Por Canuto  

El S&P 500 se aproxima a un récord, pero la mayoría de sus componentes permanece muy por debajo de sus máximos. La concentración del índice en unas pocas megacapitalizaciones y el peso del gasto en inteligencia artificial plantean dudas sobre la amplitud y la resistencia del repunte.
***

  • El 41% de las acciones del S&P 500 cotiza más de 30% por debajo de sus máximos, aunque el índice está a menos de 0,2% de un récord.
  • Nvidia, Apple y Microsoft representan cerca de una quinta parte del indicador, cuya ponderación por valor de mercado amplifica el peso de las compañías más grandes.
  • El desempeño de los mayores gastadores en IA durante la temporada de resultados del tercer trimestre será clave para evaluar si el repunte conserva su apoyo.


S&P 500 casi en récord, aunque muchas de sus acciones siguen rezagadas

El S&P 500 se encuentra a menos de 0,2% de su máximo, pero esa cercanía no refleja el desempeño de todas las empresas que integran el índice. Un análisis publicado por BeInCrypto señala que 41% de sus componentes cotiza más de 30% por debajo de sus propios máximos históricos, una diferencia que revela un repunte concentrado en un grupo reducido de compañías.

La disparidad también aparece en otros tramos de la caída: alrededor de 84% de las acciones permanece al menos 10% debajo de sus máximos, mientras 17% acumula descensos superiores a 50%. El índice, por su parte, puede acercarse a un récord porque asigna mayor influencia a las empresas de mayor valor de mercado, de modo que el avance de las compañías más grandes puede compensar las pérdidas de muchas otras.

El reporte indica que el S&P 500 cerró por encima de 7.800 puntos por primera vez el 6 de octubre y que el índice avanzó 0,59% en la sesión reflejada en sus datos. Esas cifras describen la fortaleza del indicador agregado, pero no eliminan la pregunta que plantea la amplitud débil: cuánto depende el mercado de unas pocas acciones para sostener su trayectoria.

Un índice cerca de su máximo y una mayoría lejos del suyo

Un índice ponderado por capitalización no otorga el mismo peso a cada integrante. En el S&P 500, las compañías con mayor valor de mercado pueden mover el resultado general con más fuerza que las empresas pequeñas, por lo que el rendimiento del indicador no equivale al de la acción promedio ni permite concluir que todas sus industrias avanzan a la vez.

La distancia entre el nivel del índice y el desempeño de sus componentes se aprecia en los datos de máximos: 41% de las acciones cae más de 30% desde sus propios picos, y 17% retrocede más de 50%. A la vez, el 84% se mantiene al menos 10% debajo de esos niveles, una proporción que muestra que la debilidad no se limita a un puñado de casos extremos.

La combinación de un indicador agregado fuerte con muchos componentes rezagados importa porque ofrece una lectura distinta del mercado. Si el avance se reparte entre más empresas, la evolución del índice tiene una base interna más extensa; si depende sobre todo de las mayores ponderaciones, su apariencia puede ser más sólida que la experiencia de una parte considerable de sus integrantes.

Esto no significa que un repunte concentrado tenga que terminar de inmediato ni que el índice deba caer porque algunas acciones estén lejos de sus máximos. Sí implica que la cifra principal, observada sin revisar la distribución de los rendimientos, puede ocultar diferencias relevantes entre compañías y sectores, y que la continuidad del avance dependerá en parte del grupo que actualmente más pesa.

Bienes raíces y servicios públicos enfrentan el mayor rezago

La debilidad varía de forma marcada entre sectores. Según los datos atribuidos a The Kobeissi Letter, 97% de las acciones de bienes raíces cotiza al menos 10% por debajo de su máximo histórico; la proporción llega a 96% en materiales, 94% en servicios públicos y 92% en consumo discrecional.

En el otro extremo, energía aparece como el sector que mejor se ha sostenido bajo esa misma medida: 62% de sus componentes está al menos 10% debajo de sus máximos. Salud registra 70% y tecnología de la información, 72%, cifras menores que las de los sectores más rezagados, aunque todavía indican que una mayoría de sus acciones no ha recuperado sus picos.

El informe también señala que las acciones inmobiliarias tocaron la semana anterior un mínimo récord frente al S&P 500. Esa comparación relativa indica que el sector ha perdido terreno frente al indicador general, mientras los rendimientos de los bonos del Tesoro a largo plazo alcanzaron máximos de 24 años el 7 de octubre, un movimiento que puede presionar a sectores sensibles a las tasas, como bienes raíces y servicios públicos.

La relación con los rendimientos ayuda a contextualizar el rezago, pero no demuestra por sí sola que las tasas expliquen cada caída sectorial. En el caso de bienes raíces y servicios públicos, el reporte presenta los rendimientos elevados como un factor que puede pesar sobre sus acciones; los datos sectoriales muestran la magnitud de la brecha, sin atribuir todos los movimientos a una sola causa.

La apuesta por la inteligencia artificial concentra el riesgo

Nvidia, Apple y Microsoft representan aproximadamente una quinta parte del S&P 500, según el análisis citado. Su peso explica por qué los movimientos de unas pocas megacapitalizaciones pueden influir de manera desproporcionada en el indicador, incluso cuando la acción promedio atraviesa una etapa mucho menos favorable.

Kevin Gordon, jefe de investigación macroeconómica y estrategia de Schwab, sostiene que las acciones vinculadas con la inteligencia artificial son ahora las que mantienen el índice. También indicó que el componente promedio cayó 14% desde su máximo hasta su mínimo desde comienzos de agosto, una caída que contrasta con la cercanía del S&P 500 a su récord.

Otra comparación del reporte apunta en la misma dirección: el índice de Goldman Sachs que excluye las acciones que el banco clasifica como habilitadoras de IA avanzó 6,7% durante los seis meses hasta el 6 de octubre, frente a una ganancia de 18,3% para el S&P 500. La diferencia no explica por sí sola qué ocurrirá después, pero muestra cuánto ha influido el grupo relacionado con la IA en el rendimiento reciente del índice.

Gordon advirtió que un tropiezo de una megacapitalización en sus gastos de capital, o un déficit en el gasto destinado a IA combinado con presupuestos reducidos, podría alterar las ganancias. El argumento plantea un riesgo de concentración: si una parte relevante de las expectativas está asociada a inversiones en IA, cualquier señal de menor gasto podría afectar tanto a las compañías que lo realizan como al grupo de acciones que ha impulsado el indicador.

Por eso, los informes del tercer trimestre de las mayores empresas que gastan en IA serán una prueba para evaluar si la base del repunte se mantiene. El reporte no anticipa el resultado de esos balances; señala que pueden mostrar si el gasto continúa respaldando las ganancias o si la concentración deja al S&P 500 más expuesto a una desaceleración.

Qué revela la brecha entre el récord y la acción promedio

La lectura principal no es que el récord del S&P 500 sea ficticio, sino que describe un promedio ponderado que convive con desempeños muy distintos. El índice puede avanzar mientras numerosos componentes permanecen en corrección, porque las acciones más grandes tienen una capacidad mayor para compensar las caídas de las de menor peso.

La proporción de empresas alejadas de sus máximos, junto con las diferencias sectoriales y el desempeño inferior del indicador sin habilitadores de IA, sirve como advertencia sobre la amplitud del movimiento. No permite determinar cuándo cambiará la tendencia ni anticipa una caída automática, pero sí ayuda a distinguir entre un mercado que sube de forma extendida y otro cuyo resultado depende de un conjunto estrecho de compañías.

En ese contexto, los resultados de los grandes gastadores en IA pueden ofrecer información sobre dos aspectos relacionados: la evolución de sus presupuestos y la capacidad de esas inversiones para acompañar sus ganancias. Si los reportes muestran continuidad en el gasto, el grupo que ha sostenido al índice podría conservar apoyo; si señalan recortes o déficits, aumentaría la atención sobre la dependencia del S&P 500 respecto de esas empresas.

Por ahora, la fotografía que presenta el análisis combina un índice a menos de 0,2% de su récord con 41% de sus acciones más de 30% debajo de sus máximos y 17% con pérdidas superiores a 50%. Esa distancia convierte la amplitud del mercado y el gasto en IA en dos referencias centrales para entender si la fortaleza del indicador refleja una recuperación más extendida o el empuje de unas pocas megacapitalizaciones.


ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.

Suscríbete a nuestro boletín