Por Canuto  

El oro y la plata sufrieron su mayor desplome en años tras meses de un rally que parecía imparable. Un rebote del dólar, rumores y posterior confirmación de Kevin Warsh al frente de la FED, y un mercado cargado de apuestas en opciones se combinaron para desatar una corrección violenta que también arrastró al cobre y elevó la alerta por la volatilidad extrema.

***

  • El oro llegó a caer hasta 8% y perforó el umbral de USD $5.000 por onza, mientras la plata bajó de USD $100.
  • El movimiento se aceleró con el repunte del dólar tras reportes sobre la nominación de Kevin Warsh como presidente de la FED, luego confirmada.
  • Goldman Sachs señaló que la compra récord de opciones call reforzó mecánicamente el impulso alcista, y el ajuste posterior intensificó la caída.

 

El oro y la plata registraron el viernes su mayor caída en años, en un giro abrupto que sorprendió a operadores y dejó al descubierto cuán frágil puede ser un rally cuando la volatilidad domina el mercado. Según Bloomberg, la reversión llegó después de meses de fuertes avances que llevaron a ambos metales a máximos históricos y atrajeron una ola de compras por su estatus de refugio.

De acuerdo con el reporte, el oro llegó a caer hasta 8% y se ubicó por debajo de USD $5.000 por onza. La plata, por su parte, descendió por debajo de USD $100 por onza. La venta masiva no se limitó a los metales preciosos, ya que el cobre también retrocedió con fuerza en Londres.

Bloomberg detalló que el cobre cayó casi 4% en Londres, luego de haber superado el jueves el nivel de USD $14.000 por tonelada por primera vez. Ese avance previo fue descrito como el mayor salto intradía desde 2008. El contraste entre el impulso del jueves y el desplome del viernes evidenció un mercado extremadamente sensible a titulares y a posiciones apalancadas.

Para lectores que no siguen a diario el mercado de materias primas, el oro y la plata suelen considerarse activos refugio, en especial cuando aumentan las preocupaciones por inflación, tensión geopolítica o incertidumbre sobre bancos centrales. Sin embargo, esa narrativa no evita correcciones cuando los precios se alejan demasiado rápido de niveles previos. En este episodio, la velocidad del movimiento fue parte central de la historia.

Un rally de refugio que se aceleró en enero

Según Bloomberg, durante el último año se formó una ola de demanda de inversionistas en metales preciosos que rompió récord tras récord y tomó por sorpresa incluso a traders con experiencia. La nota añadió que la volatilidad de precios fue “excepcional”, y que el proceso se aceleró todavía más en enero. La razón fue una combinación de miedos macroeconómicos y apetito por cobertura.

Entre los factores que alimentaron el interés, Bloomberg mencionó preocupaciones por la devaluación de monedas y por la independencia de la Reserva Federal (FED), además de guerras comerciales y tensiones geopolíticas. Ese cóctel favoreció que muchos participantes buscaran los “refugios tradicionales”. El resultado fue una subida pronunciada que dejó al mercado con indicadores técnicos estirados.

Pese al desplome del viernes, Bloomberg indicó que ambos metales aún apuntaban a ganancias mensuales importantes. Incluso después de la caída, el oro seguía arriba cerca de 18% en enero. El avance lo acercaba a su mayor ganancia mensual desde 1980, un dato que dimensiona lo extremo del movimiento previo.

La plata también venía de un salto que Bloomberg calificó de impactante. El metal blanco acumulaba más de 40% de subida en lo que iba del año. Con ese telón de fondo, una corrección resultaba plausible, aunque el tamaño del ajuste terminó siendo una sorpresa para el consenso del mercado.

El dólar rebota y el mercado encuentra un detonante

Bloomberg señaló que la venta masiva del viernes fue la mayor sorpresa para el rally desde una caída similar ocurrida en octubre. Esta vez, el detonante inmediato fue el rebote del dólar. Ese movimiento respondió a un informe que indicaba que la administración Trump se preparaba para nominar a Kevin Warsh como presidente de la FED, un hecho que luego fue confirmado, según la misma fuente.

El fortalecimiento del dólar suele actuar como un viento en contra para el oro y otros commodities cotizados en esa moneda, ya que encarece su compra para tenedores de otras divisas. Bloomberg añadió que el rally del dólar deterioró el sentimiento entre inversionistas que habían acumulado metales luego de que el presidente señalara disposición a permitir un debilitamiento de la moneda. En ese contexto, el cambio de expectativas alteró el equilibrio.

Christopher Wong, estratega de Oversea-Chinese Banking Corp., dijo que el movimiento del oro “valida la advertencia de rápido-arriba, rápido-abajo”, de acuerdo con Bloomberg. El estratega sostuvo que, aunque los reportes sobre la nominación de Warsh fueron el gatillo, el mercado ya esperaba una corrección. En su lectura, el titular funcionó como la excusa que muchos esperaban para deshacer movimientos parabólicos.

Bloomberg también incluyó la visión de Commerzbank AG. Sus analistas escribieron que la extensión de la corrección “sugiere que los participantes del mercado simplemente estaban esperando una oportunidad para obtener ganancias después del rápido aumento de precios”. Para esa firma, aunque el rumor sobre Warsh pudo disparar la caída, persistía una alta probabilidad de que la FED ceda a la presión y recorte tasas más de lo que el mercado tenía incorporado en precios.

Opciones, modelos de riesgo y la mecánica detrás de la volatilidad

La nota explicó que el mercado ya estaba preparado para movimientos extremos, porque los precios y la volatilidad habían tensado modelos de riesgo y balances de los comerciantes. En ese tipo de entornos, pequeños cambios en expectativas pueden amplificar reacciones. Los límites de riesgo obligan a reducir exposición con rapidez, lo que alimenta el efecto dominó.

Goldman Sachs Group Inc. afirmó en una nota que una ola récord de compras de opciones de compra, o “calls”, había “reforzado mecánicamente el impulso de los precios al alza”, según Bloomberg. El mecanismo descrito es conocido en mercados de derivados: cuando muchos compran calls, los vendedores de esas opciones suelen cubrirse comprando el activo subyacente. Esa cobertura incrementa la demanda y empuja precios todavía más arriba.

Bloomberg añadió que la caída del lingote pudo acelerarse por un “apretón gama” o gamma squeeze. En términos simples, ocurre cuando distribuidores que están cortos en opciones necesitan comprar más futuros o acciones, en el caso de fondos cotizados de oro, cuando el precio sube y atraviesa niveles con grandes posiciones en opciones. Pero, cuando el precio cae, esos mismos participantes pueden vender para reequilibrar carteras, lo que intensifica el descenso.

Dominik Sperzel, jefe de comercio en Heraeus Precious Metals, describió un panorama de alta tensión. Dijo que la volatilidad era “muy extrema” y que los niveles psicológicos de USD $5.000 y USD $100 se rompieron numerosas veces durante el viernes, según Bloomberg. Para el directivo, el mercado debía prepararse para que continúe la “montaña rusa”.

Señales técnicas y el rol de china en la euforia

Bloomberg destacó que, con el oro y la plata subiendo tanto en lo que iba del año, varios indicadores técnicos ya enviaban advertencias. Uno de ellos es el índice de fuerza relativa o RSI, utilizado para evaluar condiciones de sobrecompra. En este caso, el RSI del oro habría llegado recientemente a 90, el nivel más alto del metal en décadas, según la nota.

Cuando indicadores como el RSI se ubican en niveles extremos, muchos traders interpretan que el precio se adelantó demasiado y que una corrección resulta probable. Eso no marca el momento exacto del giro, pero sí crea un terreno fértil para ventas agresivas ante cualquier detonante. En un mercado cargado de posiciones, la reacción suele ser más violenta.

En paralelo, los inversionistas chinos lideraron la carga compradora, según Bloomberg. La demanda fue tan intensa que la Bolsa de Futuros de Shanghai aceleró medidas para enfriar el auge en los mercados de metales preciosos e industriales. Ese dato subraya que el rally no solo dependió de fondos occidentales, sino también de flujos asiáticos con capacidad de mover precios.

Bloomberg también incluyó un comentario de estrategas internos sobre la relación plata/oro. Señalaron que esa relación subió casi tanto como a finales de la década de 1970, y que los movimientos dramáticos del día podían sugerir un punto de rechazo. Aun así, advirtieron que era demasiado pronto para concluir si la dinámica marcaba el fin de un rally histórico en metales preciosos, y que por ahora el precio tomó el control mientras los fundamentos quedaban en segundo plano.

Hacia el cierre del reporte, Bloomberg mencionó que el oro al contado cayó en Nueva York, mientras la plata se desplomó, y que el platino y el paladio también bajaron. La nota también indicó que el Índice Spot del Dólar de Bloomberg subió. En conjunto, el episodio dejó una lección clara para cualquier mercado: cuando el momentum se apoya en derivados y niveles psicológicos, el camino de vuelta puede ser tan rápido como el de subida.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.

Suscríbete a nuestro boletín