Por Canuto  

El petróleo cayó cerca de 3% hasta un mínimo de una semana después de reportes sobre cargamentos saudíes adicionales vía Omán y señales de una posible recuperación del oleoducto Este-Oeste. El Brent, sin embargo, permaneció sobre USD $100 por los riesgos del conflicto en Oriente Medio.
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  • El Brent bajó 2,94% hasta USD $102,72 y el WTI retrocedió 1,91% hasta USD $100,47.
  • Arabia Saudita ofrece cargamentos adicionales a refinadores asiáticos mediante transferencias barco a barco frente a Sohar, Omán.
  • La escasez de diésel gana importancia, con futuros europeos y estadounidenses en máximos récord.


Los precios del petróleo extendieron sus pérdidas el jueves 17 de septiembre de 2026 y descendieron cerca de 3% hasta un mínimo de una semana. El movimiento siguió a reportes sobre cargamentos adicionales de crudo saudí movilizados frente a Omán y a señales sobre una posible recuperación del oleoducto Este-Oeste. Estos factores parecen haber reducido temporalmente el temor a una interrupción más profunda del suministro, aunque el Brent permaneció por encima de USD $100 por barril debido al riesgo de una expansión del conflicto en Oriente Medio.

Los futuros del Brent cedieron USD $3,11, equivalentes a 2,94%, hasta USD $102,72 a las 13:24 GMT, después de tocar su menor nivel desde el 10 de septiembre. En paralelo, los futuros del West Texas Intermediate retrocedieron USD $1,96, o 1,91%, hasta USD $100,47, su precio más bajo desde el 11 de septiembre, luego de que ambos contratos perdieran cerca de USD $3 durante la sesión previa.

Los envíos saudíes alivian la presión inmediata

(a) Explicación plausible: la caída comenzó después de que Chris Wright, secretario de Energía de Estados Unidos, apuntara a una recuperación más rápida del oleoducto Este-Oeste de Arabia Saudita. Según Tim Waterer, analista jefe de mercado de KCM Trade, esa señal y los esfuerzos de Riad para mantener los envíos mediante cargas adicionales frente a Omán ayudaron a moderar la preocupación de los operadores. No obstante, la relación temporal no demuestra por sí sola que esos factores hayan causado todo el movimiento de los precios.

Personas familiarizadas con el asunto dijeron que Arabia Saudita está ofreciendo más cargamentos de crudo a refinadores asiáticos mediante transferencias de barco a barco frente al puerto de Sohar, en Omán. La alternativa busca compensar parte de la interrupción provocada por los ataques contra el oleoducto Este-Oeste, que normalmente transporta petróleo hacia la costa del mar Rojo y el centro exportador de Yanbu.

El mercado había llevado los precios a máximos de aproximadamente cuatro meses al comienzo de la semana, después de que fuentes de la industria naviera informaran la suspensión de cargas en Yanbu. También señalaron que Riad había cancelado algunas entregas destinadas a clientes europeos, una combinación de hechos que alimentó la expectativa de una reducción inmediata de la oferta disponible.

La suspensión se produjo después de ataques contra el oleoducto que abastece a Yanbu, aunque Arabia Saudita no ha establecido públicamente una fecha para reanudar sus operaciones. Comerciantes calculan que un cierre prolongado podría retirar hasta 4% del suministro mundial de petróleo, mientras Wright declaró el martes a CNBC que el crudo debería volver a circular por la infraestructura en cuestión de días.

El conflicto todavía mantiene elevada la prima de riesgo

El retroceso del jueves no eliminó la incertidumbre que rodea a la infraestructura energética de la región. Dos estaciones de bombeo que sirven al oleoducto Este-Oeste sufrieron daños durante un ataque la semana pasada, y tres fuentes del sector petrolero y de seguridad indicaron que el calendario de reparaciones continúa sin estar claro.

Además, reportes publicados esta semana situaron entre tres y cinco semanas el tiempo potencial de reparación del oleoducto, según funcionarios regionales citados por medios de comunicación. Esa estimación contrasta con la expectativa de Wright de que la infraestructura pueda volver a operar en cuestión de días, por lo que el plazo definitivo sigue sin confirmarse públicamente.

Por esa razón, los operadores siguen incorporando una prima de riesgo a las cotizaciones, incluso mientras aparecen rutas temporales para sostener los despachos saudíes. El nivel superior a USD $100 del Brent refleja que el alivio logístico aún convive con el temor de que nuevas acciones militares amplíen el conflicto y afecten otros puntos de producción, transporte o refinación.

DBS Bank, con sede en Singapur, planteó como escenario base para el cuarto trimestre una reducción de las tensiones entre Estados Unidos e Irán. Bajo esa hipótesis, el Brent podría estabilizarse entre USD $85 y USD $95 por barril, un rango considerablemente inferior al observado durante la escalada de esta semana, aunque condicionado a que el entorno geopolítico efectivamente se calme.

El comportamiento de los contratos también muestra la sensibilidad del mercado a cualquier señal sobre reparaciones, rutas alternativas y entregas a clientes. Mientras una recuperación rápida del oleoducto podría retirar parte de la presión alcista, un cierre más largo volvería a colocar el riesgo de suministro en el centro de las decisiones de refinadores, comerciantes y consumidores.

La escasez de diésel abre otro frente para el mercado

El crudo sigue concentrando la atención, pero las interrupciones de infraestructura energética en Oriente Medio y Rusia también están restringiendo la disponibilidad de combustibles refinados. En ese contexto, los futuros de gasóleo europeo, una referencia para los precios del diésel, cerraron el martes en un máximo récord, mientras los futuros estadounidenses de diésel con contenido ultrabajo de azufre alcanzaron igualmente un récord.

Waterer advirtió que la escasez de productos podría convertirse con facilidad en un problema mayor que el suministro de crudo en el corto plazo. El analista vinculó ese riesgo con la capacidad de refinación rusa, que también enfrenta limitaciones, y con una oferta de diésel que ya muestra señales de tensión en varios mercados.

Un ataque de drones ucranianos dañó una refinería en la ciudad rusa de Yaroslavl y provocó un incendio que posteriormente fue extinguido, según informó el jueves el gobernador regional Mikhail Yevrayev. El incidente añadió presión a una red de refinación que los operadores vigilan de cerca, porque cualquier reducción de capacidad puede limitar la producción de diésel incluso cuando exista crudo disponible.

Goldman Sachs señaló en una nota que las preocupaciones por la escasez de diésel y el consecuente aumento de sus precios han llevado a los refinadores a priorizar ese combustible sobre la gasolina. Esa decisión puede aliviar parcialmente el déficit de diésel, pero también modifica el equilibrio entre productos refinados y deja al mercado expuesto a nuevas variaciones si las interrupciones persisten.

Reuters informó que el petróleo retrocedió tras los reportes de cargamentos adicionales y las señales sobre el oleoducto saudí, pero también destacó que los riesgos de suministro no desaparecieron. Para los próximos días, la atención se concentrará en la reparación de las estaciones de bombeo, la continuidad de las transferencias frente a Omán y la evolución de la producción de diésel en Europa, Estados Unidos y Rusia.


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Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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