OpenAI mantiene conversaciones con la administración de Donald Trump para entregar una participación del 5% en la empresa, una propuesta que pondría sobre la mesa un paquete valorado en cerca de USD $43.000 millones y que busca convertir al público estadounidense en beneficiario directo del auge de la inteligencia artificial.
***
- OpenAI estudia ceder al gobierno de EE. UU. una participación del 5%, valorada en unos USD $42.600 millones a USD $43.000 millones.
- Sam Altman impulsa la idea como una forma de dar al público exposición financiera al crecimiento de la inteligencia artificial.
- La propuesta surge mientras la Casa Blanca adopta una postura más intervencionista frente al sector y en medio de la rivalidad tecnológica con China.
🚨 OpenAI negocia ceder un 5% al gobierno de Trump
La propuesta está valorada entre USD $42.600M y $43.000M.
Busca dar al público estadounidense participación en el crecimiento de la inteligencia artificial.
OpenAI, valorada en USD $852.000M, está en conversaciones previas… pic.twitter.com/oXxWvluJ3f
— Diario฿itcoin (@DiarioBitcoin) July 2, 2026
OpenAI, la empresa detrás de ChatGPT, mantiene conversaciones iniciales con la administración del presidente Donald Trump para entregar al gobierno de Estados Unidos una participación del 5% en la compañía. La propuesta aparece en un momento de mayor escrutinio oficial sobre las firmas de inteligencia artificial y antes de una eventual salida a bolsa.
De concretarse bajo la valoración más reciente, ese paquete equivaldría a cerca de USD $42.600 millones. Otra referencia citada sobre la operación sitúa el valor en torno a USD $43.000 millones, a partir de una valoración total de OpenAI de USD $852.000 millones.
La idea, según reportes atribuidos al Financial Times y replicados por otros medios, no se limitaría solo a OpenAI. También formaríaparte de una conversación más amplia para que otras empresas estadounidenses de IA otorguen participaciones similares al gobierno federal.
El planteamiento de fondo es político y económico a la vez. Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, ha defendido que el público pueda participar en los beneficios financieros de la inteligencia artificial, una tecnología que promete productividad y crecimiento, pero que también despierta temor por su impacto sobre el empleo.
En ese contexto, la negociación ha llamado la atención tanto de Wall Street como de Washington. No se trata solo de una posible transferencia accionaria de tamaño inusual, sino de una nueva señal de que el desarrollo de la IA en Estados Unidos podría avanzar cada vez más ligado al poder político.
Una propuesta que busca alinear al público con el auge de la IA
La administración Trump ya había dejado entrever su interés por este tipo de acuerdos. El mes pasado, el presidente dijo a periodistas que planeaba reunirse con altos ejecutivos del sector para discutir fórmulas que permitieran al público obtener una participación en las empresas líderes de inteligencia artificial.
Trump describió esa posibilidad como una “cosa hermosa”. También afirmó que convertir al público estadounidense en socio de esta revolución tecnológica lo haría rico, una frase que resume la lógica política detrás del plan.
Altman ya había promovido antes conceptos parecidos. En ocasiones previas propuso la idea de un fondo de riqueza pública que mantuviera participaciones en compañías de IA como OpenAI.
Esa visión intenta responder a una preocupación creciente entre trabajadores, reguladores y comunidades locales. A medida que la IA se expande, aumentan las críticas por su potencial para desplazar empleos y por el fuerte crecimiento de centros de datos con alto consumo de energía y recursos.
Desde esa óptica, compartir parte de la riqueza generada por el sector podría funcionar como una válvula de alivio político. La tesis es simple: si los contribuyentes reciben una exposición económica directa, la resistencia social a la IA podría moderarse.
Por ahora, no hay confirmación de un acuerdo cerrado. Una de las versiones sobre el tema señala que se trata de conversaciones iniciales entre OpenAI y la Casa Blanca.
Valoración multimillonaria y ambición de salida a bolsa
OpenAI está valorada actualmente en USD $852.000 millones, según la información disponible en los reportes citados. Bajo esa cifra, una participación del 5% equivale a aproximadamente USD $42.600 millones o, redondeando, a unos USD $43.000 millones.
La empresa, sin embargo, tendría metas todavía más ambiciosas. Otra versión del reporte indica que OpenAI apunta a una valoración de USD $1 billón en una próxima cotización en Nueva York.
Ese dato es clave para entender la dimensión estratégica del momento. Si la compañía llega al mercado con esa capitalización, cualquier participación entregada al gobierno podría apreciarse aún más y transformarse en una de las apuestas públicas más grandes sobre el negocio de la IA.
La magnitud del posible acuerdo también revela cómo ha cambiado la escala del sector. Hace pocos años, hablar de una participación pública de decenas de miles de millones de dólares en una empresa de software habría sonado extremo.
Hoy, en cambio, la IA generativa se ha convertido en un terreno donde convergen capital privado, regulación, seguridad nacional y política industrial. OpenAI está en el centro de esa convergencia, tanto por su liderazgo tecnológico como por su proximidad a las discusiones regulatorias en Washington.
La compañía no respondió de inmediato a solicitudes de comentarios en los reportes divulgados. Esa ausencia de confirmación deja abiertas preguntas sobre la estructura exacta del pacto y sobre si la participación sería directa, gradual o condicionada a una futura oferta pública.
Trump, Intel y las distintas fórmulas para administrar las participaciones
Trump ya expresó apoyo reiterado a la idea de que el gobierno tome posiciones en OpenAI y en otras firmas como Anthropic y Google. Su discurso presenta estas tenencias como una forma de asociar a los ciudadanos con el crecimiento del país en una industria crítica.
El antecedente más citado es Intel. El año pasado, el gobierno de Estados Unidos tomó una participación del 10% en el fabricante de chips, que entonces valía USD $9.000 millones.
Según la información reportada, esa participación hoy vale más de USD $60.000 millones. Trump ha presumido que esa operación generó decenas de miles de millones de dólares para el público estadounidense.
Dentro de la administración han surgido distintas ideas sobre cómo manejar eventuales acciones en empresas de IA. JD Vance, vicepresidente de Estados Unidos, dijo que Trump preferiría mantenerlas en un fondo soberano.
Otras voces han sugerido una alternativa distinta. Las acciones podrían terminar en las llamadas “cuentas Trump”, vehículos de inversión para niños que el presidente está impulsando.
Desde la oposición y la izquierda también hubo propuestas más agresivas. Bernie Sanders sostuvo que el público debería tener una participación del 50% en las empresas, una cifra muy superior a lo que se discute actualmente con OpenAI.
Más intervención en la IA y presión por la competencia con China
La posible operación se produce mientras la Casa Blanca cambia de tono frente a la inteligencia artificial. Aunque al comienzo la administración mostró un enfoque de menor intervención, en los últimos meses su postura se ha vuelto más activa.
Entre las medidas citadas figura el bloqueo del lanzamiento de los sistemas más potentes de Anthropic. También se menciona que OpenAI fue obligada a limitar quién puede usar sus modelos más recientes.
Ese giro refleja una realidad más amplia. La IA ya no se discute solo como una tecnología comercial, sino como una cuestión de poder geopolítico, control de infraestructura y competencia estratégica.
China aparece como telón de fondo de casi todas estas decisiones. El aumento de la rivalidad tecnológica con Pekín ha reforzado la idea de que Estados Unidos debe conservar ventaja en modelos, chips, centros de datos y talento especializado.
En ese escenario, la toma de participaciones públicas puede verse como una extensión de la política industrial. No solo implica capturar valor económico, sino también atar más estrechamente a las empresas privadas con los objetivos nacionales de largo plazo.
Anthropic, por su parte, ha defendido una vía distinta para repartir beneficios. La empresa sugirió impuestos especiales al sector de IA que financiarían un “dividendo digital” para el público.
Lo que está en juego para la industria y los mercados
Para el mercado, esta discusión abre un precedente sensible. Si OpenAI entrega una participación del 5% al gobierno, otras firmas líderes del sector podrían enfrentar presión política para estudiar estructuras parecidas.
Eso alteraría la relación clásica entre startups de alto crecimiento, inversionistas privados y reguladores. La noción de que el Estado participe directamente en la creación de valor de una empresa tecnológica sería más propia de una política industrial explícita que de un simple marco de supervisión.
También podría influir en la narrativa pública sobre la IA. En vez de presentarse solo como una amenaza para ciertos empleos o como una fuente de concentración corporativa, la tecnología podría venderse como un activo nacional con retorno compartido.
Aun así, persisten dudas importantes. No está claro si los contribuyentes aceptarían el riesgo de estar expuestos al desempeño bursátil de compañías de IA, ni cómo se valoraría políticamente una eventual caída futura en esas acciones.
Tampoco hay certeza sobre la recepción empresarial de un esquema así. Para algunas firmas, abrir el capital al gobierno podría facilitar respaldo regulatorio; para otras, podría interpretarse como una intromisión difícil de separar de futuras exigencias sobre producto, acceso o seguridad.
Lo que sí parece claro es que OpenAI y la administración Trump están probando una idea de enorme alcance. Si prospera, Estados Unidos no solo regularía la revolución de la IA, sino que buscaría participar directamente en su riqueza.
Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.
Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA.
ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.
Suscríbete a nuestro boletín
Artículos Relacionados
Criptomonedas
Robinhood apuesta por agentes de IA que igualen a traders humanos
China
Modelo chino GLM-5.2 presiona a OpenAI y Anthropic con menor costo y fuerte avance en IA
Empresas
SoftBank lanzará nube de IA en EE. UU. y apunta a una capacidad masiva de 10 GW
China