Tesla se prepara para lanzar su Cybercab en Austin, pero los primeros pasajeros serán sus propios empleados. El robotaxi sin volante ya se produce en masa, aunque aún no puede venderse legalmente. La compañía avanza con cautela mientras compite con Waymo.
***
- Tesla planea lanzar el Cybercab en Austin a finales de agosto, comenzando con viajes para sus empleados.
- La empresa ya fabrica más de 100 unidades del Cybercab en Gigafactory Texas desde febrero.
- Los robotaxis de Tesla acumulan 380.000 millas no supervisadas, frente a las 220 millones de Waymo.
Tal como ocurrió con otros hitos de la compañía, el lanzamiento del Cybercab de Tesla viene con una letra pequeña que conviene leer con atención. Según informó The Information, el robotaxi de dos asientos, diseñado sin volante ni pedales, podría salir a las vías públicas de Austin, Texas, este mismo mes, aunque los primeros en subirse no serán pasajeros comunes, sino los propios empleados de Tesla.
El plan, de acuerdo con las fuentes consultadas por el medio, consiste en ofrecer viajes al personal de la compañía en rutas públicas y luego integrar los Cybercabs al servicio de robotaxi que Tesla ya opera en Austin, unos días después. El objetivo interno apunta a finales de agosto, si bien quienes están al tanto del proyecto advierten que el cronograma todavía podría sufrir demoras.
La estrategia es la misma que Tesla siguió antes de abrir su primer centro de robotaxis en esa ciudad el año pasado, y resulta prudente. Sin embargo, el anuncio dista mucho de la visión de un futuro totalmente autónomo que Elon Musk ha promovido desde aproximadamente 2016.
Como parte de la preparación, Tesla ha estado realizando pruebas de manejo en su campus de Austin desde julio, transportando empleados por rutas privadas. La semana pasada, además, llevó a cabo sesiones de entrenamiento con los departamentos locales de bomberos, rescate y policía para que los primeros respondedores comprendan cómo se comportan los vehículos en caso de emergencia.
Las pruebas en vías públicas de la versión de producción comenzaron en junio, lo que marca un avance significativo en el proceso de validación del sistema. A pesar de que la compañía no revela cifras oficiales de producción, se estima que para julio ya se habían visto más de 100 Cybercabs estacionados en los lotes de la fábrica.
Una producción en masa sin permiso de circulación
El dato más revelador del informe es que Tesla está fabricando los Cybercabs en Gigafactory Texas desde febrero, a un ritmo que podría calificarse de producción en masa. La empresa está ensamblando un vehículo que todavía no puede vender legalmente a ningún cliente, ni permitir que un usuario lo conduzca, dado que carece de los controles tradicionales y, en la mayoría de las jurisdicciones, aún no cuenta con el permiso necesario para operar sin supervisión humana.
Esta apuesta resulta llamativa porque pone el énfasis en el software de conducción autónoma, que aún tiene que demostrar su valía en el mundo real, y no en la fábrica, que evidentemente ya estaba lista desde hace tiempo. La sincronización entre la producción y el desarrollo del sistema de conducción es clave, y Tesla parece estar ajustando los tiempos para que el lanzamiento coincida con la madurez de su tecnología.
En ese escenario, la brecha entre el anuncio y la realidad se hace evidente. Tesla presume de que sus robotaxis ya recorrieron alrededor de 380.000 millas sin conductor en sus centros de servicio, una cifra que Elon Musk citó con aprobación en alguna ocasión. Sin embargo, su principal competidor, Waymo, superó las 220 millones de millas sin conductor solo con pasajeros hace bastante tiempo, lo que pone en perspectiva la diferencia de escala.
Mientras tanto, se informa que la flota no supervisada de Tesla en Austin se redujo a aproximadamente 17 autos, frente a unos 25 que estaban operativos en primavera. Además, los robotaxis de Tesla todavía funcionan únicamente dentro de geocercas cuidadosamente mapeadas en un puñado de ciudades, desde Austin hasta algunos mercados de Florida, y siempre con supervisores de seguridad humanos cerca.
Un servicio que escala lenta y deliberadamente
Este es un servicio que crece de forma lenta y deliberada, sin importar el lenguaje grandilocuente que se use en los anuncios. El Cybercab, en lugar de cambiar esa aritmética, aporta una carrocería más elegante y una propuesta más audaz, pero la realidad operativa sigue siendo la misma: el servicio está lejos de ser masivo.
El simple hecho de que los primeros pasajeros sean empleados de la compañía indica que Tesla aún no confía plenamente en su tecnología para exponerla al público en general. Las pruebas con empleados son de bajo riesgo, fáciles de controlar, y prácticamente imposibles de usar en contra de la empresa, pues cualquier incidente se mantendría dentro de la organización.
Además, esta modalidad le permite a Tesla anunciar un lanzamiento sin necesidad de entregar el servicio público no supervisado que ha prometido durante casi una década. La historia de los robotaxis de Tesla está llena de momentos cuidadosamente escenificados que parecían la llegada definitiva, pero que al final resultaron ser simplemente ensayos.
El Cybercab frente a los reguladores y la competencia
Pese a las limitaciones, el Cybercab representa un avance genuino en el diseño de vehículos autónomos, ya que elimina por completo el volante y los pedales. Eso lo hace más atrevido que los modelos adaptados como el Model Y, y los reguladores están empezando a mostrarse más receptivos con este tipo de formatos, como demostró Zoox, la empresa de Amazon, cuando consiguió la primera aprobación en Estados Unidos para cobrar por viajes en un robotaxi sin volante.
La decisión de Tesla de entrenar a los primeros respondedores en Austin muestra un enfoque colaborativo que podría facilitar la aceptación regulatoria. Que los departamentos de policía y bomberos conozcan el comportamiento de estos vehículos en situaciones de emergencia es un paso importante para construir confianza.
Aun así, la sombra de los retrasos históricos es alargada. El Cybercab se presentó con gran fanfarria en 2024, y desde entonces ha habido un goteo constante de promesas y fechas límite que no se cumplieron del todo. Por eso, aunque un servicio de transporte para empleados en una ciudad sea un progreso real, no debe confundirse con un robotaxi que cualquier persona pueda pedir a través de una aplicación.
La prudencia es la clave en este momento, y conviene mantener ambas cosas firmemente separadas hasta que Tesla deje de difuminarlas. Hasta entonces, lo que se anunció como el futuro de la conducción autónoma sigue siendo, por ahora, un ensayo más en el largo camino hacia la comercialización masiva.
ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.
Suscríbete a nuestro boletín
Artículos Relacionados
Bitcoin
Hashi de Sui supera 1,1 millones de depósitos de bitcoin en su testnet, señal de demanda institucional
Empresas
Cursor activa Origin por defecto para usuarios de pago y sus términos de datos aún no se publican
Criptomonedas
Nasdaq extiende su jornada a 23 horas: la bolsa estadounidense se acerca al comercio continuo
Estados Unidos