Por Canuto  

Kevin Warsh afirmó en Jackson Hole que la inflación estadounidense todavía exige atención prioritaria, mientras describió una economía resistente, un mercado laboral estable y un fuerte avance de la inversión vinculada con la IA.

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  • Kevin Warsh dijo que la inflación subyacente debe avanzar hacia el objetivo de la Fed con suficiente claridad y velocidad.
  • El presidente de la Reserva Federal consideró difícil describir las condiciones financieras generales como restrictivas.
  • Warsh destacó un crecimiento estimado de 9% en el gasto de capital durante los últimos cuatro trimestres, con un papel relevante de la infraestructura de IA.

 


 

El presidente de la Reserva Federal (FED), Kevin Warsh, advirtió que la inflación en Estados Unidos continúa demasiado alta y debe seguir siendo el principal foco del banco central.

En su primer discurso como presidente de la Fed en Jackson Hole, Wyoming, Warsh evitó ofrecer una guía anticipada sobre las próximas decisiones de tasas, pero presentó una evaluación positiva de la actividad económica y defendió la prioridad institucional de preservar la estabilidad de precios.

La intervención llegó mientras los mercados siguen buscando señales sobre el posible rumbo de la política monetaria. Aunque Warsh no indicó si respalda un cambio de tasas en la siguiente reunión, explicó que él y una buena mayoría de sus colegas consideraron prudente mantenerlas estables en julio, a la espera de información adicional sobre las cadenas de suministro, los flujos de inversión y la geopolítica.

La inflación continúa como principal preocupación

Warsh sostuvo que la Fed necesita comprobar que la inflación subyacente se dirige hacia su objetivo con claridad y a una velocidad suficiente. “Debemos tener la confianza de que la inflación subyacente se dirige hacia nuestro objetivo, con claridad y a velocidad suficiente. De lo contrario, tenemos trabajo por hacer“, afirmó durante su intervención, antes de subrayar que garantizar precios estables forma parte de la responsabilidad central del banco.

El funcionario señaló que las medidas generales de inflación han descendido de manera significativa desde sus máximos de 2022, aunque el progreso observado durante los dos últimos años ha sido modesto. En su evaluación, las lecturas del índice de Gastos de Consumo Personal, conocido como PCE y considerado la medida preferida de inflación de la Fed, junto con el Índice de Precios al Consumidor de este verano, resultaron mejores de lo esperado, pero no demostraron una mejora sustancial de las tendencias subyacentes.

La preocupación de Warsh se concentró especialmente en las cifras del PCE, que describió como más inquietantes al compararlas con otras señales recientes. Su advertencia sugiere que una moderación puntual de los datos no basta para confirmar que la presión sobre los precios se encuentre firmemente encaminada hacia el objetivo del banco central, una distinción relevante para los inversores que esperan un relajamiento monetario.

El presidente de la Fed también mencionó las medidas de mercado sobre las expectativas de inflación y destacó que esas señales deben regresar al proceso de análisis del banco central. Según Warsh, la confianza reflejada en los precios de mercado respecto a que la Fed garantizará la estabilidad de precios representa un reconocimiento a la institución y a sus tradiciones, y añadió: “Puedo asegurarles… que tienen razón”.

Una economía que conserva impulso

Junto con su advertencia inflacionaria, Warsh ofreció un diagnóstico robusto sobre la economía estadounidense. Dijo que el crecimiento económico parece haberse fortalecido y vinculó esa percepción con un aumento rápido del gasto de capital, que estimó en 9% durante los últimos cuatro trimestres, una expansión capaz de sostener la actividad incluso bajo un entorno marcado por precios del petróleo más altos, aranceles y otros shocks.

La infraestructura asociada con la inteligencia artificial ocupa un lugar destacado en esa dinámica de inversión. Warsh calculó que más de la mitad del crecimiento del gasto de capital registrado este año probablemente puede atribuirse a la construcción de infraestructura para IA, lo que conecta el auge de esa tecnología con una parte significativa del impulso empresarial que observa la Reserva Federal.

El consumo también mostró resistencia en la evaluación del funcionario, quien indicó que el gasto de los hogares ajustado por inflación se mantuvo saludable pese a las presiones externas. De acuerdo con sus cifras, este componente aumentó más de 2% durante los últimos cuatro trimestres, una evolución que, a su juicio, refleja que los consumidores todavía sostienen una parte importante de la demanda interna.

Warsh incorporó además a las empresas del S&P 500 en su lectura de la economía, al señalar que sus márgenes de beneficio se encuentran bastante elevados en relación con su trayectoria histórica. Esa rentabilidad, combinada con el aumento de la inversión y el consumo, ayuda a explicar por qué el presidente de la Fed considera difícil describir el panorama general como una economía claramente debilitada.

Mercados financieros y política monetaria

La evaluación de las condiciones financieras fue uno de los puntos que más atención recibió, porque puede influir en la forma en que los mercados interpretan el nivel actual de las tasas. Warsh declaró: “Me resultaría difícil describir las condiciones financieras generales como restrictivas“, una formulación que sugiere que el costo oficial del dinero quizá no esté frenando demasiado la actividad económica.

La frase no equivalió a una promesa de mantener las tasas sin cambios ni a una señal explícita sobre la próxima reunión. Sin embargo, al presentarla junto con su preocupación por el PCE y la persistencia de las tendencias inflacionarias, Warsh dejó claro que la Fed seguirá evaluando el equilibrio entre una economía resistente y la necesidad de evitar que los precios permanezcan elevados durante demasiado tiempo.

El presidente de la FED dijo que el banco central mantiene una vigilancia estrecha sobre las dinámicas internas de los mercados y el desempeño relativo entre sectores. También mencionó que seguirá atento a la variación en el crecimiento de los beneficios corporativos, al gasto de capital y a los efectos posteriores sobre los precios de los activos, la confianza empresarial, los ingresos de los consumidores y el gasto.

Para los mercados, ese enfoque implica que las próximas decisiones dependerán de un conjunto amplio de señales, no únicamente de una lectura mensual de inflación o de un movimiento aislado en el empleo. Las condiciones financieras, la inversión en infraestructura de IA, la rentabilidad corporativa y la respuesta de los consumidores formarán parte del análisis mientras los funcionarios esperan nueva información antes de modificar la política monetaria.

Empleo estable y ausencia de orientación anticipada

Warsh describió el mercado laboral como bastante estable y compatible con una situación de pleno empleo. También explicó que la baja rotación laboral refleja, en parte, el significativo reemparejamiento entre empleadores y trabajadores que ocurrió a gran escala después de la pandemia, una reorganización que puede mantener contenido el movimiento de empleados sin indicar necesariamente un deterioro amplio del mercado.

Esta caracterización refuerza la imagen de una economía que todavía no exige una respuesta de emergencia por debilidad de la demanda. A la vez, el mercado laboral estable reduce la presión para que la Fed anticipe cambios únicamente con el propósito de proteger el empleo, especialmente cuando el presidente del banco central considera que la inflación subyacente todavía no ofrece suficiente confianza.

El funcionario mantuvo su compromiso de no ofrecer orientación anticipada sobre el camino de la política monetaria. En lugar de adelantar una decisión, explicó que una buena mayoría de sus colegas y él pensaron que el curso más prudente en julio consistía en esperar datos entre reuniones, particularmente por la posible evolución de las cadenas de suministro, los flujos de inversión y la situación geopolítica.

El mensaje de Jackson Hole combina, por tanto, dos elementos que los inversores deberán seguir de cerca: una economía con crecimiento, consumo, beneficios e inversión sólidos, y una inflación que todavía no permite declarar la victoria. Warsh no cerró la puerta a un cambio de política, pero tampoco ofreció el alivio que los mercados suelen buscar en un discurso de este tipo, porque insistió en que la Fed necesita más evidencia antes de actuar.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA.

 


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