Por Canuto  

Zerohash, proveedor de infraestructura cripto con sede en Chicago, solicitó a la OCC una carta bancaria de confianza nacional para ampliar servicios regulados de stablecoins y activos digitales bajo supervisión federal directa, en un momento en que la industria acelera su ruta hacia licencias bancarias especializadas en Estados Unidos.

***

  • Zerohash pidió a la OCC una Carta Bancaria de Confianza Nacional para operar stablecoins y activos digitales bajo supervisión federal.
  • De aprobarse, podría emitir stablecoins, custodiar activos digitales y gestionar reservas, pero no aceptar depósitos ni otorgar préstamos comerciales.
  • La empresa busca dejar atrás el mosaico estatal, pese a contar ya con licencias en 51 jurisdicciones de EE. UU., y alinearse con cambios legislativos recientes como el Acta Genius.

 


Zerohash, una empresa de criptomonedas con sede en Chicago enfocada en infraestructura para negocios, informó que solicitó una Carta Bancaria de Confianza Nacional ante la Oficina del Contralor de la Moneda de Estados Unidos (OCC). Con esa solicitud, la compañía apunta a operar bajo supervisión regulatoria federal para sus servicios de stablecoins y activos digitales.

La carta, si se aprueba, permitiría a Zerohash actuar dentro de un único marco federal en lugar de depender de reglas estatales fragmentadas. En la práctica, esto podría simplificar su expansión en un mercado donde el cumplimiento regulatorio cambia de forma significativa entre jurisdicciones.

El movimiento ocurre en un momento en que la industria de activos digitales busca estructuras de supervisión más claras. Las stablecoins, en particular, han ganado protagonismo como piezas de infraestructura para pagos y liquidaciones, lo que ha aumentado el interés de reguladores y empresas por modelos que reduzcan incertidumbres.

Según la información publicada por CoinDesk, la OCC se encuentra revisando la solicitud y no se ha entregado un cronograma para una eventual aprobación. Por ahora, el anuncio refleja una estrategia de largo plazo: acercar la oferta cripto a una figura bancaria regulada sin transformarse en un banco tradicional de depósitos.

Zerohash busca una carta bancaria para expandir sus servicios

De concederse la Carta Bancaria de Confianza Nacional, Zerohash podría emitir stablecoins, custodiar activos digitales y gestionar reservas bajo supervisión federal directa. Ese conjunto de permisos apunta a cubrir el ciclo operativo clave de muchas soluciones de stablecoins: emisión, custodia y administración de reservas.

Al mismo tiempo, la carta impondría límites relevantes. La compañía no podría aceptar depósitos de clientes, ni participar en préstamos comerciales. Es decir, el esquema se aleja de la banca minorista tradicional y se parece más a un perfil fiduciario orientado a servicios especializados.

Para lectores nuevos en el tema, este tipo de carta busca encuadrar actividades financieras concretas bajo un supervisor federal, pero sin habilitar todo el abanico de productos bancarios. En el caso de las stablecoins, la custodia y la gestión de reservas suelen ser puntos sensibles, porque se relacionan con la solvencia del emisor y la capacidad de redención.

La diferencia importa por razones de riesgo. Aceptar depósitos y prestar dinero introduce dinámicas de liquidez y de transformación de plazos que pueden amplificar vulnerabilidades en crisis. En cambio, la estructura fiduciaria se orienta a resguardar activos y ejecutar servicios bajo reglas estrictas, con un perímetro operativo más acotado.

Del mosaico estatal a un solo marco federal

Uno de los argumentos centrales de Zerohash es que una carta federal le permitiría operar bajo un marco único, en lugar de navegar por un mosaico de regulaciones estatales. Aunque la empresa ya cuenta con licencias en 51 jurisdicciones dentro de Estados Unidos, la coordinación y el mantenimiento de cumplimiento en múltiples frentes tienden a elevar costos y complejidad.

Desde la perspectiva de producto, esa fragmentación puede ralentizar lanzamientos o limitar funcionalidades según el estado. En mercados como pagos, comercio o nómina, el valor de una infraestructura cripto suele depender de su capacidad para escalar con consistencia, especialmente cuando se integra dentro de plataformas empresariales.

Zerohash también opera a nivel internacional, por lo que un marco federal podría funcionar como una base estandarizada para su presencia en Estados Unidos. Sin embargo, esto no elimina la necesidad de considerar reglas de otros países, pero sí puede reducir fricciones en su mercado principal.

El enfoque encaja con una tendencia más amplia del sector: buscar licencias y figuras reguladas para ofrecer servicios de activos digitales con mayor aceptación institucional. A medida que más bancos, brókers y gestores de activos exploran stablecoins, la preferencia por proveedores con supervisión clara se vuelve un diferenciador comercial.

Una ruta que ya siguieron Stripe, Crypto.com y Circle

Zerohash no está sola en esta estrategia. En el último mes, varias compañías recibieron aprobación inicial para cartas de confianza bancaria nacional, incluyendo Bridge, la firma de stablecoins de Stripe, y el exchange Crypto.com. En diciembre, la emisora de stablecoin pública Circle, Ripple, Paxos, Fidelity Digital Assets y BitGo recibieron aprobaciones similares.

Esta secuencia sugiere una competencia por posicionarse dentro de marcos federales, sobre todo para negocios vinculados a stablecoins, custodia e infraestructura. La carta puede interpretarse como un sello regulatorio que reduce dudas para socios empresariales, especialmente en sectores que manejan grandes flujos y toleran poco el riesgo operativo.

El hecho de que empresas con perfiles distintos, desde exchanges hasta proveedores de infraestructura, busquen figuras similares, refuerza una idea: el mercado está moviéndose hacia capas “reguladas por diseño”. En ese escenario, la ventaja no depende solo de tecnología, sino de permisos, controles y gobernanza.

Para el público universitario que sigue memestocks, cripto e IA, este tipo de movimientos suele pasar por debajo del radar frente a la volatilidad diaria. Sin embargo, la infraestructura regulatoria puede terminar moldeando qué productos llegan masivamente al mercado, cómo se integran en pagos y qué actores capturan la mayor parte del volumen.

Qué hace Zerohash y por qué importa su base de clientes

Fundada en 2017, la plataforma de Zerohash permite que empresas integren stablecoins y funcionalidad de activos digitales en servicios como pagos, comercio y nómina. En vez de enfocarse en el usuario final, su negocio se centra en ser una capa de infraestructura para compañías que quieren ofrecer rieles cripto dentro de sus productos.

Entre sus clientes figuran grandes de Wall Street como Morgan Stanley, Interactive Brokers, Stripe y Franklin Templeton. Esa lista subraya un perfil institucional que suele exigir estándares altos de cumplimiento, controles operativos y continuidad de servicio, además de claridad sobre la supervisión regulatoria.

En este contexto, la búsqueda de una carta federal puede leerse como una respuesta a necesidades de escalabilidad. Para un proveedor B2B, el crecimiento depende de que socios y clientes puedan lanzar servicios en múltiples estados sin rediseñar el cumplimiento en cada paso.

También existe un componente reputacional. En finanzas, los marcos regulatorios no solo limitan riesgos, sino que habilitan relaciones comerciales. La supervisión federal puede facilitar conversaciones con actores tradicionales que desean exposición a stablecoins, pero evitan modelos con demasiada ambigüedad normativa.

Alineación con desarrollos legislativos, incluida la Ley GENIUS

Zerohash indicó que una carta de confianza federal le permitiría ofrecer servicios alineados con desarrollos legislativos recientes, incluyendo disposiciones del GENIUS Act. En el artículo se señala que esa legislación aclara el tratamiento legal de las stablecoins en Estados Unidos, un punto que puede influir en el diseño de productos y en el apetito institucional.

Para el mercado, la claridad legal suele traducirse en dos efectos. Primero, reduce incertidumbres sobre qué prácticas se consideran aceptables. Segundo, facilita que las empresas inviertan en infraestructura, auditoría y controles, porque el marco de referencia se vuelve más estable.

En términos operativos, la emisión de stablecoins y la gestión de reservas son funciones sensibles. La regulación tiende a enfocarse en cómo se respaldan los tokens, cómo se custodian los activos y bajo qué condiciones se permite la redención. Una carta federal puede funcionar como el espacio para estandarizar esos procesos.

La OCC, por su parte, todavía está revisando la solicitud y no existe un calendario público para su desenlace. En todo caso, el anuncio confirma que la carrera por integrar stablecoins a rieles financieros regulados ya no es hipotética: se está jugando en los escritorios de los supervisores y en la capacidad de las empresas para cumplir con un marco federal.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA

 


ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.

Suscríbete a nuestro boletín