Por Canuto  

xAI instaló ocho turbinas convertidas de motores de avión para suministrar energía a un centro de datos en Mississippi. Aunque el proyecto cuenta con permisos estatales, un grupo ambiental impugnó la autorización y cuestiona los límites de emisiones y las garantías sobre contaminantes.
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  • Las ocho turbinas, convertidas por ProEnergy, pueden generar hasta 50 megavatios cada una, según la información publicada.
  • La impugnación cuestiona, entre otros aspectos, los límites autorizados para ciertos compuestos orgánicos volátiles y las emisiones de monóxido de carbono.
  • El Southern Environmental Law Center sostiene que xAI no ofreció garantías suficientes sobre emisiones como el formaldehído; esa postura forma parte de una disputa más amplia por las turbinas de la empresa.


xAI instala ocho turbinas de avión para alimentar un centro de datos en Mississippi

xAI, la compañía de inteligencia artificial de Elon Musk, instaló ocho turbinas convertidas a partir de motores de avión para suministrar energía a un centro de datos en Mississippi. El proyecto cuenta con permisos estatales, pero un grupo ambiental impugnó la autorización y cuestiona los límites de emisiones y las garantías ofrecidas sobre contaminantes, entre ellos el formaldehído y el monóxido de carbono.

Turbinas de avión como fuente de energía

Las turbinas utilizadas por xAI fueron convertidas por ProEnergy, empresa que adapta equipos de generación a partir de motores de avión. Una publicación de Data Center Dynamics describe la reutilización de motores de General Electric usados en aeronaves como el Boeing 747-400, el 767 y el MD-11.

Cada turbina puede producir hasta 50 megavatios, una potencia que, de acuerdo con Tom’s Hardware, bastaría para abastecer a unos 15.000 hogares. Esa cifra describe la capacidad máxima de una unidad; no confirma cuánta electricidad entregan las ocho turbinas en condiciones reales ni cuánto consume el centro de datos en cada momento.

La elección refleja el interés de las empresas tecnológicas en conseguir fuentes de energía para instalaciones de computación de gran escala. Recurrir a turbinas puede ofrecer una vía de suministro, aunque también plantea preguntas sobre emisiones y efectos en las comunidades cercanas.

La presión por ampliar capacidad forma parte de los planes de crecimiento de xAI. En agosto, Musk dijo que la compañía aumentaría siete veces su capacidad de centros de datos antes de que terminara 2027, según la información citada en el borrador. Esa meta podría verse afectada por retrasos o cancelaciones de proyectos, entre otros factores, por la dificultad de asegurar energía.

Permisos aprobados, pero con objeciones ambientales

El proyecto de las ocho turbinas cuenta con permisos estatales, pero el Southern Environmental Law Center (SELC) impugnó una autorización de Mississippi para una instalación de xAI en el norte del estado. El grupo sostiene que la empresa no presentó garantías suficientes de que los equipos cumplirán los estándares de emisiones aplicables a contaminantes específicos, incluido el formaldehído.

El SELC también acusa a xAI de subestimar las emisiones proyectadas. Esa es la postura del grupo ambiental y no equivale, por sí sola, a una determinación oficial de que la empresa haya incumplido las reglas. La disputa cuestiona si la evaluación y los permisos reflejan adecuadamente los impactos previstos.

Entre las preocupaciones mencionadas figuran los compuestos orgánicos volátiles y el monóxido de carbono. Según la información publicada sobre el permiso impugnado, este permite un límite 25% más alto para ciertos compuestos orgánicos volátiles. Ambientalistas también han planteado inquietudes por las emisiones de monóxido de carbono asociadas con el uso de turbinas para generar electricidad.

El cuestionamiento del permiso se da en el contexto de una disputa más amplia por las turbinas de gas de xAI en Mississippi. El SELC y otros grupos han alegado que la compañía opera turbinas sin los permisos requeridos y han llevado sus reclamos a los tribunales. En julio de 2026, Reuters informó que al menos 57 de 59 turbinas estaban en Mississippi, cerca de la frontera con Tennessee. Estas cifras corresponden al despliegue más amplio descrito en esa disputa y no deben confundirse con las ocho turbinas mencionadas en el proyecto del permiso impugnado.

La demanda de electricidad pone presión sobre los centros de datos

La búsqueda de alternativas energéticas ocurre en un contexto de creciente demanda de electricidad para centros de datos. Un informe publicado en julio de 2026, según la fuente citada, proyectó que estas instalaciones podrían consumir alrededor del 20% de la electricidad de Estados Unidos para 2035. La cifra representaba un aumento de 83% frente a una previsión emitida siete meses antes.

En el caso de xAI, las turbinas convertidas podrían aportar generación al centro de datos sin depender exclusivamente de la red eléctrica tradicional. Sin embargo, la capacidad máxima de cada unidad no elimina la necesidad de evaluar las emisiones, las condiciones de operación y los efectos en el entorno, asuntos que siguen en el centro de la impugnación ambiental.

La controversia refleja un desafío más amplio para la expansión de la inteligencia artificial: los centros de datos necesitan energía constante, mientras que las comunidades y los reguladores examinan sus impactos ambientales. Las turbinas pueden contribuir al suministro, pero la disputa sobre sus permisos y emisiones permanece abierta.


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