Por Canuto  

 

Los llamados “wrench attacks” se disparan en frecuencia y pérdidas, con fuerte concentración en Europa. Francia emerge como epicentro global, impulsado por filtraciones de datos y exposición pública de usuarios.

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  • Pérdidas alcanzan USD $101 millones en solo cuatro meses de 2026.
  • Europa concentra el 82% de los incidentes registrados.
  • CertiK advierte que ataques podrían llegar a 130 en todo el año.

 

Los ataques físicos dirigidos contra titulares de criptomonedas —conocidos como “wrench attacks”— han generado pérdidas estimadas de USD $101 millones en los primeros cuatro meses de 2026, según un informe de la firma de ciberseguridad CertiK reseñado por Cointelegraph. La cifra prácticamente duplica los USD $52,2 millones reportados durante todo 2025, evidenciando una escalada significativa tanto en frecuencia como en impacto económico.

En total, se han documentado 34 ataques verificados en lo que va de año, con Europa concentrando el 82% de los casos. Este fenómeno confirma un cambio geográfico relevante en el patrón de amenazas. Según CertiK, ya en 2025 se observaba un desplazamiento desde Asia y Norteamérica hacia Europa, pero los datos de 2026 apuntan a una “hiperconcentración” en esta región.

Francia concentra la mayoría de los ataques

Dentro de Europa, Francia destaca como el principal foco de estos delitos. CertiK identificó 24 ataques en territorio francés durante 2026, mientras que la fiscalía nacional contra el crimen organizado reporta una cifra aún mayor de 47 incidentes en el mismo período.

El informe sugiere que esta concentración no es casual. Francia alberga ejecutivos y empresas relevantes del ecosistema cripto, como Ledger, Paymium y Binance, lo que la convierte en un objetivo atractivo para redes criminales. A esto se suman filtraciones de datos recientes, como el hackeo a la firma contable Waltio, y casos de venta ilegal de información de usuarios por parte de funcionarios.

Además, CertiK señala un factor cultural: la exposición pública de riqueza en redes sociales —conocida como “flexing”— y el doxxing voluntario continúan siendo prácticas comunes en la comunidad cripto, facilitando la identificación de objetivos.

De ataques digitales a coerción física

A diferencia de los exploits tradicionales, los wrench attacks implican el uso de fuerza física o intimidación para acceder a fondos. Estos ataques incluyen invasiones domiciliarias, secuestros y extorsión directa. El cambio refleja una evolución en el vector de riesgo: a medida que los protocolos y billeteras mejoran su seguridad técnica, los atacantes se enfocan en el eslabón más vulnerable, el usuario.

“Mientras las tenencias cripto estén asociadas a datos personales identificables, la coerción física seguirá siendo el método más rentable para los atacantes”, advirtió CertiK. La firma destaca que el modelo de ataque ha evolucionado hacia un enfoque basado en datos, donde ya no es necesario realizar vigilancia física previa si los criminales disponen de información completa del objetivo.

Si la tendencia actual se mantiene, CertiK estima que el número de ataques podría alcanzar los 130 casos para finales de 2026, con pérdidas acumuladas de “varios cientos de millones de dólares”. Esta proyección refuerza la idea de que los riesgos físicos están creciendo a un ritmo comparable —o incluso superior— al de las vulnerabilidades técnicas.

Por su parte, TRM Labs ya había advertido en 2025 sobre el aumento de estos ataques, atribuyéndolo a la pseudonimidad percibida de las transacciones, la visibilidad pública de grandes tenencias y la facilidad para recolectar datos personales en línea.

Redes criminales desorganizadas pero efectivas

Un aspecto llamativo del informe es el perfil de los perpetradores. Según CertiK, los equipos ejecutores suelen estar formados por grupos pequeños de tres a cinco personas, muchas veces reclutadas a través de aplicaciones como Telegram o Snapchat. Estos individuos frecuentemente se hacen pasar por repartidores, policías o intermediarios comerciales para acercarse a las víctimas.

“En la mayoría de los casos son completos amateurs que no se conocen entre sí y reciben pagos de apenas unos miles de dólares”, indica el reporte. Sin embargo, detrás de estas células operativas suelen existir organizadores ubicados fuera del país objetivo, lo que dificulta su persecución.

El experto en seguridad Jameson Lopp ha documentado al menos 31 ataques de este tipo en 2026, señalando incluso casos de identidad equivocada, donde los delincuentes atacaron a personas que no eran los verdaderos objetivos.

En paralelo, autoridades francesas imputaron en abril a al menos 88 personas —incluyendo 10 menores— por su presunta participación en estos delitos. CertiK advierte que el uso creciente de menores refleja una estrategia para reducir la exposición legal de las organizaciones criminales.

Una amenaza creciente para el ecosistema

El auge de los wrench attacks pone de relieve una realidad incómoda para la industria cripto: la seguridad no depende únicamente del código o la infraestructura, sino también del comportamiento y la privacidad de los usuarios.

En un entorno donde la transparencia financiera es inherente a la tecnología blockchain, la protección de la identidad se convierte en un factor crítico. De lo contrario, como muestran los datos de 2026, la amenaza continuará desplazándose del ámbito digital al físico, con consecuencias cada vez más graves.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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