Por Canuto  

El presidente Donald Trump arremetió contra el nuevo impuesto a las viviendas de lujo de Nueva York y estudia una intervención federal para frenarlo. La medida, impulsada por el alcalde Zohran Mamdani, enfrenta una batalla legal después de que un juez la bloqueara temporalmente. Conoce todos los detalles de esta disputa que podría redefinir la fiscalidad en la Gran Manzana.
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  • Trump estudia una intervención federal contra el impuesto a las segundas viviendas de lujo de Nueva York.
  • Un juez de Staten Island bloqueó temporalmente la medida, pero la ciudad apeló y obtuvo una suspensión automática.
  • El impuesto afecta a propiedades valoradas en más de USD $1 millón y busca recaudar entre USD $340 y $500 millones anuales.

 


El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, criticó el martes el nuevo impuesto a las viviendas de lujo de la ciudad de Nueva York y afirmó que estudia si el gobierno federal tiene el derecho legal de detener esa política “antes de que sea demasiado tarde”. La declaración llegó después de que un juez de Staten Island bloqueara temporalmente la medida, aunque la ciudad apeló rápidamente.

Trump, quien trasladó su residencia principal a Mar-a-Lago en 2019, calificó el impuesto de “peligroso ‘experimento’ político” que destruirá lo que alguna vez fue una gran ciudad y un gran estado. En su plataforma Truth Social, escribió que el impuesto “no funciona en Estados Unidos y debe detenerse, ¡YA!”.

El gravamen, impulsado por el alcalde Zohran Mamdani y aprobado por la legislatura del estado de Nueva York a fines de mayo, se aplica a las residencias no principales de propietarios adinerados. Según informó CNBC, la oficina de Mamdani no comentó la amenaza de Trump, pero remitió a una conferencia de prensa del lunes en la que el alcalde prometió defender la ley.

“Esperamos defender vigorosamente la posición de nuestra ciudad en los tribunales”, declaró Mamdani, quien confía en la legalidad de la medida. “Estamos confiados en nuestra posición”, añadió, destacando que el recargo sobre las viviendas secundarias de más de USD $5 millones financiará calles más seguras y escuelas más fuertes.

La controversia estalló cuando Trump aseguró que el impuesto está provocando una fuga de miles de personas hacia regiones con impuestos más bajos, anulando cualquier ingreso potencial. De acuerdo con CNBC, esa afirmación se hace eco de advertencias previas tras la elección de Mamdani, un socialista democrático que ha prometido hacer que los ricos paguen más.

El origen del impuesto y su alcance

El impuesto a las viviendas de lujo fue anunciado por Mamdani el Día de los Impuestos, con la expectativa de recaudar USD $500 millones anuales. Sin embargo, semanas después, el contralor de la ciudad de Nueva York, Mark Levine, proyectó que los ingresos podrían caer a entre USD $340 y $380 millones.

El impuesto aumentaría los tributos sobre segundas propiedades valoradas en USD $1 millón o más, con tasas más altas para las residencias más caras. Las viviendas por encima de los USD $5 millones enfrentarían el recargo máximo, que busca gravar a los dueños de áticos y mansiones que no son su residencia principal.

Los defensores de la medida argumentan que Nueva York necesita más ingresos para financiar servicios públicos y reducir la desigualdad. Los críticos, por otro lado, sostienen que el impuesto ahuyentará a los multimillonarios y dañará el mercado inmobiliario de lujo en Manhattan.

El director ejecutivo de Citadel, Ken Griffin, amenazó con trasladar su negocio a Miami después de que Mamdani revelara la política en un video que mostraba el ático ultralujoso de Griffin. Griffin también sugirió que Citadel reconsideraría una costosa remodelación en Park Avenue, aunque el CEO de Vornado, Steven Roth, dijo más tarde que esos planes siguen en pie.

A pesar de las amenazas, algunos economistas cuestionan que los ricos abandonen la ciudad debido a los impuestos. Estudios recientes muestran que la proporción de millonarios en Nueva York ha disminuido, pero no hay consenso sobre si es por políticas fiscales o por otros factores como el costo de vida o el teletrabajo.

La batalla legal y la demanda

La semana pasada, tres residentes de Nueva York presentaron una demanda en la Corte Suprema del estado impugnando la distribución por parte de la ciudad de una lista con nombres, direcciones y valores de propiedad de cientos de miles de propietarios. También objetaron los avisos enviados por correo a 17.000 personas que podrían estar sujetas al nuevo impuesto.

La demanda alega que la ciudad “impuso arbitraria y caprichosamente” a los residentes la carga de demostrar que no están sujetos al impuesto, en lugar de que el gobierno determinara primero qué propiedades están incluidas. El lunes, el juez Wayne Ozzi bloqueó temporalmente a la ciudad de tomar cualquier medida adicional con respecto a la lista o los avisos.

Horas después, un abogado de Mamdani presentó una moción de permiso para apelar el fallo, lo que activó una “suspensión automática” de todos los procedimientos para hacer cumplir la orden de Ozzi. El abogado escribió en una presentación judicial que la ciudad tiene la intención de impugnar la decisión, dejando el caso en un limbo legal.

Trump, en su publicación del martes, dijo que le resulta difícil, como presidente, “quedarse de brazos cruzados viendo cómo sucede”, especialmente en un lugar que dijo haber amado. El mandatario es neoyorquino de nacimiento y vivió en un ático de la Trump Tower, pero ya no está claro si él o su familia serían afectados por el impuesto.

La amenaza de Trump de intervenir federalmente es inédita, ya que los impuestos locales normalmente son competencia de los estados. Los expertos legales dudan que el gobierno federal tenga base constitucional para bloquear una ley municipal, pero la amenaza añade presión política al debate.

Reacciones de los multimillonarios y el impacto fiscal

El impuesto ha polarizado a la élite financiera de Nueva York. Ken Griffin, uno de los hombres más ricos del mundo, ya había advertido sobre las consecuencias de las políticas de Mamdani, y su amenaza de mudarse a Miami se convirtió en un símbolo de la resistencia al gravamen.

Griffin, fundador de Citadel, llegó a mencionar que la empresa podría reconsiderar una inversión millonaria en un edificio de Park Avenue. Sin embargo, el CEO de Vornado, Steven Roth, aseguró en una reciente conferencia de resultados que Griffin no está abandonando sus planes para Nueva York.

Mamdani, por su parte, defiende que el impuesto es necesario para financiar programas sociales y abordar la crisis de vivienda asequible. “Es un recargo sobre las segundas viviendas de más de USD $5 millones que ayudará a financiar calles más seguras”, reiteró el alcalde en su conferencia.

Los ingresos proyectados, aunque menores a lo esperado, representan una fracción del presupuesto de la ciudad, que supera los USD $100 mil millones anuales. Los defensores señalan que el impuesto podría destinarse a educación y transporte, mientras que los opositores argumentan que generará una fuga de capitales y reducirá la base impositiva.

El futuro del impuesto ahora depende de los tribunales y de la respuesta federal. Mientras Trump planea una posible acción, los abogados de la ciudad preparan su defensa en un caso que podría sentar un precedente sobre los límites del poder municipal en materia fiscal.


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Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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