Una entidad con sede en la Unión Europea habría perdido más de USD $106 millones en un presunto robo que involucró varias cuentas de exchanges centralizados. El rastreo atribuido a ZachXBT describe un recorrido desde USDC y USDT hacia ETH, Monero y puentes entre cadenas, aunque la víctima y el método de acceso siguen sin conocerse.
***
- El presunto robo habría afectado varias cuentas de exchanges centralizados de una entidad europea aún no identificada.
- Según el rastreo atribuido a ZachXBT, los fondos habrían pasado de USDC y USDT a ETH, luego a Monero y por último a puentes entre cadenas.
- El rastreo identificó públicamente once direcciones vinculadas al incidente, pero no se conoce quién las controla ni el destino final de los fondos.
🚨 Entidad de la UE habría perdido más de USD 106 millones
El presunto robo afectó varias cuentas de exchanges centralizados.
El rastreo atribuido a ZachXBT siguió fondos de USDC y USDT a ETH, Monero y puentes entre cadenas.
Se identificaron 11 direcciones. La víctima y el… pic.twitter.com/gHsVtD3sBE
— Diario฿itcoin (@DiarioBitcoin) November 2, 2026
Una entidad europea habría perdido más de USD $106 millones en cuentas de exchanges
Una entidad con sede en la Unión Europea habría perdido más de USD $106 millones en un presunto robo que afectó varias cuentas de exchanges centralizados. La identidad de la víctima y el método empleado para acceder a esas cuentas no se han divulgado. El medio The Defiant describió el caso como un presunto robo de más de USD $106 millones, con fondos retirados de varias cuentas de exchanges.
La información disponible se concentra en el recorrido posterior de los fondos. Según el rastreo atribuido a ZachXBT, los activos salieron principalmente como USDC y USDT, pasaron a ETH y luego habrían sido convertidos a Monero antes de circular por puentes entre cadenas.
Un recorrido de varias etapas para los fondos
El movimiento inicial habría involucrado USDC y USDT, dos stablecoins diseñadas para mantener un valor estable vinculado al dólar estadounidense. De acuerdo con el rastreo descrito, los fondos fueron cambiados por ETH, el token nativo de Ethereum, y luego pasaron por servicios de intercambio instantáneo. El reporte de The Defiant también señala que los fondos retirados de varias cuentas se estaban cambiando a ETH y dirigiendo a esos servicios.
Kyrrex y WellWallet aparecen en el recorrido como servicios de intercambio instantáneo. La información disponible no detalla cuánto dinero habría pasado por cada plataforma, cuándo ocurrieron las operaciones ni qué respuesta dieron las empresas ante el rastreo.
La siguiente etapa señalada en el rastreo fue la conversión a XMR, el ticker de Monero. Wagyu aparece asociado con ese intercambio, aunque la información disponible no permite precisar cuánto habría pasado por el servicio ni establecer otros detalles de la operación. Monero está diseñado para proteger la privacidad de las transacciones, lo que puede reducir la visibilidad pública de ciertos movimientos.
Después, los fondos habrían pasado por puentes entre cadenas, herramientas que permiten trasladar activos entre distintas blockchains. El rastreo no especifica qué puentes se utilizaron, qué redes participaron ni cuál sería el saldo que todavía podría estar en movimiento. Esos vacíos limitan la reconstrucción del destino final del dinero con la información divulgada hasta ahora.
Lo que el rastreo permite observar y lo que no
El seguimiento de los tramos en stablecoins y ETH se apoya en registros públicos de blockchain, donde las transacciones pueden ser examinadas. Esa visibilidad habría permitido reconstruir parte de la secuencia y señalar servicios y activos involucrados, pero no basta por sí sola para identificar a quien controlaba las cuentas ni para establecer cómo ocurrió el acceso inicial.
El paso por Monero marca una dificultad distinta, porque esta criptomoneda centra su diseño en proteger la privacidad transaccional. La conversión a XMR y el uso posterior de puentes pueden complicar el rastreo, aunque la información disponible no permite afirmar que los fondos sean irrecuperables ni que todo el dinero haya seguido exactamente el mismo recorrido.
El rastreo identificó públicamente once direcciones vinculadas al incidente. Estas pueden servir como referencias para investigadores y exchanges que vigilen movimientos relacionados, pero su divulgación no aclara quién las controla ni garantiza que cada transferencia futura pueda atribuirse al presunto robo. Tampoco se ha informado de actividad posterior de esas direcciones.
La pregunta central sobre el compromiso de las cuentas sigue sin respuesta. Que el incidente haya involucrado varias cuentas de exchanges plantea interrogantes sobre el acceso, pero no se ha divulgado una explicación confirmada. Por ello, no corresponde presentar hipótesis sobre credenciales, dispositivos o controles de seguridad como hechos establecidos.
Recuperación, servicios de intercambio y próximos indicios
La recuperación dependería, entre otros elementos, de lo que pueda averiguarse sobre los movimientos posteriores y de la cooperación de las plataformas que aparecen en el recorrido. Kyrrex y WellWallet figuran como servicios de intercambio instantáneo, mientras que Wagyu aparece asociado con la conversión a Monero. La información disponible no indica que alguna de estas plataformas haya sido acusada de participar en el robo.
La rapidez de los cambios entre activos y servicios puede atraer atención investigativa, sobre todo porque parte de la ruta pasa por proveedores identificables. Sin embargo, que una plataforma aparezca en un rastreo no demuestra que conociera el origen de los fondos ni que haya incumplido obligaciones. No se han divulgado detalles sobre alertas, bloqueos o comunicaciones entre esos servicios y los investigadores.
Entre los próximos datos relevantes están una eventual identificación de la entidad afectada y una explicación sobre cómo se accedió a sus cuentas. También será importante observar si las once direcciones identificadas registran nuevos movimientos, aunque no se ha informado de actividad posterior ni de un plan de recuperación confirmado por la víctima.
El caso muestra cómo un rastreo puede conservar pistas en tramos públicos y, al mismo tiempo, perder visibilidad cuando los fondos pasan por herramientas orientadas a la privacidad y por puentes entre redes. Por ahora, el monto superior a USD $106 millones, el origen europeo de la entidad y la secuencia de activos son los elementos centrales divulgados. La identidad de la víctima, el método del presunto ataque y el desenlace siguen sin conocerse.
ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.
Suscríbete a nuestro boletín
Artículos Relacionados
Rusia
Hackers aseguran haber extraído 23 TB de Rosstat, que admite ataques coordinados
Bitcoin
Trezor eleva a 128 caracteres la frase de contraseña tras los robos vinculados a Coldcard
Seguridad
Solana alerta a sus validadores por una vulnerabilidad crítica de Linux
Europa
