Por Canuto  

Novo Nordisk presentó su hoja de ruta para 2030, pero el mercado la consideró insuficiente frente a la competencia de Eli Lilly y al próximo vencimiento de la patente de semaglutida.
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  • Las acciones de Novo Nordisk llegaron a caer 7% en Copenhague tras su Capital Markets Day en Londres.
  • La empresa prevé lanzar más de cinco fármacos con potencial de superventas y alcanzar DKK 150.000 millones en ventas ajustadas por riesgo para 2035.
  • El CEO Mike Doustdar reconoció que la exclusividad de semaglutida comenzará a expirar en Estados Unidos en 2032.


Novo Nordisk presentó el lunes 21 de septiembre sus ambiciones estratégicas para 2030 durante un Capital Markets Day celebrado en Londres, pero el anuncio no logró convencer a los inversores que esperaban un cambio de rumbo más contundente. Las acciones de la farmacéutica llegaron a retroceder 7% durante la sesión en Copenhague y, hacia el mediodía, moderaban la pérdida a 5,4%, en una reacción que reflejó la distancia entre las expectativas del mercado y los objetivos divulgados por la compañía.

El plan busca sostener el crecimiento de Novo mientras la empresa enfrenta una competencia cada vez más intensa en medicamentos para la obesidad y la diabetes. También intenta preparar a la compañía para el vencimiento de la protección sobre semaglutida, el ingrediente activo de Wegovy y Ozempic, productos que impulsaron buena parte de su expansión reciente y que ahora concentran una de las principales preocupaciones de los accionistas.

Una hoja de ruta bajo presión

Entre sus principales metas, Novo Nordisk señaló que aspira a llevar al mercado más de cinco fármacos con potencial para convertirse en productos de ventas superiores a USD $1.000 millones anuales antes de 2030. La compañía también proyectó más de DKK 150.000 millones, equivalentes a unos USD $23.000 millones, en ventas de su cartera de desarrollo ajustadas por riesgo para 2035, una métrica que intenta reflejar el valor esperado de medicamentos aún en investigación.

La empresa no estableció una tasa extraordinaria de expansión para el periodo inmediato, sino que indicó que pretende aumentar sus ingresos entre 2026 y 2030 a un ritmo consistente con el de sus pares de la industria farmacéutica. Esa comparación fue precisamente uno de los elementos que generó dudas, porque algunos inversores consideran que Novo debería crecer por encima del promedio debido a su posición histórica en el mercado de tratamientos contra la obesidad.

La estrategia incluye además una ampliación de la capacidad productiva para que diez veces más personas con obesidad puedan recibir tratamientos orales basados en GLP-1. Novo afirmó que aspira a llegar a más de 60 millones de pacientes en todo el mundo para 2030, una meta que combina el aumento de la oferta, la expansión internacional y una mayor disponibilidad de medicamentos en una categoría que todavía enfrenta restricciones de fabricación y acceso.

Mike Doustdar, CEO de Novo Nordisk, reconoció durante el encuentro que la compañía opera en un entorno competitivo difícil y describió el vencimiento de la patente como el principal asunto que los inversores tienen presente. Según explicó, la exclusividad de semaglutida comenzará a expirar a principios de la década de 2030, con Estados Unidos como primer mercado afectado en 2032, después de que ese país representara más de la mitad de las ventas de Novo durante el año anterior.

El desafío de la semaglutida

La semaglutida sostiene productos de gran relevancia comercial para Novo Nordisk, por lo que la eventual entrada de alternativas una vez terminada la exclusividad podría modificar la estructura de ingresos de la farmacéutica. Doustdar dijo a los inversores que la compañía planea superar ese momento siendo más grande y mucho más diversificada que en la actualidad, una declaración que pretende convertir el riesgo de vencimiento en un incentivo para acelerar la renovación del portafolio.

La diversificación anunciada va más allá de la base tradicional de Novo en obesidad y diabetes. La empresa identificó oportunidades en trastornos sanguíneos y endocrinos, enfermedades hepáticas y afecciones cardiovasculares, mientras que su dirección también anticipó una mayor actividad de desarrollo de negocios, aunque esa posible expansión externa no está incluida en el objetivo de ventas fijado para 2030.

El problema para los accionistas es que la estrategia describe una transformación gradual, no una operación inmediata capaz de cerrar la brecha con Eli Lilly. Jacob Pedersen, estratega de inversiones de Middelfart Sparekasse, dijo a CNBC que comparar el crecimiento previsto con una cesta amplia de compañías farmacéuticas apunta a un nivel de ambición menor al que el mercado había asumido durante mucho tiempo que Novo podía ofrecer.

Per Hansen, economista de ahorro de Nordnet, sostuvo que los inversores esperaban un anuncio transformador y que ese resultado extraordinario no existía por razones evidentes. Sus comentarios reflejan una tensión central para la compañía: Novo debe demostrar que puede construir nuevas fuentes de crecimiento antes de que la semaglutida pierda protección, pero cualquier programa de investigación y desarrollo requiere tiempo y no garantiza que los candidatos lleguen al mercado con éxito.

La brecha frente a Eli Lilly

La presentación ocurrió después de varios meses complicados para Novo Nordisk, que la semana anterior cambió su marca corporativa a Novo e introdujo un nuevo marco de cultura empresarial. El reajuste busca acompañar una etapa de expansión y renovación, pero también evidencia la presión que enfrenta la organización mientras intenta recuperar terreno frente a Eli Lilly en el segmento de medicamentos contra la obesidad.

Durante el segundo trimestre, Novo tenía aproximadamente 39% del mercado estadounidense de fármacos contra la obesidad y la diabetes, mientras Eli Lilly controlaba cerca de 61%, de acuerdo con los datos citados por CNBC. La diferencia es relevante porque ambas compañías compiten por una categoría con fuerte demanda, pero también porque muestra que el liderazgo que Novo construyó alrededor de sus tratamientos no se ha traducido en una ventaja estable frente a su rival estadounidense.

El comportamiento bursátil amplificó ese contraste. Antes de la sesión del lunes, las acciones de Novo habían perdido 27% en los doce meses anteriores, mientras que los títulos de Eli Lilly habían ganado 52% durante el mismo periodo, una divergencia que dejó al mercado más exigente con cualquier promesa de recuperación presentada por la farmacéutica danesa.

La presión también aparece en las previsiones financieras de corto plazo. En agosto, Novo comunicó que espera que las ventas ajustadas y la utilidad operativa ajustada de todo 2026 se sitúen entre una caída de 6% y un resultado plano, calculadas a tipos de cambio constantes, una guía que refuerza la percepción de que la empresa necesita resultados concretos y no solo objetivos de largo plazo para recuperar la confianza.

Qué deberá demostrar Novo

El mercado ahora evaluará si los candidatos del portafolio pueden convertirse en productos comerciales capaces de compensar la futura pérdida de exclusividad de semaglutida. La meta de más de cinco fármacos con potencial de superventas ofrece una señal de amplitud, pero los inversores necesitarán observar avances clínicos, aprobaciones regulatorias, capacidad de producción y una adopción suficiente para convertir esa expectativa en ingresos reales.

La expansión de la manufactura será igualmente decisiva, especialmente porque el objetivo de atender a diez veces más personas con tratamientos orales exige que la compañía resuelva simultáneamente disponibilidad, escala y distribución. Llegar a más de 60 millones de pacientes para 2030 implicaría ampliar el alcance global de Novo, pero la fuente no detalló cómo se repartiría esa cifra por regiones ni qué impacto tendría sobre los márgenes.

La dirección también deberá explicar cómo la diversificación puede avanzar sin diluir recursos de las áreas que todavía generan la mayor parte del negocio. Incursionar en enfermedades hepáticas, cardiovasculares, endocrinas y trastornos sanguíneos podría reducir la dependencia de un solo ingrediente activo, aunque cada área tiene ciclos de investigación, perfiles de riesgo y mercados competitivos distintos.

Por ahora, la reacción negativa de las acciones indica que los inversores consideran insuficiente la promesa de crecer al ritmo de sus pares, al menos frente al nivel de desempeño que esperaban de Novo. La farmacéutica pretende salir del vencimiento de la patente como una compañía más grande y diversificada, pero tendrá que convertir esa ambición en avances verificables antes de que el calendario de 2032 transforme la preocupación actual en un problema financiero inmediato.


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Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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