Por Canuto  

Sam Bankman-Fried retiró su solicitud de un nuevo juicio en el caso penal por el colapso de FTX, pero mantiene su intento de que otro juez evalúe esa petición en el futuro, mientras continúa la apelación contra su condena y sentencia de 25 años de prisión.
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  • Bankman-Fried dijo que es el autor final de la carta enviada desde prisión, aunque consultó con sus padres y abogados.
  • El exCEO de FTX retiró sin perjuicio su moción bajo la Regla 33 para un nuevo juicio.
  • Su apelación ante el Segundo Circuito y su pedido de reasignación del caso a otro juez siguen pendientes.

 


Sam Bankman-Fried, exCEO de FTX y figura central en uno de los mayores escándalos de la industria cripto, retiró su moción para obtener un nuevo juicio en su caso penal federal en Estados Unidos. Sin embargo, la decisión no cierra por completo ese frente legal, ya que dejó abierta la posibilidad de reactivar la solicitud más adelante, una vez se resuelva su apelación directa y un pedido relacionado para que otro juez se encargue del asunto.

La novedad surgió a partir de una presentación realizada el miércoles ante el Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva York. Allí, Bankman-Fried respondió a una carta emitida el 23 de marzo por el juez Lewis Kaplan, quien le había ordenado aclarar si recibió ayuda de abogados para preparar una moción pro se, es decir, una presentación realizada formalmente en su propio nombre y sin representación letrada.

El caso tiene especial relevancia porque Bankman-Fried cumple una condena de 25 años de prisión por su papel en el uso indebido de fondos de usuarios del exchange de criptomonedas FTX. Su condena se convirtió en uno de los episodios judiciales más emblemáticos del sector, tanto por el tamaño del colapso de la empresa como por el impacto político, financiero y regulatorio que provocó.

Según reportó Cointelegraph, la orden del juez Kaplan se produjo después de que fiscales estadounidenses pusieran en duda si el fundador de FTX había presentado por sí mismo, en marzo, una solicitud de prórroga vinculada a su petición de nuevo juicio. Esa presentación llegó pocos días después de que su madre, Barbara Fried, enviara una carta al tribunal en nombre de su hijo, aunque sin legitimación para hacerlo.

La carta desde prisión y el retiro de la moción

En su nueva carta, Bankman-Fried afirmó que él fue el autor de la respuesta remitida al tribunal, pero reconoció que consultó con sus padres debido a que el tema también los involucraba. Su texto buscó responder directamente a las dudas del juez sobre el origen y la preparación de los documentos presentados desde prisión.

“Soy el autor de esta carta, pero sí consulté con mis padres al respecto, ya que concierne a ambos”, dijo Bankman-Fried, al referirse a la prórroga para presentar una moción bajo la Regla 33 para un nuevo juicio. Esa norma procesal permite pedir un nuevo juicio en determinadas circunstancias, aunque su uso está sujeto a plazos y condiciones estrictas.

El exejecutivo también explicó por qué decidió retirar su solicitud en esta etapa. En su carta sostuvo que tuvo que concentrarse en responder las preguntas del tribunal en vez de redactar una respuesta a la oposición de la fiscalía, y añadió que no creía que fuera a recibir una audiencia justa sobre ese tema ante el juez Kaplan.

En ese contexto, Bankman-Fried expresó: “Como he tenido que concentrarme en responder a estas preguntas en lugar de redactar una respuesta a la oposición de la fiscalía, y como no creo que vaya a obtener una audiencia justa sobre este tema ante usted, solicito ahora retirar la moción bajo la Regla 33, sin perjuicio de renovarla después de que se haya resuelto mi apelación directa y la solicitud relacionada de reasignación”.

La fórmula “sin perjuicio” es importante desde el punto de vista legal. Significa que no renuncia definitivamente a ese argumento, sino que conserva la posibilidad de reactivarlo en el futuro. En otras palabras, su retirada actual es táctica y no necesariamente el cierre de su intento por conseguir un nuevo juicio.

La disputa con el juez Lewis Kaplan

La relación entre la defensa de Bankman-Fried y el juez Lewis Kaplan ya venía mostrando fricciones. En febrero, el exCEO de FTX pidió que un juez distinto resolviera su moción para un nuevo juicio, alegando que Kaplan había mostrado un “prejuicio extremo”. Esa acusación forma parte del esfuerzo más amplio del condenado por cuestionar la imparcialidad del proceso.

Por ahora, la carta publicada en el expediente no parece haber alterado dos asuntos clave que siguen pendientes. Uno es la apelación de la condena y la sentencia ante la Corte de Apelaciones de Estados Unidos para el Segundo Circuito. El otro es la solicitud para que se reasigne a otro juez la eventual evaluación de su pedido de nuevo juicio.

Este doble frente judicial muestra que, aunque retiró una moción concreta, Bankman-Fried mantiene activa una estrategia para impugnar elementos esenciales del caso. El exempresario no solo busca reducir o revertir las consecuencias penales de su condena, sino también cuestionar el marco en el que fue juzgado.

Para lectores menos familiarizados con el proceso, una apelación directa no repite el juicio ni vuelve a valorar toda la evidencia desde cero. En cambio, revisa si hubo errores legales o procesales que puedan justificar la anulación de la condena, un nuevo juicio o una modificación de la sentencia.

El trasfondo del caso FTX

Bankman-Fried fue durante años uno de los rostros más visibles del ecosistema cripto global. Como CEO de FTX, llegó a dirigir uno de los mayores exchanges del mundo y proyectó una imagen de empresario influyente, cercano a círculos políticos y mediáticos en Estados Unidos. Esa reputación colapsó cuando se descubrió el uso indebido de fondos de clientes.

En 2023 fue condenado por fraude y cargos relacionados con el desvío de activos de usuarios. Más tarde recibió una sentencia de 25 años de prisión. La magnitud de la caída de FTX convirtió el caso en una referencia para debates sobre supervisión regulatoria, controles internos en exchanges centralizados y responsabilidad penal de ejecutivos en el sector de activos digitales.

Hasta el miércoles, Bankman-Fried estaba recluido en la Institución Correccional Federal Lompoc I, en California. Desde allí ha seguido participando en el debate público sobre su caso mediante entrevistas y publicaciones en redes sociales, algo que ha llamado la atención por tratarse de un condenado de alto perfil aún inmerso en procesos legales en curso.

Ese comportamiento público ha contribuido a mantener el caso en la conversación más allá del ámbito judicial. También ha dado pie a especulaciones sobre su estrategia de comunicación y sobre si intenta influir en la opinión pública, en sectores políticos o incluso en escenarios ligados a un eventual perdón presidencial.

El ruido político y la idea de un indulto

Tras su encarcelamiento, Bankman-Fried ha dado señales de querer buscar un indulto presidencial de Donald Trump. Entre otros movimientos, su petición de nuevo juicio incluyó acusaciones de que el Departamento de Justicia bajo el expresidente Joe Biden “amenazó a múltiples testigos para que guardaran silencio o cambiaran su testimonio” durante el proceso penal.

Además, ha difundido mensajes favorables a políticas cripto impulsadas por Trump y a acciones militares del presidente en Irán. Esas posturas alimentaron la percepción de que intentaba alinear su discurso público con el entorno político del actual mandatario, posiblemente con la expectativa de mejorar sus opciones de obtener clemencia.

Sin embargo, ese camino no luce despejado. En una entrevista de enero con The New York Times, Trump dijo que no tenía intención de indultar al exCEO de FTX. Esa declaración, al menos por ahora, enfría la posibilidad de una salida política inmediata para Bankman-Fried, aunque no elimina la especulación en torno a sus movimientos públicos.

En conjunto, la retirada de la moción para un nuevo juicio no representa un abandono de su ofensiva legal, sino una reconfiguración de tiempos y prioridades. Bankman-Fried sigue apelando su condena, mantiene su rechazo al juez Kaplan y deja abierta la puerta para volver a pedir un nuevo juicio más adelante. Para un caso tan simbólico como el de FTX, cada paso procesal sigue siendo observado de cerca por la industria cripto y por el sistema judicial estadounidense.


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Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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