Por Andrés David Martinez   @Andres_M14


DiarioBitcoin entrevistó a varios usuarios venezolanos sobre su experiencia en la compraventa de criptomonedas en exchanges autorizados por el gobierno y p2p.

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Un reciente informe de Chainalysis ofrecido al medio Coindesk ubicó a Venezuela como el tercer país con mayor adopción de criptomonedas. Además indicó que solo una pequeñaparte de los usuarios usa los exchanges autorizados por el gobierno. Tras esa información, DiarioBitcoin recogió testimonios de varios usuarios locales para conocer sus experiencias con la compraventa de criptos en el país.

El reporte asegura que Venezuela únicamente es superada por Ucrania y Rusia en cuanto a transacciones cripto. Sin embargo, destaca que poco tienen que ver los esfuerzos de la administración del mandatario Nicolás Maduro para incentivar la adopción en el país. Al contrario, es la crisis generada por sus políticas económicas lo que genera un clima “ideal” para que las criptomonedas prosperen.

Venezuela tiene ya más de dos años en hiperinflación, un récord histórico en el mundo. Solo en lo que va del año 2020 los precios han subido 849%, según los datos del Parlamento Nacional. Esto significa que el bolívar pierde valor todos los días y por ende los venezolanos se han visto obligados a migrar a otras monedas más funcionales como el dólar, el euro y el propio Bitcoin para proteger lo poco que pueden producir.

Venezolanos desconfían exchanges autorizados por el gobierno, según informe

El principal hallazgo de Chainalysis en cuanto a la adopción no sorprende. En varias ocasiones DiarioBitcoin ha informado sobre los altos volúmenes de transacción que constantemente rompen un récord, principalmente en la plataforma LocalBitcoins. En los últimos 365 días, el intercambio P2P registró un volumen de comercio en bolívares que superaba los USD $242 millones de dólares, según el reporte.

No obstante, los exchanges nacionales autorizados por la Superintendencia Nacional de Criptoactivos y Actividades Conexas (Sunacrip) son ignorados en su mayoría por los usuarios venezolanos.

Mientras intercambios como LocalBitcoins, Paxful y Binance P2P siguen ganando mercado en el país, los exchanges regionales autorizados por la Sunacrip luchan por generar algo de terreno. Estos siete exchanges autorizados son, según aparece en la web: CriptoLago, Amberes, Bancar, CryptoEx, CriptoMundo, Criptia, AFX. 

Por ejemplo: Criptolago, un exchange de criptomonedas con sede en el estado Zulia y con aprobación gubernamental, obtuvo un volumen ajustado en dólares de sólo USD $380.000 durante el último año, según la investigación de Chainalysis. Una cantidad muy pequeña en relación a Localbitcoins, por ejemplo.

Otro hallazgo destacable en la investigación es que todo apunta que son las élites del país caribeño las que recurren a estas casas de cambio. La mayoría de las transacciones en Criptolago, por ejemplo, (75% aproximadamente) superan los USD $ 1.000. Una cifra muy alta para un país donde el salario mínimo de USD $ 3 se mantiene dentro de los estándares de pobreza extrema establecidos por la Organización de las Naciones Unidas. El informe también dice que han ido subiendo las transacciones en este exchange aprobado por el gobierno.

Encuesta confirma desconfianza

Para tener una idea más clara sobre el uso de las plataformas para compra y venta de criptomonedas en Venezuela, DiarioBitcoin publicó una encuesta en su cuenta de Twitter en la cual preguntó a los lectores venezolanos qué tipo de plataformas usaban a la hora de transar con monedas digitales y los resultados, aunque sean estrictamente referenciales, coinciden con lo señalado por Chainalysis en su informe revelado a CoinDesk.

Para el momento de redacción, 62% de los encuestados dijeron que usan plataformas como Paxful o LocalBitcoins, mientras que solo un 32% utilizan intercambios autorizados por la Sunacrip y apenas 3% lo hace a través de redes sociales, en grupos de Telegram, Whatsapp, Facebook, entre otros. 

El miedo: una variable a considerar

Kim Grauer, jefe de la investigación hecha por Chainlaysis, junto con otros expertos señalaron que el hecho de que estos intercambios no sean la primera opción de los venezolanos no es una sorpresa. Venezuela es un país profundamente golpeado por la hiperinflación y por una crisis política que, entre muchas otras cosas, ha infundido un miedo palpable en sus habitantes y por ende se generó una profunda desconfianza en todas las instituciones manejadas por la administración de Maduro.

El propio Greuer señaló que en Venezuela la gente tiene miedo del gobierno, de los impuestos, de la vigilancia.

Al respecto, organizaciones que luchan por los Derechos Humanos en el país, como Provea, denuncian constantemente abusos y atropellos donde señalan que el gobierno venezolano utiliza el miedo y a las fuerzas de seguridad del Estado como mecanismos de control social para mantener a la población sumisa. En un escenario como este parece normal que haya desconfianza.

Siguiendo esta arista del informe, DiarioBitcoin entrevistó a varios usuarios frecuentes de criptomonedas que hacen vida en el ecosistema venezolano para conocer qué métodos y/o plataformas empleaban a la hora de comprar y vender monedas digitales y si usaban o no algún intercambio autorizado por la Sunacrip. La primera precisión que vale la pena mencionar es que todos los entrevistados solicitaron anonimato al momento de dar su testimonio y se apegaron a un seudónimo, para proteger su seguridad.

Lo que dicen los usuarios venezolanos

Un usuario bajo el seudónimo GB95 comentó a DiarioBitcoin que la plataforma que él utiliza es LocalBitcoins. La considera fácil de usar y hay una gran cantidad de ofertas para comprar y vender con casi todos los bancos del país las 24 horas del día. Además, no conocía otras.Solo conocía esa y ahí me quedé. No me quise poner a inventar”, agrega.

Por otro lado, el entusiasta indicó que ni siquiera sabía que existían exchanges nacionales de criptomonedas, por ende nunca ha usado ninguno. Sin embargo, acotó que le daría una oportunidad para ver qué tasas ofrecen, aunque seguidamente aclaró que no le generaba confianza el hecho de que estuviera autorizado por el gobierno.

Otro inversionista comentó que utiliza Binance P2P para comprar y vender criptomonedas. Describe esta plataforma como completa y segura y destaca que el hecho de que no cobra comisiones a la hora de hacer intercambios entre pares. En cambio, los exchanges nacionales no forman parte de sus opciones. Asegura que no los ha usado y no está en sus planes hacerlo. Aseveró:

Me genera mucha desconfianza y paranoia… No hay suficiente información oficial sobre los exchanges venezolanos. Además esto implicaría que un ente gubernamental (o relacionado) tenga mis datos y justamente lo que busco con las criptomonedas es cierto anonimato.

Un tercer usuario también mencionó a LocalBitcoins. Comenta que lo usa porque fue la recomendación que obtuvo de un colega que conocía más sobre criptomonedas que él. Explica que al tiempo de empezar a usarlo la plataforma demostró ser confiable por el alcance que tiene a nivel internacional y las políticas de seguridad que aplica.

Este mismo titular apuntó que no ha usado las plataformas nacionales porque ya está conforme con el servicio de LocalBitcoins y confía en que sus tokens están seguros allí. Sin embargo, no dejó de mencionar que las plataformas diseñadas a nivel nacional no le generaban confianza, ni siquiera cuando se trata de iniciativas FinTech alejadas de las criptomonedas como las aplicaciones de pago Vippo o Ubbi que nada tienen que ver con el ecosistema y se asemejan más a herramientas como Zelle, PayPal, etc.

Otro entusiasta bajo el pseudónimo OD00 señaló que sus principales opciones son LocalBitcoins y Binance. Estas plataformas son de su agrado porque permiten acceder a liquidez de manera rápida, bien sea para conseguir bolívares o salir de ellos. A diferencia de los demás, este usuario sí ha utilizado exchanges nacionales pero explica que lo ha hecho principalmente para comprar o vender petros, respaldar su dinero en Glufco y pagar gasolina.

Pero OD00 comenta que, a su juicio, la mejor opción es Binance P2P y es la que recomendaría a otros internautas. “Es muy fácil y sencilla de usar. Sin tanto tecnicismo ni anuncios difíciles de leer para nuevos usuarios. Por otro lado, Criptolago es muy buena para personas mayores y gente con un conocimiento básico”, dice.

De los criptousuarios consultados, OD00 fue el único que no mencionó ni alegó desconfianza hacia los intercambios nacionales. Aún así, hizo crítica del exchange venezolano Amberes Coin (también autorizado por la Sunacrip) alegando que dicha plataforma tarda muchísimo en cargar.

Razones de la desconfianza en los exchanges autorizados

La desconfianza en el sistema actual tiene sus razones. En Venezuela, hasta el 2017 se perseguía y encarcelaba a quienes minaban Bitcoin. Tiempo después, el gobierno legalizó la minería y pidió a los mineros que se registraran en una página para así llevar un control de quienes frecuentan esta práctica. No registrarse es un riesgo. El año pasado el portal de noticias El Pitazo reportó que dos personas en la región de Aragua perdieron su libertad por minar bitcoins sin la autorización del Estado.

Profundizando más en el esqueleto regulatorio se pueden apreciar otros aspectos que parecen justificar las dudas de los usuarios. Primero, es necesario acotar que los incentivos de Maduro por impulsar la adopción  de criptomonedas empezaron a finales de 2017 cuando se anunciaron las primeras sanciones por parte de Estados Unidos hacia funcionarios de alto rango del régimen.

Fue en el último trimestre de 2017 cuando llegó el Petro, una cripto que en principio pretendía evadir estas sanciones.  Con el tiempo ha sido catalogada como una estafa por la página IconDex, que se encarga de analizar y estudiar proyectos de criptomonedas.

cobrar impuestos en petro
Imagen del petro

Seguidamente se creo la Sunacrip, un órgano que carece de credibilidad, según han denunciado muchos venezolanos con el siguiente argumento: esta intendencia de criptomonedas fue designada por la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), un organismo legislativo paralelo creado por el gobierno de Maduro, cuya presencia viola directamente la Constitución venezolana, ya que usurpa las funciones de la Asamblea Nacional, única institución política con mayoría opositora.

La creación de esta ANC en 2017 fue una de las principales causas que sumergieron al país en una ola de protestas ininterrumpidas que terminó cobrando la vida de más de 100 personas. Sabiendo esto, es claro que el panorama regulatorio para las criptomonedas en Venezuela es bastante oscuro. Sin embargo, las penas no terminan ahí. El Superintendente de la Sunacrip, Joselit Ramírez, también designado por la ANC, fue sancionado por Estados Unidos y puesto en la lista de los más buscados por delitos de narcotráfico, terrorismo y corrupción.

Por otra parte y a pesar de los anterior, cada vez hay más iniciativas del ecosistema cripto llegando a ese país y acoplándose a las normativas que impone este organismo. Hasta ahora, la desconfianza viene de la población y no de las compañías que toman la decisión de entrar.


Lecturas recomendadas


Fuentes: Entrevistas, encuesta, Archivo DiarioBitcoin, BancoMundial, Provea, Coindesk

Reportaje de Andrés Martínez / DiarioBitcoin

Imagen de  ALEXANDER RODRIGUEZ en Pixabay