El Gobierno de EE. UU. analiza sanciones contra empresas chinas de IA si encuentra pruebas de robo de propiedad intelectual, en una escalada que también reabre el debate sobre la destilación y el futuro de los modelos de código abierto.
***
- El secretario del Tesoro, Scott Bessent, afirmó que Washington examinará modelos de código abierto procedentes de China.
- Las posibles sanciones llegarían mientras modelos como Kimi K3 ganan capacidades y popularidad frente a empresas estadounidenses.
- La industria debate si la destilación constituye robo y cuánto explica realmente el avance de los laboratorios chinos.
🚨 EE. UU. amenaza con sanciones a modelos de IA chinos por robo de propiedad intelectual
El secretario del Tesoro advierte que se revisarán modelos de código abierto de China.
Están bajo la mira debido a su creciente popularidad y capacidades.
Bessent establece una clara… pic.twitter.com/EGEpxOoFsu
— Diario฿itcoin (@DiarioBitcoin) July 21, 2026
El Gobierno de Estados Unidos evalúa revisar modelos de inteligencia artificial de código abierto desarrollados en China para identificar posibles señales de robo de propiedad intelectual. Si las autoridades determinan que hubo apropiación ilegal de tecnología, las empresas responsables podrían enfrentar sanciones.
La advertencia fue formulada el martes 21 de julio de 2026 por el secretario del Tesoro, Scott Bessent, durante una entrevista con Fox Business. Sus declaraciones llegan cuando los modelos chinos ganan presencia internacional y desafían el dominio comercial de los principales laboratorios estadounidenses.
Washington pone bajo la lupa a los modelos chinos
Bessent explicó que la administración estadounidense respalda los modelos de código abierto, pero estableció una diferencia entre la colaboración tecnológica legítima y el robo de propiedad intelectual. Según el funcionario, esa distinción será central para definir cualquier respuesta oficial.
“Hemos visto mucha conversación sobre modelos de código abierto que vienen y amenazan a los grandes modelos de lenguaje en EE. UU.”, afirmó Bessent durante la entrevista. El secretario añadió que la administración apoya el código abierto, aunque no respalda la apropiación de tecnología perteneciente a compañías estadounidenses.
“Si vemos, especialmente, que los modelos en el extranjero están robando de nuestras grandes empresas, tenemos la capacidad de sancionarlos debido a este robo”, declaró el funcionario. La frase plantea la posibilidad de utilizar herramientas económicas contra empresas que desarrollen o distribuyan modelos considerados infractores.
La información sobre las declaraciones de Bessent fue reportada inicialmente por Bloomberg y posteriormente recogida por TechCrunch. Ninguna de las afirmaciones citadas en la noticia establece que ya exista una sanción contra una empresa china específica.
El anuncio tampoco detalla qué agencias realizarían las revisiones, qué criterios técnicos se aplicarían ni qué tipo de evidencia permitiría concluir que un modelo tomó propiedad intelectual protegida. Esas preguntas podrían determinar el alcance práctico de la amenaza.
Los modelos chinos aumentan la presión sobre la industria estadounidense
La advertencia ocurre cuando varios modelos chinos mejoran su desempeño y atraen mayor atención entre desarrolladores y usuarios. El caso más reciente mencionado en la noticia es Kimi K3, desarrollado por Moonshot AI.
El crecimiento de estas alternativas preocupa a compañías estadounidenses como OpenAI y Anthropic. Una mayor competencia podría afectar sus modelos de negocio y dificultar la captación del capital necesario para continuar entrenando sistemas avanzados.
Los modelos de código abierto permiten que investigadores, empresas y desarrolladores descarguen, adapten o ejecuten sistemas con menos restricciones que las plataformas cerradas. Esa disponibilidad puede acelerar la innovación, aunque también complica la supervisión del origen de los datos y las técnicas utilizadas.
El lunes, Axios informó que la administración de Donald Trump consideraba una prohibición total de los modelos chinos de código abierto. Sin embargo, otras personas y fuentes disputaron esa versión, por lo que la existencia de una prohibición formal no está confirmada en la información disponible.
Si Washington avanzara desde los controles sobre componentes hacia restricciones contra los modelos, la competencia tecnológica adquiriría una dimensión nueva. La medida podría afectar tanto a las empresas chinas como a desarrolladores internacionales que utilizan sus sistemas en productos y servicios.
El debate sobre el supuesto robo y la destilación
Durante meses, empresas de inteligencia artificial han advertido sobre campañas de actores extranjeros destinadas a copiar su tecnología y volver a implementarla como código abierto. En abril, la Casa Blanca indicó que trabajaría estrechamente con compañías del sector para combatir ese tipo de apropiación.
La destilación de modelos es una técnica que permite transferir algunas capacidades de un sistema grande a otro más pequeño y sencillo de ejecutar. El proceso puede reducir costos de operación y facilitar el acceso a herramientas avanzadas.
Sin embargo, la industria no coincide en que destilar un modelo ajeno constituya automáticamente un robo de propiedad intelectual. La discusión depende de factores como los datos utilizados, los términos de servicio, el método de extracción y el grado de similitud entre los sistemas.
A principios de julio, el director ejecutivo de Microsoft, Satya Nadella, criticó a los grandes laboratorios por asumir que la destilación debe quedar sujeta a términos restrictivos. Nadella sostuvo que los proveedores de modelos deberían tener derechos de uso justo para entrenar sistemas con datos públicos, pero cuestionó que luego impongan límites amplios a la destilación.
“Si bien la gran innovación que proviene de que los proveedores de modelos tengan derechos de uso justo para entrenar modelos en datos públicos es necesaria, me parece irónico que el statu quo sea luego volver y imponer términos restrictivos sobre la destilación”, afirmó Nadella. Su comentario refleja la tensión entre proteger inversiones privadas y preservar un ecosistema abierto.
Los riesgos legales también alcanzan a los laboratorios estadounidenses
Las prácticas de entrenamiento continúan generando riesgos legales para las empresas de inteligencia artificial, incluso fuera de la disputa entre Estados Unidos y China. El uso de material protegido por derechos de autor se ha convertido en uno de los principales frentes jurídicos del sector.
Anthropic recibió esta semana autorización para comenzar a pagar a autores como parte de un acuerdo por USD $1.500 millones. La decisión siguió a un fallo judicial que determinó que la empresa había descargado y almacenado ilegalmente millones de libros para entrenar su sistema de inteligencia artificial.
El caso muestra que la discusión sobre propiedad intelectual no se limita a los modelos chinos ni a las acusaciones de espionaje tecnológico. También involucra a compañías estadounidenses que deben explicar cómo obtuvieron y utilizaron los materiales empleados durante el entrenamiento.
Para los reguladores, una infracción puede surgir del uso de datos protegidos, de la reproducción de resultados o de la extracción sistemática de capacidades. Cada escenario plantea preguntas distintas sobre responsabilidad, jurisdicción y compensación económica.
La posibilidad de sancionar modelos extranjeros podría intensificar esas discusiones. Una política aplicada de forma amplia tendría que diferenciar entre copiar datos protegidos, aprender de salidas públicas y desarrollar capacidades similares mediante investigación independiente.
China atribuye su avance a la investigación y la colaboración
Algunos especialistas sostienen que la destilación no explica por sí sola el progreso de los modelos chinos. Clem Delangue, director ejecutivo de Hugging Face, afirmó que la técnica representa un factor muy pequeño en la capacidad de crear buenos modelos.
“Sabemos que la destilación es un factor muy pequeño en la capacidad de crear buenos modelos, y es una práctica que todos están haciendo, incluidas las empresas en EE. UU.”, dijo Delangue en un episodio reciente del podcast Equity de TechCrunch.
Según Delangue, si la destilación bastara para construir sistemas competitivos, muchos otros países tendrían modelos de código abierto mucho mejores. Su argumento apunta a la importancia de la investigación, la ingeniería y la organización de los equipos.
El ejecutivo también destacó la calidad de los grupos de investigación chinos y describió su enfoque como más abierto y colaborativo que el adoptado en Estados Unidos. Esa diferencia, en su opinión, ayuda a explicar por qué algunos laboratorios chinos están alcanzando a compañías estadounidenses.
La interpretación introduce un matiz en el debate político. Mientras Washington analiza si hubo apropiación indebida, parte de la industria considera que la ventaja china también proviene de decisiones legítimas sobre colaboración, publicación de modelos y desarrollo científico.
Una nueva fase de la competencia tecnológica
Estados Unidos ya había restringido el acceso de China a chips avanzados y endurecido sus controles de exportación. Ahora, la posibilidad de actuar directamente contra los modelos de inteligencia artificial marcaría una escalada significativa en la competencia entre ambos países.
Los controles sobre hardware buscan limitar la capacidad de entrenar sistemas avanzados mediante restricciones a componentes y equipos. Las medidas contra modelos tendrían un alcance diferente, porque podrían afectar la distribución, el uso y la integración de software en distintos mercados.
El impacto dependería de la forma en que se aplique cualquier sanción. Una lista dirigida a empresas concretas tendría consecuencias distintas a una prohibición general de modelos chinos de código abierto.
También podrían surgir efectos para desarrolladores que utilicen modelos chinos sin conocer el origen de sus datos o métodos de entrenamiento. Las compañías tendrían que revisar licencias, documentación técnica y controles de cumplimiento antes de incorporar esas herramientas.
Por ahora, la administración estadounidense ha planteado una amenaza condicionada a la existencia de pruebas de robo de propiedad intelectual. El siguiente paso será determinar cómo se investigarán los modelos y si la Casa Blanca convierte sus advertencias en medidas concretas.
La disputa combina intereses comerciales, seguridad nacional y derechos de autor. Mientras los laboratorios estadounidenses buscan proteger sus inversiones, los defensores del código abierto advierten que las restricciones podrían reducir la colaboración global y frenar la innovación.
Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.
Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA.
ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.
Suscríbete a nuestro boletín
Artículos Relacionados
Empresas
Google lanza modelos Gemini más baratos mientras el esperado 3.5 Pro sigue retrasado
AltCoins
Fetch.ai (FET) registra un leve rebote del 4% tras perder el 80% anual este 21 de julio de 2026
AltCoins
Virtuals Protocol ($VIRTUAL) repunta un 8.97% el 21 de julio de 2026 en medio de un repunte técnico
Empresas