Por Canuto  

Michael Burry cerró agosto con una estrategia dividida: compró acciones castigadas como MercadoLibre y Zoetis, mientras amplió sus posiciones cortas contra varias favoritas de la inteligencia artificial. Aunque el rally tecnológico perjudicó parte de sus apuestas bajistas, el momento de algunas entradas y una mayor posición en efectivo limitaron el golpe.
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  • Nueve de las 17 posiciones largas reveladas por Burry subieron durante agosto, con Veeva y Adobe entre las mayores ganancias.
  • Palantir avanzó 51,4% y se convirtió en el principal fallo visible de sus posiciones cortas contra acciones vinculadas con la IA.
  • Burry elevó el efectivo hasta cerca de 12% de su cartera y utilizó opciones para administrar el riesgo durante el rally tecnológico.


Michael Burry, el inversor conocido por anticipar la crisis inmobiliaria retratada en The Big Short, terminó agosto con un balance mixto entre compras de acciones castigadas y apuestas bajistas contra algunas de las empresas tecnológicas más populares del mercado. Su cartera larga registró avances en nueve de las 17 posiciones reveladas, pero el repunte de las acciones relacionadas con la inteligencia artificial presionó varios de sus cortos.

Durante el mes, Burry compró títulos fuera de favor como MercadoLibre, Zoetis, Lululemon Athletica y Molina Healthcare, al tiempo que amplió sus posiciones cortas en Palantir Technologies, Nvidia, Oracle, Micron Technology y Nebius Group. La información publicada por Finance Yahoo mostró que el resultado dependió tanto de la dirección de los precios como del momento exacto en que el inversor abrió o aumentó cada operación.

Una cartera larga enfocada en acciones castigadas

Burry inició agosto defendiendo una estrategia que combina acciones infravaloradas con posiciones cortas contra narrativas de mercado impulsadas por el entusiasmo. En sus propias palabras, varias de sus compras pertenecían al grupo que denominó BETS, una abreviatura en inglés utilizada para describir acciones golpeadas por una euforia especialmente intensa.

Ese grupo incluyó a Adobe, Temple & Webster, Zoetis, Lululemon, Molina Healthcare y Sprouts Farmers Market, empresas que, según la tesis de Burry, podrían recuperar terreno cuando disminuya la concentración del capital en las grandes historias tecnológicas. El inversor comparó el entorno con la burbuja de las puntocom, cuando compañías baratas y fáciles de entender quedaron rezagadas antes de superar al mercado tras el colapso del Nasdaq.

Burry también sostuvo que ningún inversor puede identificar con precisión el máximo de una época, aunque sí puede prepararse para un cambio de ciclo sin trasladar todo su capital a efectivo ni vender en corto indiscriminadamente. Esa postura se reflejó en sus movimientos de agosto, que combinaron compras selectivas, coberturas y una reducción progresiva de la exposición bruta.

El 5 de agosto, Burry vendió DraftKings y más que duplicó su posición en Flutter Entertainment, con lo que redujo su costo promedio hacia la zona de USD $98. Aunque llamó a Flutter una oportunidad especialmente atractiva, la acción cayó 2,6% durante agosto, mientras DraftKings avanzó 7,6%, un contraste que mostró los riesgos de abandonar una posición que luego obtiene mejores resultados.

MercadoLibre y Zoetis destacaron entre las compras

Durante la semana posterior, el inversor añadió posiciones en Fiserv, Freddie Mac, MercadoLibre, Lululemon, Zoetis y Molina Healthcare. Entre el 18 y el 20 de agosto también compró más acciones de Birkenstock, Build-A-Bear Workshop, Temple & Webster, Sprouts, Lululemon, Molina y MercadoLibre.

Las nuevas operaciones modificaron el peso de varias empresas dentro de su cartera, con Lululemon alcanzando 17,4%, MercadoLibre 12% y Molina Healthcare y Temple & Webster cerca de 9% cada una. El tamaño de esas posiciones indica que Burry no se limitó a realizar compras simbólicas, sino que concentró una parte relevante de su estrategia en compañías alejadas del entusiasmo dominante por la IA.

En el balance mensual, Veeva Systems encabezó las ganancias entre las posiciones largas, con un avance de 35,8%, seguida por Adobe, que subió 16,4%. Fannie Mae ganó 7,2%, MercadoLibre avanzó 4,7% y HCA Healthcare aumentó 3,8%, mientras el conjunto de las 17 posiciones largas registró un rendimiento promedio de apenas 0,8% durante agosto.

Otras compras tuvieron un desempeño menos favorable y recordaron que una tesis de valor puede necesitar más tiempo para materializarse. JD.com cayó 12,9%, Build-A-Bear retrocedió 12%, la cotización estadounidense de Temple & Webster perdió 9%, Birkenstock bajó 7,9%, Sprouts descendió 6,5% y PayPal cedió 6,2%.

El momento de entrada modificó de manera importante algunos resultados individuales. La compra más temprana de MercadoLibre acumuló una ganancia aproximada de 8,5% al cierre de agosto, mientras las adiciones en Zoetis llegaron a subir cerca de 6,4%; en Lululemon, una compra inicial cayó aproximadamente 5%, pero una adquisición posterior obtuvo una ganancia de magnitud similar.

El rally de la IA golpeó sus posiciones cortas

La parte bajista de la estrategia enfrentó un escenario mucho más complicado, porque varias acciones vinculadas con la inteligencia artificial y los semiconductores subieron con fuerza durante el mes. Palantir se disparó 51,4%, CoreWeave avanzó 17,4%, Oracle subió 16,2%, Micron ganó 13,3%, Tesla aumentó 12,1%, Nebius avanzó 9,9% y Nvidia sumó 8,4%.

Solo Applied Materials y Caterpillar terminaron agosto con descensos entre los diez objetivos cortos registrados, con caídas de 9% y 1,8%, respectivamente. Burry ya tenía posiciones cortas en SOXX, Micron, Nvidia, Caterpillar, Palantir, Tesla y Applied Materials antes de comenzar el mes, una exposición que quedó bajo presión conforme el capital siguió fluyendo hacia el sector tecnológico.

El 6 de agosto abrió nuevos cortos en Oracle y Nebius, y luego aumentó sus posiciones en SOXX, Palantir, Caterpillar y Oracle. Más tarde, vendió en corto Oracle a USD $152, Micron a USD $924 y Nebius a USD $247, en operaciones que buscaban aprovechar una eventual pérdida de impulso después del fuerte ascenso de esas compañías.

Sobre Nebius, Burry argumentó que la empresa representaba la cima de un auge, porque algunos clientes estaban pagando primas elevadas por contratos de cómputo de IA de corta duración. A su juicio, esa disposición mostraba una demanda inmediata extrema, pero también podía anticipar un menor valor de largo plazo si se depreciaban las unidades de procesamiento gráfico, los clientes o ambos elementos.

A finales de agosto, Burry abrió un corto en CoreWeave y amplió sus posiciones en Micron, SOXX y Palantir. En ese momento, los cortos directos en acciones representaban más de 21% de su cartera, sin incluir las opciones put, una proporción que elevaba tanto el potencial de ganancias como la sensibilidad de la estrategia ante nuevas subidas tecnológicas.

El momento de las operaciones redujo parte del daño

Aunque los diez objetivos cortos de Burry subieron en promedio 11,9% durante agosto, varias posiciones se movieron posteriormente a su favor después de que el inversor aumentara sus cortos a precios más altos. Nebius ofrece el ejemplo más claro: cerró el 28 de agosto en USD $209,18, aproximadamente 15,3% por debajo de la entrada corta posterior de Burry en USD $247.

El corto inicial de Micron abierto en USD $924 terminó ligeramente por debajo del nivel de entrada, pero la acción cerró cerca de 6,7% por debajo de la operación posterior realizada alrededor de USD $1.000. SOXX también finalizó aproximadamente 6% y 4,6% por debajo de las entradas cortas reveladas en USD $541 y USD $533, respectivamente.

Palantir fue el error más evidente dentro de esa estrategia, ya que cerró el 28 de agosto en USD $186,29, cerca de 6,5% por encima del precio de USD $175 al que Burry abrió su corto. El rendimiento de sus opciones put sobre Palantir no puede determinarse con la información disponible, porque no se publicaron los precios exactos de compra.

El movimiento alcista de estas acciones coincidió con el rally tecnológico de agosto. Sin embargo, la información disponible no identifica un catalizador único y confirmado para el avance de cada título; por ello, la relación entre el repunte y el flujo de capital hacia la tecnología debe entenderse como una explicación plausible, no como una causa demostrada.

La gestión del riesgo ocupó un lugar central a medida que avanzaba el rally. Para el 13 de agosto, Burry explicó que una cartera corta que había estado cerca del punto de equilibrio comenzaba a registrar pérdidas, por lo que redujo la exposición bruta, aumentó el efectivo y pasó a utilizar opciones con una volatilidad más barata.

Más efectivo y coberturas frente a la volatilidad

Burry vendió sus opciones put de SOXX y las reemplazó con una posición más grande de puts sobre QQQ, equivalente a aproximadamente 6% de su cartera. Conservó las puts de Nvidia y Palantir, incrementó el corto de Micron cerca de USD $1.000 y mantuvo SOXX como su mayor posición corta en acciones, con un peso de 7%.

El inversor también cubrió Tesla y Applied Materials después de sus ganancias, redujo Caterpillar en 25% y recortó posiciones a lo largo de la cartera larga. Esos ajustes elevaron el efectivo hasta cerca de 12%, una señal de que su convicción bajista no implicaba necesariamente mantener una exposición máxima cuando el mercado se movía en contra.

Burry describió las ganancias rápidas y considerables en ventas en corto como oportunidades que no deben ignorarse, aunque su comentario también reflejó una gestión pragmática de las posiciones. La estrategia, por tanto, no dependió únicamente de acertar la dirección final del mercado, sino de controlar el tamaño de las operaciones, utilizar coberturas y aprovechar movimientos temporales.

La operación sobre Nvidia ilustró esa diferencia entre una tesis de largo plazo y la administración del riesgo inmediato. Antes del informe de resultados de la compañía, Burry compró opciones call con vencimiento en diciembre y precios de ejercicio ubicados en la franja media y alta de los USD $200 para cubrir su exposición corta y sus puts, sin presentar la compra como un cambio hacia una visión alcista.

Menos de 24 horas después, vendió la mitad de esas calls con una ganancia de entre 50% y 60%, porque, según explicó, habían cumplido su función. Burry mantuvo su perspectiva bajista de largo plazo y sostuvo que los márgenes casi monopólicos de Nvidia podrían deteriorarse conforme aumente la competencia, se deprecien los chips y los clientes tengan dificultades para obtener retornos adecuados sobre sus grandes inversiones en IA.

Build-A-Bear pone a prueba la tesis de valor

Build-A-Bear Workshop se convirtió en una de las posiciones más débiles del mes, con una caída de 12%, pese a que Burry reveló que había regresado a la empresa dos semanas después de informar su entrada inicial. La decisión ocurrió después de los resultados trimestrales del minorista de juguetes, que incluyeron una guía comercial más débil y varios elementos negativos para su valoración.

Entre las dificultades mencionadas figuraron la no renovación de Walmart y una disminución del negocio de franquicias internacionales. Burry reconoció que el informe de resultados había golpeado su tesis de inversión, una admisión relevante porque la compañía representaba una de sus nuevas apuestas por empresas de valor que podrían superar al mercado después de un pico especulativo.

A pesar del deterioro de la tesis, el inversor no añadió ni vendió la posición inmediatamente. En cambio, señaló que esperaría el siguiente informe trimestral antes de completar su valoración, una postura que muestra la diferencia entre una caída mensual y la invalidación definitiva de una hipótesis de inversión.

El resultado de agosto dejó un retrato menos simple de Burry que el de un inversor que simplemente apuesta contra la IA. Sus compras largas produjeron resultados desiguales, sus cortos sufrieron el impulso tecnológico y varias entradas posteriores mejoraron gracias al precio, mientras el efectivo y las opciones limitaron una exposición excesiva al movimiento diario.

La cartera también evidenció el costo de desafiar tendencias dominantes, especialmente cuando empresas como Palantir, Nvidia, Oracle y Micron continúan atrayendo capital. Para los participantes del mercado, el caso de Burry sirve como recordatorio de que una tesis correcta en el largo plazo puede generar pérdidas considerables si el momento de entrada, el tamaño de la posición o la duración de la operación no acompañan.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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