La compra de Dunamu, operador de Upbit, por parte de Naver Financial volvió a retrasarse en Corea del Sur. El nuevo aplazamiento, atado a revisiones regulatorias y antimonopolio, añade presión sobre una operación clave para el mercado cripto local y reaviva el riesgo de que el acuerdo no llegue a concretarse.
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- Naver Financial movió al 31 de diciembre la fecha del intercambio de acciones para adquirir Dunamu.
- La votación extraordinaria de accionistas pasó del 18 de agosto al 19 de noviembre por una revisión aún inconclusa de la FTC.
- La operación sigue pendiente de tres aprobaciones regulatorias y las empresas ya advirtieron que podría retrasarse más o cancelarse.
La adquisición de Dunamu por parte de Naver Financial volvió a aplazarse en Corea del Sur, en un nuevo giro para una de las operaciones más relevantes del ecosistema cripto del país. Si llega a cerrarse, la dueña de Upbit pasará a ser una subsidiaria de propiedad total de la filial fintech de Naver.
El nuevo calendario sitúa la fecha del intercambio de acciones no antes del 31 de diciembre de 2026. La reunión extraordinaria de accionistas para aprobar la operación también cambió y ahora quedó fijada para el 19 de noviembre.
El retraso no es menor para el mercado local, porque Upbit es uno de los actores centrales del negocio cripto surcoreano. La combinación entre el alcance de pagos de Naver y la plataforma de Dunamu también ha despertado preguntas sobre concentración de poder en activos digitales.
Según reportó Cryptopolitan, este es el segundo retraso formal del acuerdo. Tanto Naver Financial como Dunamu ya habían advertido a los inversionistas que el proceso podría volver a extenderse o incluso frustrarse si las aprobaciones no avanzan.
Un acuerdo que vuelve a moverse en el calendario
Naver reveló que la asamblea extraordinaria de accionistas, antes prevista para el 18 de agosto, se celebrará ahora el 19 de noviembre. Esa instancia es necesaria para aprobar el intercambio integral de acciones entre ambas compañías.
La fecha de cierre económico también se corrió de nuevo. El intercambio de acciones, que estaba programado inicialmente para el 30 de septiembre, no se concretará antes de fin de año.
Esta no es la primera vez que el cronograma se altera. El acuerdo había sido anunciado por primera vez el 26 de noviembre de 2025 y ya había sufrido un aplazamiento previo el 30 de marzo.
Una vez completado el intercambio, Dunamu quedará bajo control total de Naver Financial. Esa estructura convertiría a la operadora de Upbit en una subsidiaria íntegra del brazo fintech de Naver, empresa que cotiza en bolsa bajo el código KRX: 035420.
Naver Financial dijo en noviembre que la compra busca construir un nuevo motor de crecimiento alrededor de los activos digitales. Esa motivación estratégica ayuda a explicar por qué el mercado sigue de cerca cada cambio en el proceso.
Los términos financieros no cambian, pero la incertidumbre sí crece
A pesar del nuevo aplazamiento, los términos económicos del acuerdo no han sido modificados. La relación de canje pactada en noviembre fue de 2,5422618 acciones de Naver Financial por cada acción de Dunamu.
Las valoraciones por acción tampoco cambiaron respecto del anuncio original. Dunamu fue valorada en KRW 439.252 por acción, equivalente a cerca de USD $309, mientras Naver Financial quedó en KRW 172.780 por acción, unos USD $121.
El cronograma para objeciones de accionistas sí fue restablecido. Los inversionistas existentes podrán presentar objeciones entre el 4 y el 18 de noviembre, bajo la nueva hoja de ruta comunicada por la empresa.
La fecha de pago para reclamaciones de compra de acciones también se desplazó. Ahora quedó programada para el 16 de diciembre, lo que acompasa el resto de hitos del acuerdo hacia el cierre del año.
En operaciones de este tipo, mantener las valoraciones puede dar una señal de continuidad contractual. Sin embargo, cuando el proceso enfrenta varios retrasos regulatorios, el foco del mercado suele pasar del precio pactado al riesgo de ejecución.
Las aprobaciones pendientes siguen siendo el gran obstáculo
La razón principal del nuevo retraso es la revisión aún inconclusa de la Comisión de Comercio Justo de Corea del Sur, conocida como FTC. El organismo debe autorizar la combinación empresarial bajo la Ley de Regulación de Monopolios y Comercio Justo.
Pero ese no es el único filtro pendiente. La operación todavía requiere aprobación para el cambio en el mayor accionista de Naver Financial conforme a la Ley de Información Crediticia.
Además, los reguladores deben aceptar la presentación vinculada al cambio en el principal accionista de Dunamu. Ese paso se procesa bajo la Ley de Información sobre Transacciones Financieras Específicas.
En otras palabras, la transacción necesita superar tres instancias distintas antes de completarse. Eso explica por qué el calendario corporativo ha quedado atado a decisiones regulatorias que siguen sin resolución pública definitiva.
Dunamu ya advirtió a sus inversionistas que la operación podría retrasarse más o cancelarse por completo, dependiendo del tiempo que tome ese proceso. Esa advertencia gana peso a medida que se acumulan los aplazamientos y el contexto del negocio se vuelve menos favorable.
Presión sobre Dunamu y señales de enfriamiento en Upbit
El retraso regulatorio llega en un momento delicado para Dunamu. La empresa también enfrenta presión operativa por la caída de la actividad de trading en Upbit.
En mayo, Cryptopolitan informó que la ganancia operativa de Dunamu cayó un 78% interanual en el primer trimestre de 2026. El resultado quedó en KRW 88.000 millones, equivalentes a unos USD $60 millones.
La baja estuvo asociada al menor volumen de transacciones en Upbit. Ese dato es especialmente sensible porque alrededor del 97% de los ingresos de Dunamu provienen de comisiones por operaciones.
Cuando un exchange depende tan fuertemente del flujo minorista, cualquier caída de actividad impacta de forma rápida en sus márgenes. En ese contexto, una integración con un actor de pagos como Naver podía verse como una vía para ampliar alcance y diversificar impulso comercial.
Sin embargo, el deterioro de resultados también puede endurecer el escrutinio sobre el momento del acuerdo. Para reguladores e inversionistas, no solo importa la lógica estratégica, sino también cómo se inserta la compra en un mercado que muestra signos de desaceleración.
El trasfondo regulatorio y fiscal añade más tensión al mercado
La operación no se evalúa en el vacío. Corea del Sur también prepara un impuesto de 22% sobre las ganancias cripto que entrará en vigor en enero de 2027.
Esa medida representa una amenaza adicional para la actividad minorista de la que depende Upbit. Si el nuevo esquema fiscal enfría aún más las operaciones, la presión sobre los ingresos de Dunamu podría prolongarse.
Al mismo tiempo, la combinación entre la red de pagos de Naver y la infraestructura de Upbit ha generado preocupación por la eventual concentración del mercado. El temor es que una sola empresa termine con influencia desproporcionada sobre el comercio de criptomonedas y el ecosistema más amplio de activos digitales en Corea.
Ese punto ayuda a entender la sensibilidad de la revisión antimonopolio. No se trata solo de autorizar un canje accionario, sino de medir el impacto que tendría la fusión entre una gran plataforma de internet y pagos con uno de los principales operadores cripto del país.
Naver Financial también indicó recientemente que pretende cotizar en el mercado bursátil después del intercambio. Además, planea formar un comité de OPI dentro del año posterior al cierre, lo que añade otra capa estratégica a una transacción que sigue lejos de estar asegurada.
Lo que está en juego para Corea del Sur
Más allá de los plazos internos de las empresas, el desenlace del caso será observado como una señal sobre la postura regulatoria surcoreana frente a grandes consolidaciones en el sector digital. Corea del Sur sigue siendo uno de los mercados más activos e influyentes en comercio minorista de criptoactivos.
Si la compra se aprueba, Naver Financial reforzará su apuesta por los activos digitales con un vehículo ya establecido en el mercado. Si no prospera, el mensaje podría ser que las autoridades prefieren poner límites más estrictos a la integración entre finanzas digitales, pagos y exchanges.
Por ahora, lo único claro es que el calendario volvió a moverse y que el margen para nuevos cambios sigue abierto. Las propias compañías ya reconocieron que la operación puede sufrir más demoras o no materializarse.
Ese nivel de incertidumbre convierte cada fecha anunciada en una referencia provisional, más que en una garantía. Para Upbit, para Naver y para el mercado cripto surcoreano, el cierre del año será un punto crítico.
Mientras tanto, la combinación de revisión antimonopolio, exigencias de supervisión financiera, caída de volúmenes y presión fiscal mantiene a la transacción bajo una luz intensa. El caso resume, en una sola operación, las tensiones entre crecimiento corporativo, regulación y madurez del negocio cripto en Asia.
Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.
Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA.
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