Por Canuto  

La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos trasladará su infraestructura de pronóstico meteorológico a Google Cloud. El acuerdo contempla máquinas virtuales de alto rendimiento, mayor flexibilidad operativa y el uso de inteligencia artificial de DeepMind para producir pronósticos en minutos.
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  • NOAA trasladará a Google Cloud su Sistema Operativo de Supercomputación para el Clima y el Tiempo antes de diciembre de 2027.
  • Las máquinas virtuales H4D, basadas en procesadores AMD Epyc, reemplazarán a las supercomputadoras HPE Cray Dogwood y Cactus.
  • El AI Global Forecast System promete utilizar 99,7% menos ciclos de computación y generar pronósticos en minutos.

 


La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos, conocida como NOAA, dejará de depender exclusivamente de sus propias supercomputadoras para ejecutar sus operaciones de pronóstico meteorológico. La agencia escogió a Google Cloud como proveedor de la infraestructura que sostendrá este proceso.

El cambio representa una transformación relevante para una actividad que durante décadas se apoyó en sistemas de computación de alto rendimiento financiados por el Gobierno. NOAA planea trasladar su plataforma principal a la nube comercial antes de diciembre de 2027, indica The Register.

NOAA trasladará su sistema de pronóstico a la nube

La agencia señaló que será el primer centro nacional de predicción meteorológica en operar en una nube comercial. La Oficina Meteorológica del Reino Unido también avanza en una migración hacia Microsoft Azure, aunque mediante un formato híbrido.

Las operaciones meteorológicas requieren una gran capacidad de procesamiento porque combinan observaciones atmosféricas, modelos numéricos y enormes volúmenes de datos. Estos cálculos permiten estimar la evolución de tormentas, huracanes y otros eventos extremos.

Hasta ahora, General Dynamics tenía el contrato para administrar las máquinas de predicción meteorológica de NOAA. Los equipos más recientes eran supercomputadoras HPE Cray instaladas en centros de datos ubicados en Virginia y Arizona.

Esas máquinas, identificadas como Dogwood y Cactus, podían procesar casi 14 PFlops de pronósticos meteorológicos. La unidad PFlop describe una capacidad de un cuatrillón de operaciones de punto flotante por segundo.

El plan incluye trasladar a Google Cloud el Sistema Operativo de Supercomputación para el Clima y el Tiempo de NOAA. La plataforma está administrada por la división del Servicio Nacional de Meteorología, conocida como NWS.

El traslado también abarcará el software que genera los datos meteorológicos del NWS para análisis. La agencia busca que sus equipos trabajen con una infraestructura capaz de adaptarse mejor a los cambios en la demanda computacional.

La flexibilidad de Google Cloud será clave

Según The Register, NOAA espera que la nube haga más ágil la ejecución de modelos meteorológicos. Esa capacidad podría permitir pronósticos más tempranos y mejores advertencias para distintos eventos climáticos extremos.

La agencia considera que sus sistemas internos han creado cuellos de botella para la evolución de sus operaciones. La computación local ofrece control directo, pero también exige mantener instalaciones, servidores y capacidad suficiente para los periodos de mayor actividad.

“La computación de alto rendimiento basada en la nube acelerará la transición de la investigación a las operaciones al eliminar los cuellos de botella tradicionales de los sistemas locales”, dijo Neil Jacobs, administrador de NOAA.

Jacobs destacó que la nube permite disponer de grandes cantidades de capacidad computacional cuando resulta necesario. NOAA podría aumentar los ciclos de procesamiento durante la temporada de tormentas tropicales y reducirlos durante periodos más tranquilos.

Este modelo contrasta con la operación de una supercomputadora propia, que requiere mantener una infraestructura permanente incluso cuando la demanda baja. La elasticidad de la nube puede ayudar a ajustar el uso de recursos a las necesidades de cada temporada.

Google planea utilizar sus máquinas virtuales H4D para el trabajo de NOAA. Estas instancias están construidas sobre procesadores AMD Epyc y forman parte de la oferta de computación de alto rendimiento de Google Cloud.

Google las denomina máquinas virtuales porque funcionan bajo un hipervisor que integra herramientas de red y orquestación. Sin embargo, pueden sincronizarse para ejecutar trabajos de gran escala de una forma similar a la de una supercomputadora tradicional.

Inteligencia artificial para acelerar los pronósticos

El contrato también permitirá que NOAA utilice el conjunto de herramientas de inteligencia artificial de DeepMind. La colaboración contempla el desarrollo del primer sistema de pronóstico meteorológico de la agencia impulsado por IA.

El proyecto se denomina AI Global Forecast System. Su objetivo consiste en producir pronósticos precisos utilizando 99,7% menos ciclos de computación que los sistemas tradicionales, de acuerdo con la información proporcionada por NOAA y Google.

El sistema también promete reducir el tiempo de generación de un pronóstico. En lugar de tardar horas, podría producir sus resultados en cuestión de minutos.

La reducción del tiempo de cálculo tendría importancia para la emisión de alertas. Cada minuto adicional puede facilitar que las oficinas de campo analicen la información y comuniquen riesgos a las comunidades.

El NWS ya actualiza el software derivado del Global Forecast System, conocido como GFS, y del Global Ensemble Forecast System, llamado GEFS. La meta consiste en que ambos sistemas funcionen dentro de la nube.

Los modelos meteorológicos no reemplazan por completo el trabajo de los especialistas. Sus resultados deben integrarse con datos, análisis y decisiones operativas antes de que una oficina emita una alerta pública.

Nuevas herramientas para oficinas de campo

El traslado a la nube forma parte de una modernización más amplia del software utilizado por el Servicio Nacional de Meteorología. En marzo, el NWS otorgó contratos a Accenture y Booz Allen Hamilton para supervisar el desarrollo de nuevas herramientas.

Los proyectos se llaman HIVE y CIRRUS. Su propósito es ayudar a las oficinas de campo a analizar datos y emitir alertas, en reemplazo del software interno que actualmente realiza esas tareas.

La operación muestra que la migración no se limitará a mover servidores desde centros de datos gubernamentales hacia instalaciones de Google. También implica adaptar aplicaciones, flujos de trabajo y sistemas de análisis para operar en una arquitectura basada en la nube.

Para gestionar los trabajos de supercomputación, Google ofrece Cluster Toolkit y Cluster Director. El primero permite implementar clústeres, mientras el segundo ayuda a mantenerlos durante su operación.

Google Cloud Batch puede administrar la cola de tareas, la programación y la provisión de recursos. Estas funciones buscan coordinar los trabajos de NOAA sin exigir que la agencia configure manualmente cada elemento de la infraestructura.

Google indicó que los clientes pueden acceder a las máquinas H4D por tan solo USD $0,03 por hora de núcleo cuando no asumen compromisos de largo plazo. La cifra corresponde al precio señalado para esas instancias en la información de la compañía.

El costo final de una operación de esta escala dependerá del volumen de procesamiento, el almacenamiento, la transferencia de datos y las herramientas adicionales utilizadas. La noticia no especifica el valor total del contrato entre NOAA y Google Cloud.

Un cambio para la computación pública de alto rendimiento

El acuerdo conecta dos tendencias tecnológicas que avanzan con rapidez: la computación de alto rendimiento bajo demanda y la inteligencia artificial aplicada a tareas científicas. NOAA utilizará ambas para renovar una infraestructura crítica para la seguridad pública.

La decisión también puede influir en el mercado de HPC, que durante años recibió impulso de los sistemas meteorológicos financiados por gobiernos. La compra y administración de grandes supercomputadoras generaba demanda para fabricantes, integradores y operadores especializados.

Con la migración, una parte de esa demanda podría trasladarse hacia proveedores de nube comercial. El cambio no elimina la necesidad de servidores avanzados, pero modifica quién los opera y cómo las instituciones acceden a ellos.

El modelo ofrece ventajas potenciales, aunque también aumenta la importancia de la gestión contractual y de la continuidad del servicio. NOAA deberá coordinar sus operaciones con una infraestructura externa mientras mantiene la disponibilidad de sus pronósticos.

La dependencia de una nube comercial también puede exigir controles rigurosos sobre datos, seguridad, rendimiento y acceso a los recursos. La información disponible no detalla cómo se distribuirán esas responsabilidades entre NOAA y Google Cloud.

La fecha objetivo para completar la migración es diciembre de 2027. Hasta entonces, la agencia tendrá que completar la adaptación del sistema operativo, los modelos meteorológicos y las aplicaciones que utilizan sus oficinas.

El resultado permitirá evaluar si la nube comercial puede responder a las exigencias de un centro nacional de predicción meteorológica. También mostrará si la inteligencia artificial puede acelerar los pronósticos sin sacrificar la precisión que requieren las alertas oficiales.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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