El Banco de la Reserva de India mantiene su rechazo a las criptomonedas y sigue favoreciendo una política cercana a la prohibición. La postura, revelada en documentos revisados por Reuters, combina preocupaciones por evasión fiscal, contagio financiero, stablecoins y fuga de capitales en un país donde millones ya invierten en activos digitales.
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- El RBI sigue apoyando una política que se incline hacia la prohibición de criptomonedas y rechaza la exposición bancaria al sector.
- Las autoridades fiscales de India alertan sobre una fuerte subdeclaración de ganancias y dificultades para rastrear operaciones offshore y P2P.
- Funcionarios temen que una adopción más amplia de cripto agrave la fuga de capitales y el déficit externo del país.
🚨 Banco de la Reserva de India insiste en prohibir criptomonedas 🚨
El RBI teme la evasión fiscal y el contagio financiero.
A pesar de 39 millones de inversionistas en cripto, no consideran abrirse a la regulación.
Las autoridades fiscales destacan la subdeclaración de… pic.twitter.com/JlGHCMCW41
— Diario฿itcoin (@DiarioBitcoin) July 8, 2026
India mantiene una de las posturas más cautelosas del mundo frente a las criptomonedas.
Pese al avance global de la tokenización, las stablecoins y las reservas estratégicas de activos digitales, el Banco de la Reserva de India, o RBI, sigue inclinándose por una política cercana a la prohibición. Según documentos gubernamentales revisados por Reuters, el banco central indio y el departamento tributario continúan viendo riesgos elevados en el ecosistema cripto.
Las alarmas abarcan evasión fiscal, contagio financiero, pérdida de seigniorage y presiones adicionales sobre la economía externa del país.
La noticia resalta un contraste importante con la tendencia internacional. Mientras más gobiernos y bancos de inversión exploran usos de blockchain y activos digitales, las autoridades indias todavía no muestran disposición para adoptar una línea regulatoria más abierta.
La cautela no es menor si se considera el tamaño del mercado local. India tiene cerca de 39 millones de inversionistas en criptomonedas dentro de una población de casi 1.500 millones de personas, con tenencias estimadas en USD $2.100 millones hasta mayo.
Aun así, esa expansión no ha sido suficiente para cambiar la visión oficial. Los documentos internos sugieren que las principales agencias del país todavía priorizan el control de riesgos por encima de la innovación financiera vinculada a criptoactivos.
El RBI insiste en una línea restrictiva
El RBI ha defendido durante años la idea de aislar al sistema bancario del mercado cripto. Su posición, de acuerdo con la información citada por Reuters, sigue siendo que la política pública debe inclinarse hacia la prohibición.
En términos prácticos, el banco central se opone a que bancos e instituciones financieras posean, negocien u ofrezcan cualquier exposición a activos criptográficos. Esa restricción también alcanzaría a stablecoins emitidas por actores privados.
La preocupación central del RBI es el riesgo de contagio al sistema financiero en general. Desde su perspectiva, un episodio de volatilidad severa en el mercado cripto podría trasladar tensiones al sector bancario si existe una conexión operativa o patrimonial demasiado amplia.
El rechazo oficial no se limita a tokens respaldados por dólar. El banco central también ve con recelo las stablecoins respaldadas por rupias, a las que atribuye el potencial de erosionar el seigniorage y crear puntos de estrés en momentos de turbulencia de mercado.
Ese detalle es clave para entender la postura india. No se trata solo de una objeción frente a monedas digitales extranjeras, sino de una resistencia más profunda a instrumentos privados que puedan competir con funciones monetarias que hoy recaen en la rupia y en el propio banco central.
CoinDesk indicó que contactó al RBI para obtener comentarios sobre el tema. Al momento del reporte, no se había incorporado una respuesta del banco central a la cobertura publicada.
La preocupación fiscal gana peso en el debate
Además del frente monetario y bancario, las autoridades tributarias de India observan serias fallas de cumplimiento. Los documentos revisados apuntan a una subdeclaración extendida de ganancias vinculadas con operaciones en criptomonedas.
En el año fiscal que terminó en marzo de 2023, menos de una cuarta parte de las 645.000 personas que transaron con criptomonedas reportaron esas ganancias en sus declaraciones de impuestos. La cifra refuerza la percepción de que el Estado enfrenta un problema de fiscalización difícil de contener.
El reto es mayor por la forma en que se mueve una parte del mercado. Las transacciones ejecutadas en exchanges offshore y en plataformas entre pares, en especial las denominadas en rupias, siguen siendo complejas de rastrear, trazar y gravar.
Ese punto toca una debilidad estructural del control tributario sobre activos digitales. Cuando la actividad migra fuera de intermediarios locales o se fragmenta entre operaciones P2P, la capacidad de las autoridades para verificar ganancias reales se reduce de forma considerable.
Para un gobierno que ya grava las ganancias en cripto, el problema no es solo normativo. También es operativo, porque la existencia de actividad económica sin trazabilidad suficiente complica la recaudación y alimenta la idea de que el sector puede servir como vía de evasión.
En este contexto, la discusión regulatoria deja de ser exclusivamente tecnológica. El enfoque fiscal agrega un argumento político fuerte a favor de medidas más duras, incluso cuando millones de usuarios ya participan activamente en el mercado.
Un mercado grande, pero atrapado en una zona gris
Los inversionistas cripto en India llevan años operando en una zona gris regulatoria. El panorama cambió en 2020, cuando la Corte Suprema anuló la prohibición impuesta por el RBI en 2018, pero eso no derivó en un marco integral y definitivo.
Desde entonces, la actividad no ha quedado claramente prohibida, aunque tampoco cuenta con una regulación completa. Esa ambigüedad ha permitido que el mercado exista, pero bajo una incertidumbre persistente para usuarios, empresas y plataformas.
En 2021 se preparó un proyecto de ley para prohibir las criptomonedas privadas. Sin embargo, esa iniciativa nunca fue presentada, y las conversaciones de política pública se han pospuesto en repetidas ocasiones.
El gobierno indio ha hablado en distintos momentos de buscar un equilibrio entre innovación y gestión de riesgos. No obstante, los documentos internos más recientes sugieren que las agencias clave todavía no están listas para respaldar una apertura más clara hacia los activos digitales.
Para el ecosistema local, este limbo tiene implicaciones concretas. La falta de reglas definitivas complica la inversión empresarial de largo plazo y mantiene la posibilidad de cambios abruptos en política pública, algo especialmente delicado en un sector que depende de certeza jurídica.
Al mismo tiempo, la escala del mercado sugiere que el fenómeno no puede considerarse marginal. Con 39 millones de inversionistas y unos USD $2.100 millones en activos digitales, cualquier decisión futura de India tendría repercusiones relevantes para la industria global.
La fragilidad externa también explica la cautela de India
La resistencia de India frente a las criptomonedas no se entiende solo desde la óptica regulatoria. También responde a la vulnerabilidad macroeconómica de un país con alta dependencia de importaciones de energía y déficits persistentes en cuenta corriente.
Ese contexto se hizo más visible recientemente cuando las tensiones con Irán impulsaron los precios del petróleo. El alza encareció la factura de importación energética y contribuyó a que la rupia tocara mínimos históricos.
Para las autoridades, una adopción masiva de criptomonedas podría empeorar ese cuadro. El temor es que los criptoactivos faciliten una fuga de capitales más rápida al margen de los canales bancarios tradicionales.
Si ese flujo creciera en un momento de presión externa, el impacto podría sentirse en la disponibilidad de divisas y en el equilibrio del sector externo. Por eso algunos legisladores consideran que el uso amplio de cripto puede agravar el déficit externo de India.
Este enfoque conecta la discusión cripto con prioridades clásicas de estabilidad macroeconómica. En economías sensibles a los shocks energéticos y a la volatilidad cambiaria, cualquier herramienta que facilite movimientos transfronterizos de valor tiende a recibir un escrutinio más severo.
Visto así, la postura india no parte únicamente de un rechazo ideológico a la tecnología. También refleja el temor de que un sistema financiero parcialmente dolarizado o desintermediado por cripto reduzca la capacidad del Estado para manejar crisis externas.
Un contraste con la adopción global de blockchain y activos digitales
La posición de India contrasta con la evolución reciente de otros mercados. En distintas jurisdicciones, gobiernos, bancos y grandes firmas financieras estudian o implementan proyectos vinculados con tokenización, stablecoins y otros usos de blockchain.
Ese avance internacional no implica ausencia de riesgos, pero sí muestra una tendencia más pragmática. En muchos casos, la respuesta oficial ha sido diseñar reglas y perímetros de supervisión en vez de favorecer de entrada un enfoque de prohibición.
India, en cambio, sigue evaluando el fenómeno desde una lógica defensiva. La prioridad de sus autoridades parece centrarse en evitar filtraciones al sistema bancario, pérdidas de control monetario y debilidades en la administración tributaria.
Ese contraste puede influir en la competitividad del país dentro de la economía digital. Si la infraestructura financiera global incorpora cada vez más activos tokenizados y soluciones basadas en blockchain, una estrategia excesivamente restrictiva podría limitar oportunidades de innovación doméstica.
Sin embargo, también es cierto que el caso indio tiene particularidades difíciles de ignorar. La combinación de una base enorme de usuarios, controles de capital sensibles y presiones sobre la rupia hace que el costo percibido de una liberalización desordenada sea especialmente alto.
Por ahora, el mensaje oficial sigue siendo de cautela extrema. Aunque la industria cripto global avance hacia una mayor institucionalización, India todavía no da señales firmes de abandonar su histórica desconfianza frente a estos activos.
En síntesis, los documentos citados muestran que el RBI y otras autoridades continúan viendo a las criptomonedas más como un riesgo sistémico y fiscal que como una oportunidad de modernización financiera. Esa visión mantiene a uno de los mercados más grandes del mundo en un incierto compás de espera regulatorio.
Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público
Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA
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