Por Canuto  

Francia e India están intensificando su diplomacia al más alto nivel para atraer inversiones multimillonarias en centros de datos, nube y semiconductores para IA. En una carrera dominada por EE. UU. y China, Emmanuel Macron y Narendra Modi buscan convencer a los mayores líderes tecnológicos de que sus países pueden convertirse en nodos estratégicos del próximo ciclo de infraestructura digital.

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  • Emmanuel Macron habría convencido personalmente a Masayoshi Son para respaldar un ambicioso programa de centros de datos de IA en Francia.
  • Narendra Modi celebró la inversión récord de Amazon en India, con una porción clave destinada a IA e infraestructura en la nube.
  • Ambos países buscan cerrar brechas frente a EE. UU. y China mediante incentivos, relaciones personales y grandes apuestas en chips y energía.

 


La carrera global por la inteligencia artificial ya no se libra solo en laboratorios, bolsas de valores y centros de cómputo. También se está jugando en la diplomacia personal de jefes de Estado que buscan atraer a los líderes más poderosos del sector tecnológico.

En ese frente, el presidente francés Emmanuel Macron y el primer ministro indio Narendra Modi han intensificado sus contactos directos con altos ejecutivos de empresas de IA, nube y semiconductores. El objetivo es asegurar inversiones, centros de datos y capacidad industrial en una etapa en la que EE. UU. y China siguen marcando el ritmo.

De acuerdo con CNBC, ambos mandatarios han apostado por una estrategia de cercanía personal con los CEOs para acelerar proyectos de infraestructura crítica. Esa ofensiva ocurre mientras otros países intentan evitar quedar rezagados en un mercado que definirá competitividad, soberanía tecnológica y acceso a cómputo avanzado.

La urgencia no es menor. Los modelos de IA requieren enormes volúmenes de energía, capacidad de nube, chips avanzados y centros de datos especializados, por lo que atraer ese ecosistema se ha convertido en una prioridad económica y geopolítica.

Francia e India comparten esa meta, aunque parten de contextos distintos. París busca aprovechar su matriz energética, mientras Nueva Delhi intenta cerrar carencias en chips de frontera y modelos fundacionales propios.

Francia acelera su apuesta con energía y centros de datos

Uno de los movimientos más llamativos vino de Francia. En mayo, SoftBank anunció planes para construir 3,1 GW de centros de datos de IA en el país para 2031, como parte de un programa de EUR €75.000 millones orientado a desplegar 5 GW de capacidad de centros de datos de IA.

Ese anuncio no fue casual ni puramente corporativo. Masayoshi Son dijo a CNBC en una entrevista que Macron pidió reunirse con él dos meses antes para convencerlo de comprometerse con el proyecto.

Según Son, ambos intercambiaron mensajes mientras discutían los detalles de la iniciativa. El ejecutivo también señaló que Macron enfatizó la capacidad energética de Francia, cuya electricidad depende en gran medida de la energía nuclear.

El mandatario francés incluso se comprometió a asegurar 3 GW para los proyectos de SoftBank en lugar de 2 GW. Ese era el número que, inicialmente, el premier francés había sugerido durante las conversaciones.

Son describió el respaldo oficial en términos favorables. “Su equipo, el equipo del gobierno, es muy solidario”, dijo, antes de añadir que ambos grupos trabajan en colaboración de forma muy fluida.

La apuesta francesa tiene una lógica clara en el contexto de la IA. Los centros de datos de nueva generación consumen enormes cantidades de electricidad, por lo que la promesa de energía relativamente estable y abundante se vuelve un activo decisivo para competir por inversión.

Macron también aprovechó espacios multilaterales para reforzar esa estrategia. En junio, durante la conferencia del G7 organizada por Francia, reunió a líderes mundiales y a una lista destacada de ejecutivos del sector para un almuerzo de trabajo.

Entre los asistentes estuvieron Sam Altman de OpenAI, Dario Amodei de Anthropic y Demis Hassabis de Google DeepMind. El encuentro reforzó la señal de que París quiere colocarse como plataforma relevante para la infraestructura europea de IA.

La lista de participantes también incluyó a Arthur Mensch de la francesa Mistral, Aidan Gomez de Cohere en Canadá, Uljan Sharka de Domyn en Italia, Victor Riparbelli de Synthesia en Reino Unido y Robin Rombach de Black Forest Labs en Alemania.

Ese abanico de nombres revela que la iniciativa francesa no se limita a atraer capital estadounidense o asiático. También busca consolidar vínculos con firmas europeas y del ecosistema ampliado de IA que podrían contribuir a construir una cadena regional de innovación.

India busca capital, nube y chips para no quedar atrás

En paralelo, Narendra Modi ha desplegado una ofensiva similar con un énfasis particular en atraer inversión extranjera a gran escala. La semana pasada, el primer ministro se reunió con el CEO de Amazon, Andy Jassy, y dio la bienvenida a la “inversión récord” de USD $48.000 millones de la empresa en India.

De esa cifra, USD $21.000 millones estarán dirigidos a IA e infraestructura en la nube. El anuncio encaja con la prioridad del gobierno indio de convertir al país en una base de despliegue para centros de datos, servicios cloud y capacidades asociadas a la inteligencia artificial.

Modi ya venía construyendo esa agenda desde el año pasado. En ese período se reunió con Satya Nadella de Microsoft, Sundar Pichai de Google y Lip-Bu Tan de Intel, quienes se comprometieron a ayudar al desarrollo del ecosistema de IA de India.

A comienzos de este año, el mandatario volvió a concentrar a varios de los principales líderes tecnológicos de EE. UU. durante una cumbre global de IA celebrada en India. Ese encuentro derivó en compromisos de cientos de miles de millones de dólares para los esfuerzos del país en este campo.

Durante la apertura de la cumbre de febrero, Modi resumió su mensaje con una frase de alto contenido político y económico. “India no ve miedo en la IA. India ve fortuna en la IA. India ve el futuro en la IA”, afirmó, al invitar a los ejecutivos globales a “Diseñar y Desarrollar en India” para servir al mundo.

La insistencia oficial responde a una realidad difícil de ignorar. India todavía no produce chips de vanguardia a nivel nacional y tampoco cuenta con un modelo fundacional de frontera comparable con los más avanzados de EE. UU. o China.

Esa situación ha llevado a que el país sea visto ampliamente como rezagado en la carrera global por la IA. Por eso, la estrategia de Modi busca usar mercado, escala poblacional, incentivos y diplomacia para atraer tecnología externa y construir capacidad local.

Meses antes de la cumbre, India aseguró la mayor inversión de Microsoft en Asia para ayudar a desarrollar capacidades soberanas ligadas a su futuro en IA. Google, por su parte, anunció una inversión de USD $15.000 millones para construir en India el mayor centro de IA del mundo fuera de EE. UU.

Para facilitar ese desembarco, el gobierno indio ha ofrecido beneficios fiscales de largo plazo a las empresas que construyan centros de datos de IA en el país. La medida busca compensar parte de los elevados costos iniciales que exige este tipo de infraestructura.

En paralelo, Nueva Delhi también intenta estimular una base industrial propia en semiconductores. Esa dimensión es clave porque la IA avanzada depende de hardware especializado y hoy la dependencia externa limita la autonomía tecnológica del país.

La dependencia tecnológica sigue siendo un riesgo estratégico

La vulnerabilidad de India no se limita a la falta de modelos propios o de grandes compañías locales de IA. También se relaciona con su fuerte dependencia de hardware y modelos extranjeros, un factor que podría complicarse por controles de exportación decididos por otros gobiernos.

Ese riesgo quedó implícito en la propia estrategia oficial para atraer fabricantes y proveedores. Durante la visita de Modi a los Países Bajos en mayo, ASML dijo que suministraría herramientas y soluciones de litografía avanzada para la fábrica de semiconductores de 300 mm que Tata Electronics está estableciendo.

El apoyo de ASML es relevante porque la litografía avanzada es uno de los eslabones más delicados de la cadena global de chips. Sin acceso a esa tecnología, escalar una industria nacional de semiconductores resulta mucho más complejo.

En esa misma línea, Lip-Bu Tan de Intel, quien se reunió con Modi en diciembre pasado, también quedó registrado como un potencial comprador de chips fabricados por Tata Electronics. Esa posibilidad sugiere que India no solo quiere producir, sino también insertar esos chips en cadenas de demanda reales.

La ambición es considerable, pero los desafíos siguen siendo enormes. Construir una industria competitiva en chips implica plazos largos, alta intensidad de capital y una coordinación constante entre Estado, multinacionales y empresas locales.

En términos financieros, además, el mercado parece estar enviando una señal de advertencia. El reciente rally global de acciones vinculadas con la IA, que favoreció a múltiples jugadores internacionales, ha evitado por completo a India debido a la ausencia de una apuesta local de gran escala.

Esa desconexión entre entusiasmo global y falta de vehículos domésticos refuerza la urgencia política de Modi. Si el capital internacional no se traduce pronto en infraestructura, compañías y capacidades nacionales, el país corre el riesgo de permanecer como consumidor antes que como creador de la próxima ola tecnológica.

Francia enfrenta menos cuestionamientos en chips de frontera que India, pero tampoco escapa a la presión competitiva. Su desafío consiste en convertir anuncios, acceso energético y cercanía política con las tecnológicas en una posición estable dentro del mapa global de IA.

En ambos casos, la lógica es similar. Quien controle centros de datos, electricidad, nube y semiconductores tendrá más margen para capturar valor económico, atraer talento y sostener soberanía digital en los próximos años.

La noticia deja ver que la infraestructura de IA se ha convertido en un campo de competencia estatal tan visible como el comercio, la energía o la defensa. Macron y Modi están actuando en consecuencia, aunque el liderazgo de EE. UU. y China siga siendo la referencia que los demás intentan alcanzar.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA.

 


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