Fidelity International considera reconstruir sus posiciones en oro después de reducirlas a neutral a comienzos de 2026. Su gestor Ian Samson observa un mercado con fuerzas enfrentadas, pero mantiene una tesis alcista de largo plazo respaldada por los bancos centrales.
***
- Fidelity recortó su posición en oro a neutral durante enero y febrero, antes de la aceleración de la caída.
- El metal cayó 14% en el segundo trimestre y se consolidó cerca de USD $4.000 por onza.
- Ian Samson espera un posible retorno del mercado alcista del oro en algún momento de 2027.
🚨 Fidelity reconstruirá posiciones en oro con mirada alcista para 2027 🚨
Tras reducir su exposición en 2026, el gestor Ian Samson ve un mercado contradictorio.
El oro cayó un 14% en el segundo trimestre y se estabiliza cerca de USD $4.000 por onza.
Se espera un nuevo… pic.twitter.com/FbOIosmJ0y
— Diario฿itcoin (@DiarioBitcoin) July 16, 2026
Fidelity International Ltd. planea volver a sumar posiciones en oro después de reducir su exposición a comienzos de 2026. La firma mantiene la confianza en que los factores estructurales que respaldan al metal precioso siguen vigentes.
Ian Samson, gerente de cartera de activos múltiples en Fidelity, explicó que existe un plan para recuperar una ponderación en oro. Sin embargo, el ejecutivo indicó que la principal duda está relacionada con el momento adecuado para hacerlo.
“Hay un plan para volver a tener peso en oro“, dijo Samson en una entrevista reciente. “La pregunta es cuándo“.
El oro se ha consolidado cerca de USD $4.000 por onza durante las últimas semanas. El comportamiento refleja un mercado que intenta estabilizarse después de una caída pronunciada en el segundo trimestre.
Según la información difundida por Bloomberg, Fidelity redujo su posición en oro a neutral durante el período comprendido entre enero y febrero. Esa decisión coincidió aproximadamente con el momento en que el mercado alcista de varios años del metal llegó a un final abrupto.
Una caída marcada por tasas, petróleo y conflicto
El oro cayó 14% durante el segundo trimestre, en lo que representó su peor desempeño trimestral desde 2013. La pérdida redujo significativamente el avance que el metal había acumulado durante su ciclo alcista anterior.
El precio había alcanzado un máximo histórico cercano a USD $5.600 por onza. La caída comenzó a finales de enero y se aceleró cuando estalló la guerra en Medio Oriente aproximadamente un mes después.
El conflicto también alteró las expectativas sobre la política monetaria estadounidense. Antes de la guerra relacionada con Irán, muchos observadores del mercado consideraban más probable que la Reserva Federal redujera los costos de endeudamiento.
El encarecimiento del petróleo asociado con la guerra incrementó los riesgos de inflación. Esa situación llevó a algunos inversores, incluido el equipo de activos múltiples de Fidelity, a considerar incluso una subida de tasas hacia finales de 2026.
Las tasas de interés influyen en el atractivo relativo del oro porque el metal no genera ingresos. Cuando las tasas bajan, los inversores renuncian a menos rendimiento al mantener oro en lugar de activos que sí pagan intereses.
Una visión táctica prudente para el cierre de 2026
Samson describió el panorama actual del oro como un mercado con tantos vientos en contra como factores favorables. La evaluación refleja una postura cautelosa en el corto plazo, pese a la perspectiva positiva que Fidelity conserva para los próximos años.
El gestor espera que el oro termine el año ligeramente por encima de su nivel actual. No obstante, no presentó esa posibilidad como el inicio inmediato de una nueva fase de fuertes avances.
La expectativa de Samson apunta a un retorno del mercado alcista en algún momento de 2027. Para que ese escenario se materialice, el metal deberá superar varios obstáculos relacionados con el petróleo, las tasas de la Reserva Federal y la recuperación del impulso técnico.
El ejecutivo señaló que la recuperación dependerá de la trayectoria futura de los precios del petróleo y de las decisiones de la Reserva Federal. También será importante que el mercado del oro consiga recuperar y mantener una dinámica ascendente.
Desde el punto de vista técnico, una primera señal positiva aparecería si la media móvil de 50 días supera los indicadores de mayor plazo. Samson también identificó un avance hasta USD $4.300 por onza como una posible señal de presión alcista.
Los bancos centrales sostienen la tesis estructural
La demanda de los bancos centrales continúa siendo uno de los principales respaldos para el precio del oro. Estas instituciones contribuyeron de manera importante al mercado alcista anterior del metal.
Samson considera que las compras oficiales seguirán ofreciendo apoyo al mercado. Su argumento parte de la presencia de grandes compradores estructurales y estratégicos que no necesariamente responden a los mismos incentivos que los operadores de corto plazo.
Una encuesta reciente del Consejo Mundial del Oro y YouGov Plc mostró que más bancos centrales que nunca planean comprar mayores cantidades de lingotes durante este año. El resultado refuerza la percepción de que existe una fuente persistente de demanda.
“Si tienes estos grandes compradores estructurales y estratégicos, eso casi inevitablemente hará subir los precios del oro”, afirmó Samson. La declaración resume la importancia que Fidelity atribuye a la demanda institucional de largo plazo.
Para Samson, la tesis alcista solo sufriría un golpe serio si los gobiernos regresaran a la ortodoxia fiscal y los bancos centrales se enfocaran realmente en reducir la inflación. El gestor considera que ese no es el entorno económico predominante en la actualidad.
El escenario que Fidelity considera decisivo
La trayectoria del petróleo será una variable central para el oro durante los próximos meses. Un petróleo más caro puede aumentar la inflación y complicar las decisiones de tasas, aunque también puede elevar la demanda de activos considerados defensivos.
La Reserva Federal representa otro factor decisivo para la recuperación del metal. Un cambio en las expectativas sobre los costos de endeudamiento podría modificar la disposición de los inversores a mantener oro frente a instrumentos que generan rendimiento.
El conflicto en Medio Oriente añade un elemento de incertidumbre al análisis. La guerra relacionada con Irán ya alteró las previsiones del mercado y contribuyó a que la relación entre inflación, petróleo y política monetaria cobrara mayor importancia.
Fidelity no está planteando una compra inmediata ni una recuperación garantizada. La firma mantiene una estrategia de espera, mientras observa si el oro encuentra soporte cerca de los niveles actuales y si aparecen señales técnicas más convincentes.
La posible reconstrucción de posiciones muestra que la caída no eliminó la tesis de largo plazo de Fidelity. Para Samson, el metal todavía puede recuperar su trayectoria alcista si la demanda de bancos centrales persiste y el entorno fiscal y monetario no vuelve a una disciplina más estricta.
Una apuesta condicionada por la disciplina fiscal
El argumento de Fidelity también depende de la relación entre las finanzas públicas y la inflación. Si los gobiernos adoptaran una mayor ortodoxia fiscal, el atractivo defensivo del oro podría disminuir, según la evaluación de Samson.
El gestor tampoco espera que los bancos centrales consigan reducir la inflación de forma decisiva en el entorno actual. Esa percepción permite que el oro conserve una función estratégica dentro de las carteras, incluso después de la corrección del primer semestre.
La decisión de reducir la posición a neutral durante enero y febrero muestra que Fidelity distingue entre su visión estructural y sus decisiones tácticas. La firma puede seguir creyendo en el potencial del metal y, al mismo tiempo, esperar mejores condiciones para volver a comprar.
La recuperación hasta USD $4.300 por onza tendría un significado especial dentro de ese análisis. Samson la considera una referencia capaz de sugerir que la presión compradora está regresando al mercado.
Por ahora, el oro permanece atrapado entre factores contradictorios. La inflación vinculada al petróleo y las compras oficiales ofrecen apoyo, mientras que las tasas elevadas, la volatilidad y la pérdida de impulso mantienen a Fidelity en una posición prudente.
La firma espera que el metal registre una mejora moderada hacia finales de 2026. Su escenario más optimista contempla un nuevo mercado alcista durante 2027, siempre que los factores estructurales identificados por Samson continúen activos.
Imagen editada de Unsplash.
Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA.
ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.
Suscríbete a nuestro boletín
Artículos Relacionados
AltCoins
NEAR retrocede un 90% desde su máximo y lucha por mantener los USD $2.02
AltCoins
AVAX se desploma un 73% en 52 semanas: ¿oportunidad de compra o trampa de valor? – 16 de julio de 2026
AltCoins
HBAR se hunde un 88% desde su máximo histórico: ¿trampa de valor o callejón sin salida?
AltCoins