Por Canuto  

Un estudio del Institute for Strategic Dialogue identifica señales de una posible operación rusa que usaría grupos de Telegram y pagos en criptomonedas para reclutar a jóvenes en Europa para actos de sabotaje y violencia.

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  • El ISD detectó grupos de Telegram donde adolescentes compiten por notoriedad mediante contenido dañino.
  • Un investigador afirma haber visto ofertas de criptomonedas por ataques incendiarios, una práctica que considera nueva en estas redes.
  • Ucrania detuvo a dos menores que presuntamente planeaban atacar su escuela por orden de la Federación Rusa.

 


 

Una investigación del Institute for Strategic Dialogue (ISD) alerta sobre el uso combinado de Telegram y las criptomonedas para captar a adolescentes y jóvenes europeos en acciones de sabotaje y violencia.

El estudio, compartido con i Paper, describe una red de grupos conocidos como “com networks“, donde los participantes compiten por notoriedad al publicar material dañino y demostrar su disposición a ejecutar encargos.

La investigación no presenta cada episodio como una operación rusa confirmada, pero sí identifica múltiples señales que apuntarían a un posible respaldo vinculado con el Estado ruso.

Según el ISD, los organizadores estarían replicando métodos atribuidos a Moscú para reclutar “agentes desechables“, personas utilizadas en el extranjero para realizar acciones violentas con una conexión limitada y difícil de probar con sus presuntos coordinadores.

Telegram como espacio de captación

Las llamadas com networks funcionan como comunidades digitales en las que la recompensa no se limita al dinero, sino que también incluye reconocimiento dentro del grupo. Los participantes comparten videos de daños, amenazas o actos vandálicos, y compiten por conseguir visibilidad frente a otros miembros, una dinámica que puede convertir la provocación en una escalera hacia encargos más peligrosos.

El material revisado por i Paper incluyó dos clips vinculados con incidentes ocurridos en el Reino Unido. En uno de ellos, una persona se grabó mientras destrozaba un automóvil perteneciente a un trabajador social; en el otro, aparentemente la misma persona arrojó un ladrillo contra la ventana de una vivienda, aunque la información disponible no establece por sí sola quién ordenó los hechos.

El atractivo de estas redes reside en que presentan la violencia como un desafío, una forma de obtener estatus o una oportunidad para llamar la atención de los medios. Esa combinación de anonimato, validación grupal y comunicación cifrada puede facilitar el contacto inicial con personas jóvenes, aunque la existencia de un grupo en Telegram no demuestra automáticamente que todos sus integrantes participen en una operación estatal.

El estudio también describe un colectivo paraguas que reúne distintas redes de Telegram y que afirma buscar participantes con opiniones diversas bajo un objetivo común: causar caos. Una parte de ese colectivo asegura estar aliada con Direct Action, un grupo de extrema derecha descrito en la investigación como vinculado a Rusia y al que se atribuye la organización del incendio en una propiedad del primer ministro británico Keir Starmer.

Pagos en criptomonedas y violencia

Steven Rai, autor del estudio, afirmó haber observado chats de Telegram vinculados con Rusia en los que se ofrecían criptomonedas a cambio de ataques incendiarios. El investigador describió estos pagos dentro de las com networks como una práctica “completamente nueva”, una señal que, a su juicio, distingue la evolución reciente de estos mecanismos de captación.

El uso de activos digitales puede ofrecer a los coordinadores una herramienta para enviar incentivos transfronterizos sin recurrir a sistemas bancarios tradicionales. Sin embargo, la información citada no identifica una criptomoneda específica para cada oferta ni demuestra que todos los pagos se hayan completado, por lo que las acusaciones deben entenderse como hallazgos y testimonios atribuidos, no como una relación probada en cada caso.

En el caso relacionado con la vivienda de Starmer, supuestamente ofrecieron a un ciudadano ucraniano de 22 años una cantidad de la stablecoin USDT valorada en miles de dólares para ejecutar los ataques. La expectativa de los presuntos organizadores habría sido provocar cobertura periodística, una motivación que muestra cómo el impacto mediático puede formar parte del encargo junto con el daño material.

Las stablecoins como USDT buscan mantener un valor vinculado al dólar y son utilizadas habitualmente para transferencias dentro del ecosistema cripto. En este contexto, el activo no aparece descrito como una inversión, sino como un supuesto instrumento de pago y reclutamiento, mientras que la noticia no aporta la dirección de una billetera, el monto exacto transferido ni una transacción verificable en una red blockchain.

Detenciones y señales de una operación

Una semana después de los incidentes mostrados en los clips del Reino Unido, la policía ucraniana detuvo a dos niños de 11 y 15 años que presuntamente planeaban atacar su escuela con armas y explosivos. Las autoridades sostuvieron que los menores actuaban “por orden de la Federación Rusa”, una acusación que el Servicio de Seguridad de Ucrania presentó como parte de una operación de inteligencia rusa.

La conexión temporal entre ambos episodios aparece en el relato de la investigación, pero no equivale por sí misma a una prueba de que los menores ucranianos pertenecieran a las mismas conversaciones o grupos observados en el Reino Unido. El dato central es que las autoridades ucranianas describieron el caso como una operación atribuida a Rusia, mientras el estudio más amplio habla de indicadores y posibles vínculos, no de una conclusión judicial aplicable a toda la red.

Para el ISD, la posible participación estatal se reconoce mediante patrones de reclutamiento, objetivos, mensajes y métodos que coincidirían con prácticas rusas ya observadas en acciones en el extranjero. Ese tipo de evaluación combina señales de inteligencia y análisis de comportamiento, pero requiere corroboración independiente antes de establecer responsabilidades definitivas sobre individuos, canales o estructuras concretas.

El caso expone además el riesgo de que los menores sean utilizados como intermediarios desechables, debido a su vulnerabilidad, su menor experiencia y la facilidad con que pueden ser atraídos mediante recompensas o reconocimiento digital. Cuando los encargos se presentan como juegos, retos o pruebas de lealtad, el límite entre vandalismo, propaganda y violencia organizada puede volverse menos visible para quienes participan.

El papel de las plataformas y los activos digitales

Telegram aparece en la investigación como el espacio para descubrir participantes, coordinar conversaciones y difundir pruebas de los actos realizados. La plataforma no es presentada como responsable de cada acción descrita, pero sus grupos y canales pueden ser aprovechados por operadores que buscan reunir rápidamente a personas de diferentes países y mantener separadas las identidades de quienes reclutan y quienes ejecutan.

Las criptomonedas añaden una capa financiera que puede acelerar el reclutamiento, aunque también dejan rastros técnicos que investigadores y autoridades pueden analizar cuando conocen las direcciones involucradas. En la información disponible no se detallan investigaciones blockchain ni incautaciones de fondos, de modo que no corresponde afirmar que los supuestos pagos sean imposibles de rastrear o que hayan quedado fuera del alcance de las autoridades.

El hallazgo de ofertas denominadas en cripto también revela un cambio en el lenguaje de estos grupos: la recompensa puede presentarse como una oportunidad económica inmediata, mientras la difusión del video funciona como una moneda social adicional. Esa mezcla de dinero, notoriedad y pertenencia puede aumentar el atractivo de encargos que, fuera del entorno digital, tendrían consecuencias penales y personales evidentes.

El desafío para las autoridades consiste en distinguir entre provocadores, delincuentes oportunistas y personas dirigidas por una estructura estatal, sin convertir cada mensaje anónimo en una prueba concluyente. El estudio del ISD aporta una advertencia sobre patrones de riesgo; las atribuciones finales, especialmente cuando involucran a menores, requieren evidencias verificables, procedimientos legales y una evaluación cuidadosa de la cadena de mando.

La investigación deja una pregunta abierta sobre la capacidad de las redes digitales para convertir la atención juvenil en una herramienta de desestabilización. Mientras los canales de Telegram ofrecen acceso y coordinación, las stablecoins pueden servir como incentivo transfronterizo, pero ninguna de las dos tecnologías demuestra por sí sola la responsabilidad de Rusia en cada incidente mencionado.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.

 


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