IREN anunció una amplia alianza con Nvidia para desplegar hasta 5 gigavatios de infraestructura de IA y otorgarle al fabricante de chips una opción para invertir hasta USD $2.100 millones en acciones. El acuerdo consolida la transformación de la empresa, antes enfocada en minería Bitcoin, hacia centros de datos y servicios de nube GPU.
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- IREN y Nvidia planean desplegar hasta 5 gigavatios de infraestructura DSX para cargas de trabajo de IA.
- Nvidia recibió un derecho a cinco años para comprar hasta 30 millones de acciones de IREN a USD $70 por título.
- IREN también firmó un contrato de nube GPU por cinco años con Nvidia, valorado en USD $3.400 millones.
IREN anunció una alianza estratégica con Nvidia que refuerza su transformación desde la minería de Bitcoin hacia la infraestructura de inteligencia artificial (IA). El acuerdo contempla el despliegue de hasta 5 gigavatios de diseños de infraestructura DSX de Nvidia en instalaciones de centros de datos de IREN a nivel global.
La noticia impulsó con fuerza a las acciones de IREN en las operaciones extendidas del jueves. El papel llegó a subir cerca de 27% tras conocerse el anuncio, aunque luego moderó el avance y terminó con una ganancia más acotada. Otras referencias del mercado señalaron que el repunte posterior al cierre superó 20% antes de estabilizarse.
Como parte de la operación, IREN otorgó a Nvidia un derecho a cinco años para comprar hasta 30 millones de acciones ordinarias a un precio de ejercicio de USD $70 por acción. Si se ejerce por completo, Nvidia tendría la posibilidad de invertir hasta USD $2.100 millones en la empresa, sujeto a las condiciones aplicables y a límites regulatorios.
El acuerdo combina la arquitectura de fábricas de IA de Nvidia con la capacidad de infraestructura y energía de IREN. En términos prácticos, eso supone una apuesta por centros de datos diseñados para entrenamiento e inferencia de modelos de IA, un segmento que hoy absorbe una porción creciente de la demanda mundial de energía, terreno, enfriamiento y conectividad.
Un pacto que amplía la relación entre Nvidia e IREN
En un comunicado, el CEO de Nvidia, Jensen Huang, afirmó que las fábricas de IA se están convirtiendo en infraestructura esencial para la economía global. Añadió que desplegar estos sistemas a gran escala exige una integración profunda en toda la pila, desde cómputo y redes hasta software, energía y operaciones.
Por separado, IREN informó la firma de un contrato de servicios de nube GPU por cinco años con Nvidia, valorado en alrededor de USD $3.400 millones. Bajo ese acuerdo, la empresa australiana dará a Nvidia acceso a servicios gestionados de nube GPU para sus cargas internas de IA e investigación.
Ese contrato incluye también capacidades de orquestación y software de gestión de clústeres desarrollado en colaboración con Mirantis. Según lo informado, la prestación inicial se apoyará en sistemas de la plataforma Blackwell refrigerados por aire dentro del campus de Childress, Texas, usando cerca de 60 megavatios de capacidad existente.
IREN indicó que el despliegue para esta parte del convenio se realizará en sus centros de datos ya operativos en Childress. Otras referencias añadieron que la ampliación gradual está prevista a partir de inicios de 2027, lo que subraya que el acuerdo no solo es financiero, sino también operativo y de largo plazo.
Texas emerge como centro clave del crecimiento
Aunque Childress aparece como la base del contrato de nube GPU, el campus Sweetwater de IREN en Texas también figura como pieza central para futuras expansiones. Ese complejo, con una proyección de 2 gigavatios, ha sido mencionado como el sitio principal para el desarrollo adicional bajo esta asociación.
La relevancia de Texas no es casual. Para operadores de centros de datos y antiguos mineros de Bitcoin, el estado ofrece acceso a grandes recursos energéticos, disponibilidad de tierra y una infraestructura ya adaptada a operaciones intensivas en electricidad. Ese entorno se ha vuelto atractivo para compañías que buscan escalar cómputo para IA.
IREN se describe hoy como un proveedor de nube de IA verticalmente integrado, con centros de datos enfocados en entrenamiento e inferencia y una cartera energética repartida entre regiones ricas en renovables en Norteamérica, Europa y Asia-Pacífico. Esa combinación de energía y operación es uno de los activos que más valoran los inversionistas en esta nueva etapa del mercado.
Daniel Roberts, cofundador y codirector ejecutivo de IREN, dijo que el mundo enfrenta una escasez estructural de cómputo. Señaló que el verdadero cuello de botella no está solo en los chips, sino en la capacidad entregada de centros de datos y GPU, una lectura que coincide con la estrategia de la empresa para captar demanda de clientes de IA.
Del negocio de minería Bitcoin a la nube de IA
El giro de IREN tiene raíces claras. La compañía, antes conocida como Iris Energy, construyó su negocio original alrededor de la minería de Bitcoin. Sin embargo, la presión sobre la economía minera y el auge de la inteligencia artificial la llevaron a redirigir parte importante de su infraestructura hacia cargas de trabajo de mayor valor agregado.
Ese cambio ya había dado señales concretas en 2025. En noviembre de ese año, IREN y Microsoft firmaron un acuerdo plurianual de USD $9.700 millones para ofrecer infraestructura de nube GPU impulsada por Nvidia GB300 en su centro de datos de Childress, Texas.
Como parte de ese convenio previo, IREN también anunció un acuerdo con Dell Technologies para comprar GPU y equipos informáticos relacionados por cerca de USD $5.800 millones. La secuencia de contratos ilustra una transición acelerada: de operador asociado al mundo cripto a plataforma de infraestructura digital para IA.
Aun así, bitcoin no ha desaparecido de la ecuación. Distintos reportes apuntan a que la criptomoneda todavía sostiene parte de la base actual de ingresos de la empresa. Pero la respuesta del mercado sugiere que los inversionistas empiezan a valorar más a los mineros reconvertidos que tienen energía, terrenos, experiencia operativa y una ruta creíble hacia el cómputo avanzado.
Resultados trimestrales débiles en medio de la transición
La noticia del acuerdo llegó junto con los resultados del tercer trimestre fiscal de IREN. La empresa reportó ingresos por USD $144,8 millones, por debajo de los USD $184,7 millones del trimestre anterior. La compañía atribuyó ese retroceso al proceso de transición desde la minería de bitcoin hacia los servicios de nube de IA.
En la última línea, las pérdidas crecieron hasta USD $247,8 millones, frente a USD $155,4 millones en el período previo. Esos números quedaron lejos de las previsiones de analistas recopiladas por medios financieros, que esperaban ingresos de USD $220,2 millones y una pérdida cercana a USD $52,9 millones.
Otro reporte destacó que los ingresos de AI Cloud Services ascendieron a USD $33,6 millones durante el trimestre. Aunque esa cifra muestra un avance en la nueva línea de negocio, todavía no compensa plenamente la volatilidad y la caída de ingresos vinculados a las operaciones tradicionales.
El contraste entre débiles resultados financieros y fuerte reacción bursátil refleja una lógica conocida en mercados de crecimiento. Los inversionistas parecen haber dado más peso al potencial de largo plazo del acuerdo con Nvidia que al deterioro de los números trimestrales, al menos en la sesión posterior al anuncio.
Nvidia repite una estrategia ya vista en su ecosistema
La operación con IREN no surge en el vacío. Nvidia ha venido fortaleciendo su red de proveedores y clientes mediante acuerdos que combinan compromisos operativos con opciones de inversión o warrants. La empresa ya había cerrado arreglos similares con Coherent, Lumentum y, más recientemente, Corning.
Otros reportes de mercado también mencionan participaciones u opciones relacionadas con compañías como Marvell Technology, CoreWeave, Nebius, Synopsys y Nokia. A comienzos de la misma semana, Nvidia aseguró además el derecho a invertir hasta USD $3.200 millones en Corning mediante warrants sobre acciones.
Esta estrategia sugiere que Nvidia busca algo más que vender chips. La compañía parece estar tejiendo una red de socios capaces de asegurar capacidad física, componentes, redes ópticas, software y operación para escalar fábricas de IA en distintos mercados. En ese mapa, IREN aporta energía, tierra y experiencia en centros de datos de alta densidad.
Para el sector cripto, el caso resulta especialmente relevante. Muchas firmas nacidas en minería de bitcoin hoy intentan reposicionarse como proveedores de infraestructura de IA. El acuerdo entre IREN y Nvidia muestra que esa narrativa ya no es solo una promesa de mercado, sino una vía concreta para atraer contratos multimillonarios y capital estratégico.
Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público
Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA
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