Michael Burry espera que Nvidia entregue resultados espectaculares, pero sostiene que el auge de la IA oculta flujos financieros circulares y riesgos de concentración. Mientras distintas estimaciones proyectan ingresos cercanos a USD $91.000 millones, el inversor de “The Big Short” mantiene una visión bajista y cuestiona la durabilidad económica de los chips de IA.
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- Burry anticipa un trimestre espectacular para Nvidia, aunque afirma que aproximadamente el 100% de los ingresos anunciados por fabricantes de chips es circular.
- Las estimaciones disponibles sitúan los ingresos de Nvidia por encima de los USD $91.000 millones, con un crecimiento anual superior al doble.
- El inversor mantiene y extiende opciones de venta contra Nvidia hasta 2027, mientras Wall Street conserva una visión mayoritariamente alcista.
🚨 Michael Burry advierte sobre Nvidia 🚨
Aunque anticipa resultados espectaculares, señala que el 100% de los ingresos de chips son circulares.
Las expectativas son altas con ingresos cerca de USD 91,000 millones.
Burry destaca el riesgo en la concentración de gasto de… pic.twitter.com/cAOgDuvCCk
— Diario฿itcoin (@DiarioBitcoin) August 24, 2026
Michael Burry, el inversor conocido por anticipar la crisis hipotecaria retratada en “The Big Short”, espera que Nvidia presente un trimestre espectacular, aunque mantiene una tesis bajista sobre la compañía.
Se espera que el fabricante de chips publique sus resultados del segundo trimestre fiscal de 2027 tras el cierre del mercado del miércoles 26 de agosto, en un momento de expectativas elevadas entre los inversionistas.
La contradicción resume el debate actual alrededor de Nvidia: sus cifras podrían seguir sorprendiendo al alza, mientras la estructura financiera que sostiene el auge de la inteligencia artificial genera dudas. Burry considera que el entusiasmo ya incorporó a casi todos los compradores potenciales, por lo que un resultado extraordinario podría convivir con una valoración vulnerable si el gasto de los grandes clientes pierde fuerza.
Un trimestre que llega con expectativas extremas
Al referirse a las próximas ganancias, Burry afirmó que serán “espectaculares” y estarán acompañadas por el tipo de entusiasmo que indica que el FOMO, o miedo a quedarse fuera, ya capturó a casi todas las personas dispuestas a comprar la acción. Su comentario no cuestiona necesariamente el desempeño inmediato de Nvidia, sino la posibilidad de que las expectativas sean tan elevadas que incluso un reporte sólido termine resultando insuficiente para el mercado.
Las estimaciones citadas por Fiscal.ai apuntan a ingresos de USD $91.480 millones, más del doble de lo registrado un año antes, junto con ganancias ajustadas de USD $2,07 por acción. También se espera que el EBITDA supere el doble y alcance USD $61.830 millones, cifras que reflejan la velocidad con la que los aceleradores para inteligencia artificial transformaron el negocio de la compañía.
En términos secuenciales, Koyfin proyecta un crecimiento de casi 13% en los ingresos, hasta USD $92.070 millones, mientras que las ganancias ajustadas subirían casi 12%, hasta USD $2,09 por acción. El EBITDA, según esa misma referencia, avanzaría 13%, hasta USD $61.990 millones. Estas son estimaciones de terceros, no resultados confirmados, por lo que la reacción de los inversionistas dependerá tanto del reporte como de las previsiones para los próximos productos y márgenes.
Benchmark considera que el panorama del cuarto trimestre, los primeros despliegues de Vera Rubin y la evolución del margen bruto podrían pesar más que una diferencia favorable en las ganancias reportadas. RBC Capital Markets también espera otro trimestre fuerte, impulsado por la demanda de IA, la expansión de Rubin y un posible aumento superior a 50% en los precios promedio de venta.
La advertencia sobre los ingresos circulares
El argumento central de Burry se concentra en la relación financiera entre fabricantes de chips, proveedores de nube y empresas de inteligencia artificial. Según explicó, estas compañías invierten, financian o garantizan negocios entre sí, creando flujos que pueden hacer que la demanda parezca más independiente y sólida de lo que realmente es.
En una conversación sobre la exposición de Nvidia a OpenAI y CoreWeave, Burry sostuvo que “aproximadamente el 100% de los ingresos anunciados” por los fabricantes de chips es circular y atribuyó esa afirmación al Banco de Pagos Internacionales. Se trata de una acusación sobre la estructura del mercado, no de una constatación de que cada venta individual de Nvidia carezca de un comprador final o de utilidad económica.
La preocupación adquiere relevancia porque la expansión de la IA depende de compromisos de inversión muy concentrados entre un grupo reducido de clientes hiperescala y operadores de centros de datos. Si uno de esos participantes redujera materialmente su gasto, el efecto podría propagarse a los proveedores de infraestructura y presionar los ingresos futuros de Nvidia, incluso si la compañía supera las previsiones del trimestre en curso. Este es un riesgo planteado por Burry y otros observadores, no un resultado confirmado.
Burry destacó en mayo compromisos de suministro incondicionales y no cancelables por USD $182.000 millones, una cifra que, según su análisis, excede el flujo de efectivo operativo anual de Nvidia. Su lectura es que la empresa asumió obligaciones de magnitud considerable para sostener la oferta, mientras el mercado todavía debe comprobar si la demanda de los clientes finales mantendrá el ritmo necesario para absorber esa capacidad.
Depreciación y riesgo de concentración
Otro elemento de la tesis bajista es la velocidad con la que los chips de IA pueden perder valor económico. Burry sostiene que las nuevas generaciones de hardware vuelven menos competitivos a los sistemas anteriores antes de que los plazos contables de depreciación utilizados por hiperescala y proveedores de nube reflejen plenamente ese deterioro.
Si los equipos quedan obsoletos con rapidez, los clientes podrían tener dificultades para recuperar sus inversiones mediante ingresos derivados de servicios de IA. Esto no elimina la demanda actual por aceleradores, pero sí introduce una pregunta sobre la rentabilidad de largo plazo: cuánto tiempo permanecerán productivos los chips adquiridos y qué retorno obtendrán quienes financian los centros de datos.
La concentración de compradores añade otra capa de riesgo. Nvidia depende en gran medida de un grupo pequeño de grandes clientes, por lo que una modificación en los planes de gasto de uno de ellos podría tener un impacto mayor que en un negocio con una base de usuarios más diversificada.
El mercado, sin embargo, todavía observa señales favorables en la demanda de computación para IA generativa, el acceso de Nvidia a la oferta de chips y los lanzamientos previstos. Oppenheimer espera que Blackwell Ultra, VR200 y posibles ventas de aceleradores en China impulsen una nueva etapa de crecimiento, aunque cada una de esas oportunidades también depende de la ejecución, las restricciones comerciales y el gasto sostenido de los clientes.
Burry mantiene su posición bajista
La advertencia de Burry no es una reacción aislada al próximo reporte, ya que el inversor ha mantenido y ampliado sus posiciones bajistas contra Nvidia durante el año. A comienzos de junio ajustó varias posiciones de opciones para extenderlas hasta 2027, una decisión que indica que su tesis se enfoca en la sostenibilidad del ciclo y no únicamente en la reacción inmediata a las ganancias.
El mes pasado volvió a cuestionar el gasto de los hiperescala, la depreciación de los chips y la diferencia entre la capacidad de IA anunciada y la que realmente se encuentra desplegada. A comienzos de agosto trasladó parte de sus opciones de venta sobre Nvidia, con vencimiento en diciembre de 2026, a contratos con vencimiento en junio de 2027, manteniendo precios de ejercicio en el rango bajo de USD $100.
Además, aumentó sus posiciones en contratos de diciembre de 2026 y junio de 2027. Las opciones de venta otorgan el derecho, aunque no la obligación, de vender un activo a un precio determinado, por lo que pueden beneficiarse de una caída de la acción, pero también perder valor si el mercado continúa subiendo o si transcurre el tiempo sin que se materialice la tesis bajista.
La estrategia muestra por qué Burry puede esperar resultados excelentes y, al mismo tiempo, apostar contra la empresa. Su escenario contempla que Nvidia entregue cifras sobresalientes en el corto plazo, pero que el entusiasmo, la circularidad financiera, la concentración del gasto y la rápida obsolescencia del hardware terminen limitando el crecimiento o provocando una corrección posterior.
Wall Street conserva el optimismo
La mayoría de los analistas mantiene una postura positiva frente a NVDA, respaldada por la demanda de IA generativa, la posición de Nvidia en la cadena de suministro y los próximos lanzamientos de productos. Los objetivos de precio citados implican una revalorización de entre 23% y 56% frente al precio de referencia utilizado por esas estimaciones, mientras que el objetivo promedio de Koyfin representa un potencial de alrededor de 42%.
De los 62 analistas que cubren Nvidia, 10 la califican como “Compra fuerte”, 49 como “Compra” y uno como “Venta”. Ninguno utiliza la categoría “Venta fuerte”, una distribución que evidencia un consenso marcadamente alcista, aunque no elimina la posibilidad de que el mercado reaccione con decepción si las previsiones futuras no justifican las expectativas incorporadas en el precio.
La acción también se mantiene como la de mejor desempeño entre las llamadas “Siete magníficas” durante el año, con una subida de 15%, según el borrador original. Ese avance refuerza la confianza de los compradores, pero eleva el estándar que Nvidia deberá superar cuando presente sus cifras y ofrezca detalles sobre márgenes, pedidos, capacidad de producción y el calendario de Vera Rubin.
Entre los operadores minoristas, la lectura ha sido menos entusiasta: Stocktwits registró un sentimiento “bajista” durante la última semana, mientras el volumen de mensajes en un período de 24 horas aumentó 3%. Algunos usuarios anticiparon un impulso alcista tras las ganancias y llamaron a comprar, mientras otros recordaron una reacción negativa ocurrida tras el reporte de noviembre del año anterior y expresaron dudas sobre la IA y los centros de datos.
Causas de movimientos recientes
El borrador atribuye a Nvidia un avance de 7% durante agosto y una subida anual de 15%, pero no identifica un catalizador confirmado para esos movimientos. Con la información disponible, la explicación más plausible es la combinación de expectativas por el próximo reporte, la demanda de infraestructura para IA y el optimismo de analistas sobre los productos futuros. No obstante, la relación temporal no permite confirmar que alguno de esos factores haya causado por sí solo la variación de la acción.
El reporte del miércoles, por tanto, funcionará como una prueba doble para Nvidia. La compañía deberá confirmar el crecimiento extraordinario que espera Wall Street y, al mismo tiempo, ofrecer señales capaces de responder a las dudas de Burry sobre la calidad de la demanda, la duración económica de los chips y la dependencia de un ecosistema financiero cada vez más interconectado.
Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.
Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA.
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