Por Canuto  

Kevin Warsh superó una votación decisiva en el comité bancario del Senado y quedó encaminado hacia la presidencia de la Reserva Federal, en un proceso marcado por la confrontación entre Donald Trump y Jerome Powell, las dudas sobre la independencia del banco central y el trasfondo de una investigación criminal ya cancelada.

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  • El comité bancario del Senado aprobó la nominación de Kevin Warsh por 13 votos contra 11, en una decisión estrictamente partidista.
  • La votación allana el camino para la confirmación final de Warsh, que podría concretarse antes de que expire el mandato de Jerome Powell el 15 de mayo.
  • Demócratas como Elizabeth Warren alertan sobre un intento de Trump por influir en la Fed, mientras republicanos rechazan esas acusaciones.

 


Kevin Warsh, nominado por Donald Trump para presidir la Reserva Federal (FED) de Estados Unidos, superó este miércoles un obstáculo decisivo en el Senado y quedó a las puertas de la votación final de confirmación.

El comité bancario de la cámara alta aprobó su avance por 13 votos contra 11, en una definición totalmente partidista que reflejó la fuerte polarización política que rodea al relevo en el banco central.

La decisión prepara el terreno para que el pleno del Senado, donde los republicanos controlan 53 escaños, vote la nominación en la semana del 11 de mayo. Si ese calendario se cumple, Warsh podría ser confirmado antes del 15 de mayo, fecha en la que expira el mandato de Jerome Powell como presidente de la Fed.

El episodio no es menor. La Reserva Federal no solo define el costo del dinero en la mayor economía del mundo, sino que influye en bonos, acciones, divisas, materias primas y también en activos de riesgo como bitcoin y el resto del mercado cripto. Por eso, cualquier señal de cambio en su liderazgo suele ser seguida con atención por inversionistas de todos los sectores.

La nominación avanzó apenas horas antes de que la Fed anunciara su decisión más reciente sobre tasas de interés, en lo que podría ser la última reunión encabezada por Powell como titular del organismo. El mercado esperaba ampliamente que el banco central mantuviera sin cambios su tasa de referencia en el rango de 3,50% a 3,75%, en medio de una inflación aún elevada, un mercado laboral que aparenta estabilidad y presiones sobre los precios del petróleo ligadas a la guerra con Irán.

Una votación histórica por su nivel de polarización

Los 13 republicanos del comité votaron a favor de Warsh, mientras los 11 demócratas se pronunciaron en contra. La senadora Elizabeth Warren, principal demócrata del panel bancario, sostuvo que se trató de la primera votación completamente partidista sobre un nominado para presidir la Fed en la historia del comité.

Antes de la votación, Warren lanzó una dura crítica contra la candidatura. Afirmó que la confirmación de Warsh erosionaría la independencia del banco central frente al poder ejecutivo y acusó a Trump de intentar apoderarse del control de la institución para estimular artificialmente la economía.

Según Warren, la economía estadounidense enfrenta señales preocupantes. La senadora dijo que la inflación está subiendo, que la creación de empleo está bajando y que “el hedor de la estanflación está en el aire”. En ese contexto, argumentó que avanzar la nominación acercaría a Trump a completar un intento ilegal de controlar la Fed.

Desde la vereda republicana, esa lectura fue rechazada de plano. El senador Thom Tillis respondió tras la votación que Warren estaba “absolutamente equivocada en cada punto” que acababa de plantear, y aseguró que confiaba en que la investigación que había tensado el proceso ya había terminado.

La investigación sobre Powell cambió el rumbo de la nominación

Uno de los elementos más delicados del proceso fue la investigación penal abierta por el Departamento de Justicia sobre Powell y la FED. El foco estaba puesto, según se informó, en sobrecostos asociados con una renovación multimillonaria de la sede del banco en Washington.

Powell reveló en enero la existencia de esa investigación y acusó a la administración de atacarlo por las decisiones de la Fed en materia de tasas de interés. Sus críticos, y el propio Powell, sostuvieron que la presión de la Casa Blanca había ido mucho más allá de la retórica pública que Trump mantuvo durante meses contra el presidente del banco central.

Esa causa amenazó con bloquear la llegada de Warsh. Tillis, miembro republicano del comité bancario, había prometido frenar al nominado de Trump mientras los fiscales siguieran adelante con lo que consideraban una amenaza a la independencia política de la FED.

La situación cambió abruptamente cuando la fiscal federal del Distrito de Columbia, Jeanine Pirro, anunció el viernes que el Departamento de Justicia abandonaría la investigación. Trump había respaldado públicamente ese proceso incluso después de que un juez federal bloqueara la emisión de citaciones del gran jurado. Pirro, que había prometido apelar tan recientemente como el miércoles anterior, cambió el curso dos días después al comunicar el cierre del caso.

Tras esa decisión, Tillis retiró su oposición y despejó prácticamente el camino para que Warsh avanzara. Sin embargo, Warren advirtió que el anuncio de Pirro, acompañado por una remisión al inspector general de la Fed para examinar el asunto de los sobrecostos, deja abierta la puerta a que la investigación sea reactivada más adelante.

La senadora también señaló que nadie debería dejarse engañar por el cierre del caso. A su juicio, Trump sigue buscando el control de la Fed y mantiene viva la amenaza de cargos penales falsos hasta obtener lo que quiere. Dick Durbin, otro senador demócrata, coincidió en que la declaración de Pirro podía leerse como una advertencia sobre futuras investigaciones sin fundamento.

Qué puede pasar con Jerome Powell si Warsh es confirmado

La probable llegada de Warsh abre otra pregunta clave: si Powell abandonará por completo la Reserva Federal o si permanecerá como miembro de su junta de gobernadores. Su puesto en esa junta se extiende hasta enero de 2028, por lo que legalmente podría continuar incluso si deja la presidencia.

Ese punto importa porque Trump ha amenazado con intentar despedirlo. Un movimiento así probablemente derivaría en una batalla judicial, como ya ocurrió el verano pasado con el intento del presidente de despedir a Lisa Cook como gobernadora de la Fed.

De acuerdo con la cobertura de The Guardian, Powell dijo el mes pasado que no dejaría la Fed hasta que la investigación criminal hubiera terminado de forma “definitiva”. Aunque tradicionalmente los jefes del banco central renuncian para dejar espacio a sus sucesores, todavía no está claro si en este caso seguirá esa práctica o si optará por quedarse como una señal institucional frente a la presión política.

Warsh, de 56 años, es abogado, financiero y exgobernador de la Reserva Federal. Ha prometido un “cambio de régimen” para el banco central. Trump, por su parte, ha dicho repetidamente que espera que entregue los recortes de tasas que desea la Casa Blanca, un punto que ha alimentado las sospechas demócratas sobre la futura autonomía de la institución.

Mercados atentos a la Fed, tasas y credibilidad institucional

La disputa alrededor de la nominación llega en un momento especialmente sensible para la política monetaria. La Fed ha mantenido una estrategia de espera ante la persistencia inflacionaria y la posibilidad de nuevos shocks de precios, mientras el mercado asume que los recortes de tasas no están al alcance por ahora.

Esa cautela ha sido una fuente central de fricción entre Trump y Powell. El presidente ha criticado casi de forma constante la negativa del actual jefe de la Fed a reducir las tasas tan rápido como él quiere. En los mercados, ese choque no se interpreta solo como una disputa personal, sino como una prueba de estrés para la credibilidad del banco central.

Para los participantes del ecosistema cripto y financiero, la lectura es directa. Una Reserva Federal percibida como más influenciable políticamente podría alterar expectativas de inflación, debilitar la confianza en la política monetaria y mover con fuerza el apetito por activos de riesgo. A la vez, una Fed más inclinada a bajar tasas también podría impulsar repuntes en acciones tecnológicas, memestocks y criptomonedas, al menos en el corto plazo.

Por ahora, la confirmación final de Warsh parece encaminada. Además del bloque republicano, podría sumar apoyo bipartidista si el senador demócrata John Fetterman, de Pensilvania, cumple con lo dicho a Semafor y vota a favor. Si eso ocurre, Warsh no solo llegará con los votos necesarios, sino con el respaldo suficiente para encabezar una nueva etapa en la Reserva Federal en uno de los momentos políticos y económicos más tensos de los últimos años.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA

 


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