China exigió a Estados Unidos detener de inmediato el espionaje contra sus empresas y advirtió que posee la determinación y los medios para tomar represalias, en una nueva escalada de la disputa tecnológica por la inteligencia artificial y los semiconductores.
***
- El Ministerio de Comercio de China respondió a declaraciones públicas de Michael Ellis, subdirector de la CIA.
- Ellis planteó que empresas chinas vinculadas con IA, semiconductores y biotecnología podían ser objetivos legítimos de inteligencia.
- Beijing calificó la postura estadounidense como una expresión de “lógica de gánster” y advirtió sobre represalias.
🚨 China exige a EE.UU. detener el espionaje tecnológico
El Ministerio de Comercio advirtió represalias contra operaciones dirigidas a empresas de IA, semiconductores y biotecnología.
La respuesta siguió declaraciones del subdirector de la CIA, Michael Ellis, sobre posibles… pic.twitter.com/hPvQ7MdZV6
— Diario฿itcoin (@DiarioBitcoin) September 12, 2026
China eleva el tono contra Washington
China pidió a Estados Unidos que detenga de inmediato todas las actividades de espionaje dirigidas contra empresas del país y advirtió que responderá si esas operaciones continúan. El Ministerio de Comercio afirmó que Beijing tiene una firme determinación y los medios para tomar represalias, en un mensaje que conecta directamente la inteligencia económica con la creciente rivalidad tecnológica entre ambas potencias.
La declaración llegó a menos de dos semanas de la visita de Xi Jinping a Washington prevista para el 24 de septiembre, aunque reportes citados por medios internacionales señalan que el viaje todavía no había sido confirmado oficialmente. En un eventual encuentro, la inteligencia artificial y otras tecnologías avanzadas ocuparían previsiblemente un lugar destacado. La disputa por el liderazgo tecnológico ya abarca sectores estratégicos como los semiconductores, la biotecnología y los sistemas de IA, por lo que cualquier acusación de espionaje añade presión a una relación diplomática marcada por la desconfianza.
El comunicado del ministerio chino fue divulgado a última hora del viernes y respondió de manera directa a unas declaraciones realizadas a comienzos de la semana por Michael Ellis, subdirector de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos. Ellis expuso públicamente la expansión del trabajo de inteligencia estadounidense sobre China y planteó la posibilidad de considerar objetivos legítimos a determinadas empresas del país asiático.
Según el reporte de South China Morning Post, Ellis sostuvo que las compañías chinas vinculadas con la inteligencia artificial, los semiconductores y la biotecnología podían formar parte de las prioridades de espionaje. Sus comentarios resultaron especialmente relevantes porque fueron pronunciados en un raro discurso público de un alto funcionario de la CIA, una agencia que normalmente mantiene en reserva buena parte de sus operaciones y objetivos.
La respuesta de Beijing a las declaraciones de Ellis
El Ministerio de Comercio acusó a Estados Unidos de haber expuesto a plena luz del día una lógica de gánster propia de la hegemonía. Beijing señaló que se opone firmemente a esa postura, al considerar que Washington presenta como una práctica aceptable lo que China describe como una intervención dirigida contra sus empresas y sus capacidades tecnológicas.
La expresión utilizada por el ministerio busca subrayar una contradicción: Estados Unidos defiende la competencia económica cuando sus empresas participan en el mercado, pero al mismo tiempo recurre a sus servicios de inteligencia para obtener información sobre sectores considerados estratégicos. En la lectura china, esa combinación no representa una competencia comercial ordinaria, sino una forma de presión que aprovecha la posición dominante de una potencia.
El comunicado también defendió la competencia económica como una actividad comercial normal y sostuvo que quienes logran ventaja deben apoyarse en la tecnología, el talento y la innovación. Con esa formulación, Beijing presentó sus avances industriales como el resultado de capacidades propias, en lugar de aceptar que el crecimiento de sus empresas pueda explicarse únicamente por acceso indebido a información o conocimientos extranjeros.
La respuesta no detalló qué medidas concretas podría adoptar China ni identificó empresas estadounidenses que pudieran convertirse en objetivos de represalias. Sin embargo, la advertencia sobre la existencia de medios suficientes para responder deja abierta la posibilidad de nuevas acciones si Washington mantiene o amplía sus actividades de inteligencia en los sectores señalados.
IA y chips, el nuevo frente de la rivalidad
La inteligencia artificial y los semiconductores se han convertido en áreas centrales de la competencia entre China y Estados Unidos porque ambos sectores influyen sobre la capacidad industrial, militar y económica de los países. En este caso, la disputa no se limita a aranceles, restricciones comerciales o controles tecnológicos, sino que incorpora la obtención de información sobre empresas que desarrollan productos y conocimientos considerados estratégicos.
La inclusión de la biotecnología amplía todavía más el alcance del conflicto, al sumar un sector en el que la investigación, los datos y las capacidades técnicas pueden tener consecuencias económicas y científicas de largo plazo. La acusación china, por tanto, no se refiere a una sola industria, sino a un conjunto de áreas avanzadas que Beijing y Washington consideran fundamentales para su posición internacional.
El discurso de Ellis mostró que la CIA está ampliando su labor de inteligencia sobre China, de acuerdo con el contenido divulgado por la fuente. Al describir como objetivos legítimos a empresas relacionadas con IA, chips y biotecnología, el funcionario planteó una visión en la que la seguridad nacional estadounidense se extiende al ámbito corporativo y tecnológico.
Para Beijing, esa visión convierte la competencia empresarial en un asunto de confrontación geopolítica y aumenta el riesgo de que las compañías de ambos países queden atrapadas en decisiones tomadas por sus gobiernos. La disputa también puede dificultar la cooperación tecnológica, elevar la desconfianza entre investigadores y empresas, y volver más sensibles las negociaciones que Xi Jinping y las autoridades estadounidenses deban abordar si la visita a Washington se concreta.
Una advertencia antes de la visita de Xi
El momento de la declaración china añade un componente diplomático a la controversia, porque el mensaje fue emitido poco antes del viaje de Xi Jinping a Estados Unidos previsto para septiembre. Aunque el comunicado se concentró en el espionaje contra empresas, su contenido también funciona como una señal política para la agenda bilateral, especialmente en aquellos temas donde las dos potencias compiten por influencia y autonomía tecnológica.
La advertencia de Beijing no equivale por sí sola al anuncio de una medida específica, pero establece un límite público frente a las operaciones que China atribuye a Washington. Al hablar de firme determinación y medios para responder, el Ministerio de Comercio buscó dejar claro que considera la actividad de inteligencia una cuestión que puede provocar una respuesta oficial, incluso si todavía no se conocen sus características.
La posición estadounidense, según las declaraciones de Ellis, parte de una evaluación distinta sobre la relación entre seguridad nacional y empresas tecnológicas. Para Washington, obtener información sobre capacidades chinas en áreas como la IA y los chips puede formar parte de la protección de sus intereses estratégicos, mientras que para Beijing esa práctica confirma una lógica de hegemonía contra la que está dispuesto a reaccionar.
Si la reunión entre Xi y las autoridades estadounidenses se celebra, tendrá que desenvolverse en ese clima de acusaciones cruzadas, con la tecnología avanzada como uno de los asuntos más delicados. La respuesta de China muestra que la rivalidad ya no se expresa únicamente mediante restricciones visibles al comercio, sino también a través de la disputa por el espionaje, la innovación y el control de información considerada crítica.
Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.
Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.
ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.
Suscríbete a nuestro boletín
Artículos Relacionados
Estados Unidos
Exinvestigador de OpenAI vuelve a apostar por acciones de IA tras la caída de USD $35.000 millones en activos
China
Li Auto llegará a Europa este trimestre, seis años antes de lo previsto
Empresas
Empresas de EE. UU. recuperan miles de millones tras fallo contra aranceles de Trump
Bitcoin

