Una nueva encuesta de Coinbase y EY-Parthenon sugiere que, pese a la reciente caída del mercado, la convicción institucional en criptomonedas sigue firme: la mayoría espera alzas de precios en los próximos 12 meses, planea aumentar asignaciones y ve en las stablecoins y la tokenización los motores de la siguiente etapa.
***
- El 74% de los inversores institucionales consultados espera que los precios de las criptomonedas suban en los próximos 12 meses.
- El 73% dijo que planea elevar su asignación a activos digitales en 2026, con preferencia por ETP y vehículos regulados.
- Stablecoins, tokenización y mayor claridad regulatoria aparecen como los principales impulsores del interés institucional.
El apetito institucional por las criptomonedas parece mantenerse sólido, incluso en medio de un entorno de mercado más tenso.
Una encuesta elaborada por Coinbase y EY-Parthenon entre 351 inversores institucionales encontró que el 74% espera que los precios de los criptoactivos suban en los próximos 12 meses, mientras el 73% planea aumentar sus asignaciones a activos digitales durante 2026.
El dato resalta porque llega tras meses de presión sobre el mercado. Según la información disponible, la venta que afecta al sector desde octubre no ha sido suficiente para desalentar a la mayoría de los participantes institucionales, que siguen viendo una tesis de crecimiento estructural más allá del ruido de corto plazo.
La encuesta se realizó en enero de 2026 e incluyó a tomadores de decisiones de administradores de activos, fondos de cobertura, bancos privados, firmas de capital de riesgo, oficinas familiares y propietarios de activos a escala global. Ese universo ofrece una lectura relevante sobre cómo se está posicionando el capital profesional frente a la evolución del ecosistema cripto.
En términos prácticos, el sondeo muestra que el mercado institucional no solo mantiene interés, sino que además está cambiando la forma de acceder a esta clase de activos. Dos tercios de los consultados señalaron que los productos negociados en bolsa, o ETP, y otros vehículos regulados ya son su vía preferida para ganar exposición al sector.
Vehículos regulados y claridad normativa ganan peso
Ese giro hacia instrumentos regulados sugiere una maduración del mercado. En vez de privilegiar la tenencia directa en cadena, muchas instituciones parecen inclinarse ahora por estructuras más compatibles con exigencias de cumplimiento, custodia, auditoría y control interno.
El cambio también coincide con la evolución reciente de la oferta financiera ligada a criptoactivos. La aprobación y posterior adopción de ETF al contado de Bitcoin y Ethereum en Estados Unidos durante los últimos dos años ayudó a normalizar estos canales para los grandes inversores, haciendo más familiar la exposición mediante envolturas reguladas.
La regulación, de hecho, sigue siendo el factor más citado cuando se pregunta por los obstáculos pendientes. Más de tres cuartas partes de los encuestados identificaron la estructura del mercado como el área donde se necesita mayor claridad normativa, un resultado que refleja una preocupación persistente dentro del sector institucional.
Ese punto ya había aparecido con fuerza en la edición anterior del sondeo. En esa ocasión, el 52% había señalado la incertidumbre regulatoria como su principal preocupación y el 68% había definido una mayor claridad regulatoria como el catalizador más importante para la siguiente fase de crecimiento de la industria.
Para quienes se acercan por primera vez a este tema, la estructura del mercado alude a reglas sobre clasificación de activos digitales, supervisión entre agencias, obligaciones para intermediarios y condiciones de negociación. Sin ese marco, muchas instituciones limitan su participación por razones legales y operativas, incluso si la tesis de inversión les resulta atractiva.
Stablecoins emergen como caso de uso prioritario
Otro de los hallazgos más relevantes del estudio es el avance de las stablecoins entre actores institucionales. De acuerdo con los resultados, el 83% de los encuestados dijo que ya utiliza o planea utilizar stablecoins para pagos y gestión financiera. En la otra versión reportada de la encuesta, la cifra asciende a 85% para pagos y operaciones de tesorería.
Más allá de esa diferencia puntual de reporte, el mensaje central es claro: las stablecoins dejaron de ser vistas solo como una herramienta para traders y empiezan a consolidarse como infraestructura útil para liquidación, manejo de caja y operaciones internas.
Parte de ese impulso estaría vinculado con avances legislativos en Estados Unidos. El informe destaca el papel de la Ley GENIUS, firmada por el presidente Trump el 18 de julio de 2025, la cual estableció el primer marco federal integral para stablecoins de pago en el país, con requisitos de reservas 1:1, licencias y preeminencia federal sobre regímenes estatales en conflicto.
Posteriormente, la Oficina del Contralor de la Moneda emitió regulaciones propuestas de implementación en marzo de 2026, fijando el 1 de mayo como fecha límite para comentarios públicos. Ese proceso está siendo seguido de cerca por las instituciones, ya que el 83% afirmó que la aprobación de la Ley GENIUS aumentaría la disposición de las firmas financieras a participar en el mercado de stablecoins.
Además, más de dos tercios, equivalentes al 69%, dijeron que esta ley impulsará una adopción más amplia de transacciones basadas en stablecoins. El punto es relevante porque estas monedas digitales, al estar referenciadas a monedas fiduciarias, suelen ser consideradas una puerta más estable y funcional hacia la economía blockchain.
Tokenización gana tracción entre grandes inversores
La tokenización de activos también aparece como una narrativa fuerte dentro del estudio. El 63% de los encuestados expresó interés en obtener exposición a activos tokenizados, mientras el 61% considera que la tokenización tendrá un impacto significativo en la estructura del mercado en los próximos años.
En términos simples, la tokenización consiste en representar activos financieros o del mundo real en redes blockchain. Esto puede incluir bonos, fondos, instrumentos de crédito o bienes con flujos de valor identificables. Para las instituciones, la promesa está en mejorar eficiencia, trazabilidad, velocidad de liquidación y potencialmente acceso a nuevos mercados.
Ese interés no surge en el vacío. La expansión de los llamados RWA, o activos del mundo real tokenizados, ha venido ganando atención dentro de plataformas DeFi. Como ejemplo, se mencionó que Morpho vio crecer los depósitos de RWA desde casi cero hasta USD $400 millones a lo largo de 2025.
La combinación de stablecoins y tokenización ayuda a explicar por qué muchas instituciones siguen mirando al sector con ambición estratégica. No se trata solo de especular con el precio de Bitcoin o Ethereum, sino de evaluar usos de infraestructura que podrían reconfigurar procesos financieros más amplios.
Volatilidad reciente no frena la tesis, pero cambia el enfoque
El optimismo institucional convive, sin embargo, con una lectura más cuidadosa del riesgo. Casi la mitad de los encuestados, el 49%, dijo que la reciente volatilidad del mercado los llevó a poner un énfasis mayor en la gestión del riesgo, la liquidez y el dimensionamiento de posiciones, en lugar de reducir de forma directa su exposición.
Esa distinción es importante. En vez de salir del mercado, muchas instituciones estarían recalibrando su estrategia. Eso puede implicar ajustar tamaños de posición, reforzar coberturas, elevar requisitos de liquidez o privilegiar instrumentos regulados con mejores controles de custodia y cumplimiento.
El contraste se hizo más evidente en una jornada particularmente dura para los activos digitales. En ese contexto, Bitcoin llegó a caer hasta USD $72.300 y el mercado sufrió una venta masiva impulsada por el conflicto en Oriente Medio y datos de inflación más altos de lo esperado.
Aun así, el mensaje del sondeo sugiere que los grandes asignadores de capital distinguen entre presiones macroeconómicas de corto plazo y tendencias de adopción de más largo alcance. Esa tensión entre volatilidad inmediata y convicción estructural parece ser uno de los rasgos centrales del mercado cripto institucional en 2026.
Según reportó Coinbase y EY-Parthenon, la convicción institucional en activos digitales se está institucionalizando de forma más visible. Más que una retirada, el comportamiento descrito luce como una etapa de refinamiento en la manera de participar, con más atención a regulación, productos aprobados, stablecoins y tokenización.
Visto en conjunto, el estudio plantea una idea sencilla pero potente: para buena parte de las instituciones, las criptomonedas siguen siendo un mercado de alto riesgo, aunque cada vez más integrado a la arquitectura financiera formal. Si esa percepción se mantiene, 2026 podría consolidar un nuevo tramo de adopción impulsado menos por entusiasmo minorista y más por capital profesional con horizontes más largos.
Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público
Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA
ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.
Suscríbete a nuestro boletín
Artículos Relacionados
Criptomonedas
Reino Unido pide frenar de inmediato las donaciones políticas con criptomonedas
Canadá
Canadá revoca el registro de 23 firmas cripto y endurece su vigilancia regulatoria
África
Kenia abre consulta final para regular criptomonedas con nuevas licencias VASP
Bitcoin