Por Canuto  

Coinbase asegura que no teme el avance de Wall Street en el mercado cripto y sostiene que la verdadera ventaja del sector sigue estando en su base comunitaria. En paralelo, la empresa impulsa una ofensiva política global con Stand With Crypto para exigir reglas claras a los reguladores.

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  • Katie Harries afirmó que Coinbase no está preocupada por la creciente participación de instituciones financieras tradicionales en cripto.
  • Stand With Crypto asegura contar con más de 3,7 millones de miembros y haber contactado a legisladores más de 2,5 millones de veces.
  • La campaña global coincidió con Bitcoin Pizza Day y abarcó 500 eventos en Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Australia, Brasil y la Unión Europea.

 


Coinbase aseguró que no teme la creciente competencia de Wall Street ni de otras instituciones financieras tradicionales en el mercado de criptomonedas. La postura fue expresada por Katie Harries, jefa de Política para Europa del exchange, quien defendió que el sector cripto mantiene una base de apoyo ciudadano que, a su juicio, no puede ser replicada por los grandes actores financieros.

La declaración llega en un momento delicado para la compañía. Coinbase reportó recientemente una pérdida de USD $1,49 por acción, frente a las expectativas de analistas que proyectaban una ganancia de USD $0,27. Además, durante la primera semana de mayo, la empresa anunció una reducción de plantilla de 14%.

Aun así, Harries sostuvo que la entrada de instituciones tradicionales no representa una amenaza directa para la empresa. Según dijo, Coinbase ha defendido desde hace tiempo la idea de que una marea creciente eleva a todos los barcos, por lo que el aumento de participantes en el ecosistema puede beneficiar al conjunto de la industria.

La ejecutiva hizo estos comentarios en el contexto de una entrevista escrita sobre los eventos globales de Stand With Crypto, una organización de defensa promovida por Coinbase. La compañía la presenta como el mayor grupo de incidencia política del sector, con más de 3,7 millones de miembros en todo el mundo.

Coinbase apuesta por la fuerza de su comunidad

Harries argumentó que el principal activo diferencial de la industria cripto no está únicamente en la tecnología o en la infraestructura de mercado, sino en la convicción de millones de usuarios que eligieron este ecosistema por sus valores. En sus palabras, muchas personas se acercaron a las criptomonedas porque creen en unas finanzas abiertas, accesibles y entre pares.

La ejecutiva subrayó que quienes participan en actos públicos en ciudades como Londres, París, Nueva York y São Paulo no lo hacen por indicación de una entidad financiera tradicional. Más bien, señaló que se movilizan porque respaldan la tecnología y quieren que sus gobiernos adopten políticas que permitan su desarrollo.

Ese contraste es central en la narrativa de Coinbase. Mientras Wall Street aporta capital, productos y distribución, la empresa insiste en que no puede reproducir el tipo de movilización de base que ha distinguido al sector desde sus inicios. En otras palabras, su tesis es que la comunidad cripto conserva una legitimidad cultural y política propia.

La campaña de Stand With Crypto se desplegó en 500 eventos distribuidos en cuatro continentes y seis mercados: Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Australia, Brasil y la Unión Europea. La jornada coincidió con la celebración del Bitcoin Pizza Day, una fecha emblemática para la historia de bitcoin.

Bitcoin Pizza Day recuerda la primera transacción documentada de bitcoin en la economía real. El 22 de mayo de 2010, Laszlo Hanyecz pagó BTC 10.000 por dos pizzas. A precios actuales, ese monto equivale a más de USD $770 millones, una cifra que ilustra la magnitud del crecimiento del activo desde entonces.

El peso político del votante cripto sigue en debate

Uno de los mensajes centrales de Harries fue que el llamado votante cripto sí importa políticamente, incluso si los activos digitales no encabezan la lista de prioridades electorales para la mayoría. Según explicó, la magnitud de la movilización muestra que se trata de una presencia duradera en el panorama público, tanto en Estados Unidos como en otras regiones.

La ejecutiva afirmó que los miembros de Stand With Crypto han contactado a sus legisladores más de 2,5 millones de veces. Para Coinbase, esa cifra evidencia un nivel de organización y presión política que los responsables de formular políticas no deberían ignorar, especialmente en un momento en que varias jurisdicciones discuten marcos regulatorios para el sector.

Sin embargo, el tamaño real de esa influencia sigue siendo objeto de discusión. Una encuesta de CoinDesk realizada a 1.000 votantes estadounidenses seleccionados aleatoriamente mostró que solo 1% ubicó a las criptomonedas como su principal preocupación de cara a las elecciones de medio término de noviembre.

El sondeo, citado en la cobertura original, estuvo equilibrado entre encuestados republicanos y demócratas. En ambos casos, 41% de los participantes se identificó en algún grado con cada partido. El intervalo de credibilidad fue de más o menos 3,53%.

La diferencia entre activismo organizado y prioridad electoral general es relevante. Un tema puede no ser la principal inquietud de la mayoría de votantes, pero aun así movilizar a comunidades con alta capacidad de incidencia. Coinbase parece apoyarse precisamente en esa segunda lectura para defender la importancia del votante cripto.

Presión por una regulación coordinada

Además de minimizar el riesgo competitivo de Wall Street, Harries instó a los reguladores de todo el mundo a avanzar hacia una regulación sensata para las criptomonedas. Su mensaje fue directo: la ventana para dar forma a ese marco todavía está abierta, pero quienes asistan a estos eventos y quienes siguen el debate están observando con atención.

El trasfondo es un escenario regulatorio cada vez más decisivo. En Estados Unidos, la legislación sobre estructura de mercado avanza en el Congreso, mientras en otras jurisdicciones se discuten enfoques para supervisar exchanges, custodios, emisores y proveedores de infraestructura vinculados a activos digitales.

Para Coinbase, la regulación no debe entenderse solo como una cuestión doméstica. Faryar Shirzad, chief policy officer de la empresa y aliado de Stand With Crypto, sostuvo que la movilización del viernes demuestra que el votante cripto es un fenómeno global y que la gente quiere la libertad de intercambiar valor entre pares con apoyo de sus gobiernos.

Shirzad añadió que hacer bien la regulación de las criptomonedas es uno de los desafíos de política pública más críticos de esta generación. También remarcó que la respuesta no puede limitarse a Washington, sino que requiere coordinación internacional.

Ese argumento se alinea con la expansión geográfica del ecosistema. Las criptomonedas operan sobre redes transfronterizas, y las diferencias regulatorias entre países pueden crear fricciones para empresas, usuarios e inversionistas. De ahí que Coinbase busque proyectar el debate en clave global y no solo estadounidense.

Una señal de estrategia en medio de presión empresarial

El momento elegido por Coinbase también llama la atención por el contraste entre discurso político y resultados corporativos recientes. La pérdida de USD $1,49 por acción y el recorte de 14% en la plantilla muestran que la compañía atraviesa presiones operativas y financieras, pese a seguir siendo uno de los nombres más influyentes del sector.

En ese contexto, reforzar el vínculo con la comunidad y con la agenda regulatoria puede leerse como una apuesta estratégica. La empresa busca consolidarse no solo como un actor comercial, sino también como un intermediario de representación para una base de usuarios que reclama claridad legal y mayor reconocimiento institucional.

La narrativa de Coinbase, en resumen, combina tres ideas. La primera es que la entrada de Wall Street no destruye valor para los pioneros del sector. La segunda es que la comunidad cripto conserva una identidad política y cultural propia. La tercera es que la regulación, si es clara y coordinada, puede convertirse en el factor que defina la siguiente etapa de crecimiento.

Por ahora, el mensaje de la empresa es inequívoco. Frente al avance de las finanzas tradicionales, Coinbase afirma que no siente temor. Su convicción es que el respaldo de millones de usuarios y activistas sigue siendo un activo que los grandes bancos y firmas de inversión no pueden copiar con facilidad.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA

 


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