Por Canuto  

Un exagente de la National Crime Agency del Reino Unido deberá pagar GBP £1.810.678,93 por 50 BTC que sustrajo de una cartera incautada en una investigación sobre Silk Road 2.0. Al momento del robo, en 2017, las monedas valían cerca de USD $77.000; la fiscalía atribuye la diferencia a la apreciación de Bitcoin.
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  • Paul Chowles, exagente de la NCA, recibió una orden de confiscación por GBP £1.810.678,93, equivalentes a unos USD $2,4 millones.
  • Sustrajo BTC 50 de una cartera incautada durante la investigación del mercado de la dark web Silk Road 2.0; en 2017 valían cerca de GBP £60.000.
  • La investigación recuperó BTC 30 y rastreó los fondos con ayuda de Chainalysis; Chowles ya había sido condenado a cinco años y seis meses de prisión.

 


Un exagente de la National Crime Agency (NCA) del Reino Unido deberá devolver GBP £1.810.678,93, alrededor de USD $2,4 millones, por BTC 50 que sustrajo de una cartera incautada en una investigación sobre Silk Road 2.0. Paul Chowles, de 44 años y residente de Bristol, tomó las monedas en 2017, cuando valían cerca de GBP £60.000, equivalentes a unos USD $77.000. La fiscalía atribuye la diferencia entre el valor de entonces y la suma reclamada a la apreciación de Bitcoin desde el robo.

Una orden que refleja la valorización de los BTC

La Crown Prosecution Service (CPS) obtuvo la orden de confiscación contra Chowles bajo la Proceeds of Crime Act de 2002, una ley británica vinculada a la recuperación de activos procedentes de delitos. De acuerdo con el reporte de Decrypt, la orden se emitió el miércoles y fija el monto en GBP £1.810.678,93. La cifra representa el valor que las autoridades atribuyen a las monedas sustraídas, no la cotización que tenían cuando salieron de la cartera incautada.

En 2017, los BTC robados sumaban alrededor de GBP £60.000, o USD $77.000, según la información difundida sobre el caso. La comparación con los GBP £1.810.678,93 de la orden ilustra cómo la variación del precio de un activo puede modificar la valoración de fondos vinculados a un delito. La CPS atribuyó expresamente la diferencia a la apreciación de Bitcoin durante el período transcurrido desde la sustracción.

Las autoridades recuperaron BTC 30 de los BTC 50, pero la orden considera el valor total de la suma robada, de acuerdo con la información del caso. Por ello, la recuperación de parte de las monedas no elimina la obligación calculada por la fiscalía sobre los activos sustraídos. El material disponible no desglosa cómo se compone el monto reclamado ni qué tratamiento reciben, dentro de la orden, los BTC recuperados.

La resolución patrimonial se suma a la condena penal que Chowles recibió en 2025, pero corresponde a un procedimiento distinto: la pena de prisión respondió a los delitos por los que se declaró culpable, mientras que la orden apunta a recuperar valor. Esa diferencia importa porque la causa no termina con el encarcelamiento del responsable, sino que también busca que los activos asociados al robo tengan consecuencias económicas. La CPS indicó que emitió además una orden de compensación para la víctima.

El robo ocurrió durante la investigación de Silk Road 2.0

Chowles integraba el equipo de la NCA que investigaba Silk Road 2.0, un mercado de la dark web lanzado por Thomas White semanas después de que el FBI cerrara el Silk Road original en 2013. En esa investigación, Chowles asumió el liderazgo del análisis y la extracción de criptomonedas desde dispositivos incautados. Ese acceso operativo le permitió entrar en contacto con los activos digitales que luego sustrajo, según los hechos presentados en el caso.

Las monedas pertenecían a la cartera de reserva de White y fueron retiradas durante dos días de mayo de 2017. Chowles transfirió BTC 50 fuera de una cartera confiscada e intentó ocultar el destino de los fondos. El activo no desapareció por completo de la investigación: el rastreo posterior permitió establecer movimientos que conectaban las monedas con las operaciones realizadas después del robo.

Para disimular la transferencia, Chowles dividió los BTC en cantidades menores y las hizo pasar por Bitcoin Fog, un servicio de mezcla. Luego convirtió parte de los fondos en efectivo mediante tarjetas de débito de Cryptopay y Wirex. Las operaciones totalizaron GBP £144.580 en 279 transacciones, un patrón que, según la información del caso, formó parte del intento de ocultar la ruta del dinero.

Durante años, el robo se atribuyó a White, quien negó haberlo cometido. A finales de 2021, las monedas desaparecidas se consideraban perdidas e imposibles de rastrear, hasta que un registro en la vivienda de Chowles, realizado en 2022, reveló dispositivos que contenían claves privadas. La investigación de Merseyside Police siguió los fondos a través del servicio de mezcla con ayuda de Chainalysis, lo que permitió vincular los activos con el exagente.

El caso penal y la recuperación de activos

En julio de 2025, Chowles fue condenado a cinco años y seis meses de prisión por el Liverpool Crown Court. Se declaró culpable de robo, transferencia de propiedad criminal y ocultamiento de propiedad criminal, delitos relacionados con la sustracción y el manejo de los fondos. La NCA lo despidió el 11 de julio de 2025, después de que el caso quebrara la confianza depositada en él como integrante de la agencia.

Luke Clements, fiscal especialista de la División de Proceeds of Crime de la CPS, sostuvo que Chowles «explotó una posición de confianza para beneficio personal, robando activos que ya habían sido recuperados mediante acciones policiales». Clements afirmó también que la agencia «perseguirá implacablemente los activos de los delincuentes». Sus declaraciones presentan la orden como parte de la respuesta económica al delito, además de las sanciones penales impuestas por el tribunal.

La recuperación de BTC 30 es una parte concreta del resultado, aunque no equivale a que las autoridades hayan recobrado la totalidad de las monedas originales. La orden por GBP £1.810.678,93 pone el foco en el valor atribuido al conjunto de BTC 50, cuyo precio cambió sustancialmente desde 2017. La información difundida no precisa cuánto de la suma podrá cobrarse efectivamente a Chowles ni el calendario de pagos.

La División de Proceeds of Crime de la CPS informó que recuperó más de GBP £530 millones mediante órdenes de confiscación durante los últimos cinco años. De ese total, más de GBP £102 millones fueron devueltos a víctimas, según la agencia. El organismo presentó esas cifras como parte de su trabajo de recuperación patrimonial, mientras que en el caso de Chowles también se emitió una orden de compensación para la víctima.

Un mensaje sobre la custodia de activos incautados

El caso expone un riesgo particular de las investigaciones que involucran criptomonedas: los activos digitales incautados deben permanecer bajo control seguro incluso cuando están en manos de quienes investigan su origen. En este episodio, Chowles no era un tercero sin acceso a la evidencia, sino el funcionario que dirigía el análisis y la extracción de criptomonedas de dispositivos confiscados. La posición que ocupaba fue precisamente el elemento de confianza que, según la fiscalía, aprovechó para sustraer los fondos.

Las claves privadas encontradas en los dispositivos del domicilio fueron relevantes porque daban acceso a los activos y ayudaron a conectar a Chowles con el dinero. La investigación también combinó ese hallazgo con el rastreo de las transacciones a través de Bitcoin Fog y el análisis de Chainalysis. El caso muestra que dividir fondos y recurrir a un servicio de mezcla no impidió que los investigadores reconstruyeran movimientos relacionados con las monedas.

La historia también distingue entre recuperar unidades de BTC y establecer una obligación económica sobre su valor. La policía logró recuperar BTC 30, pero la orden de confiscación se fijó en una suma que la CPS relaciona con el valor total de lo robado y con la apreciación de Bitcoin. Sin un detalle adicional sobre el cálculo de la orden, no corresponde asumir que el monto sea una cotización directa de cada moneda ni que toda la suma se haya cobrado.

El desenlace combina una condena de prisión, el despido de la NCA, la recuperación parcial de las monedas y una orden patrimonial de GBP £1.810.678,93. También deja constancia de que el valor de BTC 50 cambió desde los GBP £60.000 aproximados que representaban en 2017 hasta una cifra reclamada cercana a USD $2,4 millones. Para las autoridades, la respuesta no se limita a castigar el robo: busca recuperar activos y compensar a la víctima.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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