Por Canuto  

Donald Trump firmó la orden ejecutiva para lanzar la “Misión Génesis”, un ambicioso plan federal que busca movilizar los recursos científicos y de supercómputo de Estados Unidos para acelerar el desarrollo de la inteligencia artificial, comparándolo en escala con el programa Apollo y el Proyecto Manhattan, y colocándolo en el centro de su estrategia económica, energética y geopolítica.
***

  • La Casa Blanca lanza la “Misión Génesis” para coordinar el uso de IA en todo el gobierno federal y acelerar descubrimientos científicos.
  • Nvidia, Dell, HPE y AMD se perfilan como socios clave para reforzar la supercomputación en laboratorios del Departamento de Energía.
  • Trump busca frenar regulaciones estatales sobre IA y prepara una orden para permitir que el Departamento de Justicia demande a los estados.

 


La administración de Donald Trump dio un nuevo paso para colocar a Estados Unidos al frente de la carrera global por la inteligencia artificial (IA). El presidente firmó una orden ejecutiva que crea la llamada “Misión Génesis”, un ambicioso esfuerzo federal destinado a coordinar, escalar y acelerar el uso de IA en la investigación científica y la infraestructura del país.

La iniciativa, presentada por la Casa Blanca como una movilización histórica de recursos científicos, busca integrar de forma más efectiva herramientas de IA en agencias gubernamentales y laboratorios nacionales, con el objetivo de obtener avances más rápidos en áreas clave como energía, salud y ciencia de materiales.

Según Bloomberg, la orden se inscribe en una estrategia más amplia de Trump para impulsar la adopción de la IA en Estados Unidos, reducir trabas regulatorias y asegurar lo que la administración considera una ventaja estratégica frente a potencias como China.

El anuncio también llega en un contexto de preocupación pública por el alza de los costos de vida, especialmente de la energía, por lo que la Casa Blanca intenta presentar la IA no solo como herramienta tecnológica, sino como instrumento económico para abaratar precios y mejorar la productividad.

Qué es la misión génesis y cuál es su objetivo central

De acuerdo con Michael Kratsios, director de la Oficina de Política de Ciencia y Tecnología de la Casa Blanca, la “Misión Génesis” busca coordinar mejor la investigación que ya realizan distintas agencias federales y canalizarla mediante el uso sistemático de herramientas de IA.

Kratsios explicó a periodistas, antes de la firma de la orden, que la iniciativa pretende aprovechar de forma intensiva los recursos de cómputo de los laboratorios nacionales del Departamento de Energía para acceder a grandes conjuntos de datos federales y habilitar más experimentos basados en IA.

Con esta infraestructura, la administración espera acortar los tiempos de descubrimientos científicos en múltiples disciplinas. La lógica es que el cruce de datos masivos con modelos avanzados de IA puede acelerar simulaciones, análisis y validaciones que, de otro modo, tomarían años o décadas.

“Con el poder de la IA, América está al borde de una revolución científica”, afirmó Kratsios, subrayando que la iniciativa no solo busca modernizar al gobierno, sino convertir a la IA en palanca central para la próxima ola de innovación.

El rol de los laboratorios del departamento de energía y la supercomputación

El corazón técnico de la “Misión Génesis” estará en los laboratorios nacionales del Departamento de Energía de Estados Unidos, que ya cuentan con algunas de las plataformas de supercómputo más poderosas del mundo. Según Bloomberg, estos centros serán el eje para procesar enormes volúmenes de datos federales mediante IA.

La administración sostiene que, al abrir capacidades de cómputo avanzadas a más agencias y proyectos científicos, se podrá realizar un número muy superior de experimentos digitales y simulaciones complejas, lo que redundará en avances en campos diversos, desde nuevos materiales hasta investigaciones biomédicas.

El diseño de la misión contempla que esos recursos de supercomputación no se queden aislados, sino que se integren a flujos de trabajo científicos en todo el gobierno, permitiendo un ecosistema unificado de datos, algoritmos y capacidad de procesamiento.

En este esquema, la IA se vuelve un componente transversal de la infraestructura científica federal, y los laboratorios del Departamento de Energía pasan de ser centros especializados a nodos centrales de una estrategia nacional de innovación apoyada en datos.

Alianzas con Nvidia, Dell, HPE y AMD para potenciar la IA

Un alto funcionario de la administración, citado por Bloomberg bajo condición de anonimato, afirmó que la “Misión Génesis” se apoyará en alianzas con grandes compañías del sector privado para ampliar la capacidad de supercómputo de los laboratorios nacionales.

El funcionario mencionó específicamente a Nvidia Corp., Dell Technologies Inc., Hewlett Packard Enterprise (HPE) y Advanced Micro Devices Inc. (AMD) como ejemplos de socios tecnológicos cuyo hardware y soluciones de cómputo de alto rendimiento pueden escalar la infraestructura existente.

De acuerdo con esa fuente, los anuncios recientes de estas compañías en materia de supercomputación y aceleradores de IA sirven como modelo para posibles nuevos acuerdos que fortalezcan la misión. La lógica es aprovechar el liderazgo del sector privado en chips, servidores y sistemas optimizados para IA.

Para la administración, esta colaboración público-privada es clave para que la red federal de investigación tenga acceso a tecnologías de última generación sin depender únicamente del desarrollo interno, reduciendo tiempos de adopción y costos de implementación.

Impacto esperado en ciencia, salud, materiales y productividad

Funcionarios de la Casa Blanca señalaron que uno de los objetivos centrales de la “Misión Génesis” es acelerar los descubrimientos científicos en ingeniería de materiales, ciencias de la salud y energía, áreas donde la IA ya demuestra un potencial significativo.

En ingeniería de materiales, los modelos de IA pueden explorar enormes espacios de combinaciones químicas y estructurales, identificando candidatos con propiedades útiles para industrias como la electrónica, la construcción o la manufactura avanzada, lo que puede traducirse en productos más eficientes y duraderos.

En ciencias de la salud, la integración de IA con grandes bases de datos médicos promete mejorar el descubrimiento de medicamentos, el análisis de imágenes clínicas y la identificación de patrones epidemiológicos, reduciendo tiempos de diagnóstico y desarrollo de terapias.

En el ámbito de la energía, la aplicación de IA a redes eléctricas, sistemas industriales y modelos de consumo busca optimizar procesos, reducir desperdicios y hacer más eficiente la producción, todo ello con el objetivo declarado de bajar costos y fortalecer la competitividad económica.

IA, energía y la promesa de frenar el aumento de precios

La expansión de la IA exige enormes recursos de cómputo alojados en centros de datos que consumen grandes cantidades de energía, lo que ha despertado preocupaciones sobre la presión adicional que esto podría ejercer sobre la red eléctrica de Estados Unidos.

Consciente de esa crítica, el secretario de Energía, Chris Wright, afirmó que la “Misión Génesis” se concibe también como una herramienta para enfrentar el alza de los costos energéticos. Wright indicó que uno de los “objetivos finales” en el ámbito energético es “traer más energía, hacer nuestra red eléctrica más eficiente y revertir los aumentos de precios que han enfurecido a los ciudadanos estadounidenses”.

El secretario sostuvo que la combinación de IA y mejoras en infraestructura permitirá estabilizar los precios y luego generar “presión a la baja sobre los precios de la electricidad”. Su mensaje busca contrarrestar el temor a que la propia IA se convierta en un factor adicional de encarecimiento.

De esta manera, la Casa Blanca intenta posicionar la “Misión Génesis” como parte de la respuesta del gobierno a las preocupaciones del electorado sobre el costo de la energía y el impacto del alza de precios en el presupuesto de los hogares.

Una movilización científica comparada con apollo y el proyecto manhattan

La relevancia estratégica que la administración Trump adjudica a la IA quedó reflejada en las comparaciones históricas que distintos funcionarios hicieron al presentar la misión. Carl Coe, jefe de gabinete del Departamento de Energía, ya había anticipado la iniciativa a principios de noviembre.

Según Bloomberg, Coe describió la “Misión Génesis” como un esfuerzo destinado a mostrar que la Casa Blanca ve la carrera por la IA como tan importante como la carrera espacial y el Proyecto Manhattan de la Segunda Guerra Mundial, que condujo al desarrollo de la bomba atómica.

En la misma línea, Michael Kratsios calificó la misión como “la mayor movilización de recursos científicos federales desde el programa Apollo”, la histórica iniciativa con la que Estados Unidos llevó astronautas a la Luna y los trajo de vuelta a la Tierra de forma segura.

Estas referencias buscan transmitir que la IA no es solo una tecnología más, sino un eje definitorio de poder científico, militar y económico, y que la respuesta de Estados Unidos debe tener la escala de sus grandes proyectos nacionales del siglo XX.

Trump, la carrera global por la IA y la batalla regulatoria interna

Donald Trump ha elogiado de forma reiterada la promesa de la inteligencia artificial y ha convertido su desarrollo en una prioridad de su administración. Según Bloomberg, el presidente considera que una política agresiva en IA es crítica para que Estados Unidos gane la carrera contra China y otros países que también buscan liderar esta tecnología.

En los últimos años, la Casa Blanca ha emitido varias órdenes ejecutivas orientadas a aliviar cargas regulatorias para que empresas y aliados puedan construir infraestructura de IA, desplegar centros de datos y acceder al hardware y software necesarios para estas operaciones.

Trump también ha buscado evitar un mosaico regulatorio fragmentado dentro del propio país. La administración se opone a que los estados impongan normas de IA divergentes y argumenta en favor de un estándar federal unificado que, a su juicio, daría más claridad a empresas e inversionistas.

En esa línea, Bloomberg reporta que el presidente prepara una nueva orden ejecutiva que autorizaría al Departamento de Justicia a demandar a estados cuyas regulaciones sobre IA considere inconstitucionales, abriendo un frente legal directo en la disputa por quién define las reglas del juego.

Contexto para el ecosistema cripto, blockchain y mercados financieros

Aunque la “Misión Génesis” se enfoca en ciencia, energía y sectores productivos tradicionales, su impacto potencial se extiende a mercados emergentes como criptomonedas, blockchain y finanzas descentralizadas, donde la IA se usa cada vez más para análisis, trading algorítmico y ciberseguridad.

Una infraestructura más robusta de supercómputo e IA en Estados Unidos puede acelerar el desarrollo de modelos de riesgo, sistemas de detección de fraudes y herramientas de cumplimiento normativo que afectan directamente a exchanges, protocolos DeFi y emisores de activos digitales.

Al mismo tiempo, la insistencia de la administración en un estándar federal para la regulación de IA podría influir en cómo se supervisan aplicaciones de inteligencia artificial en trading de alta frecuencia, gestión de portafolios y productos derivados ligados a criptoactivos y otros instrumentos financieros.

Para inversionistas y desarrolladores del ecosistema cripto y de IA, esta combinación de impulso tecnológico y debate regulatorio configura un entorno donde la oportunidad de innovación convive con una creciente atención del gobierno federal sobre el uso de algoritmos en sectores sensibles.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.

Suscríbete a nuestro boletín