Por Canuto  

Tesla presentó en McGregor, Texas, el Roadster de nueva generación y prometió iniciar su producción en 2028, después de años de retrasos. El deportivo incorpora tecnología de SpaceX y vuelve a aceptar reservas por USD $50.000, pero la empresa no anunció su precio final.
***

  • El Roadster se presentó el jueves en un sitio de pruebas de SpaceX en McGregor, Texas, con una demostración de saltos y flotación.
  • Tesla afirma que el biplaza acelera de cero a 60 millas por hora en menos de un segundo y apunta a iniciar su producción en 2028.
  • La compañía volvió a aceptar depósitos de USD $50.000, pero no comunicó el precio final ni las especificaciones de otras variantes.


Una presentación para un deportivo que acumula años de espera

Tesla presentó el jueves 15 de octubre su Roadster de nueva generación durante un evento en un sitio de pruebas de SpaceX en McGregor, Texas, cerca de Waco. Elon Musk, director ejecutivo de la compañía, apareció junto al responsable de diseño, Franz von Holzhausen, y Lars Moravy, vicepresidente de ingeniería de vehículos, para mostrar el deportivo eléctrico que la empresa había anunciado en 2017. La exhibición comenzó a las 7:55 p. m., hora local, equivalentes a las 8:55 p. m. en la costa este de Estados Unidos.

La presentación reactivó una promesa que lleva casi una década pendiente: Tesla había aceptado depósitos para el modelo desde 2017, pero fue aplazando las fechas previstas para su llegada. Musk dijo durante el evento que el Roadster entraría en producción en 2028, sin anunciar un precio ni detallar las especificaciones de otras versiones de alto rendimiento. La nueva fecha da un horizonte a los interesados, aunque no equivale a una confirmación de entregas ni despeja las dudas acumuladas por los retrasos.

Propulsores de SpaceX y una demostración espectacular

La compañía exhibió un deportivo blanco que recorrió una rampa curva, se adhirió a ella boca abajo y luego saltó, giró en el aire y descendió lentamente antes de aterrizar. La escena buscó demostrar las capacidades atribuidas al nuevo vehículo, pero la información disponible no incluyó especificaciones completas que permitan evaluar por separado cada componente o el alcance práctico de esa maniobra. Musk presentó la colaboración como el resultado de unir, en sus palabras, a la mejor compañía de autos del mundo con la mejor compañía de cohetes.

Tesla atribuyó al biplaza una aceleración de cero a 60 millas por hora en menos de un segundo, una marca que Moravy mostró ante el público con un cronómetro de la empresa. Esa cifra fue presentada como una prestación del vehículo, no como un resultado acompañado por datos técnicos independientes en el material divulgado. La diferencia importa para interpretar el anuncio: la demostración y las afirmaciones de la compañía despiertan interés, pero no sustituyen la publicación de parámetros completos sobre rendimiento, pruebas y condiciones de uso.

El prototipo incorpora un sistema de dirección por cables, conocido como steer-by-wire, y un yugo en lugar de un volante convencional, además de tecnologías desarrolladas por SpaceX. Entre ellas, Tesla mencionó propulsores, recipientes a presión con recubrimiento de carbono, difusores y potentes ventiladores, elementos que, según la empresa, permiten al auto realizar parte de sus acrobacias. Musk ya había anticipado en 2018 que el paquete de opciones de SpaceX incluiría unos diez propulsores pequeños distribuidos alrededor del vehículo para mejorar su velocidad y frenado, e incluso permitirle volar.

La exhibición del jueves retomó aquella idea de un automóvil capaz de elevarse, aunque la noticia no ofreció detalles sobre una eventual capacidad de vuelo en condiciones reales ni sobre las limitaciones de seguridad, autonomía o funcionamiento. La puesta en escena mostró al vehículo flotando lentamente durante una maniobra en la rampa, mientras el equipo defendía el uso de componentes relacionados con la industria espacial. Por ahora, lo que Tesla comunicó combina una demostración visual con promesas de rendimiento; faltan datos públicos para saber cómo se traducirán en el modelo de producción.

Reservas, precio y antecedentes de la espera

Tesla volvió a abrir las reservas del Roadster en las semanas previas a la presentación y acepta depósitos de USD $50.000 de compradores potenciales, incluidos en Estados Unidos y Canadá. La compañía no anunció el precio final del automóvil durante el evento, por lo que el depósito no permite calcular el costo total ni las condiciones definitivas de compra. Tampoco se detallaron las especificaciones de otras variantes, un vacío relevante para quienes intentan comparar el modelo con las promesas de rendimiento que acompañaron su lanzamiento inicial.

En 2017, cuando Musk promovió por primera vez el concepto renovado, Tesla también comenzó a recibir depósitos de USD $50.000. Un año después, el ejecutivo escribió que el paquete SpaceX sumaría propulsores y que estos podrían mejorar la velocidad y el frenado, además de abrir la posibilidad de que el vehículo volara. Las reservas actuales, por tanto, reanudan una oferta que lleva años asociada a anuncios ambiciosos, pero cuya materialización depende ahora de que Tesla cumpla el nuevo calendario de producción anunciado.

El antecedente del modelo original ayuda a distinguir la trayectoria del Roadster de la promesa actual. Diseñado e ingenierado por un equipo liderado por Martin Eberhard, entonces director ejecutivo fundador de Tesla, aquel deportivo se basó en un chasis de Lotus Elise y comenzó a entregarse en 2008. Se vendió en cantidades reducidas por alrededor de USD $100.000 hasta 2012, una historia distinta a la del sucesor presentado ahora, cuyo precio y volumen de producción todavía no fueron informados.

Los retrasos también han afectado a quienes confiaron dinero a la reserva durante años. Sam Altman, cofundador de OpenAI y antiguo amigo de Musk, publicó el año pasado capturas de su reserva y de sus solicitudes de reembolso, y escribió que había estado entusiasmado con el vehículo, aunque siete años y medio le parecían demasiado tiempo de espera. Altman recibió el reembolso; ambos terminaron en los tribunales a principios de este año por un asunto separado sobre la gobernanza y la estructura de propiedad de OpenAI, que no guarda relación con la entrega del automóvil.

Un modelo de nicho y una promesa todavía por cumplir

Otros compradores mantuvieron sus reservas pese a la demora. Lawrence O’Connor, fundador y director ejecutivo de Other World Computing en Austin, Texas, dijo antes del evento que apartó una edición Founder’s en noviembre de 2017, con un pago de USD $250.000 que describió como un “préstamo sin intereses” a Tesla. O’Connor afirmó que asistiría a la presentación y que le entusiasmaba ver el resultado de nueve años de trabajo; después del evento, describió lo que vio como algo “fuera de serie”.

El nuevo Roadster apunta a ser un modelo de gama alta y bajo volumen, por lo que la expectativa en torno a sus prestaciones no implica necesariamente un impacto financiero material para Tesla. CNBC señaló que el vehículo probablemente no alteraría de forma significativa las cuentas de la empresa, aun cuando la presentación captara la atención de seguidores de Musk. La compañía tenía previsto informar sus resultados del tercer trimestre después del cierre del mercado el miércoles, en un anuncio corporativo que coincidía con el interés renovado por el deportivo.

Una decisión de producto sí quedó clara durante el evento: Tesla no incluyó su sistema de conducción automatizada FSD entre las características anunciadas para el Roadster. Musk dijo que será el último vehículo que la empresa fabrique destinado a ser controlado por un conductor humano, una declaración que ubica al modelo en una categoría diferente de las apuestas de automatización asociadas a la compañía. Sin más detalles, no es posible inferir qué sistemas de asistencia tendrá el automóvil, pero la conducción manual forma parte explícita de la visión que Musk presentó.

La nueva fecha de 2028 y la reapertura de reservas colocan de nuevo al Roadster ante una prueba concreta: pasar de exhibiciones y promesas a un vehículo de producción con precio, especificaciones y calendario verificables. La demostración en Texas ofreció imágenes extraordinarias, mientras que el historial de retrasos aconseja separar el espectáculo de los compromisos aún pendientes. Hasta que Tesla publique esos datos y avance hacia las entregas, el deportivo seguirá siendo tanto una apuesta tecnológica como una medida de la credibilidad de sus plazos.


ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.

Suscríbete a nuestro boletín