Un grupo de trabajo del Tesoro estadounidense prepara, según un informe, un marco para revisar si varias ONG utilizaron su exención fiscal con fines políticos, ilegales o vinculados a grupos radicales.
***
- El Tesoro analiza auditorías que podrían afectar a Open Society Foundations, Southern Poverty Law Center y CAIR.
- La revisión buscaría determinar si organizaciones 501(c)(3) participaron en actividad política o respaldaron conductas ilegales.
- La administración Trump también ha anunciado sanciones contra tres ONG que acusa de apoyar el terrorismo de extrema izquierda.
El plan del Tesoro
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos prepara un marco para revisar a organizaciones sin fines de lucro que podrían haber utilizado su estatus fiscal con fines políticos, según un informe citado por ZeroHedge a partir de información publicada por el New York Post. La eventual investigación podría alcanzar a Open Society Foundations, la red filantrópica de George Soros, además del Southern Poverty Law Center y el Council on American-Islamic Relations, conocidos respectivamente por sus siglas SPLC y CAIR.
La revisión estaría a cargo de un grupo de trabajo multiagencia que examinaría si determinadas organizaciones 501(c)(3) participaron en actividad política, incurrieron en conductas ilegales o prestaron apoyo a grupos radicales. El informe no presenta una decisión definitiva para retirar la exención fiscal a esas entidades, sino deliberaciones internas sobre un mecanismo amplio de auditoría y la posible pérdida de un beneficio que permite a las organizaciones elegibles quedar exentas del impuesto federal sobre determinados ingresos.
Tres personas familiarizadas con las conversaciones internas dijeron al New York Post que funcionarios del Tesoro consideran que una parte de las ONG y sus redes de donantes podría quedar sometida a una cuenta regresiva. Una de las fuentes describió la presión dentro del Departamento como intensa y aseguró que algunos funcionarios del Servicio de Impuestos Internos todavía avanzan con demasiada lentitud, aunque anticipó un cambio próximo en el ritmo de las revisiones. Estas afirmaciones proceden de fuentes anónimas citadas por el medio y no constituyen, por sí mismas, una decisión oficial.
Scott Bessent confirmó en octubre pasado que el Tesoro había comenzado a compilar una lista de organizaciones sin fines de lucro para someterlas a revisión. Esa declaración aporta un antecedente institucional a la información filtrada, pero no permite concluir por sí sola que Open Society Foundations, SPLC o CAIR ya hayan perdido su exención fiscal, ni que exista una resolución final contra cualquiera de ellas.
Una ofensiva política más amplia
El plan descrito encaja con una ofensiva más amplia de la administración Trump contra redes que sus funcionarios identifican con el radicalismo de izquierda y el terrorismo político. Aproximadamente seis semanas antes de la publicación del informe, Bessent, el secretario de Estado Marco Rubio y el subjefe de gabinete de la Casa Blanca Stephen Miller abordaron ante delegaciones el aumento que calificaron como alarmante del terrorismo de extrema izquierda.
Rubio también afirmó que el régimen cubano ha sido durante más de seis décadas un patrocinador principal del radicalismo de izquierda y del tercermundismo en Estados Unidos. El secretario de Estado sostuvo además que su Departamento estaba exponiendo la historia del espionaje y la subversión cubana en el país, una acusación política que forma parte del argumento oficial para ampliar el escrutinio sobre organizaciones y redes de influencia extranjera.
En la misma dirección, el Departamento del Tesoro anunció esta semana sanciones contra tres ONG que acusó de apoyar el terrorismo de extrema izquierda. Bessent declaró que los extremistas de izquierda, sus organizaciones de fachada y sus facilitadores deben estar sobre aviso, y prometió utilizar las herramientas económicas disponibles para cortar sus líneas de financiamiento hasta que, según sus palabras, esos grupos sean eliminados. Las sanciones y las declaraciones deben entenderse como medidas y posiciones atribuidas a la administración, no como una determinación independiente sobre todas las organizaciones mencionadas en el informe.
La información también menciona a organizaciones y fundaciones financiadas por multimillonarios, junto con redes de influencia relacionadas con Cuba y China. Entre los nombres citados aparece Neville Roy Singham, un multimillonario marxista radicado en China a quien funcionarios estadounidenses han acusado de facilitar actividades subversivas, aunque el material de origen no detalla una resolución judicial ni una determinación fiscal definitiva contra su esfera filantrópica.
El alcance de la exención fiscal
El estatus 501(c)(3) identifica en Estados Unidos a organizaciones exentas del impuesto federal sobre la renta que cumplen requisitos específicos, entre ellos operar con fines reconocidos por la ley. Estas entidades tienen prohibido intervenir directa o indirectamente en campañas políticas en favor o en contra de candidatos, aunque las reglas distinguen esa actividad de otras formas de educación pública, defensa de políticas y cabildeo.
El debate adquiere importancia porque una auditoría podría afectar tanto a la organización revisada como a su capacidad para recibir donaciones deducibles, una herramienta central para fundaciones, centros de investigación y grupos de defensa pública. La mera revisión, sin embargo, no equivale a la revocación de la exención ni demuestra que haya ocurrido una infracción.
La actividad política no constituye una categoría única, y determinar una infracción exige diferenciar entre educación pública, litigio, defensa de políticas, actividad electoral y apoyo directo a candidatos. Por esa razón, el eventual marco del Tesoro tendría que establecer qué conductas investigará, qué pruebas solicitará y cómo garantizará que las decisiones fiscales no dependan únicamente de las posiciones ideológicas de una organización.
El informe presenta a Open Society Foundations, SPLC y CAIR como posibles objetivos, pero no afirma que las tres entidades hayan sido declaradas culpables de violar las reglas aplicables. Las acusaciones sobre apoyo a grupos radicales, conexiones con redes terroristas o utilización ilegal de fondos aparecen atribuidas a funcionarios y fuentes anónimas, por lo que deben distinguirse de hechos comprobados mediante decisiones administrativas, procesos judiciales o documentos financieros públicos.
La campaña podría medirse, según el enfoque descrito en la información de origen, por una eventual reducción de los flujos de financiamiento, una movilización más débil y una menor capacidad para coordinar disturbios. No obstante, la ausencia de disturbios durante el verano no demuestra que el grupo de trabajo ya haya desmantelado redes activistas, porque ese fenómeno puede responder a múltiples factores que el informe no cuantifica ni documenta.
Financiamiento, sanciones y próximos pasos
La estrategia anunciada combina herramientas fiscales, sanciones económicas y acusaciones de vínculos con actores extranjeros para presionar a organizaciones que la administración considera parte de una infraestructura política adversaria. En términos operativos, el objetivo sería dificultar el acceso a donaciones, cuentas, proveedores y estructuras legales, aunque la información disponible no especifica qué instituciones financieras participan ni qué montos estarían en riesgo.
El componente financiero resulta especialmente relevante porque las organizaciones sin fines de lucro dependen de una cadena de intermediarios que incluye fundaciones, donantes individuales, asesores legales y plataformas de transferencia. Si el Gobierno amplía las revisiones sobre las bases de donantes, las entidades podrían enfrentar mayores costos de cumplimiento y una incertidumbre que afectaría su capacidad de recaudar, incluso antes de que una autoridad determine una violación.
La administración Trump presenta estas medidas como una respuesta coordinada para debilitar la infraestructura financiera, legal y organizativa de redes activistas que, según sus funcionarios, han contribuido a disturbios y episodios de violencia urbana. Esa caracterización pertenece al discurso oficial y no equivale a una conclusión independiente sobre todas las organizaciones mencionadas, especialmente porque el informe no aporta un inventario de incidentes, condenas ni transferencias específicas que conecten a cada entidad con esos hechos.
El siguiente paso dependerá de si el grupo de trabajo convierte sus deliberaciones en criterios públicos y procedimientos formales de auditoría. Hasta entonces, el caso representa una señal de mayor confrontación entre el Gobierno federal y organizaciones políticamente activas, con posibles efectos sobre la filantropía, la defensa de causas y la forma en que las redes de donantes evalúan el riesgo regulatorio.
La disputa también plantea una pregunta institucional: cómo perseguir financiamiento ilegal o apoyo a grupos violentos sin transformar el régimen tributario en un mecanismo de castigo por opiniones políticas. La respuesta exigirá transparencia sobre las pruebas, notificaciones a las entidades afectadas y decisiones que puedan ser revisadas por las autoridades competentes, elementos que todavía no aparecen definidos en el informe.
Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.
Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.
ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.
Suscríbete a nuestro boletín
Artículos Relacionados
California
Trump enfrenta críticas por posible entrega de tierras de Yosemite a un desarrollador privado
Estados Unidos
Rasonque podría convertirse en un blockbuster tras revolucionar el cáncer de páncreas
Energía
Fondos de cobertura elevan sus apuestas alcistas sobre la gasolina en EE.UU.
Mercados de Predicción