Por Canuto  

La disputa entre Blockstream y un grupo que se autodenomina white hats escaló después de que los atacantes exigieran una recompensa del 10% y amenazaran con pérdidas adicionales para los tenedores de Liquid. Aunque devolvieron BTC 3.400, todavía conservan BTC 598,5 y aseguran que podrían divulgar las conversaciones privadas del caso.

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  • El grupo exige una recompensa del 10% y mantiene BTC 598,5 bajo su control.
  • Los supuestos white hats devolvieron BTC 3.400 después de retirar casi BTC 4.000 de las reservas de Liquid.
  • Los hackers amenazan con provocar una pérdida del 15% para los tenedores y publicar la clave privada de sus conversaciones.

 


 

La disputa entre Blockstream y un grupo que se identifica como los hackers de ‘sombrero blanco’ de Liquid Network se intensificó este miércoles cuando los supuestos atacantes exigieron una recompensa equivalente al 10% de los activos involucrados.

El grupo afirmó que la empresa debe pagar con recursos propios y advirtió que, si rechaza la demanda, podría ocasionar una pérdida del 15% para los tenedores. La amenaza apareció en la propia red de Bitcoin, en un nuevo capítulo de una negociación que combina seguridad, custodia y presión pública.

El caso gira alrededor de casi 4.000 bitcoins (BTC) que fueron retirados de las reservas de Liquid el 6 de septiembre. Después de identificarse en la cadena como white hats o sombrero blanco y pedir contacto con Blockstream, los responsables devolvieron BTC 3.400 a la cartera de la federación el lunes, pero conservaron aproximadamente BTC 598,5. Bitcoin.com News reportó que ese saldo restante se convirtió en el principal punto de tensión entre ambas partes.

Una exigencia publicada en la cadena de Bitcoin

El nuevo mensaje fue incorporado mediante OP_RETURN, una función de Bitcoin que permite adjuntar pequeñas cantidades de datos a las transacciones. En este caso, esa herramienta dejó de ser un recurso técnico poco visible y pasó a funcionar como un tablón de anuncios para una disputa entre una empresa de infraestructura y un grupo que asegura haber descubierto una vulnerabilidad.

La comunicación onchain también muestra cómo una negociación privada puede transformarse rápidamente en un asunto público cuando existen fondos retenidos. En vez de limitarse a entregar un informe técnico o establecer un canal de divulgación responsable, los supuestos white hats utilizaron una transacción para fijar condiciones, señalar a Blockstream y asociar el rechazo de su demanda con una posible pérdida para los tenedores.

El grupo escribió a Blockstream que la empresa tendría que pagar el 10% con su propio dinero como recompensa por errores. La frase fue acompañada por una advertencia según la cual negarse podría causar a todos sus tenedores una pérdida del 15%, aunque el mensaje no explicó de forma detallada cómo se produciría ese impacto ni presentó una metodología independiente para calcularlo.

La acusación central apunta a la gestión de seguridad de los activos administrados por Liquid. Los hackers sostuvieron que Blockstream no protegió adecuadamente cientos de millones de dólares y afirmaron que la compañía habría destinado solo USD $1,5 millones, o quizá incluso USD $0, a la seguridad, una alegación que no ha sido verificada de manera independiente.

El saldo retenido mantiene abierto el conflicto

La devolución de BTC 3.400 redujo la cantidad de fondos que permanece fuera de la cartera de la federación, pero no cerró la emergencia. Los aproximadamente BTC 598,5 que continúan en manos del grupo representan el elemento material de la disputa, porque permiten a los responsables conservar capacidad de presión mientras exigen una compensación adicional.

El episodio comenzó cuando los atacantes drenaron casi BTC 4.000 de las reservas de Liquid y posteriormente se presentaron como white hats. Esa autodenominación suele asociarse con investigadores que identifican vulnerabilidades y ayudan a corregirlas sin apropiarse definitivamente de los activos, pero retener una suma cercana a BTC 600 y exigir un pago cambia la lectura habitual de una divulgación responsable.

La propia etiqueta de white hats quedó, por ello, sometida a debate. El grupo afirma haber actuado para exponer una falla y haber devuelto la mayor parte de los fondos, mientras que la retención del saldo restante y la amenaza contra los tenedores plantean interrogantes sobre la frontera entre una recompensa por errores, la negociación coercitiva y el control de activos ajenos.

Bitcoin.com News indicó que Blockstream se comunicó posteriormente con el grupo mediante transacciones de Bitcoin y mensajes cifrados. La existencia de esas conversaciones confirma que hubo un canal de negociación, pero no resuelve las preguntas sobre el alcance exacto del exploit, la responsabilidad por los fondos ni las condiciones bajo las cuales podría completarse la devolución del saldo pendiente.

La amenaza de divulgar comunicaciones privadas

El último mensaje añadió una nueva fuente de presión al sugerir que las conversaciones privadas podrían hacerse públicas. Los hackers dijeron que planean publicar después la clave privada necesaria para descifrar sus comunicaciones, una acción que podría exponer intercambios entre el grupo y Blockstream durante las negociaciones sobre la vulnerabilidad y los BTC devueltos.

La publicación de esa clave podría ofrecer información adicional sobre las demandas, las respuestas de la empresa y la secuencia exacta de los contactos. También podría revelar datos que las partes consideraban confidenciales, aunque el material disponible no permite establecer todavía si la clave existe, si corresponde a todas las conversaciones o si el grupo efectivamente cumplirá su advertencia.

Los hackers sostuvieron además que las empresas que participan en programas de recompensas por errores no pueden garantizar una seguridad completa. Con ese argumento intentaron justificar la exigencia de un pago y, al mismo tiempo, acusaron a Blockstream de actuar de manera delirante, codiciosa y arrogante, calificativos que forman parte de la postura del grupo y no de una evaluación independiente.

Las afirmaciones sobre el presupuesto de seguridad y la supuesta negligencia de Blockstream deben distinguirse de los hechos observables en la cadena. Las transacciones, el monto devuelto y el saldo retenido pueden seguirse mediante datos públicos, pero las acusaciones sobre gestión, gasto interno y responsabilidad técnica requieren evidencia adicional para ser confirmadas.

Qué puede ocurrir con los BTC restantes

La respuesta de Blockstream a la exigencia del 10% será uno de los próximos puntos relevantes del caso. La empresa podría intentar continuar las conversaciones privadas, contestar mediante el mismo mecanismo onchain o buscar una solución que priorice la recuperación de BTC 598,5, mientras el grupo mantiene la amenaza de una pérdida del 15% para los tenedores.

También será importante observar si se producen nuevos movimientos en las carteras asociadas con el episodio. Una devolución adicional fortalecería la interpretación de que existió una intención de reportar una vulnerabilidad, mientras que la transferencia de los fondos a terceros, la publicación de claves o nuevas exigencias podrían intensificar las dudas sobre la naturaleza de la operación.

El caso exhibe una particularidad del ecosistema de activos digitales: la misma infraestructura que permite verificar movimientos de fondos puede convertirse en un canal de negociación, acusación y presión. OP_RETURN no solo registró un mensaje, sino que hizo visible para cualquier observador una disputa en la que todavía faltan explicaciones técnicas completas y una resolución sobre los BTC pendientes.

Por ahora, la devolución de BTC 3.400 no representa el cierre del episodio, porque el grupo aún conserva aproximadamente BTC 598,5 y condiciona su conducta a una recompensa del 10%. La posibilidad de publicar las conversaciones privadas añade incertidumbre, mientras la comunidad espera saber si Blockstream responderá, si los fondos serán restituidos y si las amenazas contra los tenedores se materializarán.

El desenlace permitirá evaluar si el incidente termina como una divulgación de seguridad con una compensación disputada o como una retención de fondos acompañada de coerción pública. Hasta que aparezcan pruebas adicionales, las acusaciones del grupo deben permanecer atribuidas y separadas de los hechos confirmables mediante la cadena de Bitcoin.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.

 


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