El S&P 500 permanece cerca de su máximo histórico aunque los rendimientos del Tesoro subieron a niveles no vistos desde 2023. La explicación, según Jeff Schulze, de ClearBridge Investments, está en unas ganancias corporativas sólidas y en un aumento de las tasas reales asociado con mayor crecimiento, infraestructura de IA y una recalibración de la política de la Reserva Federal.
***
- El S&P 500 acumula una ganancia superior al 10% hasta agosto y se mantiene aproximadamente 2% por debajo de su récord de cierre.
- El rendimiento del Tesoro a 10 años llegó a 4,93%, mientras las tasas reales explicaron la mayor parte del aumento desde finales de febrero.
- Jeff Schulze sostiene que las ganancias del S&P 500 crecieron 52% interanual en el segundo trimestre y podrían seguir respaldando al mercado.
📈 Bonos suben, acciones resisten
El S&P 500 sigue 2% bajo su récord pese al 10 años en 4,93%.
Las ganancias crecieron 52% interanual en el segundo trimestre.
Las tasas reales subieron 50 puntos básicos desde febrero, impulsadas por crecimiento e infraestructura de IA. pic.twitter.com/JSmktmTrnf
— Diario฿itcoin (@DiarioBitcoin) September 12, 2026
El S&P 500 resiste la presión de los bonos
El mercado accionario estadounidense ha mostrado una resistencia que desconcierta a quienes esperaban una corrección más profunda ante el aumento de los rendimientos de los bonos. El S&P 500 se encuentra aproximadamente 2% por debajo de su máximo histórico de cierre, una distancia reducida pese a que el rendimiento del Tesoro a 10 años alcanzó su nivel más alto desde 2023 durante la semana pasada.
Cuatro de las cinco jornadas bursátiles de la semana anterior terminaron con pérdidas, en un contexto marcado por el encarecimiento del petróleo y el avance de las tasas de largo plazo. Sin embargo, el retroceso no se convirtió en un desplome, porque los inversionistas continúan valorando el crecimiento de las ganancias corporativas y la posibilidad de que el ciclo económico conserve suficiente fuerza para sostener las cotizaciones.
Ganancias corporativas frente a mayores rendimientos
Jeff Schulze, jefe de estrategia económica y de mercado de ClearBridge Investments, explicó a Yahoo Finance que las señales recientes del mercado provienen, en buena medida, de un entorno de resultados empresariales sólidos. El estratega destacó que las ganancias del S&P 500 crecieron 52% interanual durante el segundo trimestre, un avance que ayuda a compensar parte del efecto negativo que normalmente producen unas tasas de interés más elevadas sobre las valoraciones accionarias.
Schulze considera que esa tendencia puede prolongarse y generar un impulso positivo para las acciones, aunque su lectura no equivale a una garantía de que el rally continuará sin interrupciones. Cuando los beneficios crecen con suficiente rapidez, los inversionistas pueden aceptar rendimientos de bonos más altos porque esperan que las empresas produzcan mayores flujos de caja y mantengan sus perspectivas de expansión.
La historia reciente del índice también ofrece un argumento favorable para quienes mantienen una visión alcista. Según una nota de Schulze y su equipo, el S&P 500 avanzó más de 10% hasta agosto en determinados años y posteriormente subió entre septiembre y diciembre en 25 de 28 ocasiones, lo que representa una tasa de resultados positivos de 89%.
Ese patrón no elimina los riesgos asociados con la inflación, el petróleo o las decisiones de la Reserva Federal, pero sí muestra por qué algunos gestores no interpretan el retroceso de mediados de agosto como el inicio automático de un mercado bajista. Para ellos, un comienzo fuerte del año suele conservar parte de su inercia cuando las empresas continúan entregando resultados que justifican los precios alcanzados.
Qué está impulsando al rendimiento del Tesoro
La explicación del comportamiento bursátil también depende de la composición del aumento en los rendimientos. Schulze señaló que el avance del Tesoro a 10 años, una referencia para las tasas de largo plazo y las hipotecas, ha estado impulsado principalmente por tasas reales más altas, es decir, por rendimientos ajustados por inflación.
Desde los mínimos registrados a finales de febrero, la tasa real subió 50 puntos básicos, mientras que las expectativas de inflación aumentaron 15 puntos básicos y la prima de plazo avanzó 17 puntos básicos. La diferencia importa porque un alza dominada por mejores perspectivas de crecimiento suele transmitir una señal distinta a la de un salto provocado por temor a una inflación descontrolada o por una pérdida de confianza fiscal.
El movimiento refleja, según la evaluación de ClearBridge Investments, una combinación de crecimiento económico más firme, expansión de la infraestructura vinculada con la inteligencia artificial y una reevaluación de la trayectoria de la política monetaria de la Reserva Federal. En ese escenario, los inversionistas no necesariamente están interpretando las tasas altas como una amenaza inmediata para la actividad, sino como el reflejo de una economía con mayor capacidad de expansión.
El viernes 11 de septiembre, el rendimiento del bono del Tesoro a 10 años se ubicó en 4,93%, mientras el bono a 30 años rondó el 5,33%. Esos niveles elevan el costo de financiamiento para hogares y compañías, pero el mercado accionario podría tolerarlos mientras no provoquen una reducción material de las expectativas de beneficios ni revelen un deterioro abrupto de la economía.
La lectura del mercado y el próximo movimiento de la Fed
Schulze sostuvo que el mercado de acciones está interpretando correctamente el reciente avance de los rendimientos, porque el movimiento parece más cercano a una normalización del mercado de renta fija que a una señal de crisis. Su argumento parte de que, después de la crisis financiera global de 2008, los bancos centrales redujeron las tasas de interés hasta niveles cercanos a cero y las mantuvieron allí durante años para estimular la economía.
El retorno gradual hacia condiciones financieras menos excepcionales puede elevar los rendimientos sin destruir necesariamente el atractivo de las acciones. No obstante, la relación seguirá siendo delicada: si las tasas suben demasiado rápido o si el mercado empieza a descontar una caída significativa de los beneficios, el mismo factor que hoy se interpreta como normalización podría convertirse en un detonante de ventas.
La atención también está concentrada en la próxima decisión de la Reserva Federal, prevista para el miércoles 16 de septiembre, después de la publicación de la información analizada. El mercado ya había descontado un aumento de 25 puntos básicos y los inversionistas asignaban una probabilidad cercana al 90% a ese movimiento después de que un indicador de inflación subyacente mostrara que los precios subieron más de lo esperado durante el mes anterior.
Para las acciones, la clave no será únicamente si ocurre esa subida, sino cómo evolucionan las expectativas posteriores sobre el crecimiento, la inflación y las ganancias empresariales. Mientras los rendimientos reflejen una economía más sólida y las empresas mantengan resultados convincentes, el S&P 500 podría seguir cerca de sus máximos; si el aumento empieza a señalar una amenaza para la actividad, la defensa del rally será mucho más difícil.
Un equilibrio frágil para los inversionistas
El caso actual ilustra por qué los mercados no reaccionan a una cifra aislada, sino a la causa que la origina y a sus consecuencias esperadas. Un rendimiento del Tesoro a 10 años cercano a 5% puede presionar las valoraciones, pero su impacto será diferente si surge junto con mayores beneficios, inversiones en infraestructura de IA y una economía que conserva impulso.
El petróleo añade una fuente adicional de incertidumbre, ya que sus precios en ascenso contribuyeron a empujar los rendimientos y pueden complicar el panorama inflacionario. Aun así, la información disponible no muestra que los inversionistas estén abandonando masivamente las acciones, sino que están evaluando si el crecimiento corporativo puede superar el costo de capital más alto.
La estadística de los 25 avances en 28 ocasiones ofrece respaldo al optimismo, aunque no debe confundirse con una predicción mecánica para el cierre del año. Los episodios históricos reúnen condiciones económicas distintas y no garantizan que el comportamiento del S&P 500 se repita cuando cambian la política monetaria, los precios energéticos o la percepción sobre el sector tecnológico.
Por ahora, la combinación de ganancias fuertes y tasas reales más elevadas mantiene al mercado en una zona de tensión controlada. El S&P 500 continúa cerca de su récord, pero la capacidad de las empresas para sostener sus beneficios y la reacción de los inversionistas ante la próxima decisión de la Fed determinarán si el rally todavía tiene recorrido o si los bonos finalmente imponen una corrección más severa.
Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.
Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.
ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.
Suscríbete a nuestro boletín
Artículos Relacionados
Estados Unidos
Seis coberturas contra la inflación para proteger el poder adquisitivo
China
China exige a EE.UU. detener el espionaje tecnológico y amenaza con represalias
Empresas
Empresas de EE. UU. recuperan miles de millones tras fallo contra aranceles de Trump
Mercado de Capitales

