Por Canuto  

Scott Bessent pidió al Senado de Estados Unidos avanzar con la CLARITY Act, pero la iniciativa enfrenta una votación de 60 apoyos, disputas sobre stablecoins y un calendario legislativo cada vez más estrecho. Galaxy Digital redujo al 10% su probabilidad de que el proyecto se convierta en ley durante 2026.
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  • Scott Bessent instó a los senadores a aprobar la moción para proceder con la CLARITY Act durante la votación del 15 de septiembre.
  • La medida necesita 60 votos para avanzar, por lo que los republicanos requieren apoyo demócrata o independiente si mantienen unido su bloque.
  • Galaxy Digital recortó del 75% al 10% su estimación de aprobación en 2026, mientras siguen las disputas sobre stablecoins, ética y desarrolladores.


El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, volvió a presionar al Senado para que avance con la Digital Asset Market Clarity Act, conocida como CLARITY Act, justo cuando los legisladores se preparan para regresar del receso de agosto. La iniciativa busca establecer una estructura federal para el mercado de activos digitales y repartir responsabilidades regulatorias entre la Comisión de Bolsa y Valores y la Comisión de Comercio de Futuros de Materias Primas. Sin embargo, su futuro inmediato depende de una votación procesal que pondrá a prueba el respaldo bipartidista disponible.

Bessent sostuvo que no avanzar con el proyecto enviaría una señal preocupante sobre el liderazgo estadounidense en activos digitales. En una publicación del 9 de septiembre, pidió a los legisladores permanecer en la mesa de negociaciones, aprobar la moción para proceder y continuar el proceso legislativo, aunque varias disposiciones todavía dividen a republicanos, demócratas, bancos y empresas cripto.

Una votación de procedimiento con consecuencias políticas

El Senado tiene previsto reunirse nuevamente el 14 de septiembre y celebrar el día siguiente una votación de cloture sobre la moción para proceder con la CLARITY Act. Esa instancia no aprobaría la legislación ni la enviaría directamente al presidente, sino que determinaría si la cámara puede comenzar formalmente su consideración en el pleno. La diferencia resulta relevante porque el proyecto aún necesita superar negociaciones, enmiendas y una votación final.

La moción fue presentada por el líder de la mayoría del Senado, John Thune, antes de que los legisladores abandonaran Washington para el receso de verano. El procedimiento exige 60 votos, de modo que los republicanos necesitarían el respaldo de demócratas o independientes si los 53 miembros de su bancada votan en bloque. Incluso con ese umbral superado, el Senado todavía tendría que resolver los desacuerdos pendientes.

El calendario agrega presión a una negociación que ya consumió buena parte del tiempo legislativo disponible. Los senadores regresan el 14 de septiembre, votan sobre la moción el 15 y cuentan con un número limitado de semanas laborales antes de que la programación asociada con las elecciones reduzca aún más el espacio para debatir en el pleno. Para los defensores del proyecto, cada retraso aumenta el riesgo de que la medida no llegue a una votación definitiva durante 2026.

La Cámara de Representantes aprobó su versión de la CLARITY Act en julio de 2025, mientras que el Comité de Banca del Senado avanzó con su parte en mayo de 2026 por una votación de 15 a 9. Dos demócratas se sumaron entonces a los republicanos, pero ese resultado en comité no garantiza que la propuesta reúna los 60 votos necesarios en el pleno. Además, cualquier diferencia entre ambas versiones tendría que resolverse antes de que el proyecto pueda llegar al presidente.

Negociaciones sobre desarrolladores y finanzas ilícitas

El texto combinado del Senado integra el trabajo de los comités de Banca y Agricultura, pero los legisladores todavía negocian reglas sobre finanzas ilícitas, restricciones éticas y protección para desarrolladores de software no custodial. La discusión enfrenta dos preocupaciones distintas: las autoridades quieren conservar herramientas para perseguir actividades ilegales, mientras los grupos cripto buscan evitar que escribir o publicar software convierta automáticamente a un desarrollador en transmisor de dinero.

Las organizaciones encargadas de hacer cumplir la ley habían cuestionado cómo el proyecto aplicaría los requisitos contra el lavado de dinero a los servicios de finanzas descentralizadas y al software no custodial. Esa presión se redujo parcialmente el 3 de septiembre, cuando la Asociación Nacional de Sheriffs pasó de oponerse a la iniciativa a adoptar una posición neutral. El cambio retiró a una organización relevante de la lista de grupos que rechazaban activamente la legislación.

La disputa sobre los desarrolladores se convirtió en uno de los principales puntos de presión del proyecto, junto con las reglas éticas para funcionarios públicos que tengan intereses financieros en activos digitales. Los demócratas han exigido controles más estrictos sobre conflictos de interés, protección al consumidor y prevención de delitos financieros. Los republicanos, en cambio, sostienen que el mercado necesita reglas establecidas por ley después de años de depender en gran medida de interpretaciones de agencias y acciones de cumplimiento.

La posición neutral de la asociación no elimina el desacuerdo sobre la aplicación de la ley ni resuelve las diferencias entre los negociadores. En la práctica, los senadores deben encontrar un lenguaje que proteja a los desarrolladores que no custodian fondos sin crear espacios que, según los críticos, puedan ser utilizados para ocultar operaciones ilícitas. Ese equilibrio será determinante para atraer votos demócratas sin perder el respaldo republicano.

Stablecoins y probabilidades cada vez más bajas

Las recompensas vinculadas a las tenencias de stablecoins constituyen otro foco de conflicto entre bancos y compañías de activos digitales. El texto del Comité de Banca de mayo permitía ciertas recompensas relacionadas con la actividad de los usuarios, pero limitaba el rendimiento pasivo. Los grupos bancarios argumentaron que las plataformas cripto podrían ofrecer productos capaces de competir con los depósitos tradicionales sin asumir las mismas obligaciones regulatorias.

Las negociaciones produjeron un acuerdo sobre recompensas antes de la votación del Comité de Banca, aunque varios grandes grupos bancarios consideraron insuficientes las restricciones. Brian Armstrong, director ejecutivo de Coinbase, afirmó entonces que los bancos habían obtenido concesiones importantes, pero defendió que los usuarios pudieran recibir recompensas asociadas con actividad real en plataformas y redes blockchain. El asunto continúa dentro del paquete de diferencias que los senadores intentan resolver antes de septiembre.

El senador Tim Scott dijo en agosto que la legislación no podía avanzar sin apoyo demócrata y acusó al equipo de la senadora Elizabeth Warren de modificar repetidamente sus exigencias durante las conversaciones. Warren y otros demócratas han presionado por salvaguardas más fuertes para inversionistas, controles contra las finanzas ilícitas y restricciones relacionadas con empresas cripto conectadas con funcionarios electos. Los republicanos consideran que esas demandas pueden impedir que el proyecto alcance un acuerdo operativo.

El pesimismo del mercado político también se refleja en las estimaciones de Galaxy Digital. Alex Thorn, jefe de investigación global de la firma, redujo al 10% la probabilidad de que la CLARITY Act se convierta en ley durante 2026, frente al 75% que Galaxy había calculado en mayo. La firma había recortado previamente sus proyecciones al 60% y luego al 50%, y atribuyó la nueva caída al calendario corto del Senado y a las negociaciones aún inconclusas.

Thorn señaló que los legisladores solo tendrían tiempo suficiente para completar el proyecto si este ocupa una parte considerable de las sesiones laborales restantes después del receso de agosto. La votación del 15 de septiembre, por sí sola, no resolverá el destino de la normativa, porque superar los 60 votos únicamente abriría la puerta a la consideración formal. Después vendrían el debate de enmiendas, la votación final del Senado y la conciliación con el texto aprobado por la Cámara.

La presión de Bessent busca mantener la iniciativa dentro de la agenda legislativa, pero el resultado dependerá de concesiones concretas sobre ética, recompensas de stablecoins, delitos financieros y protección de desarrolladores. Mientras esas conversaciones continúen, la CLARITY Act seguirá siendo una prueba tanto para la política cripto estadounidense como para la capacidad del Senado de construir un acuerdo antes de que el calendario cierre la ventana de oportunidad.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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