Por Canuto  

La red eléctrica administrada por PJM enfrenta una presión creciente por la expansión de los centros de datos y la inteligencia artificial. El operador prepara cortes temporales para grandes usuarios, mientras la escasez de generación eleva los precios y reabre el debate sobre los costos ambientales de la infraestructura digital.
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  • PJM comenzará a reducir el suministro desde junio de 2027 para centros de datos y otros usuarios de al menos 50 megavatios.
  • La demanda eléctrica de los centros de datos podría cuadruplicarse para 2035, mientras los precios mayoristas de PJM casi se duplicaron en un año.
  • La medida puede impulsar fuentes propias de energía, aunque los generadores diésel plantean riesgos ambientales y sanitarios.


PJM prepara cortes temporales para centros de datos ante la presión sobre la red eléctrica

La red eléctrica más grande de Estados Unidos enfrenta dificultades por el crecimiento acelerado de los centros de datos. PJM Interconnection prevé cortar temporalmente el suministro a grandes usuarios durante crisis de energía, después de que una subasta para incorporar nueva generación resultara insuficiente.

• PJM comenzará a reducir el suministro desde junio de 2027 para centros de datos y otros usuarios de al menos 50 megavatios.

• La demanda eléctrica de los centros de datos podría cuadruplicarse para 2035, mientras los precios mayoristas de PJM casi se duplicaron en un año.

• La medida puede impulsar fuentes propias de energía, aunque los generadores diésel plantean riesgos ambientales y sanitarios.

Una red bajo presión por la expansión de la inteligencia artificial

Los centros de datos concentran servidores, sistemas de almacenamiento y equipos de refrigeración que operan de forma continua. Su expansión acompaña el crecimiento de la inteligencia artificial, los servicios en la nube y otras aplicaciones digitales.

PJM Interconnection administra la red eléctrica que se extiende desde Virginia hasta Illinois. Su territorio cubre a 67 millones de clientes, lo que convierte cualquier problema de capacidad en un asunto de amplio impacto regional.

El operador ha tenido dificultades para responder al aumento acelerado de la demanda. La construcción de nuevos centros de datos avanza con mayor rapidez que la incorporación de plantas capaces de producir electricidad adicional.

Las proyecciones citadas por TechCrunch indican que los centros de datos podrían utilizar cuatro veces más electricidad en 2035 que en la actualidad. Ese incremento añade presión a una red que ya debe atender hogares, fábricas y otros grandes consumidores.

El problema no se limita a la disponibilidad física de energía. También involucra la planificación de la red, las inversiones en transmisión y el tiempo necesario para construir nuevas instalaciones de generación.

Cortes con compensación para los grandes usuarios

PJM indicó que reducirá la energía suministrada a los centros de datos y otros usuarios grandes durante las crisis de electricidad. La iniciativa corresponde a los programas de respuesta a la demanda, utilizados durante décadas con clientes industriales.

La reducción no comenzará de inmediato. PJM prevé aplicar los primeros cortes a partir de junio de 2027, mientras organiza otra subasta orientada a incorporar nueva capacidad de generación.

La medida se dirigirá a centros de datos con una demanda de al menos 50 megavatios. El umbral también establece una diferencia entre las grandes instalaciones y los consumidores de menor escala.

Los clientes que acepten esas interrupciones recibirán compensación. El mecanismo busca que los grandes usuarios ayuden a estabilizar el sistema sin asumir completamente el costo económico de dejar de operar durante una emergencia.

El aviso previo puede variar según la situación. Estos programas suelen notificar a los participantes con una anticipación de entre 30 minutos y algunos días, dependiendo de la demanda prevista.

Más generación propia y mayor uso de diésel

La posibilidad de cortes puede llevar a nuevos centros de datos, y potencialmente a instalaciones existentes, a construir sus propias fuentes de energía. Esa estrategia permitiría mantener los servidores activos cuando PJM solicite una reducción del consumo.

Los centros que no instalen generación propia probablemente dependerán de sus generadores de respaldo. Estos equipos suelen tener costos operativos más altos y generan más contaminación que otras alternativas de suministro.

Muchos operadores prefieren generadores diésel porque el combustible está ampliamente disponible. Además, pueden almacenarlo en el propio centro de datos, lo que facilita la operación durante interrupciones de la red.

Las normas federales permiten utilizar esos generadores hasta 50 horas al año en eventos de respuesta a la demanda. También autorizan hasta 100 horas anuales para situaciones como emergencias y mantenimiento.

El uso más frecuente de estos equipos puede crear un conflicto entre la confiabilidad eléctrica y la calidad del aire. Una solución diseñada para evitar apagones podría trasladar parte de sus costos a las comunidades cercanas.

Controversia ambiental en Virginia

Esta semana, Vantage Data Centers recibió críticas por su aparente coordinación con reguladores ambientales de Virginia. La controversia se relaciona con un informe sobre los posibles efectos de sus generadores de respaldo.

El informe sostenía que los generadores diésel podrían causar decenas de millones de dólares en daños sanitarios anuales. El cálculo se refería a las personas que viven cerca de un centro de datos de 96 megavatios en el norte de Virginia.

Según las críticas, la empresa y los reguladores habrían intentado desacreditar ese informe. La información disponible describe una aparente coordinación, sin presentar en el material de origen una conclusión judicial sobre el caso.

El episodio muestra la tensión que puede surgir cuando una región atrae inversiones tecnológicas, pero también enfrenta emisiones asociadas a la energía de respaldo. Los vecinos pueden beneficiarse de actividad económica y, al mismo tiempo, preocuparse por la contaminación local.

La discusión también plantea preguntas sobre la transparencia de los datos ambientales. Las comunidades necesitan conocer cuánto tiempo operarán los generadores, qué emisiones producirán y qué controles aplicarán las autoridades.

Precios eléctricos y críticas a la planificación

PJM ha recibido críticas durante los últimos meses por la forma en que gestiona la nueva capacidad de generación. Los cuestionamientos también abarcan el proceso para conectar grandes usuarios, incluidos los centros de datos.

En el último año, los precios mayoristas de la electricidad dentro del territorio de PJM casi se duplicaron. El monitor independiente del mercado atribuyó una parte importante de ese aumento a los centros de datos.

Los precios mayoristas reflejan el costo de producir y suministrar electricidad antes de que llegue a los consumidores finales. Cuando suben, pueden aumentar la presión sobre empresas, hogares y autoridades que deben mantener tarifas competitivas.

La subasta que no logró añadir suficiente capacidad intensificó las preocupaciones sobre el equilibrio entre oferta y demanda. Una nueva convocatoria busca corregir parte del déficit, aunque las plantas y las líneas de transmisión requieren tiempo para completarse.

El debate tiene relevancia para el futuro de la economía digital. La inteligencia artificial puede impulsar productividad y nuevos servicios, pero su infraestructura necesita un suministro eléctrico confiable, asequible y compatible con objetivos ambientales.

Un desafío que trasciende a los centros de datos

Los cortes temporales representan una herramienta de emergencia, no una solución definitiva para el crecimiento de la demanda. PJM todavía necesita ampliar la generación y mejorar la planificación de la red regional.

Los centros de datos también deberán evaluar cómo reducir su impacto sobre el sistema. La generación propia, la eficiencia energética y una mejor gestión de las cargas pueden disminuir la necesidad de interrupciones.

Sin embargo, las alternativas tienen costos y riesgos distintos. Los generadores diésel ofrecen disponibilidad, pero pueden ser más caros de operar y más contaminantes que otras fuentes.

La compensación puede hacer atractivo el programa para algunos operadores. Aun así, no elimina las preguntas sobre quién paga las nuevas inversiones ni quién asume los efectos ambientales de la expansión.

La decisión de PJM anticipa una disputa más amplia en Estados Unidos. El país deberá decidir cómo distribuir los beneficios y los costos de una infraestructura tecnológica cuya demanda eléctrica podría crecer con rapidez durante la próxima década.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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