Por Canuto  

Google afirma que su procesador Willow redujo 40 veces los errores al cultivar estados cuánticos especiales, un avance que valida algunas estimaciones de recursos para máquinas futuras, pero no supone una amenaza inmediata para Bitcoin.

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  • El procesador Willow alcanzó una fidelidad lógica del 99,99% en estados T y redujo los errores 40 veces frente a estados no cultivados.
  • Google calcula que una computadora capaz de atacar una clave pública de Bitcoin requeriría menos de 500.000 qubits, muy por encima de los 105 de Willow.
  • Nic Carter y Alex Pruden coinciden en que no hay un peligro inminente, aunque el resultado fortalece las estimaciones y respalda la preparación postcuántica.

 


Google Quantum AI informó que demostró experimentalmente en su procesador Willow una técnica llamada cultivo de estados mágicos, diseñada para aliviar uno de los principales cuellos de botella de la computación cuántica.

El equipo obtuvo estados T con una fidelidad lógica del 99,99% y redujo los errores unas 40 veces frente a estados que no pasaron por el procedimiento. El resultado importa porque los estados mágicos permiten ejecutar operaciones necesarias para que una computadora cuántica pueda realizar cálculos universales.

En términos sencillos, el método parte de un estado cuántico ruidoso y lo somete a mediciones coordinadas que buscan detectar fallas; los intentos defectuosos se descartan y los que superan las comprobaciones se convierten en estados más limpios. Google describió el proceso como una forma de filtrar y cultivar un estado de alta calidad, que además puede adaptarse a una codificación de mayor tamaño. La promesa consiste en conseguir ingredientes más precisos sin dedicar tantos recursos a corregir errores después.

La dificultad no es menor: algunas estimaciones de investigadores señalan que fabricar estados mágicos limpios podría consumir hasta el 95% de la capacidad de una máquina cuántica. Si el procedimiento logra producirlos con mayor eficiencia y se replica a escala, podría reducir el tamaño de los sistemas necesarios para ejecutar tareas prácticas tolerantes a fallos. Por ahora, el experimento demuestra el principio en hardware real, pero no prueba que una computadora capaz de romper la criptografía actual esté cerca.

Google reconoció que todavía necesita probar la técnica en sistemas de mayor escala y que persisten desafíos de ingeniería antes de volverla útil en computación cuántica práctica. Willow cuenta con 105 qubits, una cifra muy inferior a la que la propia empresa ha considerado necesaria para atacar la criptografía de Bitcoin. Por eso, la reducción de errores representa un avance técnico relevante, no una demostración de que el procesador actual pueda vulnerar carteras o transacciones.

Por qué el avance interesa a Bitcoin

La seguridad de Bitcoin depende, entre otros elementos, de firmas digitales que permiten demostrar que una persona controla los fondos asociados a una dirección. En teoría, una computadora cuántica suficientemente potente podría derivar una clave privada a partir de una clave pública expuesta, lo que permitiría autorizar movimientos sin el consentimiento del dueño. No se trata de una capacidad disponible hoy, sino de un riesgo futuro ligado a máquinas mucho más grandes y resistentes a errores.

En marzo, Google estimó que un ataque de ese tipo podría requerir menos de 500.000 qubits, además de decenas de millones de operaciones que utilizan estados mágicos. La nueva demostración no reduce por sí misma esa cifra ni presenta un ataque a Bitcoin (BTC); muestra que una técnica contemplada en cálculos de recursos puede funcionar en hardware real. Esa distinción es importante: el resultado puede fortalecer la confianza en las estimaciones sin cambiar la capacidad operativa de Willow.

La técnica también tiene antecedentes en análisis de recursos criptográficos. En 2025, el investigador de Google Craig Gidney la empleó para reducir una estimación de la máquina necesaria para romper RSA, un sistema de cifrado ampliamente utilizado. Alex Pruden, director ejecutivo de Project Eleven, sostuvo que el nuevo resultado no necesariamente adelanta la fecha de Q-day, nombre informal para el momento en que una computadora cuántica pueda quebrar la criptografía vigente, porque la técnica ya figuraba en estimaciones anteriores.

Pruden añadió que la demostración valida esos supuestos y hace más creíbles las estimaciones previas, lo que, a su juicio, vuelve más firme el horizonte de Q-day. Nic Carter, cofundador de Castle Island Ventures, también advirtió que las mejoras asistidas por inteligencia artificial podrían acelerar el progreso, en particular en corrección de errores, una pieza crucial para construir máquinas tolerantes a fallos. Sin embargo, Carter dijo que no existe una amenaza inminente y que aún quedan obstáculos de ingeniería para construir una computadora cuántica a escala.

Exposición de claves y preparación postcuántica

El riesgo potencial no afecta a todas las monedas de la misma manera, porque depende, entre otros factores, de que la clave pública resulte visible y de que los fondos puedan trasladarse a una dirección con protecciones adecuadas. Datos de Glassnode citados en la información original sitúan 6,04 BTCmillones, equivalentes al 30,2% de todo el bitcoin minado, en direcciones con claves públicas visibles. A la cotización indicada de USD $81.857 por BTC, ese conjunto representaba cerca de USD $494.000 millones, con un alza de 1,19% en las 24 horas previas.

La mayoría de esas monedas todavía podría moverse a direcciones más seguras antes de que existiera una máquina capaz de explotarlas. No ocurre lo mismo con una parte de los fondos antiguos: un estudio publicado en junio estimó que 2,3 millones BTC no pueden trasladarse, porque estarían perdidos, inactivos o vinculados a los primeros años de Bitcoin. El destino de esos activos plantea una cuestión difícil, ya que proteger la red podría entrar en tensión con la posibilidad de que un propietario legítimo recupere monedas que hoy no puede mover.

Coinbase abordó esa discusión en una publicación del 13 de octubre sobre la transición de Bitcoin a una seguridad resistente a la computación cuántica. Entre las alternativas mencionó congelar monedas antiguas o crear herramientas de rescate que permitan reclamarlas, y favoreció una transición por etapas para que las carteras activas adopten primero opciones resistentes a la cuántica. La empresa presentó el texto como una contribución al debate, no como una postura definitiva, y señaló que la migración será un proceso complejo de varios años.

Las estimaciones disponibles ilustran por qué la preparación se discute antes de que exista una amenaza operativa: un estudio de junio calculó que una migración iniciada en 2026 podría completarse entre 2029 y 2031. Ese calendario quedaría por delante incluso de una previsión optimista que sitúe en 2035 la llegada de una máquina capaz de romper códigos, aunque algunos observadores han señalado 2028 como una posible fecha para Q-day. Google mantiene un objetivo interno de transición a criptografía postcuántica para 2029, pero no ha dado un plazo para demostrar el cultivo de estados mágicos a mayor escala.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA

 


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