Por Canuto  

Mike Novogratz afirmó que la ley CLARITY podría destrabarse en mayo y ser firmada en junio, una señal que reavivó el debate sobre el futuro regulatorio del sector cripto en Estados Unidos. Sin embargo, el retraso en el Senado y las dudas dentro de la propia industria muestran que el camino legislativo sigue lejos de estar asegurado.
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  • Mike Novogratz dijo que la ley CLARITY probablemente pase a comité en la primera semana de mayo y que Donald Trump la firmaría en junio.
  • El CEO de Galaxy Digital sostuvo que la legislación permitiría tokenizar grandes empresas estadounidenses y ampliar el acceso a productos financieros a cerca de 5.500 millones de personas.
  • Aun con ese optimismo, voces del sector como Alex Thorn y Cynthia Lummis advirtieron que los retrasos en el Senado podrían complicar su aprobación en 2026.

 


La ley CLARITY de Estados Unidos volvió al centro de la conversación en el mercado cripto luego de que Mike Novogratz, CEO de Galaxy Digital, asegurara que el proyecto probablemente avance en mayo. Su comentario reanimó las expectativas de una parte del sector, que ve en esta iniciativa una pieza clave para dar certeza regulatoria a la industria y reabrir la puerta a mayor innovación financiera en el país.

Según Novogratz, el texto pasaría a comité en la primera semana de mayo y luego sería firmado por Donald Trump en junio. La afirmación llegó en una conversación con Anthony Scaramucci, fundador de SkyBridge Capital, en un momento en que el sentimiento del mercado había sido golpeado por la falta de una audiencia de revisión en el Comité Bancario del Senado, algo que muchos participantes esperaban para el viernes de esta misma semana.

El tema es relevante porque CLARITY no se presenta solo como una norma para criptomonedas. En la visión de sus defensores, la propuesta ayudaría a definir mejor cómo deben tratarse ciertos activos digitales en Estados Unidos y podría servir como base para nuevos modelos de tokenización, acceso a capital y expansión global de instrumentos financieros estadounidenses, indica Cointelegraph.

Novogratz fue enfático al afirmar que la legislación es importante tanto para demócratas como para republicanos. A su juicio, el proyecto terminará aprobándose y su impacto iría más allá de la coyuntura regulatoria actual, al permitir que grandes instituciones y compañías como SpaceX y Google puedan ser tokenizadas y vendidas a personas alrededor del mundo.

La apuesta de Novogratz por una apertura financiera global

Una de las ideas centrales expuestas por Novogratz es que la ley CLARITY podría ampliar el acceso a la economía estadounidense a miles de millones de personas. El ejecutivo señaló que existen 8.500 millones de personas en el mundo y que aproximadamente 5.500 millones no tienen acceso a los productos financieros de Estados Unidos.

En ese contexto, describió al teléfono inteligente con una billetera cripto como la vía para que personas en países como Bután, Botsuana, Bolivia o Paraguay puedan participar en la economía estadounidense. La tesis apunta a un cambio estructural en la distribución del acceso financiero, donde la infraestructura cripto serviría como puente para incorporar usuarios que hoy quedan fuera de los mercados tradicionales.

Para muchos actores del ecosistema, esa narrativa conecta con una promesa más amplia de la tokenización. Bajo ese enfoque, acciones, participaciones o instrumentos ligados a empresas privadas y públicas podrían dividirse y circular en redes blockchain, con menores barreras de entrada y potencial alcance global. Sin embargo, esa posibilidad depende de reglas claras sobre clasificación de activos, supervisión y requisitos de cumplimiento.

La noticia original publicada por Cointelegraph resalta que la aprobación de la ley es vista como un posible catalizador no solo para el mercado cripto, sino también para la innovación en general dentro de Estados Unidos. Esto cobra especial peso tras los años en que varias compañías optaron por salir del país debido a un entorno regulatorio considerado hostil durante la administración Biden.

En términos políticos y económicos, el mensaje de Novogratz intenta posicionar a CLARITY como una legislación estratégica. No se trataría solamente de ordenar un sector nuevo, sino también de evitar que el desarrollo de productos financieros tokenizados, infraestructura blockchain y nuevos servicios digitales termine migrando hacia otras jurisdicciones más receptivas.

Los retrasos en el Senado enfrían el entusiasmo del mercado

Pese al optimismo del CEO de Galaxy Digital, el calendario legislativo no luce completamente despejado. Una parte importante de la industria esperaba que la ley CLARITY avanzara por el Congreso a comienzos de este año, sobre todo después de que la Cámara de Representantes la aprobara en julio de 2025 con respaldo bipartidista.

Ese antecedente alimentó la expectativa de una tramitación más fluida en 2026. Sin embargo, las disputas políticas y sectoriales han ralentizado el proceso. El punto de mayor fricción ha sido el choque entre bancos tradicionales y actores de la industria cripto en torno al papel de las stablecoins y, en particular, a si los rendimientos que puedan ofrecer afectarían la competitividad del sistema bancario.

La ausencia de una audiencia de revisión en el Comité de Banca, Vivienda y Asuntos Urbanos del Senado dejó una sensación de decepción entre varios participantes del mercado. Ese paso era esperado para la última semana de abril, pero finalmente no se concretó, lo que volvió a poner en duda la velocidad real del trámite.

La senadora Cynthia Lummis ya había advertido el 10 de abril que la ventana para aprobar el proyecto podría estar cerrándose. En su mensaje, sostuvo que esta sería la última oportunidad para sacar adelante la ley CLARITY al menos hasta 2030 y agregó que Estados Unidos no puede darse el lujo de ceder su futuro financiero.

Ese comentario reflejó una preocupación creciente dentro del sector. En Washington, los tiempos legislativos pueden modificarse con rapidez por prioridades políticas, negociaciones entre partidos o resistencia de industrias con poder de lobby. Por eso, incluso un proyecto con apoyo bipartidista puede quedar estancado si pierde impulso en una etapa clave.

Escepticismo dentro de la propia industria cripto

Además de las dudas externas, también hay cautela entre analistas y ejecutivos vinculados al mercado digital. Alex Thorn, director de investigación corporativa de Galaxy Digital, estimó en una publicación reciente que la probabilidad de que la ley CLARITY sea aprobada durante 2026 está actualmente en 50%.

En un informe citado en la cobertura, Thorn indicó que todavía se esperaba el anuncio de una audiencia de revisión por parte del comité del Senado durante esta semana, previsiblemente para la última semana de abril. Como eso no ocurrió, advirtió que si la revisión se retrasa más allá de mediados de mayo, las probabilidades de aprobación caerán de manera pronunciada.

El contraste entre la seguridad mostrada por Novogratz y la cautela expresada por Thorn ilustra bien el momento actual del debate. La industria comparte la idea de que una mayor claridad regulatoria sería positiva, pero no existe consenso sobre la capacidad del sistema político estadounidense para cerrar el proceso en el corto plazo.

También conviene notar que la expectativa sobre CLARITY se ha mezclado con una discusión más amplia sobre el futuro de las stablecoins, la tokenización de activos del mundo real y el equilibrio entre innovación y protección del sistema financiero tradicional. Es decir, el proyecto llega a un terreno donde conviven intereses económicos, presión regulatoria y cálculos electorales.

Para los mercados, esta combinación genera una lectura dual. Por un lado, cualquier avance concreto puede ser interpretado como señal alcista para empresas cripto, plataformas de tokenización y emisores vinculados a activos digitales. Por otro, cada retraso alimenta la percepción de que la incertidumbre regulatoria en Estados Unidos podría extenderse más tiempo del previsto.

Por ahora, la ley CLARITY sigue siendo una promesa de alto impacto, pero no una realidad asegurada. Las próximas semanas serán decisivas para saber si el optimismo de Mike Novogratz se convierte en una hoja de ruta legislativa creíble o si el proyecto vuelve a tropezar con las tensiones políticas y sectoriales que ya han frenado su avance.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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