Por Canuto  

Un nuevo informe asegura que funcionarios designados por Donald Trump están presionando a la fábrica de billetes de EE. UU. para avanzar en prototipos de un billete de USD $250 con su rostro, pese a que la ley federal solo permite figuras fallecidas en el papel moneda.

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  • Dos funcionarios del Tesoro habrían impulsado diseños preliminares de un billete de USD $250 con Trump para el 250 aniversario de EE. UU.
  • La propuesta enfrenta un obstáculo legal clave: la normativa federal prohíbe incluir personas vivas en el dinero en efectivo.
  • La jefa de la oficina de impresión advirtió que el billete no estaba autorizado y poco después fue reasignada.

 


Funcionarios designados por el presidente Donald Trump dentro del Departamento del Tesoro habrían presionado a la Bureau of Engraving and Printing, la oficina federal encargada de imprimir los billetes de Estados Unidos, para desarrollar prototipos de un nuevo billete de USD $250 con el rostro del mandatario.

La propuesta, revelada inicialmente por The Washington Post y recogida por otros medios, habría sido planteada como una emisión conmemorativa por el 250 aniversario de la fundación de Estados Unidos. El diseño incluiría el retrato de Trump en el centro del billete y la frase “250 America”.

Aunque la iniciativa tiene una carga simbólica evidente, también abre un debate institucional de fondo. En Estados Unidos, el diseño del dinero en efectivo no es simplemente una decisión estética: forma parte de una arquitectura legal, técnica y monetaria que busca preservar la confianza pública en la moneda nacional.

La polémica surge porque la ley federal solo permite que personas fallecidas aparezcan en billetes y monedas estadounidenses. La última vez que una persona viva figuró en la moneda de Estados Unidos fue en 1866, antes de que esa práctica quedara prohibida.

Para lectores menos familiarizados con el tema, la Bureau of Engraving and Printing es una agencia del Departamento del Tesoro encargada de producir el papel moneda estadounidense. Su trabajo involucra diseño, impresión, controles de seguridad y coordinación con bancos, cajeros automáticos, sistemas de validación y otros actores del sistema financiero.

Los funcionarios detrás del impulso al billete de USD $250

Los principales impulsores de la propuesta dentro del Tesoro habrían sido Brandon Beach, tesorero de Estados Unidos, y Mike Brown, asesor sénior de Beach. Según los reportes, ambos presionaron repetidamente a personal de la oficina de impresión para avanzar con diseños preliminares del billete.

Beach, exsenador estatal de Georgia, fue uno de los funcionarios designados por Trump en el Departamento del Tesoro. Brown, por su parte, había presidido el Partido Republicano de Kansas y llegó al Departamento del Tesoro en octubre, de acuerdo con los informes citados.

En agosto y septiembre, Beach habría entregado al personal de la oficina varios bocetos del supuesto billete. Uno de ellos colocaba el rostro de Trump en el centro, acompañado de elementos conmemorativos relacionados con el aniversario nacional.

Un diseño similar ya había sido mostrado públicamente en enero por el representante republicano Andy Barr, de Kentucky. Barr publicó una imagen en la que aparecía sosteniendo una maqueta gigante del billete junto a Beach.

El artista detrás de ese diseño fue Iain Alexander, un pintor británico. Alexander dijo que había presentado la propuesta al propio Trump, de 79 años, y afirmó que al presidente “le encantó por completo”. También aseguró que Trump suele referirse a él como su “artista británico favorito”.

Un diseño con rostro, firma y narrativa conmemorativa

El boceto del billete de USD $250 no se limitaba a incorporar la imagen de Trump. Según los reportes, algunos diseños incluían también su firma, reforzando el carácter personalista y conmemorativo de la propuesta.

La denominación de USD $250 fue elegida por su conexión directa con el 250 aniversario de Estados Unidos. La cifra busca convertir el billete en un símbolo del aniversario de la fundación del país, una efeméride que la administración Trump y sus aliados han buscado destacar con distintos elementos patrióticos.

Alexander también propuso para el reverso del billete un tema de “liberación de la mujer”, encabezado por Betsy Ross, la histórica fabricante de banderas asociada a la Guerra de Independencia de Estados Unidos. Según el artista, Trump respaldó con entusiasmo esa idea.

La propuesta combina, por tanto, una narrativa nacionalista, una referencia histórica y una fuerte presencia de la figura presidencial. Ese cruce explica por qué el episodio ha generado críticas, incluso más allá del debate estrictamente monetario.

En términos políticos, el billete formaríaparte de una ofensiva simbólica más amplia. Reportes citados también mencionan planes para monedas de oro con la imagen de Trump y otros esfuerzos para colocar su rostro en documentos o símbolos oficiales.

La barrera legal: la ley no permite personas vivas en billetes

El principal obstáculo para el billete de USD $250 es legal. La normativa estadounidense prohíbe incluir personas vivas en el papel moneda y en las monedas del país, una regla diseñada para evitar el uso personalista o político del dinero oficial.

Por esa razón, el proyecto no podría avanzar únicamente por decisión administrativa del Tesoro. Para que un billete de USD $250 con Trump sea posible, el Congreso tendría que autorizarlo mediante una ley específica.

Larry R. Felix, exdirector de la Bureau of Engraving and Printing, dijo que un billete de USD $250 “no está autorizado por ley”. También señaló que el secretario del Tesoro, Scott Bessent, tendría que recibir autoridad expresa del Congreso para impulsar una denominación de ese tipo.

Ese punto es clave porque el Departamento del Tesoro no tiene libertad absoluta para crear nuevas denominaciones o modificar el papel moneda de forma unilateral. Aunque la agencia puede planificar y evaluar escenarios, la creación efectiva de un billete con estas características requeriría mandato legislativo.

La oficina del representante republicano Joe Wilson, de Carolina del Sur, redactó en febrero de 2025 una propuesta legislativa para permitir que Trump apareciera en un billete de USD $250. El proyecto fue remitido al Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes, pero no ha recibido audiencia.

Las dificultades técnicas también frenan el proyecto

Además del problema legal, la propuesta enfrenta barreras técnicas importantes. Empleados actuales y antiguos de la oficina de impresión dijeron que producir una nueva denominación puede tomar entre seis y ocho años, especialmente si se trata de un billete de alto valor.

La creación de un billete no consiste únicamente en aprobar un diseño e imprimirlo. El proceso incluye medidas de seguridad, pruebas de durabilidad, adaptación de cajeros automáticos, validadores, sistemas bancarios y mecanismos de control de circulación.

Un empleado citado en los reportes resumió la dificultad con una frase contundente: algunos funcionarios parecían creer que se podía imprimir algo “de la noche a la mañana” y hacer que funcionara en cajeros automáticos, algo que calificó como “una locura”.

Ese detalle técnico es relevante para entender por qué el proyecto difícilmente estaría listo para el aniversario de 2026. Incluso si el Congreso aprobara una ley, el calendario operativo de producción monetaria haría improbable una implementación rápida.

También existen precedentes que muestran la complejidad del proceso. El último rediseño del billete de USD $100 tomó más de una década, según recordó Felix. Esto sugiere que un nuevo billete de USD $250 requeriría años de trabajo especializado antes de llegar al público.

La salida de Patricia Solimene elevó la controversia

La tensión dentro de la oficina de impresión aumentó con la reasignación de Patricia “Patty” Solimene, directora de la Bureau of Engraving and Printing. Solimene había advertido a los funcionarios designados que el billete no estaba autorizado y que producirlo tomaría años.

Solimene, veterana con 24 años de servicio en el Ejército y primera mujer en dirigir la agencia, fue reasignada abruptamente el 27 de abril a otro cargo dentro del Departamento del Tesoro. Su salida del puesto ocurrió después de las discusiones internas sobre los límites legales y técnicos del proyecto.

En un mensaje de despedida citado por los reportes, Solimene dijo que la reasignación no había sido una decisión suya. También afirmó que nunca sacrificó los valores ni el carácter propio o de la organización.

El cierre de su mensaje incluyó una frase cargada de simbolismo: “The buck stopped here”. La expresión puede entenderse como una alusión directa a la responsabilidad final dentro de una institución, pero también juega con la palabra “buck”, usada coloquialmente en inglés para referirse al dólar.

Tras la salida de Solimene, Mike Brown asumió su antiguo cargo. El Departamento del Tesoro no explicó públicamente por qué fue reasignada, según los reportes.

La respuesta del Tesoro y el papel del Congreso

Un portavoz del Departamento del Tesoro afirmó que la Bureau of Engraving and Printing está realizando la planificación adecuada y la debida diligencia en torno al posible billete de USD $250.

El portavoz agregó que, si el mandato legislativo se convierte en ley, la oficina se moverá de forma proactiva para producir un billete conmemorativo que reconozca apropiadamente el 250 aniversario de Estados Unidos.

El Tesoro también sostuvo que Brandon Beach nunca pidió al personal imprimir el billete antes de que el Congreso lo aprobara. Esa respuesta busca separar la planificación preliminar de una orden concreta de producción.

Sin embargo, la existencia de bocetos entregados al personal y de presiones internas repetidas ha alimentado preguntas sobre si hubo un intento de empujar un proyecto sin autorización legal vigente. La controversia se centra menos en la existencia de ideas conmemorativas y más en el grado de presión ejercida sobre una agencia técnica.

La oficina de Joe Wilson dijo que tanto Bessent como Trump hablaron con el congresista sobre su apoyo al proyecto en múltiples ocasiones. A pesar de ello, la propuesta legislativa no ha avanzado, lo que deja la idea del billete en una fase política y simbólica, no operativa.

Más allá del billete: una estrategia de imagen presidencial

El episodio del billete de USD $250 se suma a otros esfuerzos reportados para colocar la imagen de Trump en símbolos oficiales o conmemorativos del gobierno. Entre ellos figuran planes para monedas de oro con su efigie, aunque esas piezas tampoco estarían listas a tiempo para el aniversario.

Los reportes también indican que el Departamento de Estado planea incluir el rostro de Trump en pasaportes estadounidenses. Además, una imagen del presidente habría sido colocada en el pase principal de los parques nacionales, desplazando una fotografía del Parque Nacional Glacier, lo que derivó en una demanda judicial.

Estos episodios han generado críticas por la posible mezcla entre celebración nacional, propaganda política y uso de símbolos estatales para promover la imagen de un mandatario en funciones.

Para los mercados y para quienes siguen la evolución del dinero, la discusión tiene una dimensión adicional. El dinero fiat depende en buena medida de la confianza institucional, y los cambios en su diseño suelen interpretarse como señales de continuidad, estabilidad y legitimidad estatal.

Un billete con el rostro de un presidente vivo podría ser visto por algunos como una ruptura de tradición y por otros como una pieza conmemorativa excepcional. En cualquier caso, el debate muestra que el papel moneda sigue siendo un símbolo político de enorme sensibilidad.

Un proyecto improbable en el corto plazo

Por ahora, el escenario más probable es que el billete de USD $250 con el rostro de Trump no avance pronto. La propuesta no cuenta con autorización legal, requiere acción del Congreso y enfrenta un proceso técnico que podría tomar varios años.

La legislación presentada por Joe Wilson no ha recibido audiencia, y no hay indicios de que el proyecto tenga una ruta legislativa inmediata. Sin ese respaldo, la Bureau of Engraving and Printing no podría convertir los bocetos en billetes de circulación o emisión formal.

Incluso si se aprobara una ley, la producción de una nueva denominación requeriría largos procesos de diseño, validación y coordinación con el sistema financiero. Ese calendario dificulta que la pieza esté lista para el 250 aniversario de Estados Unidos.

La controversia, sin embargo, ya dejó expuesto un choque entre funcionarios políticos y personal técnico de carrera dentro del Tesoro. También puso sobre la mesa una pregunta más amplia: hasta dónde puede llegar una administración en el uso de símbolos oficiales para construir una narrativa personal alrededor del poder.

En ese sentido, el billete de USD $250 con la imagen de Trump funciona menos como una política monetaria viable y más como un caso de alto valor simbólico. Su importancia no está solo en si llega a imprimirse, sino en lo que revela sobre la tensión entre instituciones, propaganda, dinero y poder político en Estados Unidos.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA

 


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