundial o enlaces de Polymarket, entre otras opciones.
Ese Hub de Skills también podría abrir nuevas vías de monetización en el futuro. Aunque el modelo de negocio aún está en desarrollo, la compañía contempla ingresos por suscripciones y eventualmente otras oportunidades ligadas a ese ecosistema de atajos compartidos.
Privacidad local-first y el intento de diferenciarse
Uno de los puntos más sensibles para cualquier teclado inteligente es el manejo de datos personales. Acti afirma que fue construido alrededor de un modelo local-first, lo que implica que el contexto personal del usuario permanece en el dispositivo por defecto.
La empresa dice que la aplicación no accede ni almacena mensajes privados, conversaciones o contexto personal a menos que el usuario invoque de forma explícita una función que requiera procesamiento externo. Esa precisión busca responder de antemano a una objeción previsible en el mercado.
El énfasis en privacidad no es accidental porque los teclados tienen acceso potencial a una enorme cantidad de información sensible. Desde chats y correos hasta búsquedas y enlaces, su posición dentro del sistema operativo los convierte en una herramienta poderosa y, al mismo tiempo, delicada.
En este contexto, el enfoque local-first intenta ofrecer una narrativa de control para el usuario. También encaja con una tendencia más amplia en IA de consumo, donde varias empresas exploran formas de combinar modelos potentes con procesamiento local para reducir exposición de datos.
Aun así, el verdadero examen para Acti llegará con la adopción masiva y la confianza sostenida del público. En productos de este tipo, la promesa técnica importa, pero la percepción de seguridad suele definir si el usuario concede acceso continuo a una herramienta tan íntima como el teclado.
El trasfondo del fundador y la apuesta de los inversionistas
Wang explicó que su motivación para reinventar el teclado surgió después de una década en Baidu. Allí trabajó en el crecimiento de Facemoji, un teclado que alcanzó más de 300 millones de usuarios activos diarios.
Según su relato, la llegada de los modelos de lenguaje le hizo ver un cambio de fondo en la naturaleza del texto. En sus palabras, el texto dejó de ser solo algo que la gente escribe y pasó a convertirse en un portador de intención.
Wang añadió que, en muchos contextos cotidianos, esa intención ahora puede traducirse directamente en acción. Por eso considera que este es el momento adecuado para reconstruir un producto tan básico y universal para la era de la IA.
La empresa también reveló que cerró recientemente una ronda semilla por USD $5,3 millones. La financiación fue liderada por BITKRAFT Ventures, firma que ve en Acti una posibilidad real de influir en la próxima fase de la interacción humano-computadora.
Jonathan Huang, socio de BITKRAFT Ventures, dijo que respaldaron a Acti porque el equipo tiene una oportunidad genuina de adueñarse de esa siguiente etapa. La declaración sugiere que los inversionistas no ven el producto solo como un teclado, sino como una interfaz estratégica.
El equipo directivo incluye además al CTO Mike Sun, descrito como el líder técnico fundador detrás de Yike Album, la plataforma de fotos en la nube de Baidu que escaló a más de 10 millones de usuarios activos diarios. También figura el CSO Junbo Yang, quien se incorporó desde HashKey Capital, donde lideró decenas de inversiones en consumo.
Modelo de negocio, disponibilidad y lectura de mercado
Por ahora, el modelo de negocio de Acti sigue tomando forma. La empresa planea generar ingresos mediante suscripciones que den acceso a modelos de IA más avanzados, límites diarios de uso más altos y otras funciones premium.
Ese enfoque es coherente con la dinámica actual de muchas aplicaciones de IA, que combinan una capa de acceso general con planes de pago para usuarios intensivos. En el caso de Acti, la clave estará en demostrar que la utilidad diaria del teclado justifica una suscripción recurrente.
La disponibilidad inicial ya cubre los dos principales sistemas operativos móviles. Acti se encuentra actualmente disponible para iOS y Android, lo que le permite probar su propuesta sobre una base potencialmente amplia desde el primer día.
Desde una mirada más amplia, el lanzamiento muestra cómo la IA sigue desplazándose desde productos aislados hacia capas de infraestructura de uso cotidiano. El teclado, por su frecuencia de uso, ofrece una posición privilegiada para intentar capturar atención y hábitos sin pedir un cambio drástico al usuario.
También es una señal del tipo de competencia que podría venir en el segmento móvil. Si la tesis de Acti funciona, otras empresas podrían intensificar su esfuerzo por integrar agentes en superficies ya existentes, en vez de apostar únicamente por asistentes separados.
Por ahora, la compañía se presenta como una startup que quiere reducir fricción, preservar privacidad y convertir lenguaje en acciones concretas. El desafío será probar que esa combinación puede sostenerse a escala y diferenciarse en un mercado de IA cada vez más saturado.
Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.
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