El Tribunal Popular Supremo de China estableció criterios para atribuir responsabilidad por deepfakes, voces clonadas, falsedades generadas por IA y precios discriminatorios, mientras las autoridades amplían la limpieza de contenidos y cuentas, según reportes citados en la información.
***
- El consentimiento será el criterio central para determinar si una réplica de rostro o voz infringe derechos.
- Los usuarios y proveedores de IA podrían responder por falsedades, difamación y contenido sexual fabricado.
- Las autoridades chinas retiraron millones de contenidos y tomaron medidas contra decenas de miles de cuentas vinculadas con abusos de IA.
⚖️🇨🇳 China fija responsabilidad por deepfakes y precios algorítmicos
El consentimiento será clave para replicar rostros o voces. Usuarios y proveedores podrían responder por falsedades, difamación y contenido sexual fabricado.
Las autoridades retiraron 5,61 millones de… pic.twitter.com/VWZrYEqYuK
— Diario฿itcoin (@DiarioBitcoin) September 7, 2026
El Tribunal Popular Supremo de China emitió directrices para determinar cuándo los deepfakes, las voces clonadas y otras falsificaciones generadas por inteligencia artificial pueden producir responsabilidad legal. El criterio central será el consentimiento de la persona cuya identidad, rostro o voz se replica, aunque las consecuencias pueden agravarse cuando el material difunde afirmaciones falsas, afecta la reputación o se utiliza con fines maliciosos.
Las reglas también alcanzan a las empresas que emplean algoritmos para cobrar precios distintos a consumidores sin una base razonable, en un intento por vincular la expansión de la IA con obligaciones concretas de protección al consumidor. La medida llega mientras los reguladores depuran millones de piezas de contenido y los tribunales atienden cientos de disputas relacionadas con el robo de rostros.
El consentimiento marca la frontera legal
Según las directrices, crear o distribuir una recreación reconocible del rostro o la voz de una persona sin su autorización constituye una infracción de sus derechos. La regla abarca tanto el material producido directamente por un usuario como las réplicas que circulan en plataformas digitales, donde unas pocas fotografías o grabaciones breves pueden bastar para fabricar un doble convincente.
La responsabilidad puede aumentar si esa identidad digital se utiliza para difundir afirmaciones falsas o construir narrativas engañosas sobre la persona afectada. El riesgo resulta especialmente grave cuando el contenido incorpora acusaciones sexuales falsas o mensajes difamatorios, porque la víctima podría solicitar una orden judicial para acelerar la protección de sus derechos en lugar de esperar un proceso prolongado.
Las obligaciones no recaen únicamente sobre quien introduce instrucciones en un sistema de IA. Los proveedores también pueden enfrentar responsabilidad si reciben una notificación sobre posibles violaciones y no actúan oportunamente, incluso cuando el contenido incorrecto surge de las llamadas alucinaciones del modelo, es decir, respuestas inventadas o inexactas que el sistema presenta como información válida.
El mercado de derechos de imagen para herramientas de IA también comienza a formalizarse en China, de acuerdo con reportes locales citados en la información. Actores como Joey Wong y Lawrence Ng, además de personas comunes, han empezado a conceder derechos de imagen a plataformas que buscan replicar identidades, mientras reportes citados en la información señalan que más del 95% de los 128.000 microdramas lanzados en el país durante el primer trimestre de 2026 utilizó IA en alguna fase de producción.
Usuarios, plataformas y empresas bajo presión
La guía del tribunal contempla que un usuario responda cuando induce deliberadamente a un modelo a producir material infractor y dañino. Esa posibilidad desplaza parte del debate desde la capacidad técnica del sistema hacia la intención de quien lo utiliza, especialmente cuando la solicitud busca atacar a una persona concreta o generar una falsedad con impacto reputacional.
Al mismo tiempo, las plataformas no podrán tratar cada resultado problemático como un accidente aislado después de recibir una advertencia. La falta de reacción ante una notificación puede convertirse en un elemento para atribuir responsabilidad, una señal que eleva la presión sobre los proveedores para revisar avisos, retirar material y prevenir usos abusivos de sus herramientas.
El Tribunal Popular Supremo también incluyó la equidad comercial en las mismas directrices, con énfasis en los algoritmos que asignan tarifas diferentes a consumidores sin una justificación razonable. Una empresa que utilice esa práctica podría responder por los daños ocasionados a los compradores afectados, aunque la información disponible no detalla un sistema único de cálculo para todas las disputas.
Zhou Jiahai, quien dirige la oficina de investigación del Tribunal Popular Supremo, defendió la intervención de la ley en este terreno. “No podemos esperar que cada consumidor se convierta en un experto en detectar engaños”, afirmó, según Xinhua, y añadió que las autoridades deben actuar con rapidez para proteger los derechos e intereses legítimos de los consumidores.
Una política que ya acumula precedentes
Antes de estas directrices, los tribunales inferiores debían resolver los casos de manera discrecional y analizar cada conjunto de hechos por separado. El Tribunal de Internet de Pekín emitió en junio de 2024 una sentencia sobre deepfakes de IA, cuando impuso una multa de 3.500 yuanes, unos USD $482, al operador de una aplicación.
La sanción se relacionó con el uso de plantillas de intercambio de rostros que permitían a los usuarios generar contenido con la imagen de dos modelos sin obtener el consentimiento requerido. El caso convirtió en visible una cuestión que ahora las nuevas reglas buscan ordenar: quién debe responder cuando una plataforma facilita la creación de una falsificación, aunque el usuario final sea quien la publique.
La dimensión del problema también aparece en los tribunales especializados. El Tribunal de Internet de Cantón ha dictado sentencia en alrededor de 700 casos de robo de rostros relacionados con IA durante tres años, según National Business Daily, una cifra que ayuda a explicar por qué las autoridades buscan criterios más uniformes para resolver estas disputas.
La expansión de las falsificaciones no se limita a casos de identidad personal. Las autoridades también han observado clones de celebridades y figuras públicas empleados en transmisiones de compras en vivo, donde una voz o un rostro artificial puede conferir apariencia de legitimidad a una promoción comercial que la persona real nunca autorizó.
La depuración alcanza a las plataformas
El 2 de septiembre, la Administración del Ciberespacio de China informó la eliminación de más de 5,61 millones de contenidos dañinos o ilegales y la adopción de medidas contra cerca de 49.000 cuentas en alrededor de 2.400 sitios y aplicaciones. La campaña incluyó servicios como Douyin, Kuaishou, RedNote y WeChat, y se enfocó en el contenido basura generado por IA, las noticias falsas y la suplantación de identidad.
ByteDance también eliminó más de 85.000 videos con reproducciones no autorizadas de rostros y voces desde enero de 2026, de acuerdo con la información reportada. La cifra muestra que el problema no depende únicamente de producciones sofisticadas, pues el material puede difundirse rápidamente mediante herramientas integradas en aplicaciones de gran alcance.
Las campañas anteriores ya habían apuntado a la utilización de IA en el comercio digital. En noviembre de 2025, Xinhua informó que las autoridades retiraron más de 8.700 artículos que incumplían las reglas y actuaron contra más de 11.000 cuentas que usaban IA para imitar a celebridades durante transmisiones de compras en vivo.
Entre los ejemplos mencionados figuraban clones falsificados de la actriz Wen Zhengrong y de campeones olímpicos que promocionaban productos cotidianos. Desde el 1 de septiembre de 2025, las reglas de etiquetado exigen identificar el material generado por IA, aunque su aplicación se ha retrasado porque algunos infractores ocultan o eliminan esas marcas.
Qué cambia para consumidores y desarrolladores
Para los consumidores, el cambio principal consiste en que una falsificación convincente ya no se analiza solamente como una pieza de entretenimiento o una publicación engañosa. Cuando el contenido reproduce una identidad sin permiso, difama, inventa acusaciones sexuales o provoca un perjuicio comercial, las nuevas directrices ofrecen una base más clara para buscar responsabilidades.
Para los desarrolladores, la obligación práctica será responder con mayor rapidez ante señales de abuso y revisar cómo sus productos permiten generar o distribuir réplicas. Las reglas no eliminan el riesgo de errores de los modelos, pero dejan claro que las alucinaciones no necesariamente liberan de responsabilidad a una plataforma cuando existe una notificación y una oportunidad de intervenir.
La regulación de precios algorítmicos añade otra dimensión a la discusión, porque conecta la inteligencia artificial con la confianza en las relaciones comerciales. Una diferencia entre tarifas puede tener explicaciones legítimas, pero el uso de algoritmos sin una base razonable podría exponer a la empresa a reclamos de los compradores afectados, particularmente cuando el consumidor no puede verificar cómo se tomó la decisión.
China está construyendo así un marco que combina protección de la imagen personal, control de la información falsa y supervisión de prácticas comerciales automatizadas. El alcance final dependerá de cómo los tribunales apliquen estas directrices y de si las plataformas consiguen mantener visibles las etiquetas de IA, atender los avisos y frenar la circulación de material dañino sin esperar a que cada caso llegue a juicio.
Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.
Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.
ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.
Suscríbete a nuestro boletín
Artículos Relacionados
IA
ONU pide líneas rojas internacionales para frenar los riesgos existenciales de la IA
Europa
Más del 80% de los smartphones incumple las reglas de reparabilidad de la UE
Blockchain
GenLayer Labs presenta un tribunal de IA con hasta 1.000 validadores para resolver disputas
Mercados